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JUNIO 27

Luc.6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. 









PLAN DE LECTURA BÍBLICA ANUAL

SALMOS
 
LIBRO III

Capítulo 73

El destino de los malos 
Salmo de Asaf. 

Sal.73:1 Ciertamente es bueno Dios para con Israel, 
Para con los limpios de corazón. 
Sal.73:2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; 
Por poco resbalaron mis pasos. 
Sal.73:3 Porque tuve envidia de los arrogantes, 
Viendo la prosperidad de los impíos. 
Sal.73:4 Porque no tienen congojas por su muerte, 
Pues su vigor está entero. 
Sal.73:5 No pasan trabajos como los otros mortales, 
Ni son azotados como los demás hombres. 
Sal.73:6 Por tanto, la soberbia los corona; 
Se cubren de vestido de violencia. 
Sal.73:7 Los ojos se les saltan de gordura; 
Logran con creces los antojos del corazón. 
Sal.73:8 Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; 
Hablan con altanería. 
Sal.73:9 Ponen su boca contra el cielo, 
Y su lengua pasea la tierra. 
Sal.73:10 Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí, 
Y aguas en abundancia serán extraídas para ellos. 
Sal.73:11 Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? 
¿Y hay conocimiento en el Altísimo? 
Sal.73:12 He aquí estos impíos, 
Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. 
Sal.73:13 Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, 
Y lavado mis manos en inocencia; 
Sal.73:14 Pues he sido azotado todo el día, 
Y castigado todas las mañanas. 
Sal.73:15 Si dijera yo: Hablaré como ellos, 
He aquí, a la generación de tus hijos engañaría. 
Sal.73:16 Cuando pensé para saber esto, 
Fue duro trabajo para mí, 
Sal.73:17 Hasta que entrando en el santuario de Dios, 
Comprendí el fin de ellos. 
Sal.73:18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos; 
En asolamientos los harás caer. 
Sal.73:19 ¡Cómo han sido asolados de repente! 
Perecieron, se consumieron de terrores. 
Sal.73:20 Como sueño del que despierta, 
Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia. 
Sal.73:21 Se llenó de amargura mi alma, 
Y en mi corazón sentía punzadas. 
Sal.73:22 Tan torpe era yo, que no entendía; 
Era como una bestia delante de ti. 
Sal.73:23 Con todo, yo siempre estuve contigo; 
Me tomaste de la mano derecha. 
Sal.73:24 Me has guiado según tu consejo, 
Y después me recibirás en gloria. 
Sal.73:25 ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? 
Y fuera de ti nada deseo en la tierra. 
Sal.73:26 Mi carne y mi corazón desfallecen; 
Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. 
Sal.73:27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; 
Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. 
Sal.73:28 Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; 
He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, 
Para contar todas tus obras. 


Capítulo 74

Apelación a Dios en contra del enemigo 
Masquil de Asaf. 

Sal.74:1 ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? 
¿Por qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado? 
Sal.74:2 Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos, 
La que redimiste para hacerla la tribu de tu herencia; 
Este monte de Sion, donde has habitado. 
Sal.74:3 Dirige tus pasos a los asolamientos eternos, 
A todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario. 
Sal.74:4 Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas; 
Han puesto sus divisas por señales. 
Sal.74:5 Se parecen a los que levantan 
El hacha en medio de tupido bosque. 
Sal.74:6 Y ahora con hachas y martillos 
Han quebrado todas sus entalladuras. 
Sal.74:7 Han puesto a fuego tu santuario, 
Han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra. 
Sal.74:8 Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; 
Han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra. 
Sal.74:9 No vemos ya nuestras señales; 
No hay más profeta, 
Ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo. 
Sal.74:10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador? 
¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre? 
Sal.74:11 ¿Por qué retraes tu mano? 
¿Por qué escondes tu diestra en tu seno? 
Sal.74:12 Pero Dios es mi rey desde tiempo antiguo; 
El que obra salvación en medio de la tierra. 
Sal.74:13 Dividiste el mar con tu poder; 
Quebrantaste cabezas de monstruos en las aguas. 
Sal.74:14 Magullaste las cabezas del leviatán, 
Y lo diste por comida a los moradores del desierto. 
Sal.74:15 Abriste la fuente y el río; 
Secaste ríos impetuosos. 
Sal.74:16 Tuyo es el día, tuya también es la noche; 
Tú estableciste la luna y el sol. 
Sal.74:17 Tú fijaste todos los términos de la tierra; 
El verano y el invierno tú los formaste. 
Sal.74:18 Acuérdate de esto: que el enemigo ha afrentado a Jehová, 
Y pueblo insensato ha blasfemado tu nombre. 
Sal.74:19 No entregues a las fieras el alma de tu tórtola, 
Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos. 
Sal.74:20 Mira al pacto, 
Porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia. 
Sal.74:21 No vuelva avergonzado el abatido; 
El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre. 
Sal.74:22 Levántate, oh Dios, aboga tu causa; 
Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día. 
Sal.74:23 No olvides las voces de tus enemigos; 
El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente. 


Capítulo 75

Dios abate al malo y exalta al justo 
Al músico principal; sobre No destruyas. Salmo de Asaf. Cántico. 

Sal.75:1 Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos, 
Pues cercano está tu nombre; 
Los hombres cuentan tus maravillas. 
Sal.75:2 Al tiempo que señalaré 
Yo juzgaré rectamente. 
Sal.75:3 Se arruinaban la tierra y sus moradores; 
Yo sostengo sus columnas. Selah 
Sal.75:4 Dije a los insensatos: No os infatuéis; 
Y a los impíos: No os enorgullezcáis; 
Sal.75:5 No hagáis alarde de vuestro poder; 
No habléis con cerviz erguida. 
Sal.75:6 Porque ni de oriente ni de occidente, 
Ni del desierto viene el enaltecimiento. 
Sal.75:7 Mas Dios es el juez; 
A éste humilla, y a aquél enaltece. 
Sal.75:8 Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino está fermentado, 
Lleno de mistura; y él derrama del mismo; 
Hasta el fondo lo apurarán, y lo beberán todos los impíos de la tierra. 
Sal.75:9 Pero yo siempre anunciaré 
Y cantaré alabanzas al Dios de Jacob. 
Sal.75:10 Quebrantaré todo el poderío de los pecadores, 
Pero el poder del justo será exaltado. 


Capítulo 76

El Dios de la victoria y del juicio 
Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de Asaf. Cántico. 

Sal.76:1 Dios es conocido en Judá; 
En Israel es grande su nombre. 
Sal.76:2 En Salem está su tabernáculo, 
Y su habitación en Sion. 
Sal.76:3 Allí quebró las saetas del arco, 
El escudo, la espada y las armas de guerra. Selah 
Sal.76:4 Glorioso eres tú, poderoso más que los montes de caza. 
Sal.76:5 Los fuertes de corazón fueron despojados, durmieron su sueño; 
No hizo uso de sus manos ninguno de los varones fuertes. 
Sal.76:6 A tu reprensión, oh Dios de Jacob, 
El carro y el caballo fueron entorpecidos. 
Sal.76:7 Tú, temible eres tú; 
¿Y quién podrá estar en pie delante de ti cuando se encienda tu ira? 
Sal.76:8 Desde los cielos hiciste oír juicio; 
La tierra tuvo temor y quedó suspensa 
Sal.76:9 Cuando te levantaste, oh Dios, para juzgar, 
Para salvar a todos los mansos de la tierra. Selah 
Sal.76:10 Ciertamente la ira del hombre te alabará; 
Tú reprimirás el resto de las iras. 
Sal.76:11 Prometed, y pagad a Jehová vuestro Dios; 
Todos los que están alrededor de él, traigan ofrendas al Temible. 
Sal.76:12 Cortará él el espíritu de los príncipes; 
Temible es a los reyes de la tierra. 


Capítulo 77

Meditación sobre los hechos poderosos de Dios 
Al músico principal; para Jedutún. Salmo de Asaf. 

Sal.77:1 Con mi voz clamé a Dios, 
A Dios clamé, y él me escuchará. 
Sal.77:2 Al Señor busqué en el día de mi angustia; 
Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; 
Mi alma rehusaba consuelo. 
Sal.77:3 Me acordaba de Dios, y me conmovía; 
Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. Selah 
Sal.77:4 No me dejabas pegar los ojos; 
Estaba yo quebrantado, y no hablaba. 
Sal.77:5 Consideraba los días desde el principio, 
Los años de los siglos. 
Sal.77:6 Me acordaba de mis cánticos de noche; 
Meditaba en mi corazón, 
Y mi espíritu inquiría: 
Sal.77:7 ¿Desechará el Señor para siempre, 
Y no volverá más a sernos propicio? 
Sal.77:8 ¿Ha cesado para siempre su misericordia? 
¿Se ha acabado perpetuamente su promesa? 
Sal.77:9 ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? 
¿Ha encerrado con ira sus piedades? Selah 
Sal.77:10 Dije: Enfermedad mía es esta; 
Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. 
Sal.77:11 Me acordaré de las obras de JAH; 
Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. 
Sal.77:12 Meditaré en todas tus obras, 
Y hablaré de tus hechos. 
Sal.77:13 Oh Dios, santo es tu camino; 
¿Qué dios es grande como nuestro Dios? 
Sal.77:14 Tú eres el Dios que hace maravillas; 
Hiciste notorio en los pueblos tu poder. 
Sal.77:15 Con tu brazo redimiste a tu pueblo, 
A los hijos de Jacob y de José. Selah 
Sal.77:16 Te vieron las aguas, oh Dios; 
Las aguas te vieron, y temieron; 
Los abismos también se estremecieron. 
Sal.77:17 Las nubes echaron inundaciones de aguas; 
Tronaron los cielos, 
Y discurrieron tus rayos. 
Sal.77:18 La voz de tu trueno estaba en el torbellino; 
Tus relámpagos alumbraron el mundo; 
Se estremeció y tembló la tierra. 
Sal.77:19 En el mar fue tu camino, 
Y tus sendas en las muchas aguas; 
Y tus pisadas no fueron conocidas. 
Sal.77:20 Condujiste a tu pueblo como ovejas 
Por mano de Moisés y de Aarón. 

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