“Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho”. (Isaías 53:11).-
NO HUBO REPOSO PARA EL
“Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza” (Lucas 9:58). Jesús iba de lugar en lugar, apretado por la muchedumbre. Desde la mañana enseñaba en el templo y pasaba la noche orando a Dios. Aun el día del reposo no tomaba el descanso al que tenía derecho. El decía: “Mi Padre ahora trabaja... y yo trabajo” (Juan 5:17). En su trabajo de amor, no podía descansar. Iba de Judea a Galilea y de Galilea a Judea. Cierta vez, cansado del camino, se sentó junto a un pozo, más para aguardar allí a una pecadora que para hallar reposo.
Pero, lleno de solicitud para con sus discípulos, El, que no encontraba el descanso, quería procurarlo a los suyos, diciéndoles: “Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco” (Marcos 6:31). Más tarde, al final del combate entablado en Getsemaní, cuando iba a cumplir el último y supremo esfuerzo del trabajo de su alma, se dirigió hacia sus discípulos y les dijo:
“Dormid ya y descansad” (Marcos 14:41). Jesús es el mismo, ayer hoy y por los siglos, ¡Su corazón no ha cambiado! Su voz aún se hace oír: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cagados y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).
El pecado y Satanás, la muerte y el infierno, el mundo y la carne, son los enemigos poderosos que Él venció. Lo que Dios preparó para el Redentor, ciertamente Él lo poseerá. Cuando cautivó a la cautividad, recibió dones para los hombres, para que pudiera dar dones a los hombres. Mientras repasamos los sufrimientos del Hijo de Dios, recordemos nuestro largo catálogo de transgresiones y considerémosle sufriendo bajo el peso de nuestra culpa. Aquí se echa un fundamento firme sobre el cual haga descansar su alma el pecador tembloroso. Nosotros somos la adquisición de su sangre, y los monumentos de su gracia; por esto Él continuamente intercede y esa intercesión prevalece destruyendo las obras del diablo en nosotros y a nuestro derredor.
Hay descanso en el tierno amor
Del bendito Señor Jesús,
Siempre fiel, comparte el peso y el dolor,
Cuando marchamos con la cruz.
En tu senda ¡Oh buen Pastor!
Sí, nos es menester andar,
Pues nos llevas al descanso del amor
Contigo en celestial gozar.
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Primera Epístola Universal de
SAN JUAN APÓSTOL
Capítulo 1
La palabra de vida
1°Jn.1:1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida
1°Jn.1:2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó);
1°Jn.1:3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
1°Jn.1:4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.
Dios es luz
1°Jn.1:5 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
1°Jn.1:6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;
1°Jn.1:7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1°Jn.1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
1°Jn.1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
1°Jn.1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
Capítulo 34
Reinado de Josías (2 R. 22 1-2)
2°Cron.34:1 De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén.
2°Cron.34:2 Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.
Reformas de Josías (2 R. 23. 4-20)
2°Cron.34:3 A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.
2°Cron.34:4 Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también los imágenes de Asera, y las esculturas y estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificio.
2°Cron.34:5 Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió a Judá y a Jerusalén .
2°Cron.34:6 Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón, y hasta Neftalí, y en los lugares asolados alrededor.
2°Cron.34:7 Y cuando hubo derribado los altares y los imágenes de Asera, y quebrado y desmenuzado las esculturas, y destruído todos los ídolos por toda la tierra de Israel, volvió a Jerusalén .
Hallazgo del libro de la ley (2 R. 22 3--23. 3)
2°Cron.34:8 A los dieciocho años de su reinado, después de haber limpiado la tierra y la casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz, canciller, para que reparasen la casa de Jehová su Dios.
2°Cron.34:9 Vinieron estos al sumo sacerdote Hilcías, y dieron el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, que los levitas que guardaban la puerta habían recogido de mano de Manasés y de Efraín y de todo el remanente de Israel, de todo Judá y Benjamín, y de los habitantes de Jerusalén .
2°Cron.34:10 Y lo entregaron en mano de los que hacían la obra, que eran mayordomos en la casa de Jehová, los cuales lo daban a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehová, para reparar y restaurar el templo.
2°Cron.34:11 Daban asimismo a los carpinteros y canteros para que comprasen piedra de cantería, y madera para los armazones, y para la entabladura de los edificios que habían destruído los reyes de Judá.
2°Cron.34:12 Y estos hombres procedían con fidelidad en la obra: y eran sus mayordomos Jahat y Abdías, levitas de los hijos de Merari; y Zacarías y Mesulam de los hijos de Coat, para que activasen la obra; y de los levitas, todos los entendidos en instrumentos de música.
2°Cron.34:13 También velaban sobre los cargadores, y eran mayordomos de los que se ocupaban en cualquier clase de obra; y de los levitas había escribas, gobernadores, y porteros.
2°Cron.34:14 Y al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová dada por medio de Moisés.
2°Cron.34:15 Y dando cuenta Hilcías, dijo al escriba Safán: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio Hilcías el libro a Safán.
2°Cron.34:16 Y Safán lo llevó al rey, y le contó el asunto, diciendo: Tus siervos han cumplido todo lo que les fue encomendado.
2°Cron.34:17 Han reunido el dinero que se halló en la casa de Jehová, y lo han entregado en mano de los encargados, y en mano de los que hacen la obra.
2°Cron.34:18 Además de esto, declaró el escriba Safán al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me dio un libro. Y leyó Safán en él delante del rey.
2°Cron.34:19 Luego que el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidos;
2°Cron.34:20 Y mandó a Hilcías y a Ahicam hijo de Safán, y a Abdón hijo de Micaía, y a Safán escriba, y a Asaías siervo del rey, diciendo:
2°Cron.34:21 Andad, consultad a Jehová por mí, y por el remanente de Israel y de Judá, acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme a todo lo que está escrito en este libro.
2°Cron.34:22 Entonces Hilcías y los del rey fueron a Hulda profetisa, mujer de Salum hijo de Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en el segundo barrio, y le dijeron las palabras antes dichas.
2°Cron.34:23 Y ella respondió: Jehová Dios de Israel ha dicho así: Decid al varón que os ha enviado a mí, que así ha dicho Jehová:
2°Cron.34:24 He aquí yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los moradores de él, todas las maldiciones que están escritas en el libro que leyeron delante del rey de Judá:
2°Cron.34:25 Por cuanto me han dejado, y han ofrecido sacrificios a dioses ajenos, provocándome a ira con todas las obras de sus manos; por tanto se derramará mi ira sobre este lugar, y no se apagará.
2°Cron.34:26 Mas al rey de Judá, que os ha enviado a consultar a Jehová, así le diréis: Jehová el Dios de Israel ha dicho así: Por cuanto oiste las palabras del libro,
2°Cron.34:27 Y tu corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oir sus palabras sobre este lugar y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová.
2°Cron.34:28 He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tu sepulcro en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar y sobre los moradores de él. Y ellos refirieron al rey la respuesta.
2°Cron.34:29 Entonces el rey envió y reunió todos los ancianos de Judá y de Jerusalén .
2°Cron.34:30 Y subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los moradores de Jerusalén, y los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová.
2°Cron.34:31 Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro.
2°Cron.34:32 E hizo que se obligaran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres.
2°Cron.34:33 Y quitó Josías todas las abominaciones de toda las tierra de los hijos de Israel, e hizo que todos los que se hallaron en Israel sirviesen a Jehová su Dios. No se apartaron de en pos de Jehová el Dios de sus padres, todo el tiempo que él vivió.
Sal.89:19 Entonces hablaste en visión a tu santo,
Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso;
He exaltado a un escogido de mi pueblo.
Sal.89:20 Hallé a David mi siervo;
Lo ungí con mi santa unción.
Sal.89:21 Mi mano estará siempre con él,
Mi brazo también lo fortalecerá.
Sal.89:22 No lo sorprenderá el enemigo,
Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;
Sal.89:23 Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos,
Y heriré a los que le aborrecen.
Sal.89:24 Mi verdad y mi misericordia estarán con él,
Y en mi nombre será exaltado su poder.
Sal.89:25 Asimismo pondré su mano sobre el mar,
Y sobre los ríos su diestra.
Sal.89:26 El me clamará: Mi padre eres tú,
Mi Dios, y la roca de mi salvación.
Sal.89:27 Yo también le pondré por primogénito,
El más excelso de los reyes de la tierra.
Sal.89:28 Para siempre le conservaré mi misericordia,
Y mi pacto será firme con él.
Sal.89:29 Pondré su descendencia para siempre,
Y su trono como los días de los cielos.
Sal.89:30 Si dejaren sus hijos mi ley,
Y no anduvieren en mis juicios,
Sal.89:31 Si profanaren mis estatutos,
Y no guardaren mis mandamientos,
Sal.89:32 Entonces castigaré con vara su rebelión,
Y con azotes sus iniquidades.
Sal.89:33 Mas no quitaré de él mi misericordia,
Ni falsearé mi verdad.
Sal.89:34 No olvidaré mi pacto,
Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
Sal.89:35 Una vez he jurado por mi santidad,
Y no mentiré a David.
Sal.89:36 Su descendencia será para siempre,
Y su trono como el sol delante de mí.
Sal.89:37 Como la luna será firme para siempre,
Y como un testigo fiel en el cielo. (Selah).-

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