“Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen!” (Lucas 17:1).-
TROPIEZOS
La palabra, traducida por tropiezo, tropezadero o que hace caer, designaba originalmente la parte de una trampa a la cual se halla sujeta la carnada, y se usó luego para la trampa misma. En la Biblia tiene un sentido alegórico: se aplica a un obstáculo sobre el cual alguien cae moralmente. En muchos casos, se trata de cosas malas colocadas ante las almas para dañarlas, sea voluntariamente, sea por ignorancia o negligencia. Por desdicha, el mundo está lleno de esos tropiezos. Los niños indefensos se hallan expuestos a ejemplos perjudiciales, a enseñanzas capaces de falsear irremediablemente su espíritu o su corazón.
¿Pero no es durante toda la vida que todos, creyentes e incrédulos, tropiezan y caen, víctimas -de las solapadas maquinaciones del enemigo de las almas, sea mediante una pasión, o atracción del placer, o la ambición, o el interés del dinero o falsas afirmaciones de una ciencia que sale de su dominio?. Los creyentes que han entrado por gracia en el camino de la Vida a menudo tropiezan por falta de vigilancia o de confianza. La restauración, es decir, el retorno a esa feliz libertad del alma en paz con Dios —que se llama comunión— exige a veces dolorosas experiencias y, en todos los casos, la confesión de sus faltas al que perdona a causa de “Jesucristo el justo”, nuestro Abogado para con el Padre (1 Juan 2:1-2).
Las oportunidades para tropezar se renuevan constantemente a nuestro paso. Cuidemos el estado de nuestros corazones. En realidad, existe sólo una salvaguardia: el goce del amor de Dios y la actividad de ese amor en nosotros para con nuestros hermanos. “El que ama a su hermano, permanece en luz, y en él no hay tropiezo” (1º Juan 2:10).-
Ahora...
“Para los que no creen, “la piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo”; y “Piedra de tropiezo y roca que hace caer”, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes”. (1 Pedro 2:7-8).-
Ahora hablando de las cosas malas que son un tropiezo para los creyentes, por el contrario, las más excelentes cosas vienen a ser tropiezos para los “desobedientes”, la voluntad de los cuales es rebelde en lo tocante a Dios.
Así es cómo los beneficios con los cuales Dios había colmado a su pueblo Israel fueron un tropiezo para él porque no quiso someterse de corazón al que se los brindaba. “Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución” (Romanos 11:9 que cita Salmo 69:22).
Y mucho más aun, Cristo mismo, el Salvador dado por Dios. Jesús. “piedra viva... para Dios, escogida, preciosa”, de un infinito precio para los que creen, viene a ser para los desobedientes, los incrédulos: “Piedra de tropiezo y roca que hace caer”. Jesucristo es presentado a todos como el Salvador del mundo; los que creen en El gustan “la benignidad del Señor”; ¿pero en qué queda la gran mayoría? ¿Cómo se recibe este mensaje de la salvación por Jesucristo? “Esta piedra viva”, nos dice ese mismo capítulo 2 de la primera carta de Pedro, es rechazada por los hombres. Se pone a un lado, con indiferencia, menosprecio u odio a ese Salvador molesto porque se piensa que no se está perdido. Entonces, esa misma Palabra que habla de El se erige como el tropiezo que no se puede evitar, contra el cual se tropieza para estrellarse.
Es ella que juzgará a los burladores de hoy; los incrédulos creerán cuando vean… pero demasiado tarde. Entonces su burla se cambiará en desesperación. Aún es tiempo de reflexionar, amigo tu que lees estas pocas lineas, el que cayere sobre esta piedra será quebrantado, pero vivirá, un quebrantamiento de vida, pero sobre quien esta piedra cayere le desmenuzará y no habrá para el remedio ni consuelo... Oh!! Señor bendice estas palabras, en el Nombre de Jesús... amen...
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 2
Manifestación del hombre de pecado
2ºTes.2:1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,
2ºTes.2:2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
2ºTes.2:3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
2ºTes.2:4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
2ºTes.2:5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
2ºTes.2:6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.
2ºTes.2:7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
2ºTes.2:8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;
2ºTes.2:9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,
2ºTes.2:10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
2ºTes.2:11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,
2ºTes.2:12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Escogidos para salvación
2ºTes.2:13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
2ºTes.2:14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
2ºTes.2:15 Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.
2ºTes.2:16 Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,
2ºTes.2:17 conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.
Capítulo 27
Liberación y regreso de Israel
Is.27:1 En aquel día Jehová castigará con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente veloz, y al leviatán serpiente tortuosa; y matará al dragón que está en el mar.
Is.27:2 En aquel día cantad acerca de la viña del vino rojo.
Is.27:3 Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe.
Is.27:4 No hay enojo en mí. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinos y cardos? Yo los hollaré, los quemaré a una.
Is.27:5 ¿O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo paz; sí, haga paz conmigo.
Is.27:6 Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto.
Is.27:7 ¿Acaso ha sido herido como quien lo hirió, o ha sido muerto como los que lo mataron?
Is.27:8 Con medida lo castigarás en sus vástagos. El los remueve con su recio viento en el día del aire solano.
Is.27:9 De esta manera, pues, será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, la remoción de su pecado; cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, y no se levanten los símbolos de Asera ni las imágenes del sol.
Is.27:10 Porque la ciudad fortificada será desolada, la ciudad habitada será abandonada y dejada como un desierto; allí pastará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas.
Is.27:11 Cuando sus ramas se sequen, serán quebradas; mujeres vendrán a encenderlas; porque aquel no es pueblo de entendimiento; por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó.
Is.27:12 Acontecerá en aquel día, que trillará Jehová desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno.
Is.27:13 Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalén.
Capítulo 28
Condenación de Efraín
Is.28:1 ¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!
Is.28:2 He aquí, Jehová tiene uno que es fuerte y poderoso; como turbión de granizo y como torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba a tierra.
Is.28:3 Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los ebrios de Efraín.
Is.28:4 Y será la flor caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual, apenas la ve el que la mira, se la traga tan luego como la tiene a mano.
Is.28:5 En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo;
Is.28:6 y por espíritu de juicio al que se sienta en juicio, y por fuerzas a los que rechacen la batalla en la puerta.
Is.28:7 Pero también éstos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.
Is.28:8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.
Is.28:9 ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos?
Is.28:10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá;
Is.28:11 porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,
Is.28:12 a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oir.
Is.28:13 La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos.
Amonestación a Jerusalén
Is.28:14 Por tanto, varones burladores que gobernáis a este pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová.
Is.28:15 Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol; cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos;
Is.28:16 por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.
Is.28:17 Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo.
Is.28:18 Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme; cuando pase el turbión del azote, seréis de él pisoteados.
Is.28:19 Luego que comience a pasar, él os arrebatará; porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche; y será ciertamente espanto el entender lo oído.
Is.28:20 La cama será corta para poder estirarse, y la manta estrecha para poder envolverse.
Is.28:21 Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación.
Is.28:22 Ahora, pues, no os burléis, para que no se aprieten más vuestras ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos.
Is.28:23 Estad atentos, y oíd mi voz; atended, y oíd mi dicho.
Is.28:24 El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿Romperá y quebrará los terrones de la tierra?
Is.28:25 Cuando ha igualado su superficie, ¿no derrama el eneldo, siembra el comino, pone el trigo en hileras, y la cebada en el lugar señalado, y la avena en su borde apropiado?
Is.28:26 Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto;
Is.28:27 que el eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino se pasa rueda de carreta; sino que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una vara.
Is.28:28 El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo.
Is.28:29 También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.
Capítulo 118
Acción de gracias por la salvación recibida de Jehová
Sal.118:1 Alabad a Jehová, porque él es bueno;
Porque para siempre es su misericordia.
Sal.118:2 Diga ahora Israel,
Que para siempre es su misericordia.
Sal.118:3 Diga ahora la casa de Aarón,
Que para siempre es su misericordia.
Sal.118:4 Digan ahora los que temen a Jehová,
Que para siempre es su misericordia.
Sal.118:5 Desde la angustia invoqué a JAH,
Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.
Sal.118:6 Jehová está conmigo; no temeré
Lo que me pueda hacer el hombre.
Sal.118:7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan;
Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
Sal.118:8 Mejor es confiar en Jehová
Que confiar en el hombre.
Sal.118:9 Mejor es confiar en Jehová
Que confiar en príncipes.
Sal.118:10 Todas las naciones me rodearon;
Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
Sal.118:11 Me rodearon y me asediaron;
Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
Sal.118:12 Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos;
Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
Sal.118:13 Me empujaste con violencia para que cayese,
Pero me ayudó Jehová.
Sal.118:14 Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
Sal.118:15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos;
La diestra de Jehová hace proezas.
Sal.118:16 La diestra de Jehová es sublime;
La diestra de Jehová hace valentías.
Sal.118:17 No moriré, sino que viviré,
Y contaré las obras de JAH.
Sal.118:18 Me castigó gravemente JAH,
Mas no me entregó a la muerte.
Sal.118:19 Abridme las puertas de la justicia;
Entraré por ellas, alabaré a JAH.
Sal.118:20 Esta es puerta de Jehová;
Por ella entrarán los justos.
Sal.118:21 Te alabaré porque me has oído,
Y me fuiste por salvación.
Sal.118:22 La piedra que desecharon los edificadores
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
Sal.118:23 De parte de Jehová es esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.
Sal.118:24 Este es el día que hizo Jehová;
Nos gozaremos y alegraremos en él.
Sal.118:25 Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego;
Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora.
Sal.118:26 Bendito el que viene en el nombre de Jehová;
Desde la casa de Jehová os bendecimos.
Sal.118:27 Jehová es Dios, y nos ha dado luz;
Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar.
Sal.118:28 Mi Dios eres tú, y te alabaré;
Dios mío, te exaltaré.
Sal.118:29 Alabad a Jehová, porque él es bueno;
Porque para siempre es su misericordia.
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