“(Jesús dijo al joven rico):… ven y sígueme”. (Mateo 19:21).-
¿A QUIEN SIGUE USTED?
Tal vez el lector recuerda ese cuento infantil del flautista que había librado a la ciudad de Hamelin de su plaga de ratas y que luego, por no haber recibido la recompensa prometida, había reunido, siempre mediante el efecto de su flauta encantada, a todos los niños de la ciudad, los que siguieron tras él y desaparecieron.
El diablo es como ese mago de la leyenda, hábil para encantar y llevar a la juventud tras él. Cuando la juventud tiene buenos ejemplos ante sí, esta puede seguir fácilmente el obrar bien, pero es mayormente influenciable para obrar mal. Lo prueba la pasión colectiva suscitada por los «ídolos» de la canción modernos cuyas legiones de «fans» siguen sus huellas. El espíritu de los jóvenes es también presa, por imitación. de la fácil filosofía de las llamadas «tribus urbanas» y de diversas teorías que son otras tantas formas que toma esa anestesia colectiva. El diablo conoce los resortes del corazón: su mágica flauta toca las tonadas a la moda y el rebaño sigue pasivamente al que lo conduce a la perdición. Cuanto más grande es ese rebaño de adeptos, menos se dan cuenta ellos del peligro que corren. Seguir a la muchedumbre da una impresión de engañosa seguridad. No hemos de olvidarnos que Luzbel fue el "sello de la perfección, lleno de sabiduría y acabado de hermosura (...) los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación", dice Ezequiel 28:12 y 13.
Ahora consideremos otra leyenda instructiva que es la de Ulises y sus compañeros que atravesaban el mar en el cual cantaban las temibles sirenas. El héroe, quien ordenó a sus marineros que se taparan los oídos y se hizo atar él mismo al mástil del navío, ilustra, si se quiere, como que representa la sagacidad que aun “los hijos de este siglo” (Lucas 16:8) saben desplegar en presencia de conocidos peligros. Pero éstas no son más que leyendas y cuentos, que no están exentas de sabiduría humana. El poder de Satanás, en cambio, es una realidad de todos los instantes. Jóvenes amigos, ¡despierten! se trata de la eterna suerte de sus almas.-
Estadios llenos, lugares bailables repletos, donde se consumen bebidas alcohólicas, estupefacientes de toda calidad, mas mala que "buena", tabaco, sensualidad y bestialidad atados en un manojo inmundo sostenido por las garras infernales de los demonios que buscan la destrucción de esas almas inexpertas, ligados a los deseos de diversión y esparcimiento... No es divertido cuando una niña de 13 a 20 o mas años esta embriagada o drogada, no es divertido cuando lo jóvenes se golpean de formas bestiales donde suelen resultar muertes... Aquí en la Argentina hay un eslogan que muchos usan "La música no mata...", Si, la música en si, no mata, pero sabemos que hay música que incita al placer sensual, hay música que incita a la depresión y la melancolía, al autoflagelo, hay música que incita a la violencia, otras a las protestas y así se mueven los demonios a través de la música... Y HAY QUIENES TOMAN DE ESAS MÚSICAS PARA INTRODUCIRLAS EN LAS CONGREGACIONES... poniéndoles letra como para enseñar doctrina, salvación o alabanza. Dios tenga misericordia y ayude a nuestros jóvenes y no tan jóvenes, aún ministros, para no dejarse influenciar por el flautista encantador caído del cielo...
Estadios llenos, lugares bailables repletos, donde se consumen bebidas alcohólicas, estupefacientes de toda calidad, mas mala que "buena", tabaco, sensualidad y bestialidad atados en un manojo inmundo sostenido por las garras infernales de los demonios que buscan la destrucción de esas almas inexpertas, ligados a los deseos de diversión y esparcimiento... No es divertido cuando una niña de 13 a 20 o mas años esta embriagada o drogada, no es divertido cuando lo jóvenes se golpean de formas bestiales donde suelen resultar muertes... Aquí en la Argentina hay un eslogan que muchos usan "La música no mata...", Si, la música en si, no mata, pero sabemos que hay música que incita al placer sensual, hay música que incita a la depresión y la melancolía, al autoflagelo, hay música que incita a la violencia, otras a las protestas y así se mueven los demonios a través de la música... Y HAY QUIENES TOMAN DE ESAS MÚSICAS PARA INTRODUCIRLAS EN LAS CONGREGACIONES... poniéndoles letra como para enseñar doctrina, salvación o alabanza. Dios tenga misericordia y ayude a nuestros jóvenes y no tan jóvenes, aún ministros, para no dejarse influenciar por el flautista encantador caído del cielo...
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
La Epístola del Apóstol San Pablo a
FILEMÓN
Salutación
Fil.1 Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro,
Fil.2 y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:
Fil.3 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
El amor y la fe de Filemón
Fil.4 Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de tí en mis oraciones,
Fil.5 porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos;
Fil.6 para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús.
Fil.7 Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.
Pablo intercede por Onésimo
Fil.8 Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene,
Fil.9 más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo;
Fil.10 te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones,
Fil.11 el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil,
Fil.12 el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo.
Fil.13 Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio;
Fil.14 pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.
Fil.15 Porque quizás para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre;
Fil.16 no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.
Fil.17 Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo.
Fil.18 Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta.
Fil.19 Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también.
Fil.20 Sí, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor.
Fil.21 Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.
Fil.22 Prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido.
Salutaciones y bendición final
Fil.23 Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,
Fil.24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.
Fil.25 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
Capítulo 19
La señal de la vasija rota
Jer.19:1 Así dijo Jehová: Ve y compra una vasija de barro del alfarero, y lleva contigo de los ancianos del pueblo, y de los ancianos de los sacerdotes;
Jer.19:2 y saldrás al valle del hijo de Hinom, que está a la entrada de la puerta oriental, y proclamarás allí las palabras que yo te hablaré.
Jer.19:3 Dirás, pues: Oíd palabra de Jehová, oh reyes de Judá, y moradores de Jerusalén. Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo traigo mal sobre este lugar, tal que a todo el que lo oyere, le retiñan los oídos.
Jer.19:4 Porque me dejaron, y enajenaron este lugar, y ofrecieron en él incienso a dioses ajenos, los cuales no habían conocido ellos, ni sus padres, ni los reyes de Judá; y llenaron este lugar de sangre de inocentes.
Jer.19:5 Y edificaron lugares altos a Baal, para quemar con fuego a sus hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me vino al pensamiento.
Jer.19:6 Por tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que este lugar no se llamará más Tofet, ni valle del hijo de Hinom, sino Valle de la Matanza.
Jer.19:7 Y desvaneceré el consejo de Judá y de Jerusalén en este lugar, y les haré caer a espada delante de sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus vidas; y daré sus cuerpos para comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.
Jer.19:8 Pondré a esta ciudad por espanto y burla; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y se burlará sobre toda su destrucción.
Jer.19:9 Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y cada uno comerá la carne de su amigo, en el asedio y en el apuro con que los estrecharán sus enemigos y los que buscan sus vidas.
Jer.19:10 Entonces quebrarás la vasija ante los ojos de los varones que van contigo,
Jer.19:11 y les dirás: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Así quebrantaré a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra una vasija de barro, que no se puede restaurar más; y en Tofet se enterrarán, porque no habrá otro lugar para enterrar.
Jer.19:12 Así haré a este lugar, dice Jehová, y a sus moradores, poniendo esta ciudad como Tofet.
Jer.19:13 Las casas de Jerusalén, y las casas de los reyes de Judá, serán como el lugar de Tofet, inmundas, por todas las casas sobre cuyos tejados ofrecieron incienso a todo el ejército del cielo, y vertieron libaciones a dioses ajenos.
Jer.19:14 Y volvió Jeremías de Tofet, adonde le envió Jehová a profetizar, y se paró en el atrio de la casa de Jehová y dijo a todo el pueblo:
Jer.19:15 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí, yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella; porque han endurecido su cerviz para no oír mis palabras.
Capítulo 20
Profecía contra Pasur
Jer.20:1 El sacerdote Pasur hijo de Imer, que presidía como príncipe en la casa de Jehová, oyó a Jeremías que profetizaba estas palabras.
Jer.20:2 Y azotó Pasur al profeta Jeremías, y lo puso en el cepo que estaba en la puerta superior de Benjamín, la cual conducía a la casa de Jehová.
Jer.20:3 Y el día siguiente Pasur sacó a Jeremías del cepo. Le dijo entonces Jeremías: Jehová no ha llamado tu nombre Pasur, sino Magor-misabib.
Jer.20:4 Porque así ha dicho Jehová: He aquí, haré que seas un terror a ti mismo y a todos los que bien te quieren, y caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo verán; y a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, y los llevará cautivos a Babilonia, y los matará a espada.
Jer.20:5 Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán y los llevarán a Babilonia.
Jer.20:6 Y tú, Pasur, y todos los moradores de tu casa iréis cautivos; entrarás en Babilonia, y allí morirás, y allí serás enterrado tú, y todos los que bien te quieren, a los cuales has profetizado con mentira.
Lamento de Jeremías
Jer.20:7 Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.
Jer.20:8 Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día.
Jer.20:9 Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.
Jer.20:10 Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza.
Jer.20:11 Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.
Jer.20:12 Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa.
Jer.20:13 Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos.
Jer.20:14 Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito.
Jer.20:15 Maldito el hombre que dio nuevas a mi padre, diciendo: Hijo varón te ha nacido, haciéndole alegrarse así mucho.
Jer.20:16 Y sea el tal hombre como las ciudades que asoló Jehová, y no se arrepintió; oiga gritos de mañana, y voces a mediodía,
Jer.20:17 porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre embarazado para siempre.
Jer.20:18 ¿Para qué salí del vientre? ¿Para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?
Capítulo 128
La bienaventuranza del que teme a Jehová
Cántico gradual.
Sal.128:1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.
Sal.128:2 Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.
Sal.128:3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
Sal.128:4 He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.
Sal.128:5 Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,
Sal.128:6 Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.

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