“Recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas”. (Santiago 1:21).-
RECIBIR LA PALABRA
Cuando el apóstol Pablo escribe a Timoteo la que es sin duda su última carta, él le habla de personas que “están siempre aprendiendo, y nunca pueden llega al conocimiento de la verdad” (2 Timoteo 3:7). Aprenden siempre y están más que enteradas... de modo que razonan acerca de las verdades bíblicas, son capaces de enseñar a otros, van de una a otra pregunta curiosa y, de hecho, tratan la verdad divina como una cosa sobresaliente entre mil temas, que un brillante espíritu debe de haber abordado. Tales personas no pueden tener estabilidad ni paz. Buscan siempre sin llegar al conocimiento de la verdad.-
Olvidan o quieren ignorar que el conocimiento de la verdad se adquiere no con la inteligencia natural sino con la sumisión a la Palabra de Dios, dejándola obrar, permitiéndole implantarse en la conciencia y el corazón. No quieren entenderla sobre la marcha, en la simplicidad y “la mansedumbre” del alma que no resiste a la acción divina. En fin, no muestran tener verdadera necesidad de ella. Quieren amoblar su espíritu, pero rehúsan reconocer el hecho primordial, el cual se halla en la base de todo verdadero conocimiento, su estado moral ante Dios, un estado de pecado y perdición. No se han encontrado en la presencia del Dios santo y no se han dado cuenta de que su alma debía ser salvada. No saben el rudimento de las lecciones de arriba, a saber, que el temor a Dios es el principio de la sabiduría, de la inteligencia y del conocimiento. Rehúsan ser “sabios para la salvación” y son ajenos a “la fe que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 3:15).-
En cambio, recibir la palabra con mansedumbre y humildad es la buena tierra que dará fruto para la Gloria de Dios, es recibir aquella donación gratuita con acciones de gracias... En un Acto formal de Donación, hay un Donante que ofrece algún bien o cosa, y esta también en el Donatario que acepta aquel bien o cosa, si el Donatario no aceptase, la donación queda en poder del Donante... y queda nulo el Acto o Contrato de Donación.- Lo mismo sucede con la Gracia y el Evangelio que vienen a través de la Palabra, hemos de recibirla y no quedarnos solo con el papel del contrato en la mano, analizando los alcances legales y contractuales, sino que hemos de hacer uso, tomar posesión de todo aquello escrito en el Santo Libro, sin intentar entenderlo todo sobre el Donante, más bien tratemos de entender mas acerca de nosotros, los donatarios, si somos merecedores, si estamos limpios para entrar en el despacho del Escribano etc. etc.
Oh Señor...!!!, que no somo malos, somos la maldad misma, No dice la Escritura que simplemente nos oponemos a Dios, sino que se trata de una enemistad positiva. No es el adjetivo negro, sino el sustantivo negrura; por ello no es que estamos enemistados sino que somos la enemistad misma contra Dios y sus criaturas; no es que somos corruptos, sino que somos la corrupción; no es que somos rebeldes, sino que somos La rebelión; no es que somos perversos, sino que somos la perversión misma. Nuestro corazón aunque sea engañoso, es positivo engaño; es el mal en lo concreto, pecado en su esencia; es la destilación, de todas las cosas que son viles; no es que somos envidiosos de Dios, sino que somos la envidia misma; no estamos enemistados, somos la enemistad real hacia Dios y pretendemos analizar todo antes de recibir, simplemente recibir con un corazón contrito, reconociente y humillado, aquella palabra de compromisos celestiales que tanto bien nos hace y tan felices y prósperos y eternos... ¡Gracias Señor por tanto amor...!!! Mi alma te alaba...
Si no hay arrepentimiento, no hay perdón de pecados... Puedes analizar la Biblia de tapa a tapa, entender toda la teología que puedas y te sea dado, pero si no has entrado por la puerta estrecha, te encontrarás sin el vestido de bodas, y tanto hablar y disertar te podrá llevar a estar presente aún en las Bodas, pero no tendrás el vestido resplandeciente del arrepentimiento y el perdón, se te preguntará, amigo: ¿como entraste acá?... (Mat. 22: 11-13), y tanta elocuencia esgrimida, te abandonará, quedando mudo, por no haber recibido con arrepentimiento, mansedumbre y humildad esa Palabra Santa, no doblaste la cerviz para entrar por la puerta estrecha..." y "habiendo sido heraldo para otros, tu mismo vienes a ser eliminado..." Hoy se para El Señor en las encrucijadas de los caminos y nos dice: "Yo te aconsejo que de mi compres oro...", Busca el oro del cielo, del carácter de Cristo, su imagen y habrás comenzado el camino angosto, el camino al cielo...
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 5
Contra los ricos opresores
Sant.5:1 ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán.
Sant.5:2 Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla.
Sant.5:3 Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros.
Sant.5:4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.
Sant.5:5 Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza.
Sant.5:6 Habéis condenado y dado muerte al justo, y él no os hace resistencia.
Sed pacientes y orad
Sant.5:7 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.
Sant.5:8 Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.
Sant.5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
Sant.5:10 Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor.
Sant.5:11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.
Sant.5:12 Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.
Sant.5:13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.
Sant.5:14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
Sant.5:15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
Sant.5:16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Sant.5:17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
Sant.5:18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.
Sant.5:19 Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,
Sant.5:20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.
Capítulo 29
Carta de Jeremías a los cautivos
Jer.29:1 Estas son las palabras de la carta que el profeta Jeremías envió de Jerusalén a los ancianos que habían quedado de los que fueron transportados, y a los sacerdotes y profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalén a Babilonia
Jer.29:2 (después que salió el rey Jeconías, la reina, los del palacio, los príncipes de Judá y de Jerusalén, los artífices y los ingenieros de Jerusalén),
Jer.29:3 por mano de Elasa hijo de Safán y de Gemarías hijo de Hilcías, a quienes envió Sedequías rey de Judá a Babilonia, a Nabucodonosor rey de Babilonia. Decía:
Jer.29:4 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia:
Jer.29:5 Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos.
Jer.29:6 Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.
Jer.29:7 Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.
Jer.29:8 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni atendáis a los sueños que soñáis.
Jer.29:9 Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre; no los envié, ha dicho Jehová.
Jer.29:10 Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.
Jer.29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Jer.29:12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;
Jer.29:13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.
Jer.29:14 Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.
Jer.29:15 Mas habéis dicho: Jehová nos ha levantado profetas en Babilonia.
Jer.29:16 Pero así ha dicho Jehová acerca del rey que está sentado sobre el trono de David, y de todo el pueblo que mora en esta ciudad, de vuestros hermanos que no salieron con vosotros en cautiverio;
Jer.29:17 así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí envío yo contra ellos espada, hambre y pestilencia, y los pondré como los higos malos, que de tan malos no se pueden comer.
Jer.29:18 Los perseguiré con espada, con hambre y con pestilencia, y los daré por escarnio a todos los reinos de la tierra, por maldición y por espanto, y por burla y por afrenta para todas las naciones entre las cuales los he arrojado;
Jer.29:19 por cuanto no oyeron mis palabras, dice Jehová, que les envié por mis siervos los profetas, desde temprano y sin cesar; y no habéis escuchado, dice Jehová.
Jer.29:20 Oíd, pues, palabra de Jehová, vosotros todos los transportados que envié de Jerusalén a Babilonia.
Jer.29:21 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de Acab hijo de Colaías, y acerca de Sedequías hijo de Maasías, que os profetizan falsamente en mi nombre: He aquí los entrego yo en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y él los matará delante de vuestros ojos.
Jer.29:22 Y todos los transportados de Judá que están en Babilonia harán de ellos una maldición, diciendo: Póngate Jehová como a Sedequías y como a Acab, a quienes asó al fuego el rey de Babilonia.
Jer.29:23 Porque hicieron maldad en Israel, y cometieron adulterio con las mujeres de sus prójimos, y falsamente hablaron en mi nombre palabra que no les mandé; lo cual yo sé y testifico, dice Jehová.
Jer.29:24 Y a Semaías de Nehelam hablarás, diciendo:
Jer.29:25 Así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Tú enviaste cartas en tu nombre a todo el pueblo que está en Jerusalén, y al sacerdote Sofonías hijo de Maasías, y a todos los sacerdotes, diciendo:
Jer.29:26 Jehová te ha puesto por sacerdote en lugar del sacerdote Joiada, para que te encargues en la casa de Jehová de todo hombre loco que profetice, poniéndolo en el calabozo y en el cepo.
Jer.29:27 ¿Por qué, pues, no has reprendido ahora a Jeremías de Anatot, que os profetiza?
Jer.29:28 Porque él nos envió a decir en Babilonia: Largo será el cautiverio; edificad casas, y habitadlas; plantad huertos, y comed el fruto de ellos.
Jer.29:29 Y el sacerdote Sofonías había leído esta carta a oídos del profeta Jeremías.
Jer.29:30 Y vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:
Jer.29:31 Envía a decir a todos los cautivos: Así ha dicho Jehová de Semaías de Nehelam: Porque os profetizó Semaías, y yo no lo envié, y os hizo confiar en mentira;
Jer.29:32 por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo castigaré a Semaías de Nehelam y a su descendencia; no tendrá varón que more entre este pueblo, ni verá el bien que haré yo a mi pueblo, dice Jehová; porque contra Jehová ha hablado rebelión.
Capítulo 30
Dios promete que los cautivos volverán
Jer.30:1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
Jer.30:2 Así habló Jehová Dios de Israel, diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado.
Jer.30:3 Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán.
Jer.30:4 Estas, pues, son las palabras que habló Jehová acerca de Israel y de Judá.
Jer.30:5 Porque así ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz.
Jer.30:6 Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros.
Jer.30:7 ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.
Jer.30:8 En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre,
Jer.30:9 sino que servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré.
Jer.30:10 Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, ni te atemorices, Israel; porque he aquí que yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante.
Jer.30:11 Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.
Jer.30:12 Porque así ha dicho Jehová: Incurable es tu quebrantamiento, y dolorosa tu llaga.
Jer.30:13 No hay quien juzgue tu causa para sanarte; no hay para ti medicamentos eficaces.
Jer.30:14 Todos tus enamorados te olvidaron; no te buscan; porque como hiere un enemigo te herí, con azote de adversario cruel, a causa de la magnitud de tu maldad y de la multitud de tus pecados.
Jer.30:15 ¿Por qué gritas a causa de tu quebrantamiento? Incurable es tu dolor, porque por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te he hecho esto.
Jer.30:16 Pero serán consumidos todos los que te consumen; y todos tus adversarios, todos irán en cautiverio; hollados serán los que te hollaron, y a todos los que hicieron presa de ti daré en presa.
Jer.30:17 Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda.
Jer.30:18 Así ha dicho Jehová: He aquí yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y la ciudad será edificada sobre su colina, y el templo será asentado según su forma.
Jer.30:19 Y saldrá de ellos acción de gracias, y voz de nación que está en regocijo, y los multiplicaré, y no serán disminuidos; los multiplicaré, y no serán menoscabados.
Jer.30:20 Y serán sus hijos como antes, y su congregación delante de mí será confirmada; y castigaré a todos sus opresores.
Jer.30:21 De ella saldrá su príncipe, y de en medio de ella saldrá su señoreador; y le haré llegar cerca, y él se acercará a mí; porque ¿quién es aquel que se atreve a acercarse a mí? dice Jehová.
Jer.30:22 Y me seréis por pueblo, y yo seré vuestro Dios.
Jer.30:23 He aquí, la tempestad de Jehová sale con furor; la tempestad que se prepara, sobre la cabeza de los impíos reposará.
Jer.30:24 No se calmará el ardor de la ira de Jehová, hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de su corazón; en el fin de los días entenderéis esto.
Capítulo 133
La bienaventuranza del amor fraternal
Cántico gradual; de David.
Sal.133:1 ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!
Sal.133:2 Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;
Sal.133:3 Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sion;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna.

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