“Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca”. (1 Pedro 2:21-22).-
“SIN MANCHA Y SIN CONTAMINACIÓN”
En la mayoría de los siervos de Dios se nota alguna cualidad que supera a las demás: Moisés, el legislador. “era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra” (Números 12:3), Sin embargo no escapo a las murmuraciones del pueblo. Pedro, el discípulo de Jesús, tenía una energía poco común. Con Cristo, el perfecto siervo, (Siervo de siervos) no ocurría lo mismo. Su vida entera fue como antes se hacían las ofrendas hechas con “flor de harina”: un conjunto de cualidades perfectamente iguales. El era santo y justo y estaba lleno de amor para todos, tan perfectamente en un caso como en otro. En nosotros, demasiado amor puede llegar a ser debilidad; demasiado rigor puede volverse en aridez de corazón. Todo en Cristo era perfectamente medido. Estaba sujeto a sus padres, pero cuando era necesario, sabía guardar las distancias. Había venido para su pueblo, pero acogía a los que se acercaban a El con humildad, aunque fuesen extranjeros, para comer “las migajas que caían de la mesa” de los hijos de Israel. Sin duda, su corazón le urgía ir a Betania para socorrer a las dos hermanas afligidas por la enfermedad y la muerte de su hermano Lázaro; pero El sabía esperar el momento en que Dios mismo le mandara que fuera. Siempre fue el Hombre perfecto.
Es esta perfección la que se requería en todos los sacrificios ofrecidos a Dios, (a los siervos de Dios, se les pide que sean irreprensibles) lo cual es símbolo del supremo sacrificio de la cruz. Cristo era sin pecado y no conoció el pecado; El era también “sin mancha y sin contaminación” como debía serlo el cordero pascual. La mirada de Dios podía siempre descansar sobre El con plena satisfacción. Ohh!!! Lo que puede lograr un hombre, una mujer, un niño o un joven, SANTO...
“He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).-
Si, el ideal propuesto nos es inaccesible, pero nos demuestra el alto concepto que Dios tiene de nosotros, junto al poder del Espíritu Santo en nosotros, proponiéndonos el sublime ejemplo de Cristo.-
Pero hemos de buscar las perfecciones, en oración, llorando y lamentando por aquellas cosas en las cuales nos fue revelado que somos mas débiles, para poder cumplir el mandamiento, "Sed también vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto...". La flor de harina, debe primero ser despegada de la cáscara, luego el grano desnudo debe ser triturado y luego zarandeado... proceso al que no muchos desean someterse, pretendiendo alcanzar las perfecciones apoyados solo en la Obra Redentora sin consagrar su corazón para alcanzarlas... Eso es como tener el alimento delante y no comer, creyendo que el alimento por sí les va a fortalecer sin tener el apetito de ingerirlo, "soñar que comemos es despertarse con hambre..." y sin producir los frutos dignos de un arrepentimiento verdadero...
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 5
Andad como hijos de luz
Ef.5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
Ef.5:2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
Ef.5:3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;
Ef.5:4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.
Ef.5:5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Ef.5:6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.
Ef.5:7 No seáis, pues, partícipes con ellos.
Ef.5:8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz
Ef.5:9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad),
Ef.5:10 comprobando lo que es agradable al Señor.
Ef.5:11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;
Ef.5:12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.
Ef.5:13 Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.
Ef.5:14 Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes,
Y levántate de los muertos,
Y te alumbrará Cristo.
Ef.5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
Ef.5:16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
Ef.5:17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
Ef.5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
Ef.5:19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
Ef.5:20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Capítulo 14
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Ez.14:1 Vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel, y se sentaron delante de mí.
Ez.14:2 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Ez.14:3 Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro. ¿Acaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos?
Ez.14:4 Háblales, por tanto, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere conforme a la multitud de sus ídolos,
Ez.14:5 para tomar a la casa de Israel por el corazón, ya que se han apartado de mí todos ellos por sus ídolos.
Ez.14:6 Por tanto, di a la casa de Israel: Así dice Jehová el Señor: Convertíos, y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones.
Ez.14:7 Porque cualquier hombre de la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido delante de su rostro el tropiezo de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí, yo Jehová le responderé por mí mismo;
Ez.14:8 y pondré mi rostro contra aquel hombre, y le pondré por señal y por escarmiento, y lo cortaré de en medio de mi pueblo; y sabréis que yo soy Jehová.
Ez.14:9 Y cuando el profeta fuere engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo destruiré de en medio de mi pueblo Israel.
Ez.14:10 Y llevarán ambos el castigo de su maldad; como la maldad del que consultare, así será la maldad del profeta,
Ez.14:11 para que la casa de Israel no se desvíe más de en pos de mí, ni se contamine más en todas sus rebeliones; y me sean por pueblo, y yo les sea por Dios, dice Jehová el Señor.
Justicia del castigo de Jerusalén
Ez.14:12 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Ez.14:13 Hijo de hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el sustento del pan, y enviare en ella hambre, y cortare de ella hombres y bestias,
Ez.14:14 si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor.
Ez.14:15 Y si hiciere pasar bestias feroces por la tierra y la asolaren, y quedare desolada de modo que no haya quien pase a causa de las fieras,
Ez.14:16 y estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados, y la tierra quedaría desolada.
Ez.14:17 O si yo trajere espada sobre la tierra, y dijere: Espada, pasa por la tierra; e hiciere cortar de ella hombres y bestias,
Ez.14:18 y estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, no librarían a sus hijos ni a sus hijas; ellos solos serían librados.
Ez.14:19 O si enviare pestilencia sobre esa tierra y derramare mi ira sobre ella en sangre, para cortar de ella hombres y bestias,
Ez.14:20 y estuviesen en medio de ella Noé, Daniel y Job, vivo yo, dice Jehová el Señor, no librarían a hijo ni a hija; ellos por su justicia librarían solamente sus propias vidas.
Ez.14:21 Por lo cual así ha dicho Jehová el Señor: ¿Cuánto más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?
Ez.14:22 Sin embargo, he aquí quedará en ella un remanente, hijos e hijas, que serán llevados fuera; he aquí que ellos vendrán a vosotros, y veréis su camino y sus hechos, y seréis consolados del mal que hice venir sobre Jerusalén, de todas las cosas que traje sobre ella.
Ez.14:23 Y os consolarán cuando viereis su camino y sus hechos, y conoceréis que no sin causa hice todo lo que he hecho en ella, dice Jehová el Señor.itulo
Capítulo 15
Jerusalén es como una vid inútil
Ez.15:1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Ez.15:2 Hijo de hombre, ¿qué es la madera de la vid más que cualquier otra madera? ¿Qué es el sarmiento entre los árboles del bosque?
Ez.15:3 ¿Tomarán de ella madera para hacer alguna obra? ¿Tomarán de ella una estaca para colgar en ella alguna cosa?
Ez.15:4 He aquí, es puesta en el fuego para ser consumida; sus dos extremos consumió el fuego, y la parte de en medio se quemó; ¿servirá para obra alguna?
Ez.15:5 He aquí que cuando estaba entera no servía para obra alguna; ¿cuánto menos después que el fuego la hubiere consumido, y fuere quemada? ¿Servirá más para obra alguna?
Ez.15:6 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Como la madera de la vid entre los árboles del bosque, la cual di al fuego para que la consumiese, así haré a los moradores de Jerusalén.
Ez.15:7 Y pondré mi rostro contra ellos; aunque del fuego se escaparon, fuego los consumirá; y sabréis que yo soy Jehová, cuando pusiere mi rostro contra ellos.
Ez.15:8 Y convertiré la tierra en asolamiento, por cuanto cometieron prevaricación, dice Jehová el Señor.
Capítulo 44
Jehová es el único Dios
Is.44:1 Ahora pues, oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, a quien yo escogí.
Is.44:2 Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien yo escogí.
Is.44:3 Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;
Is.44:4 y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
Is.44:5 Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob, y otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel.
Is.44:6 Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.
Is.44:7 ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.
Is.44:8 No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.
La insensatez de la idolatría
Is.44:9 Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.
Is.44:10 ¿Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho?
Is.44:11 He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.
Is.44:12 El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya.
Is.44:13 El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa.
Is.44:14 Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia.
Is.44:15 De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él.
Is.44:16 Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! me he calentado, he visto el fuego;
Is.44:17 y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi Dios eres tú.
Is.44:18 No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.
Is.44:19 No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?
Is.44:20 De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?
Jehová es el Redentor de Israel
Is.44:21 Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides.
Is.44:22 Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.
Is.44:23 Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, profundidades de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está; porque Jehová redimió a Jacob, y en Israel será glorificado.
Is.44:24 Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;
Is.44:25 que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría.
Is.44:26 Yo, el que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice a Jerusalén: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Reconstruidas serán, y sus ruinas reedificaré;
Is.44:27 que dice a las profundidades: Secaos, y tus ríos haré secar;
Is.44:28 que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.

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