Luc.8:21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen.
LA FAMILIA DE DIOS
Ef.2:19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,
La madre y los hermanos de Jesús vinieron a verle en un momento que el estaba en publico, ministrando la Palabra de Dios... Y en pleno desarrollo de su predicación se le interrumpió para decirle que: "...su madre y sus hermanos estaban allí...".
Jesús no estaba con esto negando a su madre y a sus hermanos según la carne con aquella pregunta ¿quienes son mis hermanos y quien es mi madre? (contrariamente a lo que afirma el catolicismo sobre la virginidad perpetua de María, vemos que Jesús tenía hermanos hijos de José como dice en Mat.13:55 y 56 "¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?" "¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?").- Así pues El como hermano mayor se ocupó de su madre y de sus hermanos en el tiempos de viudez de María, cuando Jesús aún no había tomado su público Ministerio... porque "... todo tiene su tiempo debajo del sol..." Muchas cosas vio María cuando Jesús fue el sostén de madre viuda, con Jesús en su casa, testimonios no le faltaron nunca de que El era el Mesías, quizá muchas veces faltó la harina y El le habrá dicho "mete tu mano ahora mujer..." y ella pudo ver como no faltaba el sustento en forma milagrosa, y esto se ve reflejado en las bodas de Cana de Galilea, cuando se habían quedado sin vino, María no fue a hacer una colecta, atenta ella, con sus ojos abiertos, con todas las cosas hermosas que guardaba en su corazón, fue adonde sabía que estaba el Poder... su oración fue sencilla, había una relación filial, "mira que no tienen vino...", Oh!!, gloria a Dios!!, si, de María hemos de aprender mucho, pero hemos de ver en ella una sierva del Señor que dijo. "hágase conmigo conforme a tu palabra...", Pero Jesús, en esta ocasión, le pone en su lugar, no por ser el instrumento de la encarnación del Hijo de Dios, tendría supremacía, ni siquiera sobre los apóstoles... Ella lo supo desde el principio cuando dijo en su cántico, que bien puede ser cantado por todos nosotros igualmente que ella y que encontramos en Luc.1:46 y 47 "... Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.".- Reconoce y hace suyo al Salvador que necesita, así como cada uno de nosotros... Respecto a su notoriedad en el cielo ha de ser grande, como la de otras mujeres y hombres de fe que sacrificaron sus vidas por el Evangelio.-
Pero ahora vemos que Jesús señala a sus discípulos (Que sientas hoy que te señala a ti y a mi también) y a los que le escuchan de buena gana, y les dice esta palabra que meditamos este día, "... mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y la hacen".-
Mat.12:50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.
Mar.3:35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.
Que hermoso!!! Todo aquel..., hay una universalidad en el mensaje, escuchar la Palabra de Dios y ponerla por obra es ser hermano de Jesús, es ser nacido de Dios... sea hombre o mujer, "mi hermano y mi hermana"... ser parte de la familia de Dios... Ahora, una sola vez se manifestó el milagro de la encarnación de la Deidad en María, ya no puede repetirse a no ser que sea un engaño diabólico, disfrazado con toda la santidad y milagros que se quiera demostrar. Jesús el unigénito Hijo de Dios ya participo y ahora con cuerpo glorificado, no participará nuevamente de un nacimiento de mujer... Pero toda la Iglesia en su conjunto, tiene la virtud de engendrar hijos por el Espíritu Santo que tienen la imagen de Cristo, como en el Pentecostés, cuando vino el Espíritu Santo sobre los ciento veinte, y se establecieron allí, ciento veinte Cristos, con la misma virtud como esta escrito en Jn.14:12 "De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre"...
Oh! Señor, ayúdanos, aumentamos la fe, porque cuando tu Iglesia esta atendiendo al desvalido como María atendía a ese niñito, su primogénito, con toda su pobreza y su necesidad de adolescente, se daba toda ella para que el niñito no tenga frío, ni hambre ni le falte cariño... con toda su pobreza, allí en el establo, entre los animales, ella brindaba la tibieza de su cuerpo, la ternura de sus manos, el arrullo de su corazón y los besos de su boca... Oh! si, cuando la Iglesia hace esto con el necesitado, olvidando sus propias cuitas, se ocupa del niño huérfano, del adulto mayor desatendido, del enfermo, del desamparado, entonces esta siendo la madre de Jesus, pues lo dice textualmente en Mat.25:34-40 "Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo." "Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;" "estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí." "Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?" "¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?" "¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?" "Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, A MI LO HICISTEIS".- Haciendo que por medio de la piedad y del Evangelio en movimiento, se este gestando la Vida de Cristo en muchos corazones... Esta revelación, la quiera hacer mas profunda en los corazones que aman a Dios con sinceridad.- Amén.-
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año
Capítulo 29
Consagración de Aarón y de sus hijos (Lv. 8.1-36)
Ex.29:1 Esto es lo que les harás para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin defecto;
Ex.29:2 y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las harás de flor de harina de trigo.
Ex.29:3 Y las pondrás en un canastillo, y en el canastillo las ofrecerás, con el becerro y los dos carneros.
Ex.29:4 Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.
Ex.29:5 Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod;
Ex.29:6 y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa.
Ex.29:7 Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás.
Ex.29:8 Y harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas.
Ex.29:9 Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos.
Ex.29:10 Después llevarás el becerro delante del tabernáculo de reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro.
Ex.29:11 Y matarás el becerro delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión.
Ex.29:12 Y de la sangre del becerro tomarás y pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramarás toda la demás sangre al pie del altar.
Ex.29:13 Tomarás también toda la grosura que cubre los intestinos, la grosura de sobre el hígado, los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y lo quemarás sobre el altar.
Ex.29:14 Pero la carne del becerro, y su piel y su estiércol, los quemarás a fuego fuera del campamento; es ofrenda por el pecado.
Ex.29:15 Asimismo tomarás uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.
Ex.29:16 Y matarás el carnero, y con su sangre rociarás sobre el altar alrededor.
Ex.29:17 Cortarás el carnero en pedazos, y lavarás sus intestinos y sus piernas, y las pondrás sobre sus trozos y sobre su cabeza.
Ex.29:18 Y quemarás todo el carnero sobre el altar; es holocausto de olor grato para Jehová, es ofrenda quemada a Jehová.
Ex.29:19 Tomarás luego el otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.
Ex.29:20 Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el lóbulo de la oreja de sus hijos, sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los pies derechos de ellos, y rociarás la sangre sobre el altar alrededor.
Ex.29:21 Y con la sangre que estará sobre el altar, y el aceite de la unción, rociarás sobre Aarón, sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de éstos; y él será santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él.
Ex.29:22 Luego tomarás del carnero la grosura, y la cola, y la grosura que cubre los intestinos, y la grosura del hígado, y los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagración.
Ex.29:23 También una torta grande de pan, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre del canastillo de los panes sin levadura presentado a Jehová,
Ex.29:24 y lo pondrás todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehová.
Ex.29:25 Después lo tomarás de sus manos y lo harás arder en el altar, sobre el holocausto, por olor grato delante de Jehová. Es ofrenda encendida a Jehová.
Ex.29:26 Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, que es de Aarón, y lo mecerás por ofrenda mecida delante de Jehová; y será porción tuya.
Ex.29:27 Y apartarás el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la ofrenda elevada, lo que fue mecido y lo que fue elevado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos,
Ex.29:28 y será para Aarón y para sus hijos como estatuto perpetuo para los hijos de Israel, porque es ofrenda elevada; y será una ofrenda elevada de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz, porción de ellos elevada en ofrenda a Jehová.
Ex.29:29 Y las vestiduras santas, que son de Aarón, serán de sus hijos después de él, para ser ungidos en ellas, y para ser en ellas consagrados.
Ex.29:30 Por siete días las vestirá el que de sus hijos tome su lugar como sacerdote, cuando venga al tabernáculo de reunión para servir en el santuario.
Ex.29:31 Y tomarás el carnero de las consagraciones, y cocerás su carne en lugar santo.
Ex.29:32 Y Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que estará en el canastillo, a la puerta del tabernáculo de reunión.
Ex.29:33 Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para llenar sus manos para consagrarlos; mas el extraño no las comerá, porque son santas.
Ex.29:34 Y si sobrare hasta la mañana algo de la carne de las consagraciones y del pan, quemarás al fuego lo que hubiere sobrado; no se comerá, porque es cosa santa.
Ex.29:35 Así, pues, harás a Aarón y a sus hijos, conforme a todo lo que yo te he mandado; por siete días los consagrarás.
Ex.29:36 Cada día ofrecerás el becerro del sacrificio por el pecado, para las expiaciones; y purificarás el altar cuando hagas expiación por él, y lo ungirás para santificarlo.
Ex.29:37 Por siete días harás expiación por el altar, y lo santificarás, y será un altar santísimo: cualquiera cosa que tocare el altar, será santificada.
Las ofrendas diarias (Nm. 28.1-8)
Ex.29:38 Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente.
Ex.29:39 Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde.
Ex.29:40 Además, con cada cordero una décima parte de un efa de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de olivas machacadas; y para la libación, la cuarta parte de un hin de vino.
Ex.29:41 Y ofrecerás el otro cordero a la caída de la tarde, haciendo conforme a la ofrenda de la mañana, y conforme a su libación, en olor grato; ofrenda encendida a Jehová.
Ex.29:42 Esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí.
Ex.29:43 Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria.
Ex.29:44 Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes.
Ex.29:45 Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios.
Ex.29:46 Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios.
Capítulo 30
El altar del incienso (Ex. 37.25-28)
Ex.30:1 Harás asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo harás.
Ex.30:2 Su longitud será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos serán parte del mismo.
Ex.30:3 Y lo cubrirás de oro puro, su cubierta, sus paredes en derredor y sus cuernos; y le harás en derredor una cornisa de oro.
Ex.30:4 Le harás también dos anillos de oro debajo de su cornisa, a sus dos esquinas a ambos lados suyos, para meter las varas con que será llevado.
Ex.30:5 Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro.
Ex.30:6 Y lo pondrás delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el testimonio, donde me encontraré contigo.
Ex.30:7 Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; cada mañana cuando aliste las lámparas lo quemará.
Ex.30:8 Y cuando Aarón encienda las lámparas al anochecer, quemará el incienso; rito perpetuo delante de Jehová por vuestras generaciones.
Ex.30:9 No ofreceréis sobre él incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda; ni tampoco derramaréis sobre él libación.
Ex.30:10 Y sobre sus cuernos hará Aarón expiación una vez en el año con la sangre del sacrificio por el pecado para expiación; una vez en el año hará expiación sobre él por vuestras generaciones; será muy santo a Jehová.
El dinero del rescate
Ex.30:11 Habló también Jehová a Moisés, diciendo:
Ex.30:12 Cuando tomes el número de los hijos de Israel conforme a la cuenta de ellos, cada uno dará a Jehová el rescate de su persona, cuando los cuentes, para que no haya en ellos mortandad cuando los hayas contado.
Ex.30:13 Esto dará todo aquel que sea contado; medio siclo, conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte geras. La mitad de un siclo será la ofrenda a Jehová.
Ex.30:14 Todo el que sea contado, de veinte años arriba, dará la ofrenda a Jehová.
Ex.30:15 Ni el rico aumentará, ni el pobre disminuirá del medio siclo, cuando dieren la ofrenda a Jehová para hacer expiación por vuestras personas.
Ex.30:16 Y tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y lo darás para el servicio del tabernáculo de reunión; y será por memorial a los hijos de Israel delante de Jehová, para hacer expiación por vuestras personas.
Ex.30:17 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:
Ex.30:18 Harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavar; y la colocarás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua.
Ex.30:19 Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies.
Ex.30:20 Cuando entren en el tabernáculo de reunión, se lavarán con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida para Jehová,
Ex.30:21 se lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia por sus generaciones.
El aceite de la unción, y el incienso
Ex.30:22 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:
Ex.30:23 Tomarás especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de cálamo aromático doscientos cincuenta,
Ex.30:24 de casia quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin.
Ex.30:25 Y harás de ello el aceite de la santa unción; superior ungüento, según el arte del perfumador, será el aceite de la unción santa.
Ex.30:26 Con él ungirás el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio,
Ex.30:27 la mesa con todos sus utensilios, el candelero con todos sus utensilios, el altar del incienso,
Ex.30:28 el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base.
Ex.30:29 Así los consagrarás, y serán cosas santísimas; todo lo que tocare en ellos, será santificado.
Ex.30:30 Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes.
Ex.30:31 Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras generaciones.
Ex.30:32 Sobre carne de hombre no será derramado, ni haréis otro semejante, conforme a su composición; santo es, y por santo lo tendréis vosotros.
Ex.30:33 Cualquiera que compusiere ungüento semejante, y que pusiere de él sobre extraño, será cortado de entre su pueblo.
Ex.30:34 Dijo además Jehová a Moisés: Toma especias aromáticas, estacte y uña aromática y gálbano aromático e incienso puro; de todo en igual peso,
Ex.30:35 y harás de ello el incienso, un perfume según el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo.
Ex.30:36 Y molerás parte de él en polvo fino, y lo pondrás delante del testimonio en el tabernáculo de reunión, donde yo me mostraré a ti. Os será cosa santísima.
Ex.30:37 Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová.
Ex.30:38 Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, será cortado de entre su pueblo.
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La autoridad de Jesús - (Mr. 11. 27-33; Lc. 20. 1-8)
Mat.21:23 Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba, y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad?
Mat.21:24 Respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os haré una pregunta, y si me la contestáis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.
Mat.21:25 El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo, o de los hombres? Ellos entonces discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
Mat.21:26 Y si decimos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por profeta.
Mat.21:27 Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.
Parábola de los dos hijos
Mat.21:28 Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, vé hoy a trabajar en mi viña.
Mat.21:29 Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue.
Mat.21:30 Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue.
Mat.21:31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.
Mat.21:32 Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.
Los labradores malvados - (Mr. 12. 1-12; Lc. 20. 9-19)
Mat.21:33 Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.
Mat.21:34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos.
Mat.21:35 Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.
Mat.21:36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera.
Mat.21:37 Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo.
Mat.21:38 Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad.
Mat.21:39 Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.
Mat.21:40 Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?
Mat.21:41 Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.
Mat.21:42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
La piedra que desecharon los edificadores,
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
El Señor ha hecho esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
Mat.21:43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.
Mat.21:44 Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
Mat.21:45 Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.
Mat.21:46 Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
FEBRERO 2.-
Redimidos de pecados por su sangre.-
“Sin derramamiento de sangre no se hace remisión” (Hebreos 9:22).-
Esta es la voz de la verdad inalterable. En ninguna ceremonia judía —aun típicamente considerada— se hacía remisión de pecados sin derramamiento de sangre. En ningún caso y por ningún medio puede el pecado ser perdonado sin expiación. No hay para mi, esperanza fuera de Cristo, pues no hay otro derramamiento de sangre que sea considerado como expiación por el pecado. ¿Estoy yo creyendo en El? ¿Es realmente aplicada a mi alma la sangre de su expiación? En cuanto a la necesidad que tienen de Cristo, todos los hombres están en el mismo nivel. Por más morales, generosos, amantes y patriotas que seamos, esta regla no será alterada por hacer para nosotros una excepción. El pecado no cede a nada que sea menos potente que la sangre de aquel a quien Dios envió en propiciación. ¡Qué bendición que haya un medio de perdón! ¿Porqué buscar otro? Los que profesan una religión meramente formal, no se explican cómo podemos regocijarnos de que todos nuestros pecados han sido perdonados por Cristo. Sus obras, rezos y ceremonias les dan un consuelo muy pobre; bien pueden estar tranquilos, pues menosprecian la grande salvación y se empeñan en conseguir sin sangre la remisión. Alma mía, siéntate y contempla la justicia de Dios, que se ve ligada a castigar al pecado. Mira todo ese castigo infligido a tu Señor, humilde arrodíllate y besa los queridos pies de aquel que hizo expiación por ti. No vale nada, cuando la conciencia está despierta, recurrir, a hallar consuelo, a sentimientos y evidencias; es un hábito que aprendimos en el Egipto de nuestra esclavitud. Lo único que restauro, a una conciencia convicta de pecado, es la visión de Cristo sufriendo en la Cruz. «La sangre es la vida de ella», dice la ley levítica. Estemos seguros de que la sangre es la vida de la fe, del gozo y de todas las otras santas gracias.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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