T R A S L A T E - Traducir esta Pagina

Jn.14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

LES RECORDARÁ...



 El Espíritu Santo es Espíritu de Memoria, que da el valor que se merece a las palabra de Jesús, de todo lo que Jesucristo hablo y enseñó, hemos de estar en la permanencia en la Congregación, no saltando de congregación a congregación, sino permaneciendo para poder desarrollar un ministerio, hay algunos que no hace ni un mes que están en una iglesia y ya los envían o les otorgan ministerios, sin la debida permanencia, no olvidemos que el Espíritu Santo no puede hacer recordar mucho a un neófito, una persona sin la debida instrucción... Los discípulos tuvieron que esperar un tiempo para ponerse a trabajar, Jesús los envió de dos en dos, les estuvo atento y vigilante, les enseñó muchas cosas mientras ellos seguían estando y permaneciendo con Jesús, hasta que fueron revestidos del Poder desde lo alto... Entonces el Espíritu les recordó las palabras de Jesús y aún las palabras de la Ley de Moisés, los Profetas y los Salmos... 
 En Jesús habitaba y habita toda la plenitud de la Deidad y en la Persona del Espíritu Santo, llamado el segundo Jesús, también habita toda la plenitud de la Deidad... Por lo cual Jesús en este versículo nos quiere guiar a una bendición particular que viene por medio del Espíritu Santo... dado que nuestra mente carnal es muy veleidosa, el Espíritu trabaja desde el corazón, desde el espíritu del hombre, porque el Espíritu da testimonio a nuestro espíritu y la mente se ha de sujetar cuando todos los caminos que elige se encuentren truncados o cuando le damos lugar y sujetamos todo pensamiento a la obediencia a Cristo 2Cor.10:5.- 
 Cuando Jesús estaba físicamente con los discípulos, es muy posible que muchos de sus dichos preferidos se les haya perdido por falta de atención, tal vez no se daban cuenta que cada palabra tenía una plenitud que debería haber sido atesorada por tener un valor inestimable, pero ahora el Señor les dice que El Espíritu Santo les recordará todas las cosas que El les habló.-
 Puede que haya habido repeticiones, pero no redundancias. Es posible que haya enseñado la misma verdad en varias formas. Él nunca ha revelado una verdad que era mejor ocultarla, así como nunca ha ocultado una verdad que hubiera sido mejor revelarla. Si nuestro Señor ha enseñado algo, vale la pena que yo ocupe mi tiempo para aprenderlo. Porque si Cristo levanta el velo, es mi privilegio mirar, y lo que él me manifiesta, no debo demorarme en aprenderlo y guardarlo...
 Nos recordará todo... porque es necesario que aprendamos todo, esa enseñanza es esencial para nuestro conocimiento de las cosas divinas, para nuestro consuelo y progreso espiritual, esa remembranza es parte de la disciplina y el avance de nuestra alma.
 Necesitamos de la asistencia del Espíritu Santo para conocer todas las cosas, pues nada podemos decir que sabemos adecuadamente sin la ayuda inigualable del Espíritu de Dios... El Nos enseñará y El nos recordará...
 Muchos visionarios arrogándose como profetas o profetizas en estos tiempos traen diversas enseñanzas con variedad de manifestaciones, prediciendo esto o aquello, pero hemos de saber que hay una maldición especial para todo el que agregue o quite a las palabra del Señor o doctrina del Señor y en manera especial el Espíritu Santo, no será quien transgreda este mandamiento, sino que El nos enseñará sobre lo que Jesús habló y nos recordará las palabras de Jesús o la doctrina de Jesús.  Estamos persuadidos de lo que el Espíritu Santo hace y esto es que no trae nuevas revelaciones para los hombres ahora, sino que nos enseña lo que Cristo enseñó, trayendo todas estas cosas a nuestro recuerdo. Lo que Cristo ha enseñado, y solo eso, es su trabajo alegre para dejarnos en claro un poderoso camino a la Vida eterna y al Reino celestial. 
 Gloria al Santo Nombre!!, por este todopoderoso Espíritu que trabaja mas delicadamente que el tratamiento de un neurólogo, en las fibras mas intimas y delicadas de nuestro ser, para recordarnos las palabra, la doctrina, para escapar y derribar todo mal pensamiento destructivo y disolutivo, en estos tiempos tan especiales en que a lo bueno se llama malo y a lo malo bueno, por las circunstancias de la vida, aquellas cosas que son ideales se están desdibujando, lo que debería ser una excepción a la regla, termina siendo la regla a seguir, dejando de lado la doctrina y las enseñanzas... Hoy la excepción de una separación matrimonial por alguna cosa irreconciliable, termina siendo la regla a seguir y en la mayoría de las veces es para vivir en concubinato de por vida (en adulterio), haciendo que otros le sigan... Hay pastores que siguen ministrando en segundas nupcias teniendo a su primera mujer en vida, con hijos... Creen que dan lugar al Espíritu Santo por que hay organización en sus congregaciones y hay numero en sus grupos, pero el Espíritu Santo no les ha podido hacer recordar aquella palabra que dice en Mat.5:32 "Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio".- Sin importar estas palabras, muchos en esta condición se paran tras sus púlpitos con sus sermones escritos y sus bosquejos a los que se aferran pareciéndose mas al orador griego y no al profeta hebreo.-
 Cada vez que tengo que pararme tras el púlpito, pido de rodillas al Señor que me de Espíritu de memoria para recordar las palabras de Cristo y encontrar a Jesús en toda la Escritura y ese Espíritu nunca me dejó sin su inspiración, a pesar de que ese día estuve mas batallado que nunca, probado hasta casi llegar sin fuerzas, desilusionado, con hachazos y puñaladas por la espalda y o bofetadas en el rostro, (hablando en forma figurada), sin embargo, nunca faltó ese Espíritu de memoria, que me lo prometió el Señor, que lo prometió a la Iglesia... Gloria a su nombre santo, Dios nos siga bendiciendo siempre con este Espíritu de Memoria que nos ha de recordar todas las cosas... Amen.-





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.- 


Capítulo 26

Censo del pueblo en Moab

Num.26:1 Aconteció después de la mortandad, que Jehová habló a Moisés y a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, diciendo:
Num.26:2 Tomad el censo  de toda la congregación de los hijos de Israel, de veinte años arriba, por las casas de sus padres, todos los que pueden salir a la guerra en Israel.
Num.26:3 Y Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó, diciendo:
Num.26:4 Contaréis el pueblo de veinte años arriba, como mandó Jehová a Moisés y a los hijos de Israel que habían salido de tierra de Egipto.
Num.26:5 Rubén, primogénito de Israel; los hijos de Rubén: de Enoc, la familia de los enoquitas; de Falú, la familia de los faluitas;
Num.26:6 de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Carmi, la familia de los carmitas.
Num.26:7 Estas son las familias de los rubenitas; y fueron contados de ellas cuarenta y tres mil setecientos treinta.
Num.26:8 Los hijos de Falú: Eliab.
Num.26:9 Y los hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abiram. Estos Datán y Abiram fueron los del consejo de la congregación, que se rebelaron contra Moisés y Aarón con el grupo de Coré, cuando se rebelaron contra Jehová;
Num.26:10 y la tierra abrió su boca y los tragó a ellos y a Coré, cuando aquel grupo murió, cuando consumió el fuego a doscientos cincuenta varones, para servir de escarmiento.
Num.26:11 Mas los hijos de Coré no murieron.
Num.26:12 Los hijos de Simeón por sus familias: de Nemuel, la familia de los nemuelitas; de Jamín, la familia de los jaminitas; de Jaquín, la familia de los jaquinitas;
Num.26:13 de Zera, la familia de los zeraítas; de Saúl, la familia de los saulitas.
Num.26:14 Estas son las familias de los simeonitas, veintidós mil doscientos.
Num.26:15 Los hijos de Gad por sus familias: de Zefón, la familia de los zefonitas; de Hagui, la familia de los haguitas; de Suni, la familia de los sunitas;
Num.26:16 de Ozni, la familia de los oznitas; de Eri, la familia de los eritas;
Num.26:17 de Arod, la familia de los aroditas; de Areli, la familia de los arelitas.
Num.26:18 Estas son las familias de Gad; y fueron contados de ellas cuarenta mil quinientos.
Num.26:19 Los hijos de Judá: Er y Onán; y Er y Onán murieron en la tierra de Canaán.
Num.26:20 Y fueron los hijos de Judá por sus familias: de Sela, la familia de los selaítas; de Fares, la familia de los faresitas; de Zera, la familia de los zeraítas.
Num.26:21 Y fueron los hijos de Fares: de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Hamul, la familia de los hamulitas.
Num.26:22 Estas son las familias de Judá, y fueron contados de ellas setenta y seis mil quinientos.
Num.26:23 Los hijos de Isacar por sus familias; de Tola, la familia de los tolaítas; de Fúa, la familia de los funitas;
Num.26:24 de Jasub, la familia de los jasubitas; de Simrón, la familia de los simronitas.
Num.26:25 Estas son las familias de Isacar, y fueron contados de ellas sesenta y cuatro mil trescientos.
Num.26:26 Los hijos de Zabulón por sus familias: de Sered, la familia de los sereditas; de Elón, la familia de los elonitas; de Jahleel, la familia de los jahleelitas.
Num.26:27 Estas son las familias de los zabulonitas, y fueron contados de ellas sesenta mil quinientos.
Num.26:28 Los hijos de José por sus familias: Manasés y Efraín.
Num.26:29 Los hijos de Manasés: de Maquir, la familia de los maquiritas; y Maquir engendró a Galaad; de Galaad, la familia de los galaaditas.
Num.26:30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los jezeritas; de Helec, la familia de los helequitas;
Num.26:31 de Asriel, la familia de los asrielitas; de Siquem, la familia de los siquemitas;
Num.26:32 de Semida, la familia de los semidaítas; de Hefer, la familia de los heferitas.
Num.26:33 Y Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos sino hijas; y los nombres de las hijas de Zelofehad fueron Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa.
Num.26:34 Estas son las familias de Manasés; y fueron contados de ellas cincuenta y dos mil setecientos.
Num.26:35 Estos son los hijos de Efraín por sus familias: de Sutela, la familia de los sutelaítas; de Bequer, la familia de los bequeritas; de Tahán, la familia de los tahanitas.
Num.26:36 Y estos son los hijos de Sutela: de Erán, la familia de los eranitas.
Num.26:37 Estas son las familias de los hijos de Efraín; y fueron contados de ellas treinta y dos mil quinientos. Estos son los hijos de José por sus familias.
Num.26:38 Los hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la familia de los belaítas; de Asbel, la familia de los asbelitas; de Ahiram, la familia de los ahiramitas;
Num.26:39 de Sufam, la familia de los sufamitas; de Hufam, la familia de los hufamitas.
Num.26:40 Y los hijos de Bela fueron Ard y Naamán: de Ard, la familia de los arditas; de Naamán, la familia de los naamitas.
Num.26:41 Estos son los hijos de Benjamín por sus familias; y fueron contados de ellos cuarenta y cinco mil seiscientos.
Num.26:42 Estos son los hijos de Dan por sus familias: de Súham, la familia de los suhamitas. Estas son las familias de Dan por sus familias.
Num.26:43 De las familias de los suhamitas fueron contados sesenta y cuatro mil cuatrocientos.
Num.26:44 Los hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia de los imnitas; de Isúi, la familia de los isuitas; de Bería, la familia de los beriaítas.
Num.26:45 Los hijos de Bería: de Heber, la familia de los heberitas; de Malquiel, la familia de los malquielitas.
Num.26:46 Y el nombre de la hija de Aser fue Sera.
Num.26:47 Estas son las familias de los hijos de Aser; y fueron contados de ellas cincuenta y tres mil cuatrocientos.
Num.26:48 Los hijos de Neftalí, por sus familias: de Jahzeel, la familia de los jahzeelitas; de Guni, la familia de los gunitas;
Num.26:49 de Jezer, la familia de los jezeritas; de Silem, la familia de los silemitas.
Num.26:50 Estas son las familias de Neftalí por sus familias; y fueron contados de ellas cuarenta y cinco mil cuatrocientos.
Num.26:51 Estos son los contados de los hijos de Israel, seiscientos un mil setecientos treinta.

Orden para la repartición de la tierra

Num.26:52 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
Num.26:53 A éstos se repartirá la tierra en heredad, por la cuenta de los nombres.
Num.26:54 A los más darás mayor heredad, y a los menos menor; y a cada uno se le dará su heredad conforme a sus contados.
Num.26:55 Pero la tierra será repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de sus padres heredarán.
Num.26:56 Conforme a la suerte será repartida su heredad entre el grande y el pequeño.

Censo de la tribu de Leví

Num.26:57 Los contados de los levitas por sus familias son estos: de Gersón, la familia de los gersonitas; de Coat, la familia de los coatitas; de Merari, la familia de los meraritas.
Num.26:58 Estas son las familias de los levitas: la familia de los libnitas, la familia de los hebronitas, la familia de los mahlitas, la familia de los musitas, la familia de los coreítas. Y Coat engendró a Amram.
Num.26:59 La mujer de Amram se llamó Jocabed, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto; ésta dio a luz de Amram a Aarón y a Moisés, y a María su hermana.
Num.26:60 Y a Aarón le nacieron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
Num.26:61 Pero Nadab y Abiú murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová.
Num.26:62 De los levitas fueron contados veintitrés mil, todos varones de un mes arriba; porque no fueron contados entre los hijos de Israel, por cuanto no les había de ser dada heredad entre los hijos de Israel.

Caleb y Josué sobreviven

Num.26:63 Estos son los contados por Moisés y el sacerdote Eleazar, los cuales contaron los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó.
Num.26:64 Y entre éstos ninguno hubo de los contados por Moisés y el sacerdote Aarón, quienes contaron a los hijos de Israel en el desierto de Sinaí.
Num.26:65 Porque Jehová había dicho de ellos: Morirán en el desierto; y no quedó varón de ellos, sino Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun.


Capítulo 27

Petición de las hijas de Zelofehad

Num.27:1 Vinieron las hijas de Zelofehad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de Manasés hijo de José, los nombres de las cuales eran Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa;
Num.27:2 y se presentaron delante de Moisés y delante del sacerdote Eleazar, y delante de los príncipes y de toda la congregación, a la puerta del tabernáculo de reunión, y dijeron:
Num.27:3 Nuestro padre murió en el desierto; y él no estuvo en la compañía de los que se juntaron contra Jehová en el grupo de Coré, sino que en su propio pecado murió, y no tuvo hijos.
Num.27:4 ¿Por qué será quitado el nombre de nuestro padre de entre su familia, por no haber tenido hijo? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre.
Num.27:5 Y Moisés llevó su causa delante de Jehová.
Num.27:6 Y Jehová respondió a Moisés, diciendo:
Num.27:7 Bien dicen las hijas de Zelofehad; les darás la posesión de una heredad entre los hermanos de su padre, y traspasarás la heredad de su padre a ellas.
Num.27:8 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cuando alguno muriere sin hijos, traspasaréis su herencia a su hija.
Num.27:9 Si no tuviere hija, daréis su herencia a sus hermanos;
Num.27:10 y si no tuviere hermanos, daréis su herencia a los hermanos de su padre.
Num.27:11 Y si su padre no tuviere hermanos, daréis su herencia a su pariente más cercano de su linaje, y de éste será; y para los hijos de Israel esto será por estatuto de derecho, como Jehová mandó a Moisés.

Josué es designado como sucesor de Moisés

Num.27:12 Jehová dijo a Moisés: Sube a este monte Abarim, y verás la tierra que he dado a los hijos de Israel.
Num.27:13 Y después que la hayas visto, tú también serás reunido a tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón.
Num.27:14 Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, no santificándome en las aguas a ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin.
Num.27:15 Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo:
Num.27:16 Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación,
Num.27:17 que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.
Num.27:18 Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué  hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él;
Num.27:19 y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos.
Num.27:20 Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca.
Num.27:21 El se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim  delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación.
Num.27:22 Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación;
Num.27:23 y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés.


- * - * - * -

Capítulo 8

Alimentación de los cuatro mil  (Mt. 15. 32-39)

Mar.8:1 En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo:
Mar.8:2 Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer;
Mar.8:3 y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos.
Mar.8:4 Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto?
Mar.8:5 El les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete.
Mar.8:6 Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud.
Mar.8:7 Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante.
Mar.8:8 Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas.
Mar.8:9 Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió.
Mar.8:10 Y luego entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta.

La demanda de una señal  - (Mt. 16. 1-4; Lc. 12. 54-56)

Mar.8:11 Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle.
Mar.8:12 Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación.
Mar.8:13 Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera.

La levadura de los fariseos  (Mt. 16. 5-12)

Mar.8:14 Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca.
Mar.8:15 Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes.
Mar.8:16 Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan.
Mar.8:17 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón?
Mar.8:18 ¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis?
Mar.8:19 Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce.
Mar.8:20 Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis?Y ellos dijeron: Siete.
Mar.8:21 Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis?



Lecturas Matutinas de Spurgeon

MARZO 2.-

Adaptándonos a la obra del Señor

“Todos los de Israel tenían que descender a los filisteos para afilar cada una la reja de su arado, su azadón, su hacha o su hoz (1 Samuel 13:20)

 Estamos empeñados en una gran guerra con los filisteos del mal. La predicación, la enseñanza, la oración, las dádivas: todo debe ser puesto en acción, y los talentos que hemos considerado demasiado inferiores para el culto divino, deben ahora ser empleados. Rejas de arado, hachas y azadones pueden ser útiles para matar filisteos. Las herramientas rústicas pueden dar rudos golpes; lo que se necesita no es matar con elegancia, sino con eficacia. Cada momento, en sazón o fuera de ella, cada fragmento de talento natural o de habilidad conseguida por medio de la instrucción, cada oportunidad favorable o desfavorable, deben ser utilizados. La mayor parte de nuestras herramientas necesitan ser afiladas. Necesitamos percepción vivaz, necesitamos tacto, energía y diligencia. En una palabra: necesitamos completa adaptación a la obra del Señor. El sentido común y práctico escasea mucho entre los conductores de empresas cristianas. Si lo deseamos, podemos aprender de nuestros enemigos y hacer que los filisteos afilen nuestras armas. Pongamos hoy suficiente atención para afilar nuestro celo con la ayuda del Espíritu Santo. ¡Considera la energía de los papistas, cómo rodean la mar y la tierra por hacer un prosélito! ¿Monopolizarán ellos el celo? ¡Observa a los devotos paganos, qué tortura soportan en el culto de sus ídolos! ¿Solo ellos deben exhibir paciencia y sacrificio personal? Fíjate también en los príncipes de las tinieblas, cómo perseveran en sus esfuerzos, cuán descarados son en sus tentativas, qué temerarios en sus planes, precavidos en sus proyectos, y enérgicos en todo! Los demonios están unidos como un solo hombre en su infame rebelión, mientras los creyentes en Jesús estamos divididos en el culto que debemos rendir a Dios, y apenas una que otra vez trabajamos unánimes. ¡Dios quiera que aprendamos a servir de bendición!

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

No hay comentarios: