Gal.5:14 Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
TODA LA LEY...
Buscando referencias sobre el versículo de la fecha encontré lo escrito en Rom.13:7 al 14 que dice: "Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra." "No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley." "Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." "El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor." "Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos." "La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz." "Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia," "sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne."
Los mandamientos de Dios establecidos en la Ley no fueron malos, dice en Romanos 7:12 "De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno". pero a causa de la maldad del corazón del ser humano, debe necesariamente establecerse una prerrogativa dentro mismo del ser para amar, sino siempre se estarán ocultando infinidad de malicias a causa del sufrimiento del alma envanecida por considerar gravosos los mandamientos, los cuales han de considerarse una bendición y no una carga, pues un mandamiento, generalmente esta establecido por algo, no por capricho, aunque los haya, pero un cartel que dice "No pise aquí, peligro de hundimiento..." es un mandamiento, esta en la persona que lee decir, por allí no debo pasar, por amor a mi mismo, por amor a mi familia, esposa e hijos que lo esperan todo de mi, por amor a mis padres que han hecho tanto, por amor a los hermanos en los ministerios que dejaría si desapareciese, por amor a Dios, y al Señor Jesucristo que pagó por mi alma...
Pero hay tantos mandamientos a cumplir que es imposible recordarlos a todos de los que estamos informados, y de otros tantos que están establecidos que ignoramos, pero si se establece la Ley en nuestro corazón de amar al prójimo como a nosotros mismos, nos encontramos cumpliendo mandamientos que ni siquiera sabemos que existiesen, aun cuando hayan sido abrogados por otras leyes de hombres mas concupiscentes, pues quien cumple la Ley de Dios, la Ley del amor, sera irreprensible, primeramente ante Dios, los hombres puede que tarden un poco en darse cuenta de las intenciones del amor dependiendo del grado de pecaminosidad de la sociedad donde esta radicado el creyente, y que causa de la multiplicidad del pecado también se manifiesta el amor de diferentes maneras, hasta con rigor, conforme dice en Prov.3:12 "Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere".
¿Por qué el apóstol Pablo hace un llamado al amor como vía de cumplir la ley en vez de dirigir nuestro foco directamente a la ley? Una respuesta sería: Porque él quiere que Cristo sea glorificado como el que llevó nuestros pecados y faltas en la cruz, como nuestro proveedor diario de justicia y como el que nos capacita para amar mediante la fe. Por lo tanto, no deber nada a nadie excepto el amarnos los unos a los otros sería la premisa. Y para ese fin, Cristo ha de ser nuestro todo. Amén, ayúdanos Señor amado, por tu santo Nombre, Amén y Amén.-
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 4
Los filisteos capturan el arca
1°Sam.4:1 Y Samuel habló a todo Israel. Por aquel tiempo salió Israel a encontrar en batalla a los filisteos, y acampó junto a Eben- ezer, y los filisteos acamparon en Afec.
1°Sam.4:2 Y los filisteos presentaron la batalla a Israel; y trabándose el combate, Israel fue vencido delante de los filisteos, los cuales hirieron en la batalla en el campo como a cuatro mil hombres.
1°Sam.4:3 Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos? Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová, para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos.
1°Sam.4:4 Y envió el pueblo a Silo, y trajeron de allá el arca del pacto de Jehová de los ejércitos, que moraba entre los querubines; y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, estaban allí con el arca del pacto de Dios.
1°Sam.4:5 Aconteció que cuando el arca del pacto de Jehová llegó al campamento, todo Israel gritó con tan gran júbilo que la tierra tembló.
1°Sam.4:6 Cuando los filisteos oyeron la voz de júbilo, dijeron: ¿Qué voz de gran júbilo es esta en el campamento de los hebreos? Y supieron que el arca de Jehová había sido traída al campamento.
1°Sam.4:7 Y los filisteos tuvieron miedo, porque decían: Ha venido Dios al campamento. Y dijeron: ¡Ay de nosotros! pues antes de ahora no fue así.
1°Sam.4:8 ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de estos dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a Egipto con toda plaga en el desierto.
1°Sam.4:9 Esforzaos, oh filisteos, y sed hombres, para que no sirváis a los hebreos, como ellos os han servido a vosotros; sed hombres, y pelead.
1°Sam.4:10 Pelearon, pues, los filisteos, e Israel fue vencido, y huyeron cada cual a sus tiendas; y fue hecha muy grande mortandad, pues cayeron de Israel treinta mil hombres de a pie.
1°Sam.4:11 Y el arca de Dios fue tomada, y muertos los dos hijos de Elí, Ofni y Finees.
1°Sam.4:12 Y corriendo de la batalla un hombre de Benjamín, llegó el mismo día a Silo, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza;
1°Sam.4:13 y cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en una silla vigilando junto al camino, porque su corazón estaba temblando por causa del arca de Dios. Llegado, pues, aquel hombre a la ciudad, y dadas las nuevas, toda la ciudad gritó.
1°Sam.4:14 Cuando Elí oyó el estruendo de la gritería, dijo: ¿Qué estruendo de alboroto es este? Y aquel hombre vino aprisa y dio las nuevas a Elí.
1°Sam.4:15 Era ya Elí de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se habían oscurecido, de modo que no podía ver.
1°Sam.4:16 Dijo, pues, aquel hombre a Elí: Yo vengo de la batalla, he escapado hoy del combate. Y Elí dijo: ¿Qué ha acontecido, hijo mío?
1°Sam.4:17 Y el mensajero respondió diciendo: Israel huyó delante de los filisteos, y también fue hecha gran mortandad en el pueblo; y también tus dos hijos, Ofni y Finees, fueron muertos, y el arca de Dios ha sido tomada.
1°Sam.4:18 Y aconteció que cuando él hizo mención del arca de Dios, Elí cayó hacia atrás de la silla al lado de la puerta, y se desnucó y murió; porque era hombre viejo y pesado. Y había juzgado a Israel cuarenta años.
1°Sam.4:19 Y su nuera la mujer de Finees, que estaba encinta, cercana al alumbramiento, oyendo el rumor que el arca de Dios había sido tomada, y muertos su suegro y su marido, se inclinó y dio a luz; porque le sobrevinieron sus dolores de repente.
1°Sam.4:20 Y al tiempo que moría, le decían las que estaban junto a ella: No tengas temor, porque has dado a luz un hijo. Mas ella no respondió, ni se dio por entendida.
1°Sam.4:21 Y llamó al niño Icabod, diciendo: ¡Traspasada es la gloria de Israel! por haber sido tomada el arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de su marido.
1°Sam.4:22 Dijo, pues: Traspasada es la gloria de Israel; porque ha sido tomada el arca de Dios.
Capítulo 5
El arca en tierra de los filisteos
1°Sam.5:1 Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod.
1°Sam.5:2 Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón.
1°Sam.5:3 Y cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mañana, he aquí Dagón postrado en tierra delante del arca de Jehová; y tomaron a Dagón y lo volvieron a su lugar.
1°Sam.5:4 Y volviéndose a levantar de mañana el siguiente día, he aquí que Dagón había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová; y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habiéndole quedado a Dagón el tronco solamente.
1°Sam.5:5 Por esta causa los sacerdotes de Dagón y todos los que entran en el templo de Dagón no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta hoy.
1°Sam.5:6 Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod, y los destruyó y los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio.
1°Sam.5:7 Y viendo esto los de Asdod, dijeron: No quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre nuestro dios Dagón.
1°Sam.5:8 Convocaron, pues, a todos los príncipes de los filisteos, y les dijeron: ¿Qué haremos del arca del Dios de Israel? Y ellos respondieron: Pásese el arca del Dios de Israel a Gat. Y pasaron allá el arca del Dios de Israel.
1°Sam.5:9 Y aconteció que cuando la habían pasado, la mano de Jehová estuvo contra la ciudad con gran quebrantamiento, y afligió a los hombres de aquella ciudad desde el chico hasta el grande, y se llenaron de tumores.
1°Sam.5:10 Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Y cuando el arca de Dios vino a Ecrón, los ecronitas dieron voces, diciendo: Han pasado a nosotros el arca del Dios de Israel para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo.
1°Sam.5:11 Y enviaron y reunieron a todos los príncipes de los filisteos, diciendo: Enviad el arca del Dios de Israel, y vuélvase a su lugar, y no nos mate a nosotros ni a nuestro pueblo; porque había consternación de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios se había agravado allí.
1°Sam.5:12 Y los que no morían, eran heridos de tumores; y el clamor de la ciudad subía al cielo.
Capítulo 6
Los filisteos devuelven el arca
1°Sam.6:1 Estuvo el arca de Jehová en la tierra de los filisteos siete meses.
1°Sam.6:2 Entonces los filisteos, llamando a los sacerdotes y adivinos, preguntaron: ¿Qué haremos del arca de Jehová? Hacednos saber de qué manera la hemos de volver a enviar a su lugar.
1°Sam.6:3 Ellos dijeron: Si enviáis el arca del Dios de Israel, no la enviéis vacía, sino pagadle la expiación; entonces seréis sanos, y conoceréis por qué no se apartó de vosotros su mano.
1°Sam.6:4 Y ellos dijeron: ¿Y qué será la expiación que le pagaremos? Ellos respondieron: Conforme al número de los príncipes de los filisteos, cinco tumores de oro, y cinco ratones de oro, porque una misma plaga ha afligido a todos vosotros y a vuestros príncipes.
1°Sam.6:5 Haréis, pues, figuras de vuestros tumores, y de vuestros ratones que destruyen la tierra, y daréis gloria al Dios de Israel; quizá aliviará su mano de sobre vosotros y de sobre vuestros dioses, y de sobre vuestra tierra.
1°Sam.6:6 ¿Por qué endurecéis vuestro corazón, como los egipcios y Faraón endurecieron su corazón? Después que los había tratado así, ¿no los dejaron ir, y se fueron?
1°Sam.6:7 Haced, pues, ahora un carro nuevo, y tomad luego dos vacas que críen, a las cuales no haya sido puesto yugo, y uncid las vacas al carro, y haced volver sus becerros de detrás de ellas a casa.
1°Sam.6:8 Tomaréis luego el arca de Jehová, y la pondréis sobre el carro, y las joyas de oro que le habéis de pagar en ofrenda por la culpa, las pondréis en una caja al lado de ella; y la dejaréis que se vaya.
1°Sam.6:9 Y observaréis; si sube por el camino de su tierra a Bet-semes, él nos ha hecho este mal tan grande; y si no, sabremos que no es su mano la que nos ha herido, sino que esto ocurrió por accidente.
1°Sam.6:10 Y aquellos hombres lo hicieron así; tomando dos vacas que criaban, las uncieron al carro, y encerraron en casa sus becerros.
1°Sam.6:11 Luego pusieron el arca de Jehová sobre el carro, y la caja con los ratones de oro y las figuras de sus tumores.
1°Sam.6:12 Y las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y seguían camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda; y los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el límite de Bet-semes.
1°Sam.6:13 Y los de Bet-semes segaban el trigo en el valle; y alzando los ojos vieron el arca, y se regocijaron cuando la vieron.
1°Sam.6:14 Y el carro vino al campo de Josué de Bet-semes, y paró allí donde había una gran piedra; y ellos cortaron la madera del carro, y ofrecieron las vacas en holocausto a Jehová.
1°Sam.6:15 Y los levitas bajaron el arca de Jehová, y la caja que estaba junto a ella, en la cual estaban las joyas de oro, y las pusieron sobre aquella gran piedra; y los hombres de Bet-semes sacrificaron holocaustos y dedicaron sacrificios a Jehová en aquel día.
1°Sam.6:16 Cuando vieron esto los cinco príncipes de los filisteos, volvieron a Ecrón el mismo día.
1°Sam.6:17 Estos fueron los tumores de oro que pagaron los filisteos en expiación a Jehová: por Asdod uno, por Gaza uno, por Ascalón uno, por Gat uno, por Ecrón uno.
1°Sam.6:18 Y los ratones de oro fueron conforme al número de todas las ciudades de los filisteos pertenecientes a los cinco príncipes, así las ciudades fortificadas como las aldeas sin muro. La gran piedra sobre la cual pusieron el arca de Jehová está en el campo de Josué de Bet-semes hasta hoy.
1°Sam.6:19 Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque habían mirado dentro del arca de Jehová; hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta hombres. Y lloró el pueblo, porque Jehová lo había herido con tan gran mortandad.
1°Sam.6:20 Y dijeron los de Bet-semes: ¿Quién podrá estar delante de Jehová el Dios santo? ¿A quién subirá desde nosotros?
1°Sam.6:21 Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, diciendo: Los filisteos han devuelto el arca de Jehová; descended, pues, y llevadla a vosotros.
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Capítulo 9
Misión de los doce discípulos (Mt. 10.5-15; Mr. 6.7-13)
Luc.9:1 Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.
Luc.9:2 Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
Luc.9:3 Y les dijo:No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas.
Luc.9:4 Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid.
Luc.9:5 Y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.
Luc.9:6 Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes.
Muerte de Juan el Bautista (Mt. 14.1-12; Mr. 6.14-29)
Luc.9:7 Herodes el tetrarca oyó de todas las cosas que hacía Jesús; y estaba perplejo, porque decían algunos: Juan ha resucitado de los muertos;
Luc.9:8 otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado.
Luc.9:9 Y dijo Herodes: A Juan yo le hice decapitar; ¿quién, pues, es éste, de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle.
Alimentación de los cinco mil (Mt. 14.13-21; Mr. 6.30-44; Jn. 6.1-14)
Luc.9:10 Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.
Luc.9:11 Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados.
Luc.9:12 Pero el día comenzaba a declinar; y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor, y se alojen y encuentren alimentos; porque aquí estamos en lugar desierto.
Luc.9:13 El les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud.
Luc.9:14 Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: Hacedlos sentar en grupos, de cincuenta en cincuenta.
Luc.9:15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.
Luc.9:16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente.
Luc.9:17 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
ABRIL 6.-
Separación necesaria.-
“Salgamos pues a Él, fuera del campamento”.- (Hebreos 13:13).-
Jesús, llevando su cruz, salió para sufrir fuera de la puerta. El motivo por el que el cristiano debe dejar el campamento del pecado y de la religión del mundo, no es su deseo de ser raro, sino porque Jesús lo hizo así, y porque los discípulos siguieron en esto a su Maestro. Cristo no era de este mundo. Su vida y su testimonio fueron una protesta constante contra la conformidad con el mundo. Nunca existió un amor tan inmenso por los hombres como el de Cristo; a pesar de eso, El era apartado de pecadores. De la misma manera el pueblo de Dios debe «salir a El»; debe tomar su posición «fuera del campamento», como testigo de la verdad. Los creyentes han de estar preparados para andar por la senda recta y angosta; deben tener corazones osados, resueltos y llenos de coraje, que en primer lugar amen a Cristo, y después a su verdad; además tienen que amar a Cristo y a su verdad más que a cualquier otra cosa. Jesús quisiera tener a su pueblo «fuera del campamento» para santificarlo. No puedes crecer en la gracia si andas en conformidad con el mundo. La vida de separación quizás sea una senda dolorosa, pero es la calzada de seguridad. Y, aunque la vida separada pueda costar muchas angustias, y presentar cada día una batalla, sin embargo es, después de todo, una vida feliz. No hay gozo que sobrepuje al gozo del soldado de Cristo. Jesús se revela tan bondadosamente y da un refrigerio tan agradable que el soldado siente más calma y paz en su día de batalla que los otros en sus días de reposo. Si la gracia divina nos capacita para seguir firmemente a Cristo «fuera del campamento», esperamos ganar la corona. La corona de gloria seguirá a la cruz de separación. La afrenta de un momento será bien recompensada con el honor eterno. Un poco de testificación no parecerá nada cuando estemos «para siempre con el Señor».
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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