“(Daniel dijo): Belsasar, no has humillado tu corazón… sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido…; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro; de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben, y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste… Tu reino ha sido roto y dado a los medos y los persas... La misma noche fue muerto Belsasar rey de los caldeos y Darío de Media tomó el reino”. (Daniel 5:22-31).-
Leer la Biblia en ISAÍAS Capítulos 20:1-6 y 21:1-10.-
El capítulo 20 de Isaías completa “la profecía sobre Egipto”. Al caminar desnudo y descalzo, el profeta anuncia el lúgubre paso de cautivos egipcios y etíopes deportados por el rey de Asiria, el cual era experto en esos traslados de poblaciones. Entonces Israel (“el morador de esta costa”) verá con espanto y consternación que fue vano confiar en el pueblo de Faraón para ser liberado del temible asirio.
El capítulo 21 empieza con “la profecía sobre el desierto del mar”. Se trata de nuevo de Babilonia. Durante lo que ella llama “la noche de mi deseo”, los medos y los persas (Elam) otrora pusieron fin brutalmente a su imperio y a su opulencia. Pero esta profecía tiene una aplicación futura como la del capítulo 13.
En el versículo 6, del capítulo 21 el profeta es invitado a colocar centinela. Sus consignas son: ¡Escuchar (V.M. y otras) diligentemente y gritar!. En un ejército, el centinela ocupa un puesto de confianza. Su responsabilidad es considerable. Dos deberes le incumben; Velar y advertir (véase Ezequiel 3:17,18). ¿No tiene cada creyente esas mismas responsabilidades…? ¿Las cumplimos fielmente respecto de los pecadores y del mundo?.-
Babilonia era un país llano, abundantemente regado. La destrucción de Babilonia, tan a menudo profetizada por Isaías, es un tipo de la destrucción del gran enemigo de la Iglesia neotestamentaria, anunciada en el Apocalipsis. —Para los pobres cautivos oprimidos sería bien recibida la noticia; para los opresores orgullosos, sería penosa. Que esto refrene el vano júbilo y los placeres sensuales, porque no sabemos en qué tristezas puede acabar la alegría. —Aquí está la alarma dada a Babilonia cuando fue forzada por Ciro. Un asno y un camello parecen ser los símbolos de los medos y los persas. Los ídolos de Babilonia estarán tan lejos de protegerla que serán rotos y derribados. —Los creyentes verdaderos son el trigo de la harina de Dios; los hipócritas no son sino la paja y la cizaña con que ahora está mezclado el trigo, pero de las cuales será separado. El trigo de la harina de Dios debe esperar ser molido por aflicciones y persecuciones. El Israel antiguo de Dios fue afligido. Aun entonces Dios reconoce que sigue siendo suyo. En todos los sucesos acerca de la Iglesia pasada, presente y por venir, debemos mirar a Dios que tiene el poder de hacer cualquier cosa por su Iglesia, y gracia para hacer todo lo que es para bien de ella.
Dios bendiga a sus fieles, los que están puestos por atalayas sobre iglesias y sobre las familias para que puedan declarar la verdad a su tiempo y libren sus almas de la esclavitud idolatrica de babilonica...
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 5
1ºTes.5:1 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.
1ºTes.5:2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;
1ºTes.5:3 que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.
1ºTes.5:4 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.
1ºTes.5:5 Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.
1ºTes.5:6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.
1ºTes.5:7 Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan.
1ºTes.5:8 Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.
1ºTes.5:9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,
1ºTes.5:10 quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
1ºTes.5:11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.
Pablo exhorta a los hermanos
1ºTes.5:12 Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan;
1ºTes.5:13 y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros.
1ºTes.5:14 También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.
1ºTes.5:15 Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.
1ºTes.5:16 Estad siempre gozosos.
1ºTes.5:17 Orad sin cesar.
1ºTes.5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
1ºTes.5:19 No apaguéis al Espíritu.
1ºTes.5:20 No menospreciéis las profecías.
1ºTes.5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.
1ºTes.5:22 Absteneos de toda especie de mal.
1ºTes.5:23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
1ºTes.5:24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.
Salutaciones y bendición final
1ºTes.5:25 Hermanos, orad por nosotros.
1ºTes.5:26 Saludad a todos los hermanos con ósculo santo.
1ºTes.5:27 Os conjuro por el Señor, que esta carta se lea a todos los santos hermanos.
1ºTes.5:28 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén.
Capítulo 23
Profecía sobre Tiro
Is.23:1 Profecía sobre Tiro. Aullad, naves de Tarsis, porque destruida es Tiro hasta no quedar casa, ni a donde entrar; desde la tierra de Quitim les es revelado.
Is.23:2 Callad, moradores de la costa, mercaderes de Sidón, que pasando el mar te abastecían.
Is.23:3 Su provisión procedía de las sementeras que crecen con las muchas aguas del Nilo, de la mies del río. Fue también emporio de las naciones.
Is.23:4 Avergüénzate, Sidón, porque el mar, la fortaleza del mar habló, diciendo: Nunca estuve de parto, ni di a luz, ni crié jóvenes, ni levanté vírgenes.
Is.23:5 Cuando llegue la noticia a Egipto, tendrán dolor de las nuevas de Tiro.
Is.23:6 Pasaos a Tarsis; aullad, moradores de la costa.
Is.23:7 ¿No era ésta vuestra ciudad alegre, con muchos días de antigüedad? Sus pies la llevarán a morar lejos.
Is.23:8 ¿Quién decretó esto sobre Tiro, la que repartía coronas, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes eran los nobles de la tierra?
Is.23:9 Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia de toda gloria, y para abatir a todos los ilustres de la tierra.
Is.23:10 Pasa cual río de tu tierra, oh hija de Tarsis, porque no tendrás ya más poder.
Is.23:11 Extendió su mano sobre el mar, hizo temblar los reinos; Jehová mandó respecto a Canaán, que sus fortalezas sean destruidas.
Is.23:12 Y dijo: No te alegrarás más, oh oprimida virgen hija de Sidón. Levántate para pasar a Quitim, y aun allí no tendrás reposo.
Is.23:13 Mira la tierra de los caldeos. Este pueblo no existía; Asiria la fundó para los moradores del desierto. Levantaron sus fortalezas, edificaron sus palacios; él la convirtió en ruinas.
Is.23:14 Aullad, naves de Tarsis, porque destruida es vuestra fortaleza.
Is.23:15 Acontecerá en aquel día, que Tiro será puesta en olvido por setenta años, como días de un rey. Después de los setenta años, cantará Tiro canción como de ramera.
Is.23:16 Toma arpa, y rodea la ciudad, oh ramera olvidada; haz buena melodía, reitera la canción, para que seas recordada.
Is.23:17 Y acontecerá que al fin de los setenta años visitará Jehová a Tiro; y volverá a comerciar, y otra vez fornicará con todos los reinos del mundo sobre la faz de la tierra.
Is.23:18 Pero sus negocios y ganancias serán consagrados a Jehová; no se guardarán ni se atesorarán, porque sus ganancias serán para los que estuvieren delante de Jehová, para que coman hasta saciarse, y vistan espléndidamente.
Capítulo 24
El juicio de Jehová sobre la tierra
Is.24:1 He aquí que Jehová vacía la tierra y la desnuda, y trastorna su faz, y hace esparcir a sus moradores.
Is.24:2 Y sucederá así como al pueblo, también al sacerdote; como al siervo, así a su amo; como a la criada, a su ama; como al que compra, al que vende; como al que presta, al que toma prestado; como al que da a logro, así al que lo recibe.
Is.24:3 La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra.
Is.24:4 Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra.
Is.24:5 Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno.
Is.24:6 Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres.
Is.24:7 Se perdió el vino, enfermó la vid, gimieron todos los que eran alegres de corazón.
Is.24:8 Cesó el regocijo de los panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del arpa.
Is.24:9 No beberán vino con cantar; la sidra les será amarga a los que la bebieren.
Is.24:10 Quebrantada está la ciudad por la vanidad; toda casa se ha cerrado, para que no entre nadie.
Is.24:11 Hay clamores por falta de vino en las calles; todo gozo se oscureció, se desterró la alegría de la tierra.
Is.24:12 La ciudad quedó desolada, y con ruina fue derribada la puerta.
Is.24:13 Porque así será en medio de la tierra, en medio de los pueblos, como olivo sacudido, como rebuscos después de la vendimia.
Is.24:14 Estos alzarán su voz, cantarán gozosos por la grandeza de Jehová; desde el mar darán voces.
Is.24:15 Glorificad por esto a Jehová en los valles; en las orillas del mar sea nombrado Jehová Dios de Israel.
Is.24:16 De lo postrero de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡Mi desdicha, mi desdicha, ay de mí! Prevaricadores han prevaricado; y han prevaricado con prevaricación de desleales.
Is.24:17 Terror, foso y red sobre ti, oh morador de la tierra.
Is.24:18 Y acontecerá que el que huyere de la voz del terror caerá en el foso; y el que saliere de en medio del foso será preso en la red; porque de lo alto se abrirán ventanas, y temblarán los cimientos de la tierra.
Is.24:19 Será quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra, en gran manera será la tierra conmovida.
Is.24:20 Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará.
Is.24:21 Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra.
Is.24:22 Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados, y serán castigados después de muchos días.
Is.24:23 La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso.
Capítulo 116
Acción de gracias por haber sido librado de la muerte
Sal.116:1 Amo a Jehová, pues ha oído
Mi voz y mis súplicas;
Sal.116:2 Porque ha inclinado a mí su oído;
Por tanto, le invocaré en todos mis días.
Sal.116:3 Me rodearon ligaduras de muerte,
Me encontraron las angustias del Seol;
Angustia y dolor había yo hallado.
Sal.116:4 Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo:
Oh Jehová, libra ahora mi alma.
Sal.116:5 Clemente es Jehová, y justo;
Sí, misericordioso es nuestro Dios.
Sal.116:6 Jehová guarda a los sencillos;
Estaba yo postrado, y me salvó.
Sal.116:7 Vuelve, oh alma mía, a tu reposo,
Porque Jehová te ha hecho bien.
Sal.116:8 Pues tú has librado mi alma de la muerte,
Mis ojos de lágrimas,
Y mis pies de resbalar.
Sal.116:9 Andaré delante de Jehová
En la tierra de los vivientes.
Sal.116:10 Creí; por tanto hablé,
Estando afligido en gran manera.
Sal.116:11 Y dije en mi apresuramiento:
Todo hombre es mentiroso.
Sal.116:12 ¿Qué pagaré a Jehová
Por todos sus beneficios para conmigo?
Sal.116:13 Tomaré la copa de la salvación,
E invocaré el nombre de Jehová.
Sal.116:14 Ahora pagaré mis votos a Jehová
Delante de todo su pueblo.
Sal.116:15 Estimada es a los ojos de Jehová
La muerte de sus santos.
Sal.116:16 Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo,
Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva;
Tú has roto mis prisiones.
Sal.116:17 Te ofreceré sacrificio de alabanza,
E invocaré el nombre de Jehová.
Sal.116:18 A Jehová pagaré ahora mis votos
Delante de todo su pueblo,
Sal.116:19 En los atrios de la casa de Jehová,
En medio de ti, oh Jerusalén.
Aleluya.

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