“Se dispondrá el trono en misericordia; y sobre él se sentará firmemente, en el tabernáculo de David, quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia”. (Isaías 16:5).-
“Y reposará sobre él el Espíritu del Señor; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento… No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará con justicia a los pobres y argüirá con equidad por los mansos de la tierra… Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura”. (Isaías 11:2-5).-
Leer la Biblia en ISAÍAS capítulo 14:28 al 32. Capitulo 15:1 al 9 y Capitulo 16:1 al 5.-
Vemos en estos versículos que después del juicio contra Babilonia y Asiria, vienen los juicios de las naciones vecinas de Israel. Son presentados como acusados que se suceden ante un tribunal, estos tradicionales enemigos del pueblo judío van a oír uno tras otro una solemne profecía. La Filistea, sojuzgada por el Rey Uzías, padre de Acaz (2 Crónicas 26:6), no tenía por qué regocijarse por la muerte de este último, puesto que Ezequías, su hijo y nieto de Uzías, iba asimismo a atacarla. “Hirió también a los filisteos hasta Gaza y sus fronteras, desde las torres de las atalayas hasta la ciudad fortificada” (2 Reyes 18:8). Bueno es investigar el origen del pueblo filisteo, rudo y guerrero y siempre enemigo del pueblo de Dios, como investigar su desaparición.- "Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra" (Isaías 41:12).-
En lo que concierne a Moab, (Hijo de Lot) parece que se olvida su parentesco semita, y su herencia carnal, nacido de un incesto, nunca tuvo comunión, "No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre" (Deut.23:3), ellos impidieron el paso a Israel cuando salieron de Egipto, alude al tributo y diezmos pagado por él, así como a la sangrienta expedición de los tres reyes (2 Reyes 3:4 y 22).
Estas naciones reaparecerán también para su propia ruina en el postrer tiempo. La desolación de Moab es indescriptible. Sus alaridos de espanto y de desesperación llenan los capítulos 15 y 16 del libro de Isaías.
Luego en los versículos 2 al 4 del capítulo 16 nos enteramos de que los fieles que huirán de la persecución del Anticristo en Judá hallarán refugio sobre el territorio de Moab. Finalmente, después de la ejecución de los juicios, habrá “quien juzgue” con misericordia, con verdad, con rectitud y con justicia. ¡Señor, ¿cuándo ocurrirá esto?, que pronto se establezca aquel tribunal y venga Tu Reino!.-
Todos compareceremos ante el tribunal de Cristo, porque el Padre, "todo el juicio lo dio al Hijo...", habrá naciones que serán juzgadas en su conjunto, pero aquí hay una enseñanza didáctica para las almas fieras y violentas, que dan lugar a la ira como los filisteos y para los congregantes que se mantienen en practicas inmundas, ¿Como escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?, "De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad. (Mateo 10:15).- Que nos queda?? "Mi corazón dará gritos por Moab...", Que tenga misericordia y puedan ser despertados antes de morir, porque esta "...establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio". Hebreos 9:27.- y se "... ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos". (Hechos.17:31)
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 12
La mujer y el dragón
Apoc.12:1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.
Apoc.12:2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.
Apoc.12:3 También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;
Apoc.12:4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.
Apoc.12:5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.
Apoc.12:6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.
Apoc.12:7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
Apoc.12:8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.
Apoc.12:9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
Apoc.12:10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
Apoc.12:11 Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
Apoc.12:12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
Apoc.12:13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.
Apoc.12:14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.
Apoc.12:15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.
Apoc.12:16 Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.
Apoc.12:17 Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.
Capítulo 2
Ester es proclamada reina
Est.2:1 Pasadas estas cosas, sosegada ya la ira del rey Asuero, se acordó de Vasti y de lo que ella había hecho, y de la sentencia contra ella.
Est.2:2 Y dijeron los criados del rey, sus cortesanos: Busquen para el rey jóvenes vírgenes de buen parecer;
Est.2:3 y ponga el rey personas en todas las provincias de su reino, que lleven a todas las jóvenes vírgenes de buen parecer a Susa, residencia real, a la casa de las mujeres, al cuidado de Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres, y que les den sus atavíos;
Est.2:4 y la doncella que agrade a los ojos del rey, reine en lugar de Vasti. Esto agradó a los ojos del rey, y lo hizo así.
Est.2:5 Había en Susa residencia real un varón judío cuyo nombre era Mardoqueo hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, del linaje de Benjamín;
Est.2:6 el cual había sido transportado de Jerusalén con los cautivos que fueron llevados con Jeconías rey de Judá, a quien hizo transportar Nabucodonosor rey de Babilonia.
Est.2:7 Y había criado a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, porque era húerfana; y la joven era de hermosa figura y de buen parecer. Cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la adoptó como hija suya.
Est.2:8 Sucedió, pues, que cuando se divulgó el mandamiento y decreto del rey, y habían reunido a muchas doncellas en Susa residencia real, a cargo de Hegai, Ester también fue llevada a la casa del rey, al cuidado de Hegai guarda de las mujeres.
Est.2:9 Y la doncella agradó a sus ojos, y halló gracia delante de él, por lo que hizo darle prontamente atavíos y alimentos, y le dio también siete doncellas especiales de la casa del rey; y la llevó con sus doncellas a lo mejor de la casa de las mujeres.
Est.2:10 Ester no declaró cuál era su pueblo ni su parentela, porque Mardoqueo le había mandado que no lo declarase.
Est.2:11 Y cada día Mardoqueo se paseaba delante del patio de la casa de las mujeres, para saber cómo le iba a Ester, y cómo la trataban.
Est.2:12 Y cuando llegaba el tiempo de cada una de las doncellas para venir al rey Asuero, después de haber estado doce meses conforme a la ley acerca de las mujeres, pues así se cumplía el tiempo de sus atavíos, esto es, seis meses con óleo de mirra y seis meses con perfumes aromáticos y afeites de mujeres,
Est.2:13 entonces la doncella venía así al rey. Todo lo que ella pedía se le daba, para venir ataviada con ello desde la casa de las mujeres hasta la casa del rey.
Est.2:14 Ella venía por la tarde, y a la mañana siguiente volvía a la casa segunda de las mujeres, al cargo de Saasgaz eunuco del rey, guarda de las concubinas; no venía más al rey, salvo si el rey la quería y era llamada por nombre.
Est.2:15 Cuando le llegó a Ester, hija de Abihail tío de Mardoqueo, quien la había tomado por hija, el tiempo de venir al rey, ninguna cosa procuró sino lo que dijo Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres; y ganaba Ester el favor de todos los que la veían.
Est.2:16 Fue, pues, Ester llevada al rey Asuero a su casa real en el mes décimo, que es el mes de Tebet, en el año séptimo de su reinado.
Est.2:17 Y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti.
Est.2:18 Hizo luego el rey un gran banquete a todos sus príncipes y siervos, el banquete de Ester; y disminuyó tributos a las provincias, e hizo y dio mercedes conforme a la generosidad real.
Mardoqueo denuncia una conspiración contra el rey
Est.2:19 Cuando las vírgenes eran reunidas la segunda vez, Mardoqueo estaba sentado a la puerta del rey.
Est.2:20 Y Ester, según le había mandado Mardoqueo, no había declarado su nación ni su pueblo; porque Ester hacía lo que decía Mardoqueo, como cuando él la educaba.
Est.2:21 En aquellos días, estando Mardoqueo sentado a la puerta del rey, se enojaron Bigtán y Teres, dos eunucos del rey, de la guardia de la puerta, y procuraban poner mano en el rey Asuero.
Est.2:22 Cuando Mardoqueo entendió esto, lo denunció a la reina Ester, y Ester lo dijo al rey en nombre de Mardoqueo.
Est.2:23 Se hizo investigación del asunto, y fue hallado cierto; por tanto, los dos eunucos fueron colgados en una horca. Y fue escrito el caso en el libro de las crónicas del rey.
Sal.105:26 Envió a su siervo Moisés,
Y a Aarón, al cual escogió.
Sal.105:27 Puso en ellos las palabras de sus señales,
Y sus prodigios en la tierra de Cam.
Sal.105:28 Envió tinieblas que lo oscurecieron todo;
No fueron rebeldes a su palabra.
Sal.105:29 Volvió sus aguas en sangre,
Y mató sus peces.
Sal.105:30 Su tierra produjo ranas
Hasta en las cámaras de sus reyes.
Sal.105:31 Habló, y vinieron enjambres de moscas,
Y piojos en todos sus términos.
Sal.105:32 Les dio granizo por lluvia,
Y llamas de fuego en su tierra.
Sal.105:33 Destrozó sus viñas y sus higueras,
Y quebró los árboles de su territorio.
Sal.105:34 Habló, y vinieron langostas,
Y pulgón sin número;
Sal.105:35 Y comieron toda la hierba de su país,
Y devoraron el fruto de su tierra.
Sal.105:36 Hirió de muerte a todos los primogénitos en su tierra,
Las primicias de toda su fuerza.
Sal.105:37 Los sacó con plata y oro;
Y no hubo en sus tribus enfermo.
Sal.105:38 Egipto se alegró de que salieran,
Porque su terror había caído sobre ellos.
Sal.105:39 Extendió una nube por cubierta,
Y fuego para alumbrar la noche.
Sal.105:40 Pidieron, e hizo venir codornices;
Y los sació de pan del cielo.
Sal.105:41 Abrió la peña, y fluyeron aguas;
Corrieron por los sequedales como un río.
Sal.105:42 Porque se acordó de su santa palabra
Dada a Abraham su siervo.
Sal.105:43 Sacó a su pueblo con gozo;
Con júbilo a sus escogidos.
Sal.105:44 Les dio las tierras de las naciones,
Y las labores de los pueblos heredaron;
Sal.105:45 Para que guardasen sus estatutos,
Y cumpliesen sus leyes.
Aleluya.

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