“Mejor es confiar en el Señor que confiar en el hombre”.
“No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación”. (Salmos 118:8 y 146:3).-
“El que confía en el Señor es bienaventurado”.
“El que confía en su propio corazón es necio”. (Proverbios 16:20 y 28:26).-
“Maldito el varón que confía en el hombre”.
“Bendito el varón que confía en el Señor”. (Jeremías 17: 5 y 7).-
Leer la Biblia en el Libro de ISAíAS Capitulo 30 versículos 15 al 22 y Capitulo 31 versículos 4 al 9.-
Los capítulos 30 y 31 proclaman una doble desgracia sobre el pueblo rebelde porque buscó socorro de parte de Egipto. Nunca repetiremos demasiado con la Palabra de Dios: Poner la confianza en los hombres es primeramente una locura, porque no podría estar peor colocada; luego es un ultraje a Dios, un desprecio de su poder y de su amor. ¡Como si El fuera incapaz de protegernos y como si no fuera su agrado el hacerlo!. El camino de la liberación y de la fortaleza es trazado por el hermoso versículo 15 del capitulo 30: “En descanso y en reposo seréis salvos: en quietud y en confianza será vuestra fortaleza”.
Es necesario volver al Señor en lugar de ir hacia el mundo (Egipto), y permanecer en reposo en lugar de agitarse. Además, “la quietud... y la confianza” son las condiciones necesarias para recibir las directivas del Señor: “Entonces tus oídos (esto es una experiencia personal) oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, anda por él; y no echés a la mano derecha, ni tampoco tomes a la mano izquierda” (V. 21). Es una ¡Voz fiel, voz familiar! ¡Cuántas veces nos hemos extraviado —a la derecha o a la izquierda— porque nuestro corazón descuidó prestarle atención a esa voz tan suave y delicada del Espíritu Santo.-
“En quietud y en confianza será vuestra fortaleza”. (Isaías 30:15).- Estar inquietándose y preocupándose, cuestionando y desconfiando es siempre una debilidad. ¿Qué podríamos hacer si no consumirnos hasta quedar piel y huesos? ¿Acaso podríamos ganar algo por tener miedo o por irritamos? ¿Acaso no nos estaríamos volviendo incapaces para la acción, y trastornaríamos nuestras mentes para cualquier sabia decisión? Nos comenzamos a hundir con todos nuestros esfuerzos cuando podríamos estar flotando por la fe.
"¡Oh, que tuviéramos la gracia para quedarnos quietos! ¿Para qué correr de casa en casa repitiendo una gastada historia y enfermándonos más y más del corazón conforme la decimos? ó ¿Por qué quedarnos en casa clamando en agonías por causa de desventurados presentimientos que podrían no cumplirse jamás? Sería muy bueno mantener quieta la lengua, pero sería muchísimo mejor si tuviéramos quieto el corazón. ¡Oh, si, quedarnos quietos y saber que Jehová ES Dios!
¡Oh, que tuviéramos la gracia para confiar en Dios mas plenamente! El Santo de Israel ha de defender y liberar a los Suyos. El no puede volverse de Sus solemnes declaraciones. Podemos estar seguros de que cada palabra de Su voluntad permanecerá aunque las montañas fueran trasladadas. El es digno de toda confianza; y si mostráramos confianza y la consecuente tranquilidad, seríamos tan felices como los espíritus seráficos que están delante del trono.
Vamos, alma mía, regresa a tu reposo, y apoya tu cabeza como Juan sobre el pecho de tu Señor Jesucristo. (Seleccionado y adaptado de "La Chequera del Banco de la Fe" de Spurgeon - Diciembre 12).-
“En quietud y en confianza será vuestra fortaleza”. (Isaías 30:15).- Estar inquietándose y preocupándose, cuestionando y desconfiando es siempre una debilidad. ¿Qué podríamos hacer si no consumirnos hasta quedar piel y huesos? ¿Acaso podríamos ganar algo por tener miedo o por irritamos? ¿Acaso no nos estaríamos volviendo incapaces para la acción, y trastornaríamos nuestras mentes para cualquier sabia decisión? Nos comenzamos a hundir con todos nuestros esfuerzos cuando podríamos estar flotando por la fe.
"¡Oh, que tuviéramos la gracia para quedarnos quietos! ¿Para qué correr de casa en casa repitiendo una gastada historia y enfermándonos más y más del corazón conforme la decimos? ó ¿Por qué quedarnos en casa clamando en agonías por causa de desventurados presentimientos que podrían no cumplirse jamás? Sería muy bueno mantener quieta la lengua, pero sería muchísimo mejor si tuviéramos quieto el corazón. ¡Oh, si, quedarnos quietos y saber que Jehová ES Dios!
¡Oh, que tuviéramos la gracia para confiar en Dios mas plenamente! El Santo de Israel ha de defender y liberar a los Suyos. El no puede volverse de Sus solemnes declaraciones. Podemos estar seguros de que cada palabra de Su voluntad permanecerá aunque las montañas fueran trasladadas. El es digno de toda confianza; y si mostráramos confianza y la consecuente tranquilidad, seríamos tan felices como los espíritus seráficos que están delante del trono.
Vamos, alma mía, regresa a tu reposo, y apoya tu cabeza como Juan sobre el pecho de tu Señor Jesucristo. (Seleccionado y adaptado de "La Chequera del Banco de la Fe" de Spurgeon - Diciembre 12).-
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
La Epístola del Apóstol San Pablo a los
FILIPENSES
Capítulo 1
Salutación
Fil.1:1 Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos:
Fil.1:2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Oración de Pablo por los creyentes
Fil.1:3 Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros,
Fil.1:4 siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros,
Fil.1:5 por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora;
Fil.1:6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
Fil.1:7 como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia.
Fil.1:8 Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo.
Fil.1:9 Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,
Fil.1:10 para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo,
Fil.1:11 llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
Capítulo 18
El alma que pecare morirá
Ez.18:1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Ez.18:2 ¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera?
Ez.18:3 Vivo yo, dice Jehová el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel.
Ez.18:4 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
Ez.18:5 Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia;
Ez.18:6 que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa,
Ez.18:7 ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido,
Ez.18:8 que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre,
Ez.18:9 en mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor.
Ez.18:10 Mas si engendrare hijo ladrón, derramador de sangre, o que haga alguna cosa de estas,
Ez.18:11 y que no haga las otras, sino que comiere sobre los montes, o violare la mujer de su prójimo,
Ez.18:12 al pobre y menesteroso oprimiere, cometiere robos, no devolviere la prenda, o alzare sus ojos a los ídolos e hiciere abominación,
Ez.18:13 prestare a interés y tomare usura; ¿vivirá éste? No vivirá. Todas estas abominaciones hizo; de cierto morirá, su sangre será sobre él.
Ez.18:14 Pero si éste engendrare hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos;
Ez.18:15 no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; la mujer de su prójimo no violare,
Ez.18:16 ni oprimiere a nadie, la prenda no retuviere, ni cometiere robos; al hambriento diere de su pan, y cubriere con vestido al desnudo;
Ez.18:17 apartare su mano del pobre, interés y usura no recibiere; guardare mis decretos y anduviere en mis ordenanzas; éste no morirá por la maldad de su padre; de cierto vivirá.
Ez.18:18 Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, e hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad.
Ez.18:19 Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá.
Ez.18:20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
El camino de Dios es justo (Ez. 33. 10-20)
Ez.18:21 Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.
Ez.18:22 Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá.
Ez.18:23 ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?
Ez.18:24 Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.
Ez.18:25 Y si dijereis: No es recto el camino del Señor; oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos?
Ez.18:26 Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello; por la iniquidad que hizo, morirá.
Ez.18:27 Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma.
Ez.18:28 Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá.
Ez.18:29 Si aún dijere la casa de Israel: No es recto el camino del Señor; ¿no son rectos mis caminos, casa de Israel? Ciertamente, vuestros caminos no son rectos.
Ez.18:30 Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.
Ez.18:31 Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?
Ez.18:32 Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.
Capítulo 47
Juicio sobre Babilonia
Is.47:1 Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada.
Is.47:2 Toma el molino y muele harina; descubre tus guedejas, descalza los pies, descubre las piernas, pasa los ríos.
Is.47:3 Será tu vergüenza descubierta, y tu deshonra será vista; haré retribución, y no se librará hombre alguno.
Is.47:4 Nuestro Redentor, Jehová de los ejércitos es su nombre, el Santo de Israel.
Is.47:5 Siéntate, calla, y entra en tinieblas, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán señora de reinos.
Is.47:6 Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad, y los entregué en tu mano; no les tuviste compasión; sobre el anciano agravaste mucho tu yugo.
Is.47:7 Dijiste: Para siempre seré señora; y no has pensado en esto, ni te acordaste de tu postrimería.
Is.47:8 Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad.
Is.47:9 Estas dos cosas te vendrán de repente en un mismo día, orfandad y viudez; en toda su fuerza vendrán sobre ti, a pesar de la multitud de tus hechizos y de tus muchos encantamientos.
Is.47:10 Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más.
Is.47:11 Vendrá, pues, sobre ti mal, cuyo nacimiento no sabrás; caerá sobre ti quebrantamiento, el cual no podrás remediar; y destrucción que no sepas vendrá de repente sobre ti.
Is.47:12 Estate ahora en tus encantamientos y en la multitud de tus hechizos, en los cuales te fatigaste desde tu juventud; quizá podrás mejorarte, quizá te fortalecerás.
Is.47:13 Te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti.
Is.47:14 He aquí que serán como tamo; fuego los quemará, no salvarán sus vidas del poder de la llama; no quedará brasa para calentarse, ni lumbre a la cual se sienten.
Is.47:15 Así te serán aquellos con quienes te fatigaste, los que traficaron contigo desde tu juventud; cada uno irá por su camino, no habrá quien te salve.

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