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2° Cor.6:18 Y seré para vosotros por Padre,  Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.


SER HIJO O HIJA DE DIOS...


 Algo estuvimos hablando recientemente respecto al compromiso, responsabilidad y aun del pacto hecho y asumido por Dios el Padre para con la humanidad y especialmente para con Su Pueblo, la Iglesia, la esposa del Cordero, pues aquí tenemos una genealogía de primogénitos.-
 Adan, Set, Enoc, Matusalem, Sem, Cam Jafet, todos engendraron hijos e hijas, pero eh aquí algo mucho mas sublime, ser hijos e hijas de del Señor Todopoderoso... 
 Es porque somos hombres de poca fe; por ello es que nos parece demasiado hermoso para ser verdad y en los mejores de los casos nos sentimos por demás indignos de ser "hijos e hijas...", del Rey de reyes... Y no reflexionamos en todo lo que nuestra actitud desconfiada tiene de ofensivo para el gran corazón del Dios de amor.- 
 Las reminiscencias de este versículo los hallamos en el Antiguo Testamento por los siguientes versículos: Is.43:6 Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, (Como El Señor llama a sus hijos de los cuatro cabos de la tierra en una Santa Convocación universal) Deut.14:1 Hijos sois de Jehová vuestro Dios; no os sajaréis, ni os raparéis a causa de muerto. (Como hijos del Dios Viviente han de tener Su imagen sin hacerse señas en su cuerpo ni por causa justificada como lo es el luto).- 2°Sam.7:14 Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; (¡Que grande misericordia del Señor!!!, seremos castigados con varas de enfermedades y otras dolencias en el cuerpo en esta vida y no con vara de ángeles por toda la eternidad) y también Oseas 1:10 dice: "Pero el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar; y sucederá que en el lugar donde se les dice: No sois mi pueblo, se les dirá: Sois hijos del Dios viviente".
 Para llegar a ser un hijo o hija de Dios, se debe creer de todo corazón en el Señor Jesucristo, como esta escrito en Jn. 1:12 "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su Nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Dios".- El primer paso se cumple automáticamente y es el de la justificación por medio de la fe, en el Nuevo Nacimiento, pero luego debe desarrollarse esa Vida en el interior, pues necesario que El crezca y nosotros mengüemos, por lo que el proceso de santificación es un proceso de toda una vida de perfeccionamiento.- Como hijos ya somos herederos y gozamos de tiernos cuidados, pero a medida que crecemos debemos ser educados, reprendidos y disciplinados hasta la medida que debemos llegar.- 
 Ser hijo o hija de Dios significa amarle con todo el corazón, con toda la mente, con toda el alma y con todas nuestras fuerzas, por amor a nuestro Padre, hemos de soportar como Cristo todas las pruebas dificultades, traiciones, malos entendidos, como hijos de Dios no perderemos la inocencia del pensamiento bueno hasta que se revele el mal o no haya mas solución a nuestro alcance, como hijos de Dios hemos de ser santos, puros, íntegros, obedientes, llenos del Espíritu Santo, sin rencores ni raíces de amargura, llorando ante nuestro Padre por aquellas cosas que nos han hecho, y perdonando seguimos firmes... 
 Como hijos de Dios, hemos de cantar aún con un cáncer en la garganta, hemos de elevar nuestros brazos raquíticos por la enfermedad, y sea cual fuere lo que nos aqueje, nos eleve o nos hunda, prevalezca el pensamiento, "Soy un hijo, soy una hija de Dios..." Y nada se puede comparar con esa gloria, gloria superior a la de los ángeles, "...porque esta leve tribulación momentánea, no es de compararse con el sobreabundante peso de gloria que nos espera... Si, Señor, me aferro a tu palabra, tus promesas fieles desde ahora y para siempre, amen...  





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año

Capítulo 4 

Ex.4:1 Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.  
Ex.4:2 Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.  
Ex.4:3 El le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella.  
Ex.4:4 Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano.  
Ex.4:5 Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.  
Ex.4:6 Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve.  
Ex.4:7 Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.  
Ex.4:8 Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera.  
Ex.4:9 Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.  
Ex.4:10 Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.  
Ex.4:11 Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?  
Ex.4:12 Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.  
Ex.4:13 Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.  
Ex.4:14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.  
Ex.4:15 Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.  
Ex.4:16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios.  
Ex.4:17 Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales. 

Moisés vuelve a Egipto  

Ex.4:18 Así se fue Moisés, y volviendo a su suegro Jetro, le dijo: Iré ahora, y volveré a mis hermanos que están en Egipto, para ver si aún viven. Y Jetro dijo a Moisés: Ve en paz.  
Ex.4:19 Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Ve y vuélvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.  
Ex.4:20 Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.  
Ex.4:21 Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.  
Ex.4:22 Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.  
Ex.4:23 Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.  
Ex.4:24 Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo.  
Ex.4:25 Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre.  
Ex.4:26 Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión.  
Ex.4:27 Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y le besó.  
Ex.4:28 Entonces contó Moisés a Aarón todas las palabras de Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había dado.  
Ex.4:29 Y fueron Moisés y Aarón, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel.  
Ex.4:30 Y habló Aarón acerca de todas las cosas que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo.  
Ex.4:31 Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.  

Capítulo 5

Moisés y Aarón ante Faraón  

Ex.5:1 Después Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón y le dijeron: Jehová el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto.  
Ex.5:2 Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.  
Ex.5:3 Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora, camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada.  
Ex.5:4 Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por qué hacéis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas.  
Ex.5:5 Dijo también Faraón: He aquí el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus tareas.  
Ex.5:6 Y mandó Faraón aquel mismo día a los cuadrilleros del pueblo que lo tenían a su cargo, y a sus capataces, diciendo:  
Ex.5:7 De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sí mismos la paja.  
Ex.5:8 Y les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos, por eso levantan la voz diciendo: Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios.  
Ex.5:9 Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan a palabras mentirosas.  
Ex.5:10 Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus capataces, hablaron al pueblo, diciendo: Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja.  
Ex.5:11 Id vosotros y recoged la paja donde la halléis; pero nada se disminuirá de vuestra tarea.  
Ex.5:12 Entonces el pueblo se esparció por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojo en lugar de paja.  
Ex.5:13 Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea de cada día en su día, como cuando se os daba paja.  
Ex.5:14 Y azotaban a los capataces de los hijos de Israel que los cuadrilleros de Faraón habían puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por qué no habéis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como antes?  
Ex.5:15 Y los capataces de los hijos de Israel vinieron a Faraón y se quejaron a él, diciendo: ¿Por qué lo haces así con tus siervos?  
Ex.5:16 No se da paja a tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el ladrillo. Y he aquí tus siervos son azotados, y el pueblo tuyo es el culpable.  
Ex.5:17 Y él respondió: Estáis ociosos, sí, ociosos, y por eso decís: Vamos y ofrezcamos sacrificios a Jehová.  
Ex.5:18 Id pues, ahora, y trabajad. No se os dará paja, y habéis de entregar la misma tarea de ladrillo.  
Ex.5:19 Entonces los capataces de los hijos de Israel se vieron en aflicción, al decírseles: No se disminuirá nada de vuestro ladrillo, de la tarea de cada día.  
Ex.5:20 Y encontrando a Moisés y a Aarón, que estaban a la vista de ellos cuando salían de la presencia de Faraón,  
Ex.5:21 les dijeron: Mire Jehová sobre vosotros, y juzgue; pues nos habéis hecho abominables delante de Faraón y de sus siervos, poniéndoles la espada en la mano para que nos maten.  

Jehová comisiona a Moisés y a Aarón 

Ex.5:22 Entonces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste?  
Ex.5:23 Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo.  

Capítulo 6 

Ex.6:1 Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra.  
Ex.6:2 Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ.  
Ex.6:3 Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente,  mas en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos.  
Ex.6:4 También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron.  
Ex.6:5 Asimismo yo he oído el gemido de los hijos de Israel, a quienes hacen servir los egipcios, y me he acordado de mi pacto.  
Ex.6:6 Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes;  
Ex.6:7 y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto.  
Ex.6:8 Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la daré por heredad. Yo JEHOVÁ.  
Ex.6:9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre.  
Ex.6:10 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:  
Ex.6:11 Entra y habla a Faraón rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.  
Ex.6:12 Y respondió Moisés delante de Jehová: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de labios?  
Ex.6:13 Entonces Jehová habló a Moisés y a Aarón y les dio mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.  
Ex.6:14 Estos son los jefes de las familias de sus padres: Los hijos de Rubén, el primogénito de Israel: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi; estas son las familias de Rubén.  
Ex.6:15 Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar, y Saúl hijo de una cananea. Estas son las familias de Simeón.  
Ex.6:16 Estos son los nombres de los hijos de Leví por sus linajes: Gersón, Coat y Merari. Y los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años.  
Ex.6:17 Los hijos de Gersón: Libni y Simei, por sus familias.  
Ex.6:18 Y los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel. Y los años de la vida de Coat fueron ciento treinta y tres años.  
Ex.6:19 Y los hijos de Merari: Mahli y Musi. Estas son las familas de Leví por sus linajes.  
Ex.6:20 Y Amram tomó por mujer a Jocabed su tía, la cual dio a luz a Aarón y a Moisés. Y los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años.  
Ex.6:21 Los hijos de Izhar: Coré, Nefeg y Zicri.  
Ex.6:22 Y los hijos de Uziel: Misael, Elzafán y Sitri.  
Ex.6:23 Y tomó Aarón por mujer a Elisabet hija de Aminadab, hermana de Naasón; la cual dio a luz a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.  
Ex.6:24 Los hijos de Coré: Asir, Elcana y Abiasaf. Estas son las familias de los coreítas.  
Ex.6:25 Y Eleazar hijo de Aarón tomó para sí mujer de las hijas de Futiel, la cual dio a luz a Finees. Y estos son los jefes de los padres de los levitas por sus familias.  
Ex.6:26 Este es aquel Aarón y aquel Moisés, a los cuales Enrehoje dijo: Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.  
Ex.6:27 Estos son los que hablaron a Faraón rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Moisés y Aarón fueron éstos.  
Ex.6:28 Cuando Jehová habló a Moisés en la tierra de Egipto,  
Ex.6:29 entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: Yo soy JEHOVÁ; di a Faraón rey de Egipto todas las cosas que yo te digo a ti.  
Ex.6:30 Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí, yo soy torpe de labios; ¿cómo, pues, me ha de oír Faraón? 

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Jesús anda sobre el mar - (Mr. 6. 45-52; Jn. 6. 15-21) 

Mat.14:22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. 
Mat.14:23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. 
Mat.14:24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. 
Mat.14:25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. 
Mat.14:26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. 
Mat.14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! 
Mat.14:28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 
Mat.14:29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 
Mat.14:30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 
Mat.14:31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 
Mat.14:32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. 
Mat.14:33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios. 

Jesús sana a los enfermos en Genesaret - (Mr. 6. 53-56) 

Mat.14:34 Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret. 
Mat.14:35 Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos; 
Mat.14:36 y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, quedaron sanos. 


Lecturas Matutinas de Spurgeon

ENERO 22.-
Siendo la Vid de Dios
“Hijo de hombre ¿Qué es la madera de la vid mas que cualquier otra madera? ¿Qué es el sarmiento entre los árboles del bosque?” (Ezequiel 15:2).-
Estas palabras fueron dichas para humillación de los que forman el pueblo de Dios. Se les llama vid de Dios, pero, ¿qué son ellos, por naturaleza, más que los otros? Por la bondad de Dios llegaron a ser fructíferos tras haber sido plantados en buen terreno. El Señor los ha guiado por las murallas del santuario y así llevan fruto para su gloria. Pero, sin Dios, ¿que son? ¿Qué son sin la influencia continua de su Espíritu, que los hace fructíferos? ¡Oh, creyente!, aprende a rechazar el orgullo, viendo que no tienes base para tenerlo. Seas lo que fueres, no tienes nada por lo que puedas mostrarte orgulloso. Cuanto más tienes más debes a Dios, y tú no debieras estar orgulloso de lo que te hace deudor. Considera tu origen. Mira atrás a lo que eras. Considera lo que serías si no fuese por la gracia divina. Mírate tal cual eres. ¿No te reprocha tu conciencia? ¿No están delante de ti tus mil extravíos diciéndote que no eres digno de ser llamado su hijo? Y si el Señor te ha cambiado en algo, ¿no te das cuenta de que es la gracia de Dios lo que te ha hecho cambiar? Creyente, tú habrías sido un gran pecador, si Dios no te hubiese cambiado. Tú, que ahora te muestras valiente en defensa de la verdad, si la gracia no te hubiese alcanzado, te mostrarías valiente en defensa del error. No seas, pues, orgulloso. Aunque ahora tienes una rica herencia, y una amplia posesión de gracia, nunca tuviste una simple cosa que pudiese llamarse exclusivamente tuya, excepto tu pecado y tu miseria. Extraña infatuación es ésta, que habiendo tú pedido prestado todo lo que tienes, pienses ahora en exaltarte a ti mismo; que siendo tú un pobre inválido, dependiente de la generosidad de tu Salvador y uno que tiene una vida que se extinguiría si no fuese por el manantial de vida que procede de Jesús, seas, sin embargo, orgulloso. (Vaya ¿Qué haré contigo?, necio corazón).-

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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