Mat.10:29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.
EL PRECIO QUE NOSOTROS PONEMOS...
El Señor Jesucristo hace una pregunta a sus discípulos cuando predicaba respecto al miedo por las amenazas visibles e invisibles, que por cierto, se desanimaría nuestra alma de pretender seguir luchar en nuestra vida o seguir adelante al considerar la multitud de peligros, aun dentro de la tranquilidad de nuestra hogar, y ni que hablar fuera, pero el Padre, el dador de vida es ademas quien preserva toda la creación, y cada una de sus criaturas pues aun los cabellos de nuestra cabeza, hoy sabemos que poseen ADN y se puede saber a quien pertenecen, así El los tiene todos contados...
Pero claro, allí en Israel había que ofrecer sacrificios y el que podía, ofrecía un torito, un becerro o un cordero y si era muy pobre podía ofrecer dos pajaritos dos tórtolas o dos palominos, que era la ofrenda del pobre, por lo cual se vendían en yunta por un precio económico... para nosotros... pero esos pajarillos eran suficiente para que el pecador alcance alivio.
Para nosotros, lo que abunda no tiene un valor relevante, pero para el que se encarga de todos los detalles, todo tiene valor... Jesús nos dice "...considerad los lirios del campo...". Recuerdo un caso de una iglesia que fui de visita en ocasión de Santa Cena, estuvimos temprano y pudimos recorrer las instalaciones, los hermanos me mostraban los trabajos materiales que se habían realizado, nos seguían dos hermanas que ayudaban a recordar las cosas y entonces fue que me detuve en un rincón donde había una repisa sujetada a la pared con una carpeta tejida al crochet, blanca con motivos de flores con hojas verdes y pétalos rojos, sobre esa repisa estaba un arreglo floral sencillo pero de obra primorosa... Se algo del trabajo que lleva el tejido de una sola aguja, por lo que extendí mi mano para palpar aquella carpeta preguntando quien la había hecho, para mi podría haber tenido un precio para adquirirla pero me fue dicho que una hermana, que ya había partido con el Señor la había confeccionado, entonces supe que no podría adquirir por precio esa hermosa carpeta... Así también el precio de nuestra seguridad terrena, tiene que ver con la profundidad del gran corazón del Padre, Que dio a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados. El es quien tejió nuestra humanidad con la eternidad por medio de nuestro Señor Jesucristo, como aquella inspiración que dice: "Oh!! Jesús... tu infancia y tu eternidad están entretejidas en un magnifico tapiz, sin costura ni rasgadura...".
Me quedo con esta meditación: Dos pajarillos por un cuarto... Ofrenda del pobre... Gracias Padre amado, cada día que pasa tu te encargas de hacer cosas que ni nos damos cuenta, cosas de obra primorosa y aún así nuestra incredulidad nos llena de temores, ayúdanos a confiar mas en tus manos creadoras, en tus manos protectoras y sanadoras desde ahora y para siempre amen...
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LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 10
Los descendientes de los hijos de Noé (1 Cr. 1.5-23)
Gen.10:1 Estas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.
Gen.10:2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.
Gen.10:3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma.
Gen.10:4 Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.
Gen.10:5 De éstos se poblaron las costas, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.
Gen.10:6 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.
Gen.10:7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.
Gen.10:8 Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra.
Gen.10:9 Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová.
Gen.10:10 Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar.
Gen.10:11 De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala,
Gen.10:12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.
Gen.10:13 Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim,
Gen.10:14 a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim.
Gen.10:15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, a Het,
Gen.10:16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,
Gen.10:17 al heveo, al araceo, al sineo,
Gen.10:18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos.
Gen.10:19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, en dirección a Gerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa.
Gen.10:20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
Gen.10:21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet.
Gen.10:22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.
Gen.10:23 Y los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas.
Gen.10:24 Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.
Gen.10:25 Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán.
Gen.10:26 Y Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,
Gen.10:27 Adoram, Uzal, Dicla,
Gen.10:28 Obal, Abimael, Seba,
Gen.10:29 Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán.
Gen.10:30 Y la tierra en que habitaron fue desde Mesa en dirección de Sefar, hasta la región montañosa del oriente.
Gen.10:31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
Gen.10:32 Estas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de éstos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio.
Capítulo 11
La torre de Babel
Gen.11:1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.
Gen.11:2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se estabecieron allí.
Gen.11:3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.
Gen.11:4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
Gen.11:5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.
Gen.11:6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
Gen.11:7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.
Gen.11:8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.
Gen.11:9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.
Los descendientes de Sem (1 Cr. 1.24-27)
Gen.11:10 Estas son las generaciones de Sem: Sem, de edad de cien años, engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio.
Gen.11:11 Y vivió Sem, después que engendró a Arfaxad, quinientos años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:12 Arfaxad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sala.
Gen.11:13 Y vivió Arfaxad, después que engendró a Sala, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:14 Sala vivió treinta años, y engendró a Heber.
Gen.11:15 Y vivió Sala, después que engendró a Heber, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:16 Heber vivió treinta y cuatro años, y engendró a Peleg.
Gen.11:17 Y vivió Heber, después que engendró a Peleg, cuatrocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:18 Peleg vivió treinta años, y engendró a Reu.
Gen.11:19 Y vivió Peleg, después que engendró a Reu, doscientos nueve años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:20 Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Serug.
Gen.11:21 Y vivió Reu, después que engendró a Serug, doscientos siete años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:22 Serug vivió treinta años, y engendró a Nacor.
Gen.11:23 Y vivió Serug, después que engendró a Nacor, doscientos años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:24 Nacor vivió veintinueve años, y engendró a Taré.
Gen.11:25 Y vivió Nacor, después que engendró a Taré, ciento diecinueve años, y engendró hijos e hijas.
Gen.11:26 Taré vivió setenta años, y engendró a Abram, a Nacor y a Harán.
Los descendientes de Taré
Gen.11:27 Estas son las generaciones de Taré: Taré engendró a Abram, a Nacor y a Harán; y Harán engendró a Lot.
Gen.11:28 Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos.
Gen.11:29 Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres; el nombre de la mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.
Gen.11:30 Mas Sarai era estéril, y no tenía hijo.
Gen.11:31 Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí.
Gen.11:32 Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió Taré en Harán.
Capítulo 12
Dios llama a Abram
Gen.12:1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.
Gen.12:2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
Gen.12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Gen.12:4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.
Gen.12:5 Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.
Gen.12:6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra.
Gen.12:7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.
Gen.12:8 Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová.
Gen.12:9 Y Abram partió de allí, caminando y yendo hacia el Neguev.
Abram en Egipto
Gen.12:10 Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra.
Gen.12:11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto;
Gen.12:12 y cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.
Gen.12:13 Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti.
Gen.12:14 Y aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera.
Gen.12:15 También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón.
Gen.12:16 E hizo bien a Abram por causa de ella; y él tuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos.
Gen.12:17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram.
Gen.12:18 Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer?
Gen.12:19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, he aquí tu mujer; tómala, y vete.
Gen.12:20 Entonces Faraón dio orden a su gente acerca de Abram; y le acompañaron, y a su mujer, con todo lo que tenía.
Capítulo 4
Tentación de Jesús - (Mr. 1. 12-13; Lc. 4. 1-13)
Mat.4:1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
Mat.4:2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
Mat.4:3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
Mat.4:4 Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Mat.4:5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo,
Mat.4:6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
A sus ángeles mandará acerca de ti,
y,
En sus manos te sostendrán,
Para que no tropieces con tu pie en piedra.
Mat.4:7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.
Mat.4:8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,
Mat.4:9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
Mat.4:10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.
Mat.4:11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.
Jesús principia su ministerio - (Mr.1:14-20; Lc.4:14-15; 5:1-11; 6:17-19).-
Mat.4:12 Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea;
Mat.4:13 y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí,
Mat.4:14 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:
Mat.4:15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
Camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles;
Mat.4:16 El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz;
Y a los asentados en región de sombra de muerte,
Luz les resplandeció.
Mat.4:17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
Mat.4:18 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.
Mat.4:19 Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
Mat.4:20 Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.
Mat.4:21 Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.
Mat.4:22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.
Mat.4:23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Mat.4:24 Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.
Mat.4:25 Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.
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Lecturas Matutinas de Spurgeon.-
ENERO 4.-
Mejor comprensión de Jesucristo
“Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”.-
(2 Pedro 3:18).-
Creced en la gracia. No solo en una gracia, sino en toda gracia. Creced en la fe, que es la gracia fundamental. Creced en las promesas más firmemente de lo hecho hasta ahora. Que la fe crezca en plenitud, en constancia y en candor. Creced también en amor. Pedid que vuestro amor sea más amplio, más intenso y práctico; que influya en cada pensamiento, palabra y obra. Creced asimismo en humildad, y conocer más vuestra propia nulidad. A medida que crecéis hacia abajo en humildad, procurad crecer también hacia arriba, aproximándoos más a Dios en oración y teniendo más íntima comunión con Jesús. Que el Espíritu Santo os permita crecer en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador. El que no crece en el conocimiento de Jesús rehúsa ser bendecido. «Conocerle es vida eterna», y progresar en el conocimiento es crecer en felicidad. El que no ansía conocer más de Cristo, aún no conoce nada de El. Cualquiera que haya bebido de este vino ansía beber más, pues aunque Cristo satisface, es ésa una satisfacción en la cual el apetito no se sacia, sino más bien se estimula. Si tú conoces el amor de Jesús entonces «como el sierva brama por las corrientes de las aguas» tú bramarás por más profundos tragos de su amor. Si no deseas conocerle mejor, entonces no lo amas, pues el amor siempre exclama: «Cerca, más cerca». La ausencia de Cristo es infierno, pera la presencia de Cristo es cielo. Busca conocerlo más en su divina naturaleza, en su humildad, en su obra, en su muerte y resurrección, en su gloriosa intercesión y en su futuro advenimiento como Rey. Permanece mucho cerca de la cruz e investiga el misterio de las heridas del Señor. Un aumento de amor hacia Jesús y una mejor comprensión de su amor para con nosotros, es una de las mejores pruebas de crecimiento en la gracia.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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