Sal.68:5 Padre de huérfanos y defensor de viudas. Es Dios en su santa morada.
PARECE UN PADRE LEJANO, PERO ES UN PADRE PRESENTE...
Al decir: "Padre nuestro que estás en los cielos...", o como el versículo del día que dice: "Es Dios en su santa morada..." Dios es por cierto un Padre que esgrime el derecho de su paternidad, pero a veces todo pareciera indicar que esta ausente, que esta muy muy lejos de nuestras angustias... Pero la primera norma de la Iglesia como cuerpo de Cristo es ocuparse de las viudas y de los huérfanos.
Ahora bien, las viudas existen desde Cain y por ende los huérfanos también y todo es por causa del pecado, en (Ex.22:24 "y mi furor se encenderá, y os mataré a espada, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos".), pero Dios mismo toma esa causa sobre sí y encontramos en las Sagradas Escrituras como Dios dejaba mandamientos a Su pueblo Israel... Volcare algunos versículos solamente:
Ex.22:22 "A ninguna viuda ni huérfano afligiréis".
Deut.24:17 "No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda,"
Deut.27:19 "Maldito el que pervirtiere el derecho del extranjero, del huérfano y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén".
Jer.7:6 "y no oprimiereis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni andareís en pos de dioses ajenos para mal vuestro,"
Zac.7:10 no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano.
Deut.24:19 "Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos.
Deut.24:21 Cuando vendimies tu viña, no rebuscarás tras de ti; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda.
Deut.16:11 Y te alegrarás delante de Jehová tu Dios, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita que habitare en tus ciudades, y el extranjero, el huérfano y la viuda que estuvieren en medio de ti, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner allí su nombre.
Is.1:17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.
Las congregaciones, como cuerpo de Cristo no deberían fallar en estas circunstancias pero no obstante Dios mismo se ocupa de una u otra forma usando a quien quiere y como quiere...
Jer.49:11 Deja tus huérfanos, yo los criaré; y en mí confiarán tus viudas.
Jn.14:18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
Vemos como esto no era un tema menor en la primitiva Iglesia de Jerusalém
Hec.6:1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria.
Gal.2:9 y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.
Gal.2:10 Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer.
Sant.1:27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Así vemos que Dios a pesar del gran mal que se cierne sobre la humanidad en que las violencias no cesan y los afanes no satisfacen para andar apurados y afligidos feneciendo entre accidentes y enfermedades en edades tempranas... El, El Padre, se ocupa de los huérfanos, y de las viudas como los referentes de todos los desvalidos. El que esta en Su santa morada, en la luz inaccesible, que le rodea la gloria sublime y eterna se ocupa mas que los mas encumbrados dirigentes que gobiernan los pueblos de la tierra... Por su honor, por su honra, por su amor se avoca a esta necesidad y nos alienta para que entremos en sus labores pues debe ser alabado como Dios de misericordia y tierna compasión. Él cuida del afligido y del oprimido de los pecadores arrepentidos indefensos y expuestos más que cualquier huérfano de padre, son recibidos en su familia y comparten todas sus bendiciones. Amen Señor Jesús, ayúdanos...
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 16
Agar e Ismael
Gen.16:1 Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.
Gen.16:2 Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai.
Gen.16:3 Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram su marido.
Gen.16:4 Y él se llegó a Agar, la cual concibió; y cuando vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora.
Gen.16:5 Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo.
Gen.16:6 Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva está en tu mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia.
Gen.16:7 Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur.
Gen.16:8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora.
Gen.16:9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano.
Gen.16:10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud.
Gen.16:11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.
Gen.16:12 Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.
Gen.16:13 Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?
Gen.16:14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered.
Gen.16:15 Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre del hijo que le dio Agar, Ismael.
Gen.16:16 Era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a Ismael.
Capítulo 17
La circuncisión, señal del pacto
Gen.17:1 Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
Gen.17:2 Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.
Gen.17:3 Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo:
Gen.17:4 He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes.
Gen.17:5 Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.
Gen.17:6 Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti.
Gen.17:7 Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti.
Gen.17:8 Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.
Gen.17:9 Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones.
Gen.17:10 Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.
Gen.17:11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.
Gen.17:12 Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no fuere de tu linaje.
Gen.17:13 Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo.
Gen.17:14 Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.
Gen.17:15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre.
Gen.17:16 Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella.
Gen.17:17 Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?
Gen.17:18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti.
Gen.17:19 Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.
Gen.17:20 Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce príncipes engendrará, y haré de él una gran nación.
Gen.17:21 Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene.
Gen.17:22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de estar con Abraham.
Gen.17:23 Entonces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, a todo varón entre los domésticos de la casa de Abraham, y circuncidó la carne del prepucio de ellos en aquel mismo día, como Dios le había dicho.
Gen.17:24 Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio.
Gen.17:25 E Ismael su hijo era de trece años, cuando fue circuncidada la carne de su prepucio.
Gen.17:26 En el mismo día fueron circuncidados Abraham e Ismael su hijo.
Gen.17:27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado del extranjero por dinero, fueron circuncidados con él.
Jesús y el adulterio
Mat.5:27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
Mat.5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Mat.5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Mat.5:30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Jesús y el divorcio
Mat.5:31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.
Mat.5:32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
Jesús y los juramentos
Mat.5:33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos.
Mat.5:34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera;ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
Mat.5:35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
Mat.5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
Mat.5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
El amor hacia los enemigos - (Lc. 6. 27-36).-
Mat.5:38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
Mat.5:39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
Mat.5:40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
Mat.5:41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla,vecon él dos.
Mat.5:42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
Mat.5:43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Mat.5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
Mat.5:45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
Mat.5:46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
Mat.5:47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
Mat.5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
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ENERO 6.-
Dios nunca ha rehusado llevar tus cargas
“El tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).-
La aflicción se mitigo al persuadirnos de que Dios cuido de nosotros. Cristiano, no deshonres tu profesión mostrando siempre un rostro que revela preocupación. Ven, echa tu carga sobre tu Señor. No tambalees más bajo un peso que tu Padre no sentiría si lo tuviese sobre El. Lo que para ti es una carga aplastante, seria para El como una imperceptible partícula de polvo sobre una balanza. ¡Oh hijo del sufrimiento!, sé paciente, Dios no te ha pasado por alto en su providencia. El, que alimenta a las aves, te dará lo que necesitas. No desesperes, espera siempre. Toma las armas de la fe para hacer frente a cualquier tribulación, y así tu heroica resistencia pondrá fin a tus dolores. Hay uno que sin cesar te cuida; su mirada está fija en ti; su corazón late de piedad por tu dolor, y su mano omnipotente te dará sin tardar la ayuda necesaria. Las más oscuras nubes derramarán lluvias de misericordia. Las más densas tinieblas darán lugar a una luminosa mañana. Si eres miembro de su familia, El mismo vendará tus heridas y sanará tu quebrantado corazón. Que la tribulación no te haga dudar de su gracia, antes bien te haga comprender que El te ama tanto en el tiempo de la bonanza como en el de la angustia ¡Qué vida serena y apacible tendrías si dejaras la solución de tus problemas al Dios de la providencia! Con un poco de aceite en la botija y un puñado de harina en la tinaja Elías sobrevivió al hambre, y tú harás lo mismo. Si Dios tiene cuidado de ti, ¿por qué necesitas estar siempre en angustiosa ansiedad? ¿Puedes confiar en El para las necesidades de tu alma y no puedes hacer lo propio para las necesidades de tu cuerpo? Dios nunca ha rehusado llevar tus cargas, ni tampoco ha desfallecido bajo el peso de las mismas. Ven, entonces alma, abandona ese molesto cuidado y deja todas tus preocupaciones en manos del Dios de la gracia.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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