1°Jn.4:15 Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
CONFESAR...
Es estos casos específicos de las Escrituras, confesar significa: Reconocer y admitir lo que no se puede negar, dadas las circunstancias.- Declarar algo que se mantenía en secreto por cualquier motivo. dado que esta el otro tipo de confesión de pecados para arrepentimiento.- Por lo cual también dice en Rom.10:9 "que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo".
David, luego que El Señor lo libro de mano de todos sus enemigos decía en 2°Sam.22:47 al 51 "Viva Jehová, y bendita sea mi roca, Y engrandecido sea el Dios de mi salvación". "El Dios que venga mis agravios, Y sujeta pueblos debajo de mí; " "El que me libra de enemigos, Y aun me exalta sobre los que se levantan contra mí; Me libraste del varón violento." "Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, Y cantaré a tu nombre". "El salva gloriosamente a su rey, Y usa de misericordia para con su ungido, A David y a su descendencia para siempre". David confesaba y se comprometía a confesar su Nombre entre las naciones...
Hoy no se esta confesando `por muchos que Jesús es el Hijo de Dios, sino que se esta interpretando que Jesús es el mismo Padre encarnado, si bien el dijo: "Yo y el Padre uno somos...", no significa que Jesús, no tenga personalidad y que no sea una persona, misma en esencia con el Padre, pero otra persona, con otras prerrogativas que son las de salvar a la humanidad e introducir un pueblo en la Canaan celestial, para salvar lo que se había perdido. La interpretación judaica nunca acepto esto, nunca le aceptó a Jesús como Hijo de Dios, por ello lo entregaron para crucificarlo, y por confesar que Jesús es el Hijo de Dios, fue el principal motivo por el cual entregaron sus vidas los primeros mártires de la era cristiana.-
Dios nos llene del Espíritu Santo para confesar que Jesús es el Hijo de Dios.- Así lo confesó Job proféticamente cundo dice de oídas te había oído, pero AHORA mis ojos te ven allí en Job 42:1-6 "Respondió Job a Jehová, y dijo:" "Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti". "¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?" "Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía". "Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás". "De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven". "Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza". Aleluya!!!
Luego Jesús continúa apoyando esta doctrina de la Confesión, que involucra el dar testimonio no solo con nuestra boca, sino con toda nuestra manera de ser, actuar, vestir y mirar... pues dice en Mat.10:32 "A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos". Queda establecido pues que son dos personas y no una, pues el uno debe confesarle al otro, aunque sean uno en esencia y uno con el Padre... Pedro confesó ante aquella pregunta ¿Y vosotros? ¿Quien decís que yo soy? allí en Mat.16:16 "Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente". También Lucas declara esta enseñanza en Luc.12:8 "Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios";
Juan el Bautista también en Jn.1:20 al 27 "Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo". "Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No". "Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?" "Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías". "Y los que habían sido enviados eran de los fariseos". "Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?" "Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis". "Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado". Fijémonos lo difícil que habría sido para el Bautista confesar, por que la Escritura recalca, "confesó y no negó, sino que confesó..." y mas luego dice: "... Y los que habían sido enviados eran de los fariseos...", Los fariseos eran la casta eclesiástica mas alta y rigurosa de esos tiempos, eran una organización de temer, pues podían hacer ejecutar una sentencia y aún matar por violar la Ley mosaica en alguna de sus formas... Pero Juan "confesó y no negó, sino confesó..." Aleluya!!!.- Pues vemos que Jesús no había entregado su vida que ya decía en Jn.9:22 "Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga".
Hermano/na es tiempo de confesar, no de negar, sino de confesar pues llegará el día que TODOS le confesarán pero para muchísimos será demasiado tarde, "Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios". (Rom.14:11).- Pero la bendición para los que confesaron a Jesús en sus vidas, por vida o por muerte, para bien o para mal es superlativa pues dice en Apoc.3:5 "El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles". Amen, Señor aumentamos la fe, ayúdanos a confesar Tu Nombre, que Tu eres Señor y Rey de Reyes, dueño y Señor de MI vida, el Salvador del mundo amén y amen...
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
LIBRO TERCERO DE MOISÉS
LEVÍTICO
Capítulo 1
Los holocaustos
Lev.1:1 Llamó Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo:
Lev.1:2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda a Jehová, de ganado vacuno u ovejuno haréis vuestra ofrenda.
Lev.1:3 Si su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo ofrecerá; de su voluntad lo ofrecerá a la puerta del tabernáculo de reunión delante de Jehová.
Lev.1:4 Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para expiación suya.
Lev.1:5 Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre, y la rociarán alrededor sobre el altar, el cual está a la puerta del tabernáculo de reunión.
Lev.1:6 Y desollará el holocausto, y lo dividirá en sus piezas.
Lev.1:7 Y los hijos del sacerdote Aarón pondrán fuego sobre el altar, y compondrán la leña sobre el fuego.
Lev.1:8 Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar;
Lev.1:9 y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.
Lev.1:10 Si su ofrenda para holocausto fuere del rebaño, de las ovejas o de las cabras, macho sin defecto lo ofrecerá.
Lev.1:11 Y lo degollará al lado norte del altar delante de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor.
Lev.1:12 Lo dividirá en sus piezas, con su cabeza y la grosura de los intestinos; y el sacerdote las acomodará sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar;
Lev.1:13 y lavará las entrañas y las piernas con agua; y el sacerdote lo ofrecerá todo, y lo hará arder sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.
Lev.1:14 Si la ofrenda para Jehová fuere holocausto de aves, presentará su ofrenda de tórtolas, o de palominos.
Lev.1:15 Y el sacerdote la ofrecerá sobre el altar, y le quitará la cabeza, y hará que arda en el altar; y su sangre será exprimida sobre la pared del altar.
Lev.1:16 Y le quitará el buche y las plumas, lo cual echará junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas.
Lev.1:17 Y la henderá por sus alas, pero no la dividirá en dos; y el sacerdote la hará arder sobre el altar, sobre la leña que estará en el fuego; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.
Capítulo 2
Las ofrendas
Lev.2:1 Cuando alguna persona ofreciere oblación a Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso,
Lev.2:2 y la traerá a los sacerdotes, hijos de Aarón; y de ello tomará el sacerdote su puño lleno de la flor de harina y del aceite, con todo el incienso, y lo hará arder sobre el altar para memorial; ofrenda encendida es, de olor grato a Jehová.
Lev.2:3 Y lo que resta de la ofrenda será de Aarón y de sus hijos; es cosa santísima de las ofrendas que se queman para Jehová.
Lev.2:4 Cuando ofrecieres ofrenda cocida en horno, será de tortas de flor de harina sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite.
Lev.2:5 Mas si ofrecieres ofrenda de sartén, será de flor de harina sin levadura, amasada con aceite,
Lev.2:6 la cual partirás en piezas, y echarás sobre ella aceite; es ofrenda.
Lev.2:7 Si ofrecieres ofrenda cocida en cazuela, se hará de flor de harina con aceite.
Lev.2:8 Y traerás a Jehová la ofrenda que se hará de estas cosas, y la presentarás al sacerdote, el cual la llevará al altar.
Lev.2:9 Y tomará el sacerdote de aquella ofrenda lo que sea para su memorial, y lo hará arder sobre el altar; ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
Lev.2:10 Y lo que resta de la ofrenda será de Aarón y de sus hijos; es cosa santísima de las ofrendas que se queman para Jehová.
Lev.2:11 Ninguna ofrenda que ofreciereis a Jehová será con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda para Jehová.
Lev.2:12 Como ofrenda de primicias las ofreceréis a Jehová; mas no subirán sobre el altar en olor grato.
Lev.2:13 Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.
Lev.2:14 Si ofrecieres a Jehová ofrenda de primicias, tostarás al fuego las espigas verdes, y el grano desmenuzado ofrecerás como ofrenda de tus primicias.
Lev.2:15 Y pondrás sobre ella aceite, y pondrás sobre ella incienso; es ofrenda.
Lev.2:16 Y el sacerdote hará arder el memorial de él, parte del grano desmenuzado y del aceite, con todo el incienso; es ofrenda encendida para Jehová.
Capítulo 3
Ofrendas de paz
Lev.3:1 Si su ofrenda fuere sacrificio de paz, si hubiere de ofrecerla de ganado vacuno, sea macho o hembra, sin defecto la ofrecerá delante de Jehová.
Lev.3:2 Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y la degollará a la puerta del tabernáculo de reunión; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor.
Lev.3:3 Luego ofrecerá del sacrificio de paz, como ofrenda encendida a Jehová, la grosura que cubre los intestinos, y toda la grosura que está sobre las entrañas,
Lev.3:4 y los dos riñones y la grosura que está sobre ellos, y sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de los intestinos que está sobre el hígado.
Lev.3:5 Y los hijos de Aarón harán arder esto en el altar, sobre el holocausto que estará sobre la leña que habrá encima del fuego; es ofrenda de olor grato para Jehová.
Lev.3:6 Mas si de ovejas fuere su ofrenda para sacrificio de paz a Jehová, sea macho o hembra, la ofrecerá sin defecto.
Lev.3:7 Si ofreciere cordero por su ofrenda, lo ofrecerá delante de Jehová.
Lev.3:8 Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y después la degollará delante del tabernáculo de reunión; y los hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor.
Lev.3:9 Y del sacrificio de paz ofrecerá por ofrenda encendida a Jehová la grosura, la cola entera, la cual quitará a raíz del espinazo, la grosura que cubre todos los intestinos, y toda la que está sobre las entrañas.
Lev.3:10 Asimismo los dos riñones y la grosura que está sobre ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de sobre el hígado.
Lev.3:11 Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda encendida para Jehová.
Lev.3:12 Si fuere cabra su ofrenda, la ofrecerá delante de Jehová.
Lev.3:13 Pondrá su mano sobre la cabeza de ella, y la degollará delante del tabernáculo de reunión; y los hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor.
Lev.3:14 Después ofrecerá de ella su ofrenda encendida a Jehová; la grosura que cubre los intestinos, y toda la grosura que está sobre las entrañas,
Lev.3:15 los dos riñones, la grosura que está sobre ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de sobre el hígado.
Lev.3:16 Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda que se quema en olor grato a Jehová; toda la grosura es de Jehová.
Lev.3:17 Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis.
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Capítulo 24
Jesús predice la destrucción del templo - (Mr. 13. 1-2; Lc. 21. 5-6)
Mat.24:1 Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.
Mat.24:2 Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.
Señales antes del fin - (Mr. 13. 3-23; Lc. 21. 7-24)
Mat.24:3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte,
diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?
Mat.24:4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.
Mat.24:5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.
Mat.24:6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.
Mat.24:7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.
Mat.24:8 Y todo esto será principio de dolores.
Mat.24:9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.
Mat.24:10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.
Mat.24:11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos;
Mat.24:12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
Mat.24:13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Mat.24:14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Mat.24:15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda),
Mat.24:16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.
Mat.24:17 El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa;
Mat.24:18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.
Mat.24:19 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!
Mat.24:20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;
Mat.24:21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.
Mat.24:22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
Mat.24:23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.
Mat.24:24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.
Mat.24:25 Ya os lo he dicho antes.
Mat.24:26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis.
Mat.24:27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
Mat.24:28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
FEBRERO 7.-
Para olvidar la fatiga.-
“Levantaos y andad”.- (Miqueas 2:10).-
La hora se aproximo cuando este mensaje vendrá nosotros como viene a todos: «Levántate y sol del hogar en que habitas, de la ciudad en la cual has hecho tus negocios, del lado de tu familia y del lado de tus amigos; levántate y emprende el ultimo viaje». ¿Y que conocemos nosotros de ese viaje? ¿Qué conocemos del país al que estamos destinados. Algo conocemos, algo nos ha sido revelado por el Espíritu Santo, pero ¡cuán poco conocemos de los reinos del futuro! Sabemos que hay un oscuro y tormentoso río llamado «muerte». Dios nos manda cruzarlo y nos promete estar con nosotros. ¿Y qué viene después de la muerte? ¿Qué mundo de maravillas se presentará ante nuestra vista? ¿Qué escena de gloria se desplegará delante de nosotros? Ningún viajero ha vuelto de allá para hacérnoslo saber. Pero, sin embargo, conocemos lo suficiente de la patria celestial, como para responder con gozo y alegría a la invitación que se nos hace para ir allá. El viaje de la muerte puede ser tenebroso, pero nosotros lo emprenderemos sin temor, sabiendo que Dios estará con nosotros cuando andemos en el valle de la sombra de la muerte; y, por lo tanto, no tendremos necesidad de temer mal alguno. Nos separaremos de todo lo que conocemos y amamos aquí, pero iremos a la cosa de nuestro Padre, donde está Jesús, iremos a aquella «ciudad que tiene fundamentos, el artífice y hacedor de la cual es Dios». Esta será nuestro última separación para ir a habitar por siempre con aquel a quien amamos, para habitar en medio de su pueblo y en la presencia de Dios. Cristiano, medita mucho en el cielo; esto te ayudará a seguir adelante y olvidar la fatiga del camino. Este valle de lágrimas no es otra cosa que el camino real que nos conduce a la patrio mejor; este mundo no es sino el puente que nos lleva a un mundo de bienaventuranzas.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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