Hec.13:38 Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados,
PERDÓN DE PECADOS
El contexto de este versículo es que el apóstol Pablo y Bernabé habían llegado a Antioquía de Pisidia y es el mensaje dado en la sinagoga, un día de reposo cuando los invitaron a dar una palabra de exhortación.- Enfáticamente les estaba diciendo el apóstol, que todos los ritos hechos por la Ley de Moisés derramando sangre de corderos, becerros o machos cabríos para remisión de los pecados, ahora por medio de Cristo Jesús, no solo hay remisión, sino perdón de pecados... La diferencia entre remisión, que quiere decir enviar o también cubrir, quitar de la vista, ahora por medio de la sangre del Cordero de Dios hay un envío diferente, tan, pero tan lejos como están el oriente del occidente (Sal.103:12), pero no solo ello sino que se desvanecen como dice en Is.44:22 "Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí". Pero va mas allá todavía, quita la culpa, porque no se puede juzgar a alguien dos veces por los mismos pecados, pues ya fue juzgado mi sustituto, así que salimos del juicio absueltos de culpas y cargos ante Dios y todo el ejercito del cielo, aunque los hombres puedan seguir indilgando o cargando con las culpas pasadas, si crees de todo corazón en Cristo, tu sustituto, tienes PERDÓN de pecados, un perdón completo, aunque su recuerdo deba necesariamente hacernos caminar sabiamente en humillación, recordando quienes eramos para saber y tener la guía y fuerzas del cielo para perdonar nosotros también (Col.3:13).-
El pecado es la base de todas nuestras maldiciones, de todas nuestras deformidades, físicas y espirituales, haciéndonos seres indeseables para Dios y para la gran mayoría de nuestros mismos semejantes, ciegos y sordos, con manchas y costras mas profundas que la piel, bien fue puesto el ejemplo en la Ley de los leprosos... Leviticos 13 y subsiguentes...
La lepra va pudriendo la carne estando la persona en vida, que hasta llegan a verse los huesos, lo que comienza con una mancha, luego se hace una inchazón, con deformidades en la cara, cabeza o en cualquier parte del cuerpo, luego una llaga que supura y olor, un hedor de algo putrefacto... Eso hacía la lepra en tiempos que no se la podía tratar, pero eso mismo hace el pecado con las vidas... Oh!!! Si pudiéramos entender en toda su magnitud lo que significa estar "muertos en delitos y pecados..." nos daríamos cuenta en que situación nos encontrábamos y en que situación se encuentra la mayoría de los que nos rodean, una masa mas negra que el alquitrán es el pecado, viscosa, gelatinosa como sangre machucada, como algo que nadie toca con las manos 2Samuel 23:6 y 7.- Pero el diablo lo disfraza, lo coloca en bellos recipientes coloridos al alcance de la mano...
Así es que todo el rito de los sacrificios levíticos fue figura y sombra de mi Salvador, el prometido por las profecías, que murió la muerte de un criminal, tomado por manos impías, azotado, obligado a cargar la cruz y luego colgado en ese madero donde entrego el espíritu y murió, pero murió allí en mi sustitución, en la sustitución de "todo aquel que cree...", No tenía ninguna culpa propia, pero fue designado por Dios para llevar sobre sí los pecados de Su pueblo, o de todos los hombres que crean en él.- El fue castigado para que ellos no fueran castigados, llevó el castigo que correspondía a todos los creyentes, para que ellos fueran liberados del espantoso castigo que la justicia exigía de ellos, de hecho, fue puesto en ese madero con la carga de toda la culpa de todos los que han creído, creyeron y creerán, todo el peso del pecado hacinado sobre sus hombros pero debido a la excelencia de su naturaleza divina y sufriendo como hombre, sus sufrimientos hicieron expiación por toda la culpa de toda esa vasta multitud. Fue una vindicación de la justicia de Dios, de tal magnitud, como si todos esos millones de millones hubiesen sido arrojados al mismo infierno para siempre. El castigo debido a todas esas almas fue colocado en una grande y amarga copa, y Jesús, sobre el madero, llevó esa copa a sus labios y en un trago de enorme amor por mi, consumió toda la condenación... la bebió hasta la borra, hasta las heces, toda la ira de un Dios que es bueno, que es amor, pero que es santo y justo.- Que amo "de tal manera al mundo que ha dado a su Hijo unigénito...", para que criaturas ofensivas, pecadoras, culpables y con la condenación sobre sus cabezas fuesen perdonadas... Esta es la doctrina de la cruz, "Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo...(2Cor.5:19).-
Gracias Señor por haberte conocido!!! Gracias por haber sentido tu perdón... Gracias por todas las demás bendiciones aparejadas cuando me quitaste la ceguera y la sordera y hoy puedo disfrutar de las maravillas de la Vida, sano de mi lepra, feliz de conocerte y de gozar de tu beneplácito, ¿Como no amarte mi Cristo? ayudame a asimilarte en todo y permanecer siempre junto a Ti, conforme a tu petición en Jn.17:24 "Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo". Amén.-
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 19
Leyes de santidad y de justicia
Lev.19:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
Lev.19:2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.
Lev.19:3 Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis días de reposo guardaréis. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev.19:4 No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev.19:5 Y cuando ofreciereis sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos.
Lev.19:6 Será comido el día que lo ofreciereis, y el día siguiente; y lo que quedare para el tercer día, será quemado en el fuego.
Lev.19:7 Y si se comiere el día tercero, será abominación; no será acepto,
Lev.19:8 y el que lo comiere llevará su delito, por cuanto profanó lo santo de Jehová; y la tal persona será cortada de su pueblo.
Lev.19:9 Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.
Lev.19:10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev.19:11 No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro.
Lev.19:12 Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.
Lev.19:13 No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.
Lev.19:14 No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.
Lev.19:15 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
Lev.19:16 No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.
Lev.19:17 No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.
Lev.19:18 No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.Yo Jehová.
Lev.19:19 Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.
Lev.19:20 Si un hombre yaciere con una mujer que fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos serán azotados; no morirán, por cuanto ella no es libre.
Lev.19:21 Y él traerá a Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión, un carnero en expiación por su culpa.
Lev.19:22 Y con el carnero de la expiación lo reconciliará el sacerdote delante de Jehová, por su pecado que cometió; y se le perdonará su pecado que ha cometido.
Lev.19:23 Y cuando entréis en la tierra, y plantéis toda clase de árboles frutales, consideraréis como incircunciso lo primero de su fruto; tres años os será incircunciso; su fruto no se comerá.
Lev.19:24 Y el cuarto año todo su fruto será consagrado en alabanzas a Jehová.
Lev.19:25 Mas al quinto año comeréis el fruto de él, para que os haga crecer su fruto. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev.19:26 No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos.
Lev.19:27 No haréis tonsura en vuestras cabezas, ni dañaréis la punta de vuestra barba.
Lev.19:28 Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.
Lev.19:29 No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.
Lev.19:30 Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová.
Lev.19:31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev.19:32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.
Lev.19:33 Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiréis.
Lev.19:34 Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
Lev.19:35 No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida.
Lev.19:36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
Lev.19:37 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo Jehová.
Capítulo 20
Penas por actos de inmoralidad
Lev.20:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
Lev.20:2 Dirás asimismo a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel, que ofreciere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá; el pueblo de la tierra lo apedreará.
Lev.20:3 Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.
Lev.20:4 Si el pueblo de la tierra cerrare sus ojos respecto de aquel varón que hubiere dado de sus hijos a Moloc, para no matarle,
Lev.20:5 entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él prostituyéndose con Moloc.
Lev.20:6 Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo.
Lev.20:7 Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios.
Lev.20:8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.
Lev.20:9 Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él.
Lev.20:10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.
Lev.20:11 Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos.
Lev.20:12 Si alguno durmiere con su nuera, ambos han de morir; cometieron grave perversión; su sangre será sobre ellos.
Lev.20:13 Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.
Lev.20:14 El que tomare mujer y a la madre de ella, comete vileza; quemarán con fuego a él y a ellas, para que no haya vileza entre vosotros.
Lev.20:15 Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto, y mataréis a la bestia.
Lev.20:16 Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente; su sangre será sobre ellos.
Lev.20:17 Si alguno tomare a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, y viere su desnudez, y ella viere la suya, es cosa execrable; por tanto serán muertos a ojos de los hijos de su pueblo; descubrió la desnudez de su hermana; su pecado llevará.
Lev.20:18 Cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo.
Lev.20:19 La desnudez de la hermana de tu madre, o de la hermana de tu padre, no descubrirás; porque al descubrir la desnudez de su parienta, su iniquidad llevarán.
Lev.20:20 Cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su padre, la desnudez del hermano de su padre descubrió; su pecado llevarán; morirán sin hijos.
Lev.20:21 Y el que tomare la mujer de su hermano, comete inmundicia; la desnudez de su hermano descubrió; sin hijos serán.
Lev.20:22 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo os introduzco para que habitéis en ella.
Lev.20:23 Y no andéis en las prácticas de las naciones que yo echaré de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.
Lev.20:24 Pero a vosotros os he dicho: Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad, tierra que fluye leche y miel. Yo Jehová vuestro Dios, que os he apartado de los pueblos.
Lev.20:25 Por tanto, vosotros haréis diferencia entre animal limpio e inmundo, y entre ave inmunda y limpia; y no contaminéis vuestras personas con los animales, ni con las aves, ni con nada que se arrastra sobre la tierra, los cuales os he apartado por inmundos.
Lev.20:26 Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.
Lev.20:27 Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.
- * - * - * -
Mat.27:51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
Mat.27:52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;
Mat.27:53 y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.
Mat.27:54 El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios. Mat.27:55 Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole,
Mat.27:56 entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
Jesús es sepultado - (Mr. 15. 42-47; Lc. 23. 50-56; Jn. 19. 38-42)
Mat.27:57 Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús.
Mat.27:58 Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.
Mat.27:59 Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia,
Mat.27:60 y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.
Mat.27:61 Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.
La guardia ante la tumba
Mat.27:62 Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato,
Mat.27:63 diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.
Mat.27:64 Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.
Mat.27:65 Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis.
Mat.27:66 Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
FEBRERO 16.-
Sembrando y cultivando el contentamiento.-
“He aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación”.- (Filipenses 4:11).-
Estas palabras demuestran que el contentamiento no es, en el hombre, una inclinación natural. «La mala hierba crece pronto.» Codicia, descontento y murmuración son en el hombre tan naturales como lo son las espinas en el campo. No necesitamos sembrar espinos y cardos; crecen solos, pues la tierra los produce en todas partes. No necesitamos enseñar a los hombres a que se lamenten; ya se lamentan bastante sin enseñanza alguna. Pero las cosas preciosas de la tierra tienen que ser cultivadas. Si queremos trigo, tenemos que arar y sembrarlo. Si queremos flores tenemos que tener un jardín y contar con los cuidados de un jardinero. Pero el contentamiento es una de las flores del cielo y, si queremos tenerlo, hemos de cultivarlo; no crecerá en nosotros por él mismo. Solamente la nueva naturaleza puede producirlo, y aun entonces debemos mostrarnos cuidadosos y vigilantes en mantener y cultivar la gracia que Dios haya sembrado en nosotros. Pablo dice: «Yo he aprendido... a contentarme», por lo que nos da a entender que hubo un tiempo cuando no lo sabía. Sin duda le costó bastante llegar o comprender el misterio de esta gran verdad. Quizás a veces pensaba que la había aprendido, pero luego cayó otra vez. Cuando al fin lo alcanzó, pudo decir: «He aprendido a contentarme con lo que tengo». En ese entonces ya era anciano, hombre canoso; estaba al borde de la sepultura, estaba pasando en Roma, en la cárcel de Nerón, sus últimos días terrenales. Si podemos alcanzar la graduación espiritual de Pablo, podremos soportar las enfermedades de Pablo y participar con él de la fría cárcel. Creyente, no des lugar a la idea de poder estar contento sin aprender, y aprender sin disciplina. No es ésta una virtud que se puede ejercer por naturaleza; debemos aprenderla gradualmente como una ciencia. Sabemos esto por experiencia.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

No hay comentarios:
Publicar un comentario