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Hec.4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.  


LA SALVACIÓN...



 Es una circunstancia muy feliz cuando los siervos de Dios pueden hablar y rendir cuentas de su ministerio guiado por Dios. El contexto de este versículo es que el apóstol Pedro había sido convocado ante los sacerdotes y saduceos, y el jefe espiritual de la nación, para dar respuesta por haber sanado a través de la virtud del Espíritu Santo a un hombre que era cojo desde el vientre de su madre.
 Mientras explica este caso de curación, como una salvación temporal, el apóstol Pedro tuvo la inspiración para que mientras explica una curación, contando la salvación de aquel hombre por su discapacidad, ahora sería una buena oportunidad de predicar a esa gente, quienes de otra manera no los escucharían, y aprovechó para predicarles el camino de la salvación del alma".
 Entonces procede desde lo menos a lo más grande, de la curación de los miembros de un hombre a la curación del espíritu de un hombre; y habiéndoles informado ya que fue por el Nombre de Jesucristo que el hombre impotente quedaba completamente sano, ahora anuncia que la salvación, "la gran salvación", debe ser forjada por el mismo medio; "Y en ningún otro hay Salvación..."
 ¡Qué gran palabra es esa palabra "salvación"! Incluye la limpieza de nuestra conciencia de toda culpa pasada, la entrega de nuestra alma para dejar de hacer todas aquellas propensiones al mal que predominan fuertemente en nosotros; torna por la contraria a esa corriente que trae ruina, herencia de todo lo que hizo Adán, para que podamos ser regenerados. La salvación es la restauración total del hombre, de su estado caído; pero sin embargo es algo más que eso.
 La salvación de Dios arregla nuestra posición mucho más segura de lo que era antes que Adan cayera.
 Nos encuentra rotos en pedazos por el pecado de nuestro primer padre, contaminados, manchados, maldecidos, esa Salvación primero cura nuestras heridas, elimina nuestras enfermedades, nos quita nuestra maldición, pone nuestros pies sobre la roca que es Cristo Jesús, y tomándonos fuertemente, levanta nuestras cabezas muy por encima de todos los principados. y poderes, para ser coronados para siempre con Jesucristo, el Rey del cielo. 
 Algunas almas, aún de ministerio, cuando usan la palabra "salvación", no entienden nada más que liberación del infierno y admisión al cielo. Ahora, eso de por sí solo no es salvación: pues esas dos cosas son los efectos de la salvación. 
 Pues somos redimidos del infierno porque somos salvos, y entramos al cielo porque tenemos la Salvación, hemos sido salvados de antemano. Nuestro estado eterno es el efecto de la salvación en esta vida. 
 La salvación, es verdad, incluye todo eso, porque la salvación es la madre de todas las bendiciones, y lleva dentro de sus entrañas la introducción al Cielo; pero no esta bien para nosotros imaginar que eso es todo el significado de la palabra. 
 SIGNIFICADO de SALVACIÓN: Es el acto mismo de salvar (un verbo), dar solución a un problema grave o rescatar de un peligro de muerte, o amenaza, ser sacado de una situación muy difícil, etc. También el mismo objeto, sujeto o medio que permite salvar es denominado la Salvación.- 
 La salvación comienza con nosotros como ovejas errantes; nos sigue a través de todas nuestras vagas andanzas; nos pone a nosotros sobre los hombros del pastor; nos lleva al redil; llama a los amigos y los vecinos; se regocija por nosotros; nos preserva en los pliegues de las alas de la Vida; y nos lleva a los verdes pastos gozando ya del mismo cielo, junto a las aguas quietas de la dicha, donde nos recostamos para siempre, en el seno del Pastor, príncipe de los pastores, para nunca más ser molestados o turbados.
Apoc.7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;  
Apoc.7:10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.
Salmo 3:8 La salvación es de Jehová; Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah
Salmo 9:13 Ten misericordia de mí, Jehová; Mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte, 
Salmo 9:14 Para que cuente yo todas tus alabanzas En las puertas de la hija de Sion, Y me goce en tu salvación. 
 “Nuestra Salvación” que pertenece a “nuestro Dios”  está hecha en la persona de Jesucristo quien tomo nuestro lugar y nosotros solo debemos aceptarlo como nuestro Sustituto quien muere por mí y por ti. Hemos de ocuparnos en nuestra Salvación con temor y temblor, porque perder lo que ha sido pagado a tan alto precio es una pérdida invaluable. Por lo cual, si alguno siente que ha perdido algo al respecto pueda clamar con el salmista David en Sal.51:12 "Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente". 
 El enemigo de nuestras almas intentará por todos los medios posibles para que reneguemos y perdamos el “gozo de la Salvación”, lo cual no consistes solo en ser salvos de caer en el lago de fuego eterno, sino que nos salva de nuestra maldición y enfermedad más terrible, que es el pecado, de la paga del pecado, de nuestros vicios y miserias morales y de la ira de Dios presente y futura… 
 La Salvación es divina, El la planeo, o diseño, y nadie le aconsejo como hacer una Salvación tan perfecta y tan compatible con su justicia, y es provista por Dios, por ello dice “he aquí el Cordero DE Dios que quita el pecado del mundo…” y toda la Salvación está en EL (en Jesús…). Además de ser Dios mismo quien la aplica por lo que dice: “Todo lo que el Padre me da vendrá a mi”… y “Ninguno puede venir a mi si el Padre no le trajere…”, por lo cual esa Salvación obra a lo largo de todo el camino de nuestro peregrinar por esta tierra… Porque la Salvación es del Señor desde lo primero hasta lo último… Hermano/a: Te aborrece el mundo?? Sientes que tienes aflicciones por ser o declarar que eres cristiano?? Regocijarte!!, eres salvo con salvación divina, se te pide que te disuelvas como la sal, que resplandezcas como la luz, quizá esto cause algún dolor pero El Eterno Dios te sostendrá, valoremos la salvación que nos ha sido dada en Cristo, y podamos hacer nuestra la oración del salmista… “Ten misericordia de mí, mira mi aflicción que padezco (…) y me “goce en tu Salvación”… 
 Ahora el texto de hoy nos dice que solo hay una forma de salvación. Y no hay salvación en cualquier otro: porque "...no hay otro nombre bajo el cielo dado los hombres..." Solo Jesús que quiere decir Salvador, "...por que El Salvará a Su pueblo de sus pecados..." (Mat.1:21).- Amén, Gloria a mi Cristo, Salvador Omnipotente, ahora y siempre...





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.- 


Capítulo 11

Animales limpios e inmundos    (Dt. 14.3-21)  

Lev.11:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciéndoles:  
Lev.11:2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra.  
Lev.11:3 De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, éste comeréis.  
Lev.11:4 Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis éstos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo.  
Lev.11:5 También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo.  
Lev.11:6 Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña, la tendréis por inmunda.  
Lev.11:7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo.  
Lev.11:8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.  
Lev.11:9 Esto comeréis de todos los animales que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar, y en los ríos, estos comeréis.  
Lev.11:10 Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que está en las aguas, los tendréis en abominación. 
Lev.11:11 Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos. Lev.11:12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendréis en abominación.  
Lev.11:13 Y de las aves, éstas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el azor,  
Lev.11:14 el gallinazo, el milano según su especie;  
Lev.11:15 todo cuervo según su especie;  
Lev.11:16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán según su especie;  
Lev.11:17 el buho, el somormujo, el ibis,  
Lev.11:18 el calamón, el pelícano, el buitre,  
Lev.11:19 la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.  
Lev.11:20 Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendréis en abominación.  
Lev.11:21 Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para saltar con ellas sobre la tierra;  
Lev.11:22 estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, el langostín según su especie, el argol según su especie, y el hagab según su especie.  
Lev.11:23 Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis en abominación.  
Lev.11:24 Y por estas cosas seréis inmundos; cualquiera que tocare sus cuerpos muertos será inmundo hasta la noche,  
Lev.11:25 y cualquiera que llevare algo de sus cadáveres lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche.  
Lev.11:26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo; y cualquiera que los tocare será inmundo.  
Lev.11:27 Y de todos los animales que andan en cuatro patas, tendréis por inmundo a cualquiera que ande sobre sus garras; y todo el que tocare sus cadáveres será inmundo hasta la noche.  
Lev.11:28 Y el que llevare sus cadáveres, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; los tendréis por inmundos.  
Lev.11:29 Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana según su especie,  
Lev.11:30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.  
Lev.11:31 Estos tendréis por inmundos de entre los animales que se mueven, y cualquiera que los tocare cuando estuvieren muertos será inmundo hasta la noche.  
Lev.11:32 Y todo aquello sobre que cayere algo de ellos después de muertos, será inmundo; sea cosa de madera, vestido, piel, saco, sea cualquier instrumento con que se trabaja, será metido en agua, y quedará inmundo hasta la noche; entonces quedará limpio.  
Lev.11:33 Toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos será inmunda, así como todo lo que estuviere en ella, y quebraréis la vasija.  
Lev.11:34 Todo alimento que se come, sobre el cual cayere el agua de tales vasijas, será inmundo; y toda bebida que hubiere en esas vasijas será inmunda.  
Lev.11:35 Todo aquello sobre que cayere algo del cadáver de ellos será inmundo; el horno u hornillos se derribarán; son inmundos, y por inmundos los tendréis.  
Lev.11:36 Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas serán limpias; mas lo que hubiere tocado en los cadáveres será inmundo.  
Lev.11:37 Y si cayere algo de los cadáveres sobre alguna semilla que se haya de sembrar, será limpia.  
Lev.11:38 Mas si se hubiere puesto agua en la semilla, y cayere algo de los cadáveres sobre ella, la tendréis por inmunda.  
Lev.11:39 Y si algún animal que tuviereis para comer muriere, el que tocare su cadáver será inmundo hasta la noche.  
Lev.11:40 Y el que comiere del cuerpo muerto, lavará sus vestidos y será inmundo hasta la noche; asimismo el que sacare el cuerpo muerto, lavará sus vestidos y será inmundo hasta la noche.  
Lev.11:41 Y todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominación; no se comerá.  
Lev.11:42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro o más patas, de todo animal que se arrastra sobre la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.  
Lev.11:43 No hagáis abominables vuestras personas con ningún animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos por ellos.  
Lev.11:44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.  
Lev.11:45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.  
Lev.11:46 Esta es la ley acerca de las bestias, y las aves, y todo ser viviente que se mueve en las aguas, y todo animal que se arrastra sobre la tierra,  
Lev.11:47 para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer. 
Capítulo 12 

La purificación de la mujer después del parto  

Lev.12:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:  
Lev.12:2 Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda.  
Lev.12:3 Y al octavo día se circuncidará al niño.  
Lev.12:4 Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre; ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta cuando sean cumplidos los días de su purificación.  
Lev.12:5 Y si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre.  
Lev.12:6 Cuando los días de su purificación fueren cumplidos, por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino  o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo de reunión, al sacerdote;  
Lev.12:7 y él los ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley para la que diere a luz hijo o hija.  
Lev.12:8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia. 


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Capítulo 26

El complot para prender a Jesús - (Mr. 14. 1-2; Lc. 22. 1-2; Jn. 11. 45-53)  

Mat.26:1 Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos: 
Mat.26:2 Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.  
Mat.26:3 Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás,  
Mat.26:4 y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle.  
Mat.26:5 Pero decían: No durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo. 

Jesús es ungido en Betania  - (Mr. 14. 3-9; Jn. 12. 1-8)  

Mat.26:6 Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,  
Mat.26:7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa. 
Mat.26:8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio?  
Mat.26:9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.  
Mat.26:10 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra.  
Mat.26:11 Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.  
Mat.26:12 Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.  
Mat.26:13 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella. 

Judas ofrece entregar a Jesús - (Mr. 14. 10-11; Lc. 22. 3-6)  

Mat.26:14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes,  
Mat.26:15 y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata.  
Mat.26:16 Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.  

Institución de la Cena del Señor  (Mr.14:12-25; Lc.22:7-23; Jn.13:21-30; 1ºCor.11:23-26)  

Mat.26:17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?  
Mat.26:18 Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos.  
Mat.26:19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.  
Mat.26:20 Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce.  
Mat.26:21 Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.  
Mat.26:22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?  
Mat.26:23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar.  
Mat.26:24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.  
Mat.26:25 Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho. 


Lecturas Matutinas de Spurgeon

FEBRERO 11.-

Siendo retratos de Jesús en el mundo.-

“Y les reconocían que habían estado con Jesús”.- (Hechos 4:13).-

Un cristiano debe ser un  fiel retrato del Hijo de Dios. Tú habrás leído biografías de Jesús correcta y elocuentemente escritas, pero la mejor biografía de Cristo es la biografía viviente, grabada en las palabras y en los hechos de su pueblo.- Si fuéramos lo que profesamos ser, seríamos retratos de Cristo; seríamos tan semejantes a Jesús que el mundo no diría (después de haber estado con nosotros largo tiempo): «Sí… algo se parece...», sino, al vernos, exclamaría: «Este ha estado con Jesús, ha sido enseñado por El, es semejante a El, ha entendido el pensamiento del santo Hombre de Nazaret y lo pone en práctica en su vida y acciones de cada día». El cristiano debe asemejarse a Cristo en su intrepidez. Cristiano, nunca te avergüences de tu religión, pues no será para ti motivo de oprobio. Hónrala siempre con una vida ejemplar. Sé semejante a Jesús: muy valiente en favor de tu Dios. Imítalo en su benignidad. Piensa, habla y obra afectuosamente, para que los hombres puedan decir de ti: «Este ha estado con Jesús» Imítalo en su santidad. ¿Se mostró Jesús celoso por su Dios? Muéstrate tú también; busca siempre hacer lo bueno. No desperdicies el tiempo, que es muy precioso. ¿Se negó Jesús así mismo, no mirando nunca su propio interés? Sé tú lo mismo. ¿Fue piadoso? Sé ferviente en tus oraciones. ¿Se sometió El a la voluntad de su Padre? Sométete tú también. ¿Fue paciente? Aprende tú también a soportar; y sobre todo, aprende, como el más acabado retrato de Jesús, a perdonar a tus enemigos como El hizo, y haz que las palabras de tu Maestro «Padre, perdónalos porque no soben lo que hacen», resuenen siempre en tus oídos. Perdona como esperas ser perdonado. Recuerda: hacer bien por mal es asemejarse a Dios. Sé semejante a Dios, pues, y en todos los caminos y por todos los medios vive de modo que todos puedan decir de ti: «Este ha estado con Jesús». 

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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