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Is.53:5-(b) "...el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados".


NUESTRA PAZ...


 Desde que el hombre cayo de la comunión con Dios, perdió la Paz, esa paz debía ser recuperada, pues nos había sido arrebatada juntamente con nuestra libertad, pues en Adan caímos todos y nacimos en miedos y guerras, pues ¿que es la guerra, sino el miedo evidenciado por la desconfianza y hecha palpable por armas para ser usadas hacia nuestro prójimo? (aunque hay armas que no son palpables, pero hieren y/o matan en la esencia del ser y el proceder). La guerra es violencia y muchas veces suceden períodos de paz por las violencias de largas guerras, pero para que esto suceda, es necesario realizar acuerdos con los vencidos para apaciguar los odios y las venganzas, pero he aquí uno que se pone en medio (un mediador) que recibe sobre sí la justicia de un Dios ofendido y las injusticias de seres despreciables, traicioneros, rapaces, llenos de supersticiones y malos deseos que no van a escatimar agresiones y violencias contra Aquel enviado, en el tiempo estipulado, El se presentó por su propia voluntad para recibir un castigo y ¡¡Que castigo!! sobre su ser tan santo, tan puro, un Cordero sin defecto se presentaba, para que yo pueda disfrutar de esa Paz de volver a tener comunión con Dios...
 Esta paz se percibe como un perfume, cuando la mente descansa por un momento y se entrega a la meditación, a velar y orar, se respira la atmósfera celestial, Oh!! allí está la común unión con el Dios de paz, con el Príncipe de paz por medio del Espíritu Santo que es Espíritu de paz, esa paz es nuestra, al ser creados, Adán recibió el soplo y nos había sido asignada junto con nuestra existencia, nuestra felicidad y paz, nuestra plenitud, pero al sernos arrebatada la comunión, hubo que pagar un precio para volver a gozar de esa comunión y todos sus beneficios, como la paz, precursora de todo bien y base de todas las demás bendiciones...
 Nosotros estamos bien dispuestos a entrar en guerras, con una palabra, con un gesto de alguien en seguida nos abrimos al rencor, al odio, a la venganza, prodigando la paz que hemos recibido gratuitamente y despreciamos con ello el precio de la paz que nos fue reconquistada por medio de un grandioso sacrificio, manifestada a través de la mayor de las ternuras que podamos imaginar. Pero una vez que se ha perdido esa paz, el alma espiritual se da cuanta que ha perdido algo grande, que no le deja tranquila y buscará por todos los medios, las reconciliaciones que sean necesarias, las humillaciones que sean necesarias, los gastos que sean necesarios, pues es una prerrogativa "ponernos de acuerdo con nuestros adversarios, no sea que seamos entregados al "Juez" y este al "Alguacil" y no saldremos hasta que se pague hasta el "ultimo cuadrante..." (Mat.5:21-26).-
 De esto profetizó Miqueas en cap. 5:1 al 6 "Rodéate ahora de muros, hija de guerreros; nos han sitiado; con vara herirán en la mejilla al juez de Israel" "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;  y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad"  "Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel" "Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra" "Y éste será nuestra paz. Cuando el asirio viniere a nuestra tierra, y cuando hollare nuestros palacios, entonces levantaremos contra él siete pastores, y ocho hombres principales;" "y devastarán la tierra de Asiria a espada, y con sus espadas la tierra de Nimrod; y nos librará del asirio, cuando viniere contra nuestra tierra y hollare nuestros confines".
 Siete son los pactos de Dios en el Antiguo Testamento y el Octavo es el Nuevo Pacto, por el que se establece que el "castigo de nuestra paz es sobre El", contra el avance del asirio, (la carnalidad y sus preocupaciones que consumen al ser humano), con la Espada de la palabra de Dios, sobre la tierra de Nimrod (el vigoroso cazador) Gen.10:9.- El, nuestro Cristo peleará para que los que en El confían gocen de paz... 
Pero El sigue trabajando por esa paz, y nosotros persistimos en las guerras, pero hay Uno que lleva aún el castigo, hay Uno que se presenta como nuestro abogado delante del Padre, hay Uno que expone los argumentos contra nuestras infidelidades para que nos sea restaurada la comunión con Dios por medio del Espíritu Santo.-
 Ef.2:14 al 19.- "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, " "aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz," "y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades." "Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;" "porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre." "Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,..." AMEN.-




LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-


Capítulo 6 

Lev.6:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:  
Lev.6:2 Cuando una persona pecare e hiciere prevaricación contra Jehová, y negare a su prójimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien robare o calumniare a su prójimo,  
Lev.6:3 o habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre,  
Lev.6:4 entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló,  
Lev.6:5 o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación.  
Lev.6:6 Y para expiación de su culpa traerá a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños, conforme a tu estimación, y lo dará al sacerdote para la expiación.  
Lev.6:7 Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender.  

Leyes de los sacrificios  

Lev.6:8 Habló aún Jehová a Moisés, diciendo:  
Lev.6:9 Manda a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana; el fuego del altar arderá en él.  
Lev.6:10 Y el sacerdote se pondrá su vestidura de lino, y vestirá calzoncillos de lino sobre su cuerpo; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas de sobre el altar, y las pondrá junto al altar.  
Lev.6:11 Después se quitará sus vestiduras y se pondrá otras ropas, y sacará las cenizas fuera del campamento a un lugar limpio.  
Lev.6:12 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz. Lev.6:13 El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.  
Lev.6:14 Esta es la ley de la ofrenda: La ofrecerán los hijos de Aarón delante de Jehová ante el altar.  
Lev.6:15 Y tomará de ella un puñado de la flor de harina de la ofrenda, y de su aceite, y todo el incienso que está sobre la ofrenda, y lo hará arder sobre el altar por memorial en olor grato a Jehová.  
Lev.6:16 Y el sobrante de ella lo comerán Aarón y sus hijos; sin levadura se comerá en lugar santo; en el atrio del tabernáculo de reunión lo comerán.  
Lev.6:17 No se cocerá con levadura; la he dado a ellos por su porción de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, como el sacrificio por el pecado, y como el sacrificio por la culpa.  
Lev.6:18 Todos los varones de los hijos de Aarón comerán de ella. Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones tocante a las ofrendas encendidas para Jehová; toda cosa que tocare en ellas será santificada.  
Lev.6:19 Habló también Jehová a Moisés, diciendo:  
Lev.6:20 Esta es la ofrenda de Aarón y de sus hijos, que ofrecerán a Jehová el día que fueren ungidos: la décima parte de un efa  de flor de harina, ofrenda perpetua, la mitad a la mañana y la mitad a la tarde.  
Lev.6:21 En sartén se preparará con aceite; frita la traerás, y los pedazos cocidos de la ofrenda ofrecerás en olor grato a Jehová.  
Lev.6:22 Y el sacerdote que en lugar de Aarón fuere ungido de entre sus hijos, hará igual ofrenda. Es estatuto perpetuo de Jehová; toda ella será quemada.  
Lev.6:23 Toda ofrenda de sacerdote será enteramente quemada; no se comerá.  
Lev.6:24 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:  
Lev.6:25 Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del sacrificio expiatorio: en el lugar donde se degüella el holocausto, será degollada la ofrenda por el pecado delante de Jehová; es cosa santísima. Lev.6:26 El sacerdote que la ofreciere por el pecado, la comerá; en lugar santo será comida, en el atrio del tabernáculo de reunión.  
Lev.6:27 Todo lo que tocare su carne, será santificado; y si salpicare su sangre sobre el vestido, lavarás aquello sobre que cayere, en lugar santo.  
Lev.6:28 Y la vasija de barro en que fuere cocida, será quebrada; y si fuere cocida en vasija de bronce, será fregada y lavada con agua. 
Lev.6:29 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá; es cosa santísima.  
Lev.6:30 Mas no se comerá ninguna ofrenda de cuya sangre se metiere en el tabernáculo de reunión para hacer expiación en el santuario; al fuego será quemada.  

Capítulo 7 

Lev.7:1 Asimismo esta es la ley del sacrificio por la culpa; es cosa muy santa.  
Lev.7:2 En el lugar donde degüellan el holocausto, degollarán la víctima por la culpa; y rociará su sangre alrededor sobre el altar.  
Lev.7:3 Y de ella ofrecerá toda su grosura, la cola, y la grosura que cubre los intestinos,  
Lev.7:4 los dos riñones, la grosura que está sobre ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de sobre el hígado.  
Lev.7:5 Y el sacerdote lo hará arder sobre el altar, ofrenda encendida a Jehová; es expiación de la culpa. Lev.7:6 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá; será comida en lugar santo; es cosa muy santa.  
Lev.7:7 Como el sacrificio por el pecado, así es el sacrificio por la culpa; una misma ley tendrán; será del sacerdote que hiciere la expiación con ella.  
Lev.7:8 Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, la piel del holocausto que ofreciere será para él.  
Lev.7:9 Asimismo toda ofrenda que se cociere en horno, y todo lo que fuere preparado en sartén o en cazuela, será del sacerdote que lo ofreciere.  
Lev.7:10 Y toda ofrenda amasada con aceite, o seca, será de todos los hijos de Aarón, tanto de uno como de otro.  
Lev.7:11 Y esta es la ley del sacrificio de paz que se ofrecerá a Jehová:  
Lev.7:12 Si se ofreciere en acción de gracias, ofrecerá por sacrificio de acción de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite.  
Lev.7:13 Con tortas de pan leudo presentará su ofrenda en el sacrificio de acciones de gracias de paz.  
Lev.7:14 Y de toda la ofrenda presentará una parte por ofrenda elevada a Jehová, y será del sacerdote que rociare la sangre de los sacrificios de paz.  
Lev.7:15 Y la carne del sacrificio de paz en acción de gracias se comerá en el día que fuere ofrecida; no dejarán de ella nada para otro día.  
Lev.7:16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, o voluntario, será comido en el día que ofreciere su sacrificio, y lo que de él quedare, lo comerán al día siguiente;  
Lev.7:17 y lo que quedare de la carne del sacrificio hasta el tercer día, será quemado en el fuego.  
Lev.7:18 Si se comiere de la carne del sacrificio de paz al tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será contado; abominación será, y la persona que de él comiere llevará su pecado.  
Lev.7:19 Y la carne que tocare alguna cosa inmunda, no se comerá; al fuego será quemada. Toda persona limpia podrá comer la carne;  
Lev.7:20 pero la persona que comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehová, estando inmunda, aquella persona será cortada de entre su pueblo.  
Lev.7:21 Además, la persona que tocare alguna cosa inmunda, inmundicia de hombre, o animal inmundo, o cualquier abominación inmunda, y comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehová, aquella persona será cortada de entre su pueblo.  
Lev.7:22 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:  
Lev.7:23 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Ninguna grosura de buey ni de cordero ni de cabra comeréis.  
Lev.7:24 La grosura de animal muerto, y la grosura del que fue despedazado por fieras, se dispondrá para cualquier otro uso, mas no la comeréis.  
Lev.7:25 Porque cualquiera que comiere grosura de animal, del cual se ofrece a Jehová ofrenda encendida, la persona que lo comiere será cortada de entre su pueblo.  
Lev.7:26 Además, ninguna sangre comeréis en ningún lugar en donde habitéis, ni de aves ni de bestias. 
Lev.7:27 Cualquiera persona que comiere de alguna sangre, la tal persona será cortada de entre su pueblo.  
Lev.7:28 Habló más Jehová a Moisés, diciendo:  
Lev.7:29 Habla a los hijos de Israel y diles: El que ofreciere sacrificio de paz a Jehová, traerá su ofrenda del sacrificio de paz ante Jehová.  
Lev.7:30 Sus manos traerán las ofrendas que se han de quemar ante Jehová; traerá la grosura con el pecho; el pecho para que sea mecido como sacrificio mecido delante de Jehová.  
Lev.7:31 Y la grosura la hará arder el sacerdote en el altar, mas el pecho será de Aarón y de sus hijos.  
Lev.7:32 Y daréis al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la espaldilla derecha de vuestros sacrificios de paz. 
Lev.7:33 El que de los hijos de Aarón ofreciere la sangre de los sacrificios de paz, y la grosura, recibirá la espaldilla derecha como porción suya.  
Lev.7:34 Porque he tomado de los sacrificios de paz de los hijos de Israel el pecho que se mece y la espaldilla elevada en ofrenda, y lo he dado a Aarón el sacerdote y a sus hijos, como estatuto perpetuo para los hijos de Israel.  
Lev.7:35 Esta es la porción de Aarón y la porción de sus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehová, desde el día que él los consagró para ser sacerdotes de Jehová,  
Lev.7:36 la cual mandó Jehová que les diesen, desde el día que él los ungió de entre los hijos de Israel, como estatuto perpetuo en sus generaciones.  
Lev.7:37 Esta es la ley del holocausto, de la ofrenda, del sacrificio por el pecado, del sacrificio por la culpa, de las consagraciones y del sacrificio de paz,  
Lev.7:38 la cual mandó Jehová a Moisés en el monte de Sinaí, el día que mandó a los hijos de Israel que ofreciesen sus ofrendas a Jehová, en el desierto de Sinaí. 


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Capítulo 25 

Parábola de las diez vírgenes  

Mat.25:1 Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.  
Mat.25:2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.  
Mat.25:3 Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;  
Mat.25:4 mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.  
Mat.25:5 Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.  
Mat.25:6 Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! 
Mat.25:7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.  
Mat.25:8 Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.  
Mat.25:9 Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.  
Mat.25:10 Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.  
Mat.25:11 Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!  
Mat.25:12 Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. 
Mat.25:13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. 

Parábola de los talentos  

Mat.25:14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.  
Mat.25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.  
Mat.25:16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos  
Mat.25:17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.  
Mat.25:18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.  
Mat.25:19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.  
Mat.25:20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.  
Mat.25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.  
Mat.25:22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.  
Mat.25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.  
Mat.25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;  
Mat.25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.  
Mat.25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.  
Mat.25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.  
Mat.25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.  
Mat.25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 
Mat.25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 


Lecturas Matutinas de Spurgeon

FEBRERO 9.-

No demos ningún paso sin Dios.-

“Y consultando David a Jehová”.- (2 Samuel 5:23).-

Cuando David hizo esta consulta acababa de luchar con los filisteos y de obtener una significativa victoria.  Los filisteos subieron en gran número, pero, por la ayuda de Dios, David les puso en fuga fácilmente. Notemos, sin embargo, que cuando los filisteos vinieron por segunda vez, David no les salió al encuentro antes de consultar a Jehová. Como había salido victorioso una vez, podía haber dicho, como lo han hecho muchos en otros casos: «Saldré victorioso otra vez; puedo estar seguro de que si he conquistado una vez, triunfaré aún otra vez. ¿Tengo, pues, que esperar para consultar al Señor?». David no procedió así. Ganó una batalla por el poder del Señor; pero no se, aventurará en otra hasta asegurarse el mismo poder. El preguntó al Señor: « Iré contra ellos?», y esperó hasta que la señal de Dios le fue dada. Aprendamos de David a no dar ningún paso sin Dios. Cristiano, si quieres conocer la senda del deber, ten a Dios por brújula; si deseas dirigir tu barco a través de las imponentes olas, pon el timón en las manos del Todopoderoso. Muchas rocas podrían ser esquivadas si permitiésemos que nuestro Padre gobernase el timón; muchos bancos de arena podrían ser evitados si dejáramos a su soberana voluntad escoger y mandar.
Debemos darnos cuenta de que la providencia de Dios nos guía; y si la providencia tarda, esperemos hasta que la providencia llegue. El que se antepone a la providencia, se sentirá gozoso si vuelve otra vez al lugar de partida. «Te enseñaré el camino en que debes andar», es, la promesa que Dios hace a su pueblo. Llevemos a El todas nuestras perplejidades y digámosle: «Señor, ¿qué quieres que haga?» No dejes tu casa esto mañana sin inquirir primero la voluntad del Señor.

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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