Luc.19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
EL HIJO DEL HOMBRE...
Desde que comenzó la triste historia del pecado en la humanidad, se habló y se escribió mucho de uno que vendría para librar a la humanidad, el pueblo de Israel pensaba que solo sería para la descendencia de Abraham según la carne, y muchos no podían comprender, como aquel tesorero de Candace reina de los etíopes que leía al profeta Isaías, preguntó "Te ruego me indiques de quien es que esta hablando el profeta, de sí mismo o de algún otro...?. La lectura de los escritos del Antiguo Testamento En La Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos, hablaban de un Hijo del Hombre...
Termino este que no hace mucha gracia al diablo, puesto que el esta acostumbrado a hacer lo que quiere con el hombre, ahora un Hijo del Hombre estaba venciendo en toda tentación, pues tentar es su especialidad, uno de sus nombres es "el tentador..." Tentó y arrastró con el a un considerable grupo de ángeles y autoridades y continúa realizando ese tipo de obras con fines y propósitos oscuros, pues no se entiende que es lo que le inspira a seguir realizando sus maldades, puesto que sabe que esta vencido y que le queda poco tiempo.. Supongo que ha de ser algo que no puede dominar, como un deseo muy profundo y tan insaciable como la fornicación, como un fuego interno que lo lleva a revolcarse y producir todo el mal que puede a su paso, con una amplia gama de maneras que van desde lo mas sutil a lo mas grotesco...
Ahora, un Hijo del Hombre, le vence, un Hijo del Hombre le arrebata las llaves de la muerte y del Hades. Uno hecho un poco menor que los ángeles, pues se pregunta, ¿Que es el hombre para que tengas de el memoria? y no solo eso, sino que hay un lugar mas bajo todavía que ocupar, ¿Y el hijo del hombre para que lo visites?... En la maldición que pronunció Noe a Canaan, decía que Canaan debía ser siervo de siervos, y esa maldición se cumplió en Cristo... Su cuadro mas relevante es aquel de San Juan 13, "Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin" (...) "se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó". "Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido". ¡Gloria a Dios!... ¡Gloria a Dios!, esto me conmueve... Mat.20:28 "como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos". Aun después de resucitado, fue a buscar a los que se habían ido a pescar, preguntándoles desde la orilla, habéis pescado algo?? - NO le dijeron, - echad la red a la mano derecha... y sacaron mucho, pero allí estaba el Hijo del Hombre, haciendo de cocinero para los suyos, había allí un pez en las brazas para que desayunaran...
Este Hijo del Hombre no tuvo donde recostar su cabeza, pobre, como ninguno, nada era suyo, solo su manto y su túnica, hasta improvisó un púlpito en una barca prestada, entró en Jerusalén con un pollino que no adquirió, pago el impuesto del templo haciendo un milagro con el apóstol Pedro en su mismo oficio de pescador y consiguió para el pago de ambos... hasta el sepulcro era prestado, pero vino a servir y no para ser servido... y estando entre los hombres se gano el dicho de "He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores..." (Mat.11:9), sembrando la buena semilla en los corazones... fue un sembrador incansable (Mat.13:37), nunca mintió ni hubo engaños en sus dichos... dice en Mat.17:22 Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres... , para los discípulos esto era algo terrible, y Pedro le reconvino, "en ninguna manera esto te acontezca...", y aun dice en su amor por la humanidad, "A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado..." (Mat.12:32), pero ese Hijo del Hombre, tiene desde siempre potestad para perdonar pecados (Mat.9:6), sanar enfermos, resucitar muertos y anuncia que es señor aún del día de reposo (Mat.12:8).-
Este Hijo del Hombre muere la muerte de los pecadores, padeciendo en su cuerpo y espíritu como Hijo del Hombre el castigo de nuestra paz... queda todavía resonando la pregunta de Mat.16:13 "Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?", Pedro le respondió: "Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente..."
Ahora, ¿Que sabes tu de este Hijo del Hombre...?, "Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras..." (Mat.16:27).-
Mat.24:27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
Mat.24:37 Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.
Mat.24:44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.
Mat.25:13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
Mat.26:24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.
Mar.8:38 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
Señor ayúdanos a meditar mas sobre este Hijo, este niño que nos es nacido, este hijo que nos es dado (Is.9:6)...
El Padre ha sujetado todo al Hijo. Pero éste no desea que las cosas estén siempre sometidas a El. La Ley que Jesús se impuso voluntariamente cuando se ofreció por el Espíritu Eterno y como Cordero fue inmolado en espíritu, fue una Ley de renuncia a Sí mismo. Se ofreció, vino al mundo, murió, ascendió y vive en el cielo para otros. Por lo tanto Su Reino es para otros también. Así, después que todo le haya sido sujetado, cuando todo será armonía, entonces el mismo Hijo mismo se someterá voluntariamente “al que le sujetó a él todas las cosas para que Dios sea todo en todos” (1 Corintios 15:28). Estas palabras exceden a todo esfuerzo de interpretación.
Tal es mi Cristo, "tal es mi amado, tal es mi amigo..." Cant.5:16.-
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 25
El año de reposo de la tierra y el año del jubileo
Lev.25:1 Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo:
Lev.25:2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para Jehová.
Lev.25:3 Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos.
Lev.25:4 Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña.
Lev.25:5 Lo que de suyo naciere en tu tierra segada, no lo segarás, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra.
Lev.25:6 Mas el descanso de la tierra te dará para comer a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado, y a tu extranjero que morare contigo;
Lev.25:7 y a tu animal, y a la bestia que hubiere en tu tierra, será todo el fruto de ella para comer.
Lev.25:8 Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años.
Lev.25:9 Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.
Lev.25:10 Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.
Lev.25:11 El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis, ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos,
Lev.25:12 porque es jubileo; santo será a vosotros; el producto de la tierra comeréis.
Lev.25:13 En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión.
Lev.25:14 Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano.
Lev.25:15 Conforme al número de los años después del jubileo comprarás de tu prójimo; conforme al número de los años de los frutos te venderá él a ti.
Lev.25:16 Cuanto mayor fuere el número de los años, aumentarás el precio, y cuanto menor fuere el número, disminuirás el precio; porque según el número de las cosechas te venderá él.
Lev.25:17 Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.
Lev.25:18 Ejecutad, pues, mis estatutos y guardad mis ordenanzas, y ponedlos por obra, y habitaréis en la tierra seguros;
Lev.25:19 y la tierra dará su fruto, y comeréis hasta saciaros, y habitaréis en ella con seguridad.
Lev.25:20 Y si dijereis: ¿Qué comeremos el séptimo año? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos;
Lev.25:21 entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años.
Lev.25:22 Y sembraréis el año octavo, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, comeréis del añejo.
Lev.25:23 La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo.
Lev.25:24 Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión otorgaréis rescate a la tierra.
Lev.25:25 Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano hubiere vendido.
Lev.25:26 Y cuando el hombre no tuviere rescatador, y consiguiere lo suficiente para el rescate,
Lev.25:27 entonces contará los años desde que vendió, y pagará lo que quedare al varón a quien vendió, y volverá a su posesión.
Lev.25:28 Mas si no consiguiere lo suficiente para que se la devuelvan, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo; y al jubileo saldrá, y él volverá a su posesión.
Lev.25:29 El varón que vendiere casa de habitación en ciudad amurallada, tendrá facultad de redimirla hasta el término de un año desde la venta; un año será el término de poderse redimir.
Lev.25:30 Y si no fuere rescatada dentro de un año entero, la casa que estuviere en la ciudad amurallada quedará para siempre en poder de aquel que la compró, y para sus descendientes; no saldrá en el jubileo.
Lev.25:31 Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor serán estimadas como los terrenos del campo; podrán ser rescatadas, y saldrán en el jubileo.
Lev.25:32 Pero en cuanto a las ciudades de los levitas, éstos podrán rescatar en cualquier tiempo las casas en las ciudades de su posesión.
Lev.25:33 Y el que comprare de los levitas saldrá de la casa vendida, o de la ciudad de su posesión, en el jubileo, por cuanto las casas de las ciudades de los levitas son la posesión de ellos entre los hijos de Israel.
Lev.25:34 Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es perpetua posesión de ellos.
Lev.25:35 Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo.
Lev.25:36 No tomarás de él usura ni ganancia, sino tendrás temor de tu Dios, y tu hermano vivirá contigo.
Lev.25:37 No le darás tu dinero a usura, ni tus víveres a ganancia.
Lev.25:38 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán, para ser vuestro Dios.
Lev.25:39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le harás servir como esclavo.
Lev.25:40 Como criado, como extranjero estará contigo; hasta el año del jubileo te servirá.
Lev.25:41 Entonces saldrá libre de tu casa; él y sus hijos consigo, y volverá a su familia, y a la posesión de sus padres se restituirá.
Lev.25:42 Porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto; no serán vendidos a manera de esclavos.
Lev.25:43 No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios.
Lev.25:44 Así tu esclavo como tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas.
Lev.25:45 También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión.
Lev.25:46 Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza.
Lev.25:47 Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriqueciere, y tu hermano que está junto a él empobreciere, y se vendiere al forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero;
Lev.25:48 después que se hubiere vendido, podrá ser rescatado; uno de sus hermanos lo rescatará.
Lev.25:49 O su tío o el hijo de su tío lo rescatará, o un pariente cercano de su familia lo rescatará; o si sus medios alcanzaren, él mismo se rescatará.
Lev.25:50 Hará la cuenta con el que lo compró, desde el año que se vendió a él hasta el año del jubileo; y ha de apreciarse el precio de su venta conforme al número de los años, y se contará el tiempo que estuvo con él conforme al tiempo de un criado asalariado.
Lev.25:51 Si aún fueren muchos años, conforme a ellos devolverá para su rescate, del dinero por el cual se vendió.
Lev.25:52 Y si quedare poco tiempo hasta el año del jubileo, entonces hará un cálculo con él, y devolverá su rescate conforme a sus años.
Lev.25:53 Como con el tomado a salario anualmente hará con él; no se enseñoreará en él con rigor delante de tus ojos.
Lev.25:54 Y si no se rescatare en esos años, en el año del jubileo saldrá, él y sus hijos con él.
Lev.25:55 Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos míos, a los cuales saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
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Un hombre que tenía un espíritu inmundo - (Lc. 4. 31-37)
Mar.1:21 Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba.
Mar.1:22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Mar.1:23 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces,
Mar.1:24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
Mar.1:25 Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!
Mar.1:26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.
Mar.1:27 Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?
Mar.1:28 Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.
Jesús sana a la suegra de Pedro (Mt. 8. 14-15; Lc. 4. 38-39)
Mar.1:29 Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.
Mar.1:30 Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.
Mar.1:31 Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía.
Muchos sanados al ponerse el sol (Mt. 8. 16-17; Lc. 4. 40-41)
Mar.1:32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados;
Mar.1:33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta.
Mar.1:34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.
Jesús recorre Galilea predicando (Lc. 4. 42-44)
Mar.1:35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.
Mar.1:36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban;
Mar.1:37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan.
Mar.1:38 El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.
Mar.1:39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.
Jesús sana a un leproso (Mt. 8. 1-4; Lc. 5. 12-16)
Mar.1:40 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.
Mar.1:41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.
Mar.1:42 Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio.
Mar.1:43 Entonces le encargó rigurosamente, y le despidió luego,
Mar.1:44 y le dijo: Mira, no digas a nadie nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó, para testimonio a ellos.
Mar.1:45 Pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
FEBRERO 19.-
Oración, preludio de la Bendición.-
“Así ha dicho Jehová el Señor: Aún seré solicitado de la casa de Israel”.- (Ezequiel 36:37).-
La oración es la precursora de la compasión Vuelve a la Sagrada Historia y verás que apenas vino alguna vez alguna gran bendición a este mundo que no haya sido anunciada por la súplica. Tú mismo en tu experiencia has hallado esta verdad. Dios te ha dado muchos favores no solicitados, y sin embargo la oración ferviente ha sido siempre para ti el preludio de una gran bendición. Cuando al principio hallaste paz por la sangre de la cruz, hacía tiempo que estabas orando e intercediendo con fervor ante Dios para que removiese tus dudas y te librase de tus penas. Tu confianza fue el resultado de la oración. Al experimentar goces sublimes y desbordantes, te has visto obligado a considerarlos como resultado de tus oraciones. Cuando has sido librado de terribles pruebas y has contado, en tus calamidades, con alguna ayuda poderosa, has podido decir: «Busqué al Señor y El me oyó, y me libró de todos mis temores». La oración es siempre el preludio de una bendición, y va delante de ésta como si fuese una sombra que ella proyecta. Cuando el sol de la misericordia de Dios se eleva sobre nuestras necesidades proyecta sobre el campo la sombra de la oración. O, para usar otra ilustración: cuando Dios levanta una montaña de bendiciones, El mismo alumbra detrás de esas bendiciones y proyecta sobre nuestros espíritus la sombra de la oración, de modo que podemos estar seguros (si oramos mucho) de que nuestras súplicas constituyen las sombras de la bendición que pedimos. De esta manera, la oración se conecta con la bendición pedida para mostrarnos su valor. Si obtuviésemos las bendiciones sin pedirlas, las consideraríamos cosas comunes, pero las oraciones hacen que nuestras bendiciones sean más preciosas que el diamante. Lo que pedimos es precioso, pero no nos apercibimos hasta que lo hemos buscado ardientemente.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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