2° Cor.3:17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
ALLÍ HAY LIBERTAD...
El Espíritu Santo es espíritu de libertad, los seres humanos por la generalidad, malentienden la libertad con anarquía, la que malinterpretada por el corazón humano se traduce en caos y desorden y allí reside un grande problema, también al confundir libertad con libertinaje... Dios por medio de la Ley dada a Moisés dejó bien definido lo bueno y lo malo, en lo personal, en lo familiar, en lo social y en lo ritual, lo ritual, era figura y sombra de la Salvación, Redención y perdón de todos los pecados y ofensas contra la Deidad, para un pueblo libre, que había salido de una esclavitud que los sumía en la pobreza, barbarie y exterminio...
Ahora en el Desierto el pueblo de Israel tenía libertad para servir a Dios y aceptar sus leyes que eran vida y bendición para ellos, bregando siempre por que sus corazones lograsen la verdadera libertad de Amar a Dios con todo su corazón, con toda la mente, con todas sus fuerzas y con toda el alma, lo cual constituye la base imprescindible de la plenitud...
Pero la libertad del texto del día no es tal libertad: es infinitamente mejor y más grande que la libertad civil o religiosa, la libertad de este texto trascendentalmente excede al concepto de libertad conocido en la Constitución y al concepto del Himno Nacional Argentino que reza "¡Oid mortales el grito sagrado, Libertad, Libertad, Libertad..." Hay una libertad, queridos amigos y hermanos, que solo disfrutan los cristianos; porque incluso en Argentina con todas sus leyes y principios de libertades tiene un altísimo porcentaje de hombres y mujeres que no prueban los buenos aires de libertad.
Pero él cristiano o cristiana verdadero es un ser humano libre, a quien la Verdad hace libre, a quien el Hijo del Hombre ha libertado, y es verdaderamente libre. El que tiene la gracia en su corazón, es libre, él tiene el derecho de su lado; él tiene a Dios dentro de sí: el Espíritu del Dios Santo; él es un príncipe de sangre real del mismo cielo; es un noble, que tiene la verdadera patente de la nobleza; es uno de los elegidos de Dios, dispuesto a caminar al horno ardiente como Sadrac, Mesac y Abednego, o ser echado con Daniel en el pozo de los leones, antes que cedar un punto sobre los principios de Libertad. Los cristianos verdaderos son libres al invocar al Espíritu de Dios y dónde el Espíritu del Señor esta, hay libertad en su plenitud, en el más alto y más amplio sentido. Dios nos dé para ser llenos del "Espíritu del Señor", porque si en un país libre, podemos ser esclavos; y donde no hay esclavitud en cuerpo puedes ser esclavo en alma, el texto habla de libertad espiritual, dado que cuando el Señor Jesús les dijo a los judíos en Jn.8:36 "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres". ellos estaban bajo el yugo Romano.
Hay una libertad gloriosa para los Hijos de Dios, mencionada en Rom.8:21 "porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios". y es por medio del Espíritu Santo, es una libertad para hacer el bien, puesto que eramos esclavos del pecado, como lo dice el apóstol Pablo en Gal.5:17 "Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis". La libertad no consiste en hacer lo que se me viene a la mente o lo que tenga ganas, aunque tendría derechos, pero mis derechos se limitan, por la ley del amor, cuando comienzan los derechos de los demás... Sigue diciendo el apóstol Pablo en 1ºCor.10:23 y 24 "Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica". "Ninguno busque su propio bien, sino el del otro".- Pues haciendo esto es que somos libres de nuestra naturaleza pecaminosa, cuando al quitarnos de nosotros la Ley de Dios, la Ley del amor, nos hacemos esclavos del demonio, esclavos de nuestras lujurias y pasiones.
El esclavo de si mismo no puede entender esto, porque debe satisfacer sus deseos, pero el siervo o sierva de Dios tiene la libertad para hacer no solamente el bien, de congregarse, de hacer su devocional siempre, sino que tiene la libertad de interceder y acercándose al Trono del Padre para adorar, Jesús dice en Jn.15:15 "Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer".- Que bendición...!!! la de ser libres de la esclavitud del pecado y del diablo, para arruinar nuestra existencia y la de los que nos rodean, ahora somos libres, salvos, sanos, benditos y amigos de Dios del que todo lo gobierna...
El Espíritu Santo es Espíritu de orden, citando este versículo muchas congregaciones han traído vituperio mas que gloria al Evangelio, algunos han sido filmados danzando, bailando música pagana, otros con coreografías, corriendo por todos lados del local, saltando, tirándose al suelo, arrastrándose... etc. y como somos todos "protestantes", estamos todos en el mismo criterio ante los contrarios... Pero claro, ellos entienden la libertad así... No se engañe creyente, "Donde esta el Espíritu de Dios hay libertad...", pero no de la carne, los que le adoran a Dios le adoran en "Espíritu y verdad..." No en la carne, aparentando relevancias espirituales a través de manifestaciones propias de los espíritus inmundos, pues "...la carne para nada aprovecha...", sino la prerrogativa de hacer que el Espíritu Santo tenga la libertad de usarnos como El quiera, por que es la libertad del Espíritu en nosotros la que va a edificar la Iglesia...
Oh!! glorioso Espíritu de poder y de dominio propio, permítenos vivir libres en la libertad con que Cristo nos hizo libres y no ceder nunca a las artimañas del tentador, lo pedimos por el glorioso Nombre de Cristo Jesús nuestro Libertador amén.-
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 30
Condiciones para la restauración y la bendición
Deut.30:1 Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios,
Deut.30:2 y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma,
Deut.30:3 entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios.
Deut.30:4 Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará;
Deut.30:5 y te hará volver Jehová tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres.
Deut.30:6 Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
Deut.30:7 Y pondrá Jehová tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron.
Deut.30:8 Y tú volverás, y oirás la voz de Jehová, y pondrás por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy.
Deut.30:9 Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres,
Deut.30:10 cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
Deut.30:11 Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.
Deut.30:12 No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos?
Deut.30:13 Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?
Deut.30:14 Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.
Deut.30:15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal;
Deut.30:16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.
Deut.30:17 Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres,
Deut.30:18 yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella.
Deut.30:19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;
Deut.30:20 amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.
Capítulo 31
Josué es instalado como sucesor de Moisés
Deut.31:1 Fue Moisés y habló estas palabras a todo Israel,
Deut.31:2 y les dijo: Este día soy de edad de ciento veinte años; no puedo más salir ni entrar; además de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán.
Deut.31:3 Jehová tu Dios, él pasa delante de ti; él destruirá a estas naciones delante de ti, y las heredarás; Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho.
Deut.31:4 Y hará Jehová con ellos como hizo con Sehón y con Og, reyes de los amorreos, y con su tierra, a quienes destruyó.
Deut.31:5 Y los entregará Jehová delante de vosotros, y haréis con ellos conforme a todo lo que os he mandado.
Deut.31:6 Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
Deut.31:7 Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar.
Deut.31:8 Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.
Deut.31:9 Y escribió Moisés esta ley, y la dio a los sacerdotes hijos de Leví, que llevaban el arca del pacto de Jehová, y a todos los ancianos de Israel.
Deut.31:10 Y les mandó Moisés, diciendo: Al fin de cada siete años, en el año de la remisión, en la fiesta de los tabernáculos,
Deut.31:11 cuando viniere todo Israel a presentarse delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere, leerás esta ley delante de todo Israel a oídos de ellos.
Deut.31:12 Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley;
Deut.31:13 y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.
Deut.31:14 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí se ha acercado el día de tu muerte; llama a Josué, y esperad en el tabernáculo de reunión para que yo le dé el cargo. Fueron, pues, Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo de reunión.
Deut.31:15 Y se apareció Jehová en el tabernáculo, en la columna de nube; y la columna de nube se puso sobre la puerta del tabernáculo.
Deut.31:16 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él;
Deut.31:17 y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias, y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí?
Deut.31:18 Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.
Deut.31:19 Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel.
Deut.31:20 Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y me enojarán, e invalidarán mi pacto.
Deut.31:21 Y cuando les vinieren muchos males y angustias, entonces este cántico responderá en su cara como testigo, pues será recordado por la boca de sus descendientes; porque yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que juré darles.
Deut.31:22 Y Moisés escribió este cántico aquel día, y lo enseñó a los hijos de Israel.
Deut.31:23 Y dio orden a Josué hijo de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo.
Orden de guardar la ley junto al arca
Deut.31:24 Y cuando acabó Moisés de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse,
Deut.31:25 dio órdenes Moisés a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo:
Deut.31:26 Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti.
Deut.31:27 Porque yo conozco tu rebelión, y tu dura cerviz; he aquí que aun viviendo yo con vosotros hoy, sois rebeldes a Jehová; ¿cuánto más después que yo haya muerto?
Deut.31:28 Congregad a mí todos los ancianos de vuestras tribus, y a vuestros oficiales, y hablaré en sus oídos estas palabras, y llamaré por testigos contra ellos a los cielos y a la tierra.
Deut.31:29 Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os apartaréis del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros días, por haber hecho mal ante los ojos de Jehová, enojándole con la obra de vuestras manos.
Cántico de Moisés
Deut.31:30 Entonces habló Moisés a oídos de toda la congregación de Israel las palabras de este cántico hasta acabarlo.
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Capítulo 15
Jesús ante Pilato (Mt. 27. 1-2, 11-14; Lc. 23. 1-5; Jn. 18. 28-38)
Mar.15:1 Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato.
Mar.15:2 Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.
Mar.15:3 Y los principales sacerdotes le acusaban mucho.
Mar.15:4 Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan.
Mar.15:5 Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba.
Jesús sentenciado a muerte (Mt. 27. 15-31; Lc. 23. 13-25; Jn. 18. 38E9.16)
Mar.15:6 Ahora bien, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.
Mar.15:7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta.
Mar.15:8 Y viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciese como siempre les había hecho.
Mar.15:9 Y Pilato les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos?
Mar.15:10 Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes.
Mar.15:11 Mas los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que les soltase más bien a Barrabás.
Mar.15:12 Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos?
Mar.15:13 Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale!
Mar.15:14 Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aun más: ¡Crucifícale!
Mar.15:15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.
Mar.15:16 Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía.
Mar.15:17 Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas,
Mar.15:18 comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos!
Mar.15:19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias.
Mar.15:20 Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.
Crucifixión y muerte de Jesús (Mt. 27. 32-56; Lc. 23. 26-49; Jn. 19. 17-30)
Mar.15:21 Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz.
Mar.15:22 Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera.
Mar.15:23 Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó.
Mar.15:24 Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaría cada uno.
Mar.15:25 Era la hora tercera cuando le crucificaron.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
MARZO 17.-
Seamos ricos en buenas obras.-
“Que nos acordásemos de los pobres”.- (Gálatas 2:10).-
¿Por qué Dios permite que tantos de sus hijos sean pobres? Si quisiera, podría enriquecerlos, poner ante sus puertas bolsas de oro, enviarles una crecida renta o derramar alrededor de sus casas abundantes provisiones, como cuando envió codornices en bandadas al campamento de Israel y derramó pan del cielo para su alimento. El creyente no tiene necesariamente que ser pobre, a menos que Dios así lo permita por ser más conveniente.- «Los millares de animales en los collados» suyos; El podría dárselos. Y podría hacer que el más rico, el más grande y poderoso llevara todo su poder y riqueza a los pies de sus hijos, pues el corazón de todos los hombres está bajo su dirección. Pero Dios no determinó obrar así. Permite más bien que sufran necesidades y que languidezcan en miseria y humillación.
¿Por qué obra así? Hay varias razones: Una de ellas es dar, a los que tienen abundancia, una oportunidad de mostrar su amor a Jesús. Mostramos nuestro amor a Cristo cuando cantamos y cuando oramos; pero si no hubiese necesitados en el mundo, perderíamos el grato privilegio de evidenciar, nuestro amor, dando a los hermanos más pobres. El nos ha mandado que mostremos así que nuestro amar no consiste en palabras solo, sino en obra y en verdad. Si realmente amamos a Cristo tendremos cuidado de los que son amados por El. A quienes El ama, serán amados también por nosotros. No consideramos un deber, sino un privilegio, socorrer a los pobres del rebaño del Señor, recordando las palabras de Jesús: «En cuanta lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis». Sin duda esta convicción es suficientemente grata y este motivo lo bastante fuerte para inducirnos a ayudar a otros con mano generosa y corazón amante, recordando que lo que hagamos para los suyos es gratamente aceptado por Cristo coma hecho para El.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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