2° Cor.3:18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
DE GLORIA EN GLORIA...
Sal.84:11 "Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad".
La gracia es la gloria encubierta, toda nuestra vida como cristianos es una gracia que viene de parte del mismo cielo, cada gracia permitida por el Señor, es una gloria, algunas agradables y otras no tanto, como la enfermedad, la escasés, son gracias que nos da El Señor porque todo lo recibimos de su mano, el castigo de parte del cielo es una gracia, porque "Dios al que ama castiga y azota a todo aquel que recibe por hijo...", aún la mofa, que para el cristiano es el homenaje involuntario que la falsedad rinde a la verdad, aún el escarnio que es la alabanza inconsciente que el pecado brinda a la santidad, y así vamos pasando por diferentes etapas de experiencias transformadoras que nos van elevando de gracia en gracia, de gloria en gloria...
El que busca la presencia de Dios, pasa lo que a Moises, ya que su rostro reflejaba un misterioso resplandor, el alma, la personalidad entera del redimido es transformada a “la semejanza del Señor, de gloria en gloria…”, de santidad en santidad, bajo la acción del Espíritu de santidad,
En Prov.4:18 dice: "Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto". y por la contraria en 1°Jn.3:12 "No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas".
La serpiente decía en el huerto: “Desobedeced, y seréis como dioses…”, allí en Gen.3:5 dice: "sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal".
El Evangelio afirma: “Contemplad sin cesar a Jesús, y seréis semejantes a Él”.- “miramos, como en un espejo…”, o bien: “reflejamos como (la imagen) en un espejo.-
Es deber de los ministros del evangelio usar mucha sencillez y/o claridad para hablar. Los creyentes del Antiguo Testamento tuvieron sólo vistazos nebulosos y pasajeros del glorioso Salvador, y los incrédulos no vieron más allá de la institución externa. Pero los grandes preceptos del evangelio, como creer, amar, obedecer, son verdades estipuladas tan claramente como es posible. Toda la doctrina de Cristo crucificado es expuesta tan sencillamente como el lenguaje humano puede hacerlo.
Los que vivieron bajo la ley, tenían un velo sobre sus corazones. Este velo es quitado por la doctrina de Cristo. Cuando una persona se convierte a Dios, entonces es quitado el velo de la ignorancia. La condición de los que disfrutan y creen al evangelio es ser felices, porque el corazón es puesto en libertad para correr por los caminos de los mandamientos de Dios. Ellos tienen luz, y con la cara descubierta contemplan la gloria del Señor. Los cristianos debemos apreciar y realzar estos privilegios. No debemos descansar sin conocer el poder transformador del evangelio, por la obra del Espíritu Santo, que nos lleva a buscar ser como el carácter y la semejanza al glorioso evangelio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y a la unión con Él. Contemplamos a Cristo como en el cristal de su palabra, y como el reflejo de un espejo hace que brille el rostro, así también han de brillar nuestros rostros ente los incrédulos. Amén Señor, Gloria a tu santo Nombre, llévanos por tu Espíritu de gloria en gloria hasta aquel glorioso encuentro en que seremos semejantes a ti, porque te veremos tal cual eres...
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 32
Deut.32:1 Escuchad, cielos, y hablaré;
Y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Deut.32:2 Goteará como la lluvia mi enseñanza;
Destilará como el rocío mi razonamiento;
Como la llovizna sobre la grama,
Y como las gotas sobre la hierba;
Deut.32:3 Porque el nombre de Jehová proclamaré.
Engrandeced a nuestro Dios.
Deut.32:4 El es la Roca, cuya obra es perfecta,
Porque todos sus caminos son rectitud;
Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él;
Es justo y recto.
Deut.32:5 La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha,
Generación torcida y perversa.
Deut.32:6 ¿Así pagáis a Jehová,
Pueblo loco e ignorante?
¿No es él tu padre que te creó?
El te hizo y te estableció.
Deut.32:7 Acuérdate de los tiempos antiguos,
Considera los años de muchas generaciones;
Pregunta a tu padre, y él te declarará;
A tus ancianos, y ellos te dirán.
Deut.32:8 Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones,
Cuando hizo dividir a los hijos de los hombres,
Estableció los límites de los pueblos
Según el número de los hijos de Israel.
Deut.32:9 Porque la porción de Jehová es su pueblo;
Jacob la heredad que le tocó.
Deut.32:10 Le halló en tierra de desierto,
Y en yermo de horrible soledad;
Lo trajo alrededor, lo instruyó,
Lo guardó como a la niña de su ojo.
Deut.32:11 Como el águila que excita su nidada,
Revolotea sobre sus pollos,
Extiende sus alas, los toma,
Los lleva sobre sus plumas,
Deut.32:12 Jehová solo le guió,
Y con él no hubo dios extraño.
Deut.32:13 Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra,
Y comió los frutos del campo,
E hizo que chupase miel de la peña,
Y aceite del duro pedernal;
Deut.32:14 Mantequilla de vacas y leche de ovejas,
Con grosura de corderos,
Y carneros de Basán; también machos cabríos,
Con lo mejor del trigo;
Y de la sangre de la uva bebiste vino.
Deut.32:15 Pero engordó Jesurún, y tiró coces
(Engordaste, te cubriste de grasa);
Entonces abandonó al Dios que lo hizo,
Y menospreció la Roca de su salvación.
Deut.32:16 Le despertaron a celos con los dioses ajenos;
Lo provocaron a ira con abominaciones.
Deut.32:17 Sacrificaron a los demonios, y no a Dios;
A dioses que no habían conocido,
A nuevos dioses venidos de cerca,
Que no habían temido vuestros padres.
Deut.32:18 De la Roca que te creó te olvidaste;
Te has olvidado de Dios tu creador.
Deut.32:19 Y lo vio Jehová, y se encendió en ira
Por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas.
Deut.32:20 Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro,
Veré cuál será su fin;
Porque son una generación perversa,
Hijos infieles.
Deut.32:21 Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios;
Me provocaron a ira con sus ídolos;
Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo,
Los provocaré a ira con una nación insensata.
Deut.32:22 Porque fuego se ha encendido en mi ira,
Y arderá hasta las profundidades del Seol;
Devorará la tierra y sus frutos,
Y abrasará los fundamentos de los montes.
Deut.32:23 Yo amontonaré males sobre ellos;
Emplearé en ellos mis saetas.
Deut.32:24 Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente
Y de peste amarga;
Diente de fieras enviaré también sobre ellos,
Con veneno de serpientes de la tierra.
Deut.32:25 Por fuera desolará la espada,
Y dentro de las cámaras el espanto;
Así al joven como a la doncella,
Al niño de pecho como al hombre cano.
Deut.32:26 Yo había dicho que los esparciría lejos,
Que haría cesar de entre los hombres la memoria de ellos,
Deut.32:27 De no haber temido la provocación del enemigo,
No sea que se envanezcan sus adversarios,
No sea que digan: Nuestra mano poderosa
Ha hecho todo esto, y no Jehová.
Deut.32:28 Porque son nación privada de consejos,
Y no hay en ellos entendimiento.
Deut.32:29 ¡Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto,
Y se dieran cuenta del fin que les espera!
Deut.32:30 ¿Cómo podría perseguir uno a mil,
Y dos hacer huir a diez mil,
Si su Roca no los hubiese vendido,
Y Jehová no los hubiera entregado?
Deut.32:31 Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca,
Y aun nuestros enemigos son de ello jueces.
Deut.32:32 Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos,
Y de los campos de Gomorra;
Las uvas de ellos son uvas ponzoñosas,
Racimos muy amargos tienen.
Deut.32:33 Veneno de serpientes es su vino,
Y ponzoña cruel de áspides.
Deut.32:34 ¿No tengo yo esto guardado conmigo,
Sellado en mis tesoros?
Deut.32:35 Mía es la venganza y la retribución;
A su tiempo su pie resbalará,
Porque el día de su aflicción está cercano,
Y lo que les está preparado se apresura.
Deut.32:36 Porque Jehová juzgará a su pueblo,
Y por amor de sus siervos se arrepentirá,
Cuando viere que la fuerza pereció,
Y que no queda ni siervo ni libre.
Deut.32:37 Y dirá: ¿Dónde están sus dioses,
La roca en que se refugiaban;
Deut.32:38 Que comían la grosura de sus sacrificios,
Y bebían el vino de sus libaciones?
Levántense, que os ayuden
Y os defiendan.
Deut.32:39 Ved ahora que yo, yo soy,
Y no hay dioses conmigo;
Yo hago morir, y yo hago vivir;
Yo hiero, y yo sano;
Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Deut.32:40 Porque yo alzaré a los cielos mi mano,
Y diré: Vivo yo para siempre,
Deut.32:41 Si afilare mi reluciente espada,
Y echare mano del juicio,
Yo tomaré venganza de mis enemigos,
Y daré la retribución a los que me aborrecen.
Deut.32:42 Embriagaré de sangre mis saetas,
Y mi espada devorará carne;
En la sangre de los muertos y de los cautivos,
En las cabezas de larga cabellera del enemigo.
Deut.32:43 Alabad, naciones, a su pueblo,
Porque él vengará la sangre de sus siervos,
Y tomará venganza de sus enemigos,
Y hará expiación por la tierra de su pueblo.
Deut.32:44 Vino Moisés y recitó todas las palabras de este cántico a oídos del pueblo, él y Josué hijo de Nun.
Deut.32:45 Y acabó Moisés de recitar todas estas palabras a todo Israel;
Deut.32:46 y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley.
Deut.32:47 Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.
Se le permite a Moisés contemplar la tierra de Canaán
Deut.32:48 Y habló Jehová a Moisés aquel mismo día, diciendo:
Deut.32:49 Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel;
Deut.32:50 y muere en el monte al cual subes, y sé unido a tu pueblo, así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo;
Deut.32:51 por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel.
Deut.32:52 Verás, por tanto, delante de ti la tierra; mas no entrarás allá, a la tierra que doy a los hijos de Israel.
Capítulo 33
Moisés bendice a las doce tribus de Israel
Deut.33:1 Esta es la bendición con la cual bendijo Moisés varón de Dios a los hijos de Israel, antes que muriese.
Deut.33:2 Dijo: Jehová vino de Sinaí,
Y de Seir les esclareció;
Resplandeció desde el monte de Parán,
Y vino de entre diez millares de santos,
Con la ley de fuego a su mano derecha.
Deut.33:3 Aun amó a su pueblo;
Todos los consagrados a él estaban en su mano;
Por tanto, ellos siguieron en tus pasos,
Recibiendo dirección de ti,
Deut.33:4 Cuando Moisés nos ordenó una ley,
Como heredad a la congregación de Jacob.
Deut.33:5 Y fue rey en Jesurún,
Cuando se congregaron los jefes del pueblo
Con las tribus de Israel.
Deut.33:6 Viva Rubén, y no muera;
Y no sean pocos sus varones.
Deut.33:7 Y esta bendición profirió para Judá. Dijo así:
Oye, oh Jehová, la voz de Judá,
Y llévalo a su pueblo;
Sus manos le basten,
Y tú seas su ayuda contra sus enemigos.
Deut.33:8 A Leví dijo:
Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso,
A quien probaste en Masah,
Con quien contendiste en las aguas de Meriba,
Deut.33:9 Quien dijo de su padre y de su madre: Nunca los he visto;
Y no reconoció a sus hermanos,
Ni a sus hijos conoció;
Pues ellos guardaron tus palabras,
Y cumplieron tu pacto.
Deut.33:10 Ellos enseñarán tus juicios a Jacob,
Y tu ley a Israel;
Pondrán el incienso delante de ti,
Y el holocausto sobre tu altar.
Deut.33:11 Bendice, oh Jehová, lo que hicieren,
Y recibe con agrado la obra de sus manos;
Hiere los lomos de sus enemigos,
Y de los que lo aborrecieren, para que nunca se levanten.
Deut.33:12 A Benjamín dijo:
El amado de Jehová habitará confiado cerca de él;
Lo cubrirá siempre,
Y entre sus hombros morará.
Deut.33:13 A José dijo:
Bendita de Jehová sea tu tierra,
Con lo mejor de los cielos, con el rocío,
Y con el abismo que está abajo.
Deut.33:14 Con los más escogidos frutos del sol,
Con el rico producto de la luna,
Deut.33:15 Con el fruto más fino de los montes antiguos,
Con la abundancia de los collados eternos,
Deut.33:16 Y con las mejores dádivas de la tierra y su plenitud;
Y la gracia del que habitó en la zarza
Venga sobre la cabeza de José,
Y sobre la frente de aquel que es príncipe entre sus hermanos.
Deut.33:17 Como el primogénito de su toro es su gloria,
Y sus astas como astas de búfalo;
Con ellas acorneará a los pueblos juntos hasta los fines de la tierra;
Ellos son los diez millares de Efraín,
Y ellos son los millares de Manasés.
Deut.33:18 A Zabulón dijo:
Alégrate, Zabulón, cuando salieres;
Y tú, Isacar, en tus tiendas.
Deut.33:19 Llamarán a los pueblos a su monte;
Allí sacrificarán sacrificios de justicia,
Por lo cual chuparán la abundancia de los mares,
Y los tesoros escondidos de la arena.
Deut.33:20 A Gad dijo:
Bendito el que hizo ensanchar a Gad;
Como león reposa,
Y arrebata brazo y testa.
Deut.33:21 Escoge lo mejor de la tierra para sí,
Porque allí le fue reservada la porción del legislador.
Y vino en la delantera del pueblo;
Con Israel ejecutó los mandatos y los justos decretos de Jehová.
Deut.33:22 A Dan dijo:
Dan es cachorro de león
Que salta desde Basán.
Deut.33:23 A Neftalí dijo:
Neftalí, saciado de favores,
Y lleno de la bendición de Jehová,
Posee el occidente y el sur.
Deut.33:24 A Aser dijo:
Bendito sobre los hijos sea Aser;
Sea el amado de sus hermanos,
Y moje en aceite su pie.
Deut.33:25 Hierro y bronce serán tus cerrojos,
Y como tus días serán tus fuerzas.
Deut.33:26 No hay como el Dios de Jesurún,
Quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda,
Y sobre las nubes con su grandeza.
Deut.33:27 El eterno Dios es tu refugio,
Y acá abajo los brazos eternos;
El echó de delante de ti al enemigo,
Y dijo: Destruye.
Deut.33:28 E Israel habitará confiado, la fuente de Jacob habitará sola
En tierra de grano y de vino;
También sus cielos destilarán rocío.
Deut.33:29 Bienaventurado tú, oh Israel.
¿Quién como tú,
Pueblo salvo por Jehová,
Escudo de tu socorro,
Y espada de tu triunfo?
Así que tus enemigos serán humillados,
Y tú hollarás sobre sus alturas.
Capítulo 34
Muerte y sepultura de Moisés
Deut.34:1 Subió Moisés de los campos de Moab al monte Nebo, a la cumbre del Pisga, que está enfrente de Jericó; y le mostró Jehová toda la tierra de Galaad hasta Dan,
Deut.34:2 todo Neftalí, y la tierra de Efraín y de Manasés, toda la tierra de Judá hasta el mar occidental;
Deut.34:3 el Neguev, y la llanura, la vega de Jericó, ciudad de las palmeras, hasta Zoar.
Deut.34:4 Y le dijo Jehová: Esta es la tierra de que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasarás allá.
Deut.34:5 Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová.
Deut.34:6 Y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet-peor; y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy.
Deut.34:7 Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor.
Deut.34:8 Y lloraron los hijos de Israel a Moisés en los campos de Moab treinta días; y así se cumplieron los días del lloro y del luto de Moisés.
Deut.34:9 Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés.
Deut.34:10 Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara;
Deut.34:11 nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra,
Deut.34:12 y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.
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Mar.15:26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS.
Mar.15:27 Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda.
Mar.15:28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.
Mar.15:29 Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas,
Mar.15:30 sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.
Mar.15:31 De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciendo, se decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar.
Mar.15:32 El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le injuriaban.
Mar.15:33 Cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.
Mar.15:34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
Mar.15:35 Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: Mirad, llama a Elías.
Mar.15:36 Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si viene Elías a bajarle.
Mar.15:37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.
Mar.15:38 Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
Mar.15:39 Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.
Mar.15:40 También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé,
Mar.15:41 quienes, cuando él estaba en Galilea, le seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén.
Jesús es sepultado - (Mt. 27. 57-61; Lc. 23. 50-56; Jn. 19. 38-42)
Mar.15:42 Cuando llegó la noche, porque era la preparación, es decir, la víspera del día de reposo,
Mar.15:43 José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
Mar.15:44 Pilato se sorprendió de que ya hubiese muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó si ya estaba muerto.
Mar.15:45 E informado por el centurión, dio el cuerpo a José,
Mar.15:46 el cual compró una sábana, y quitándolo, lo envolvió en la sábana, y lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña, e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.
Mar.15:47 Y María Magdalena y María madre de José miraban dónde lo ponían.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
MARZO 18.-
Todos, hijos de Dios el fuerte y el débil.-
“Pues todos vosotros sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gálatas 3:26).-
La paternidad de Dios es común a todos sus hijos. ¡Ah «Poca Fe»!, tú has dicho a menudo: «¡Oh si yo tuviese el coraje de “Gran Corazón”, si yo pudiera blandir su espada y pudiera ser tan valiente como el! Pero, ¡ay!, yo tropiezo aun con una pajita y me asusto hasta de una sombra». Escúchame, «Poca Fe», «Gran Corazón» es hijo de Dios, y tú también lo eres, «Gran Corazón» no es ni un ápice más hijo de Dios de lo que eres tú. Pedro y Pablo, apóstoles altamente favorecidos eran de la familia del Altísimo; y tú también perteneces a esa familia El cristiano débil es tan hijo de Dios como el fuerte.
Todos los nombres se encuentran en el mismo registro de familia. Quizás uno tenga más dones que otro, pero Dios, nuestro Padre Celestial, tiene el mismo corazón de ternura para con todos y cada uno de ellos. Quizás uno haga obras más poderosas y tribute a Dios más gloria que otro, pero el más pequeño en el reino de los cielos es tan hijo de Dios como los que se encuentran entre los poderosos hombres del Rey. Que esta verdad nos alegre y aliente cuando nos acerquemos a Dios y le digamos: «Padre nuestro». Sin embargo, mientras nos alentamos al conocer esto, no nos satisfagamos con una fe débil, sino pidamos, a semejanza de los apóstoles, que nos sea aumentada. Aunque nuestra fe sea débil, con tal de que sea fe real en Cristo, llegaremos al cielo; pero no glorificaremos mucho al Maestro en nuestra peregrinación, ni tendremos abundancia de gozo y paz. Por consiguiente, si deseas vivir para la gloria de Cristo y ser feliz en su obra, procura estar más y más lleno del espíritu de adopción, hasta que el perfecto amor eche fuera el temor.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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