Gal.5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
NO HAY LEY
Muchas son las leyes de y en los mas de doscientos países que hay en el mundo, sus Actas Constitutivas, en las provincias que las componen que son Estados dentro de otros Estados y se podrían calcular por millones de Normativas para todas las clases de Derechos y Obligaciones.
La Ley mosaica, base de la gran mayoría de las Leyes de este mundo, no se podía cumplir, siendo que si se era transgresor de un mandamiento, o un decreto, era considerado transgresor de la Ley, pero hubo hombres que si la podían interpretar y ponerla en practica, porque tenían otra Ley en sus corazones, era el Espiritu de Cristo...
Se dice que José viendo que María estaba en cinta (podía reclamar, la Ley lo asistía), pero el tenía otra Ley superior en su corazón y es narrado de esta manera en Mat.1:19 "José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente".- Esa palabra "como era justo..." nos habla de toda una vida de servicio y consagración, un hombre lleno de bondad que es un síntoma del Fruto del Espíritu Santo...
La Ley de Cristo, es la Ley del amor y es la fuerza que venció a la Omnipotencia en la Cruz del Calvario, porque no eran los clavos lo que sujetaron a Jesus el Dios Hombre en la cruz, sino el amor...
No hay Ley, no hay palabra, no hay sentencia contra el fruto del Espiritu Santo ni bajo de este sol, ni en el universo, ni en el cielo de los cielos ni en el mismo infierno. Aun las leyes de la fisica como la ley de gravedad tiene necesariamente que sujetarsele al fruto del Espiritu Santo. Las pruebas las tenemos en el Hijo del Hombre quien camino sobre las aguas y luego de haber entregado su Vida en la cruz del Calvario descendio a las partes mas bajas...
No dejaremos lugar al Espiritu Santo en nurstras vidas??? Oh!!! Si Señor ayudanos a tener este fruto y cumplir asi la Ley de Cristo que dice: "amaras al Señor tu Dios con todo tu corazon, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y a tu projimo como a ti mismo..." "porque esto es toda la ley y los profetas..." Amen y amen.
La Ley mosaica, base de la gran mayoría de las Leyes de este mundo, no se podía cumplir, siendo que si se era transgresor de un mandamiento, o un decreto, era considerado transgresor de la Ley, pero hubo hombres que si la podían interpretar y ponerla en practica, porque tenían otra Ley en sus corazones, era el Espiritu de Cristo...
Se dice que José viendo que María estaba en cinta (podía reclamar, la Ley lo asistía), pero el tenía otra Ley superior en su corazón y es narrado de esta manera en Mat.1:19 "José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente".- Esa palabra "como era justo..." nos habla de toda una vida de servicio y consagración, un hombre lleno de bondad que es un síntoma del Fruto del Espíritu Santo...
La Ley de Cristo, es la Ley del amor y es la fuerza que venció a la Omnipotencia en la Cruz del Calvario, porque no eran los clavos lo que sujetaron a Jesus el Dios Hombre en la cruz, sino el amor...
No hay Ley, no hay palabra, no hay sentencia contra el fruto del Espiritu Santo ni bajo de este sol, ni en el universo, ni en el cielo de los cielos ni en el mismo infierno. Aun las leyes de la fisica como la ley de gravedad tiene necesariamente que sujetarsele al fruto del Espiritu Santo. Las pruebas las tenemos en el Hijo del Hombre quien camino sobre las aguas y luego de haber entregado su Vida en la cruz del Calvario descendio a las partes mas bajas...
No dejaremos lugar al Espiritu Santo en nurstras vidas??? Oh!!! Si Señor ayudanos a tener este fruto y cumplir asi la Ley de Cristo que dice: "amaras al Señor tu Dios con todo tu corazon, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y a tu projimo como a ti mismo..." "porque esto es toda la ley y los profetas..." Amen y amen.
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 9
Reinado de Abimelec
Jue.9:1 Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y habló con ellos, y con toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:
Jue.9:2 Yo os ruego que digáis en oídos de todos los de Siquem: ¿Qué os parece mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os gobierne un solo hombre? Acordaos que yo soy hueso vuestro, y carne vuestra.
Jue.9:3 Y hablaron por él los hermanos de su madre en oídos de todos los de Siquem todas estas palabras; y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec, porque decían: Nuestro hermano es.
Jue.9:4 Y le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron.
Jue.9:5 Y viniendo a la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos los hijos de Jerobaal, setenta varones, sobre una misma piedra; pero quedó Jotam el hijo menor de Jerobaal, que se escondió.
Jue.9:6 Entonces se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo, y fueron y eligieron a Abimelec por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem.
Jue.9:7 Cuando se lo dijeron a Jotam, fue y se puso en la cumbre del monte de Gerizim, y alzando su voz clamó y les dijo: Oídme, varones de Siquem, y así os oiga Dios.
Jue.9:8 Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros.
Jue.9:9 Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
Jue.9:10 Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.
Jue.9:11 Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre los árboles?
Jue.9:12 Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros.
Jue.9:13 Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
Jue.9:14 Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros.
Jue.9:15 Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano.
Jue.9:16 Ahora, pues, si con verdad y con integridad habéis procedido en hacer rey a Abimelec, y si habéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, y si le habéis pagado conforme a la obra de sus manos
Jue.9:17 (porque mi padre peleó por vosotros, y expuso su vida al peligro para libraros de mano de Madián,
Jue.9:18 y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre, y habéis matado a sus hijos, setenta varones sobre una misma piedra; y habéis puesto por rey sobre los de Siquem a Abimelec hijo de su criada, por cuanto es vuestro hermano);
Jue.9:19 si con verdad y con integridad habéis procedido hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelec, y él goce de vosotros.
Jue.9:20 Y si no, fuego salga de Abimelec, que consuma a los de Siquem y a la casa de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo, que consuma a Abimelec.
Jue.9:21 Y escapó Jotam y huyó, y se fue a Beer, y allí se estuvo por miedo de Abimelec su hermano.
Jue.9:22 Después que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres años,
Jue.9:23 envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se levantaron contra Abimelec;
Jue.9:24 para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mató, y sobre los hombres de Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanos.
Jue.9:25 Y los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; de lo cual fue dado aviso a Abimelec.
Jue.9:26 Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos y se pasaron a Siquem, y los de Siquem pusieron en él su confianza.
Jue.9:27 Y saliendo al campo, vendimiaron sus viñedos, y pisaron la uva e hicieron fiesta; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron a Abimelec.
Jue.9:28 Y Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelec, y qué es Siquem, para que nosotros le sirvamos? ¿No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul ayudante suyo? Servid a los varones de Hamor padre de Siquem; pero ¿por qué le hemos de servir a él?
Jue.9:29 Ojalá estuviera este pueblo bajo mi mano, pues yo arrojaría luego a Abimelec, y diría a Abimelec: Aumenta tus ejércitos, y sal.
Jue.9:30 Cuando Zebul gobernador de la ciudad oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, se encendió en ira,
Jue.9:31 y envió secretamente mensajeros a Abimelec, diciendo: He aquí que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem, y he aquí que están sublevando la ciudad contra ti.
Jue.9:32 Levántate, pues, ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscadas en el campo.
Jue.9:33 Y por la mañana al salir el sol madruga y cae sobre la ciudad; y cuando él y el pueblo que está con él salgan contra ti, tú harás con él según se presente la ocasión.
Jue.9:34 Levantándose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías.
Jue.9:35 Y Gaal hijo de Ebed salió, y se puso a la entrada de la puerta de la ciudad; y Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada.
Jue.9:36 Y viendo Gaal al pueblo, dijo a Zebul: He allí gente que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: Tú ves la sombra de los montes como si fueran hombres.
Jue.9:37 Volvió Gaal a hablar, y dijo: He allí gente que desciende de en medio de la tierra, y una tropa viene por el camino de la encina de los adivinos.
Jue.9:38 Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora tu boca con que decías: ¿Quién es Abimelec para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues, ahora, y pelea con él.
Jue.9:39 Y Gaal salió delante de los de Siquem, y peleó contra Abimelec.
Jue.9:40 Mas lo persiguió Abimelec, y Gaal huyó delante de él; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta.
Jue.9:41 Y Abimelec se quedó en Aruma; y Zebul echó fuera a Gaal y a sus hermanos, para que no morasen en Siquem.
Jue.9:42 Aconteció el siguiente día, que el pueblo salió al campo; y fue dado aviso a Abimelec,
Jue.9:43 el cual, tomando gente, la repartió en tres compañías, y puso emboscadas en el campo; y cuando miró, he aquí el pueblo que salía de la ciudad; y se levantó contra ellos y los atacó.
Jue.9:44 Porque Abimelec y la compañía que estaba con él acometieron con ímpetu, y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad, y las otras dos compañías acometieron a todos los que estaban en el campo, y los mataron.
Jue.9:45 Y Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y tomó la ciudad, y mató al pueblo que en ella estaba; y asoló la ciudad, y la sembró de sal.
Jue.9:46 Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza del templo del dios Berit.
Jue.9:47 Y fue dado aviso a Abimelec, de que estaban reunidos todos los hombres de la torre de Siquem.
Jue.9:48 Entonces subió Abimelec al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelec un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles, y levantándola se la puso sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me habéis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo.
Jue.9:49 Y todo el pueblo cortó también cada uno su rama, y siguieron a Abimelec, y las pusieron junto a la fortaleza, y prendieron fuego con ellas a la fortaleza, de modo que todos los de la torre de Siquem murieron, como unos mil hombres y mujeres.
Jue.9:50 Después Abimelec se fue a Tebes, y puso sitio a Tebes, y la tomó.
Jue.9:51 En medio de aquella ciudad había una torre fortificada, a la cual se retiraron todos los hombres y las mujeres, y todos los señores de la ciudad; y cerrando tras sí las puertas, se subieron al techo de la torre.
Jue.9:52 Y vino Abimelec a la torre, y combatiéndola, llegó hasta la puerta de la torre para prenderle fuego.
Jue.9:53 Mas una mujer dejó caer un pedazo de una rueda de molino sobre la cabeza de Abimelec, y le rompió el cráneo.
Jue.9:54 Entonces llamó apresuradamente a su escudero, y le dijo: Saca tu espada y mátame, para que no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le atravesó, y murió.
Jue.9:55 Y cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa.
Jue.9:56 Así pagó Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos.
Jue.9:57 Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas, y vino sobre ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.
Capitulo 10
Tola y Jair juzgan a Israel
Jue.10:1 Después de Abimelec, se levantó para librar a Israel Tola hijo de Fúa, hijo de Dodo, varón de Isacar, el cual habitaba en Samir en el monte de Efraín.
Jue.10:2 Y juzgó a Israel veintitrés años; y murió, y fue sepultado en Samir.
Jue.10:3 Tras él se levantó Jair galaadita, el cual juzgó a Israel veintidós años.
Jue.10:4 Este tuvo treinta hijos, que cabalgaban sobre treinta asnos; y tenían treinta ciudades, que se llaman las ciudades de Jair hasta hoy, las cuales están en la tierra de Galaad.
Jue.10:5 Y murió Jair, y fue sepultado en Camón.
Jefté liberta a Israel de los amonitas
Jue.10:6 Pero los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses de Sidón, a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón y a los dioses de los filisteos; y dejaron a Jehová, y no le sirvieron.
Jue.10:7 Y se encendió la ira de Jehová contra Israel, y los entregó en mano de los filisteos, y en mano de los hijos de Amón;
Jue.10:8 los cuales oprimieron y quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo dieciocho años, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del Jordán en la tierra del amorreo, que está en Galaad.
Jue.10:9 Y los hijos de Amón pasaron el Jordán para hacer también guerra contra Judá y contra Benjamín y la casa de Efraín, y fue afligido Israel en gran manera.
Jue.10:10 Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo: Nosotros hemos pecado contra ti; porque hemos dejado a nuestro Dios, y servido a los baales.
Jue.10:11 Y Jehová respondió a los hijos de Israel: ¿No habéis sido oprimidos de Egipto, de los amorreos, de los amonitas, de los filisteos,
Jue.10:12 de los de Sidón, de Amalec y de Maón, y clamando a mí no os libré de sus manos?
Jue.10:13 Mas vosotros me habéis dejado, y habéis servido a dioses ajenos; por tanto, yo no os libraré más.
Jue.10:14 Andad y clamad a los dioses que os habéis elegido; que os libren ellos en el tiempo de vuestra aflicción.
Jue.10:15 Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con nosotros como bien te parezca; sólo te rogamos que nos libres en este día.
Jue.10:16 Y quitaron de entre sí los dioses ajenos, y sirvieron a Jehová; y él fue angustiado a causa de la aflicción de Israel.
Jue.10:17 Entonces se juntaron los hijos de Amón, y acamparon en Galaad; se juntaron asimismo los hijos de Israel, y acamparon en Mizpa.
Jue.10:18 Y los príncipes y el pueblo de Galaad dijeron el uno al otro: ¿Quién comenzará la batalla contra los hijos de Amón? Será caudillo sobre todos los que habitan en Galaad.
Jesús sana a un paralítico (Mt. 9.1-8; Mr. 2.1-12)
Luc.5:17 Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar.
Luc.5:18 Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él.
Luc.5:19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús.
Luc.5:20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.
Luc.5:21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
Luc.5:22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones?
Luc.5:23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?
Luc.5:24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados(dijo al paralítico):A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.
Luc.5:25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios.
Luc.5:26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas.
Llamamiento de Leví (Mt. 9.9-13; Mr. 2.13-17)
Luc.5:27 Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.
Luc.5:28 Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.
Luc.5:29 Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.
Luc.5:30 Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
Luc.5:31 Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
Luc.5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
La pregunta sobre el ayuno (Mt. 9.14-17; Mr. 2.18-22)
Luc.5:33 Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?
Luc.5:34 El les dijo: ¿Podéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?
Luc.5:35 Mas vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán.
Luc.5:36 Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.
Luc.5:37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.
Luc.5:38 Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.
Luc.5:39 Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
MARZO 30.-
Quiso ser abogado de los pecadores.-
“Fue contado por los pecadores”.- (Isaías 53:12).-
¿Por qué Jesús consintió en ser contado entre pecadores? Esta admirable condescendencia queda justificada por muchas y poderosas razones.- Primero, en tal carácter podría mejor ser el abogado de ellos. En algunas causas hay identificación entre el defensor y el defendido: ante el ojo de la ley no pueden ser considerados aparte uno de otro. Ahora bien, cuando el pecado es conducido al tribunal, Jesús en persona aparece allí para responder a la acusación; señala su costado, sus manos, sus pies y desafía a la Justicia a que presente algo contra los pecadores a quienes representa; aboga en base a su sangre, y lo hace tan triunfalmente (contándose entre los pecadores y teniendo una parte con ellos) que el Juez dice: «Deja ir a éstos, líbralos de ir al abismo, pues Jesús los ha provisto de un rescate». Nuestro Señor fue contado con los perversos para que ellos se sintiesen atraídos hacia El. ¿Quién ha de temer a uno inscrito en nuestra lista? Sin duda, podemos ir a El confiados y confesarle nuestra culpa. El que está contado con nosotros no nos puede condenar. ¿No fue El apuntado en la lista de los transgresores para que nosotros fuésemos anotados en el rollo carmesí de los santos? El era santo estaba anotado entre los santos; nosotros somos culpables y estamos contados entre las culpables. El transfiere su nombre de aquella lista a este negro sumario, y nuestros nombres son borrados del sumario y escritos en el rollo de aceptación, pues hay una completa transferencia entre Jesús y su pueblo. Jesús ha tomado toda nuestra condición de miseria, y en cambio nos ha dado todo lo que El tiene. Su justicia, su sangre y todo lo que posee nos lo da como nuestra dote. Regocíjate, creyente, en tu unión con el que fue contado entre los perversos; y demuestra que eres en verdad salvado por haber sido manifiestamente contado con los que son nuevas criaturas en El.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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