Jn.4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
EN ESPÍRITU Y EN VERDAD...
Cristo participó de carne y sangre, pero El es desde siempre de naturaleza divina y espiritual, se limitó a cuerpo por nosotros, llamándose a sí mismo el Hijo del Hombre y como hombre esta a la diestra de la Majestad en las alturas, no obstante mientras estaba participando de (carne y sangre) juntamente, no se fiaba de los hombres porque sabía y sabe lo que hay en el corazón del hombre...
Cuando el hombre adora en Espíritu, tiene necesariamente que reconocerse falto delante de la presencia del Señor, por eso el publicano que golpeaba su pecho y decía "Dios se propicio a mí pecador..." salio justificado inmediatamente, por que obro con verdad, obro con sinceridad...
Cuantas palabras dichas en las congregaciones, cuantas alabanzas con mucho profesionalismo que endulzan el oído, pero no están adorando a Dios sino que laboran por propia vanagloria, pero también cuantas palabras tartamudeadas, con devoción, de forma penitente, cuantos cánticos quizá un tanto desentonados pero con lágrimas, cuantas veces se debe interrumpir por ser transportados ante la majestad, ante la grandeza del que se está adorando, allí no hay ninguna cosa ficticia, la carne a renunciado a su orgullo, el alma está adorando en espíritu y verdad, y conforme a esa experiencia vive como viendo al invisible...
El versículo de la fecha, fue dicho a una mujer samaritana, que tenía una aversión con los judíos, "nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén..." y Jesús le decía en el versículo precedente de Jn.4:23 "Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren".-
El tema de este mes es "Dios Espíritu Santo", y todas las cosas que hagamos para Dios debemos hacerlas en Cristo, pero ninguno puede estar en Cristo, sin estar en el Espíritu Santo, guiados por el Espíritu, influenciados, llenados por el Espíritu Santo... Mi oración tiene que ser en el Espíritu, mi alabanza debe ser por el Espíritu, mi andar no debe ser en la carne, o los deseos de la carne, sino en los impulsos del Espíritu, entonces estaré siendo y haciendo una adoración en Espíritu y en Verdad...
Dios no puede ser burlado... El sabe donde estuviste, cuales tus pensamientos e inclinaciones... hay almas que les da lo mismo estar en un lugar inconveniente como playas mezclándose con otras personas desnudas, llevados por los deseos de la carne, o en cualquier lugar de baja moral como entre los inchas de fútbol de una cancha viendo partido o en un lugar bailable donde se da gloria a la sexualidad y luego estar en la congregación... la alabanza, la oración que puede presentar no es en verdad, su corazón esta dividido en una esquizofrenia espiritual... y peor aún si espuman su vergüenza publicando sus malos procederes, con un "que me importa..." lo que digan los siervos... como la rana, les da lo mismo estar en el agua limpia que en el fango, en ambos lados hacen globitos...
Pero cuando tu espíritu se ha sensibilizado respecto al pecado, no toca lo inmundo por amor, porque te has enamorado de Aquel que dio su Vida en tu favor, resignar todo es poco y te postras en adoración y santidad, en simpleza, sin cabilaciones humanas, en verdad, en espíritu.
Fijémonos que no dice solo que el Espíritu te ayudará, no dice tampoco que solo Jesús te recibirá, sino lo que dice es que El Padre, El Padre mismo te buscará...
Miremos lo que decía Dios por medio del profeta Isaías en Is.1:13-18 "No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes." "Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas." "Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos." "Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;" "aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda." "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.".-
Dios no quiere mas religión de ritos y cumplimientos, quiere vidas santas, apartadas del mal, pecadores arrepentidos, que le adoren en espíritu y en verdad, verdadero arrepentimiento es un cambio de vida, es una entrega resignando lo "placentero"... No quiere decir tampoco que estar en el Espíritu es que debemos estar todo el tiempo hablando en lenguas, dado que aunque es conveniente hacerlo, no lo es todo el tiempo, sino que se refiere a la vida sincera, pues se ha conocido a muchos que hablan lenguas y luego resultaron peor que un mundano... ¡Dios nos guarde...!!! "no nos metas en tentación, más libramos del mal...".- Es una bienaventuranza reservada para los pobres en espíritu el anhelar, el toque, la comunión sincera del Espíritu Santo de Dios.- Gloria sea al Santo Nombre por siempre.- Amen.-
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 3
Israel derrota a Og rey de Basán - (Num. 21.31-35)
Deut.3:1 Volvimos, pues, y subimos camino de Basán, y nos salió al encuentro Og rey de Basán para pelear, él y todo su pueblo, en Edrei.
Deut.3:2 Y me dijo Jehová: No tengas temor de él, porque en tu mano he entregdo a él y a todo su pueblo, con su tierra; y harás con él como hiciste con Sehón rey amorreo, que habitaba en Hesbón.
Deut.3:3 Y Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano a Og rey de Basán, y a todo su pueblo, al cual derrotamos hasta acabar con todos.
Deut.3:4 Y tomamos entonces todas sus ciudades; no quedó ciudad que no les tomásemos; sesenta ciudades, toda la tierra de Argob, del reino de Og en Basán.
Deut.3:5 Todas estas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y barras, sin contar otras muchas ciudades sin muro.
Deut.3:6 Y las destruimos, como hicimos a Sehón rey de Hesbón, matando en toda ciudad a hombres, mujeres y niños.
Deut.3:7 Y tomamos para nosotros todo el ganado, y los despojos de las ciudades.
Deut.3:8 También tomamos en aquel tiempo la tierra desde el arroyo de Arnón hasta el monte de Hermón, de manos de los dos reyes amorreos que estaban a este lado del Jordán.
Deut.3:9 (Los sidonios llaman a Hermón, Sirión; y los amorreos, Senir.)
Deut.3:10 Todas las ciudades de la llanura, y todo Galaad, y todo Basán hasta Salca y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán.
Deut.3:11 Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán.- (Num. 32.1-42)
Deut.3:12 Y esta tierra que heredamos en aquel tiempo, desde Aroer, que está junto al arroyo de Arnón, y la mitad del monte de Galaad con sus ciudades, la di a los rubenitas y a los gaditas;
Deut.3:13 y el resto de Galaad, y todo Basán, del reino de Og, toda la tierra de Argob, que se llamaba la tierra de los gigantes, lo di a la media tribu de Manasés.
Deut.3:14 Jair hijo de Manasés tomó toda la tierra de Argob hasta el límite con Gesur y Maaca, y la llamó por su nombre, Basán- havot-jair, hasta hoy.
Deut.3:15 Y Galaad se lo di a Maquir.
Deut.3:16 Y a los rubenitas y gaditas les di de Galaad hasta el arroyo de Arnón, teniendo por límite el medio del valle, hasta el arroyo de Jaboc, el cual es límite de los hijos de Amón;
Deut.3:17 también el Arabá, con el Jordán como límite desde Cineret hasta el mar del Arabá, el Mar Salado, al pie de las laderas del Pisga al oriente.
Deut.3:18 Y os mandé entonces, diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado esta tierra por heredad; pero iréis armados todos los valientes delante de vuestros hermanos los hijos de Israel.
Deut.3:19 Solamente vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestros ganados (yo sé que tenéis mucho ganado), quedarán en las ciudades que os he dado,
Deut.3:20 hasta que Jehová dé reposo a vuestros hermanos, así como a vosotros, y hereden ellos también la tierra que Jehová vuestro Dios les da al otro lado del Jordán; entonces os volveréis cada uno a la heredad que yo os he dado.
Deut.3:21 Ordené también a Josué en aquel tiempo, diciendo: Tus ojos vieron todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho a aquellos dos reyes; así hará Jehová a todos los reinos a los cuales pasarás tú.
Deut.3:22 No los temáis; porque Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros.
No se le permite a Moisés entrar a Canaán
Deut.3:23 Y oré a Jehová en aquel tiempo, diciendo:
Deut.3:24 Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas?
Deut.3:25 Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está más allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano.
Deut.3:26 Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó; y me dijo Jehová: Basta, no me hables más de este asunto.
Deut.3:27 Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al oeste, y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos; porque no pasarás el Jordán.
Deut.3:28 Y manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.
Deut.3:29 Y paramos en el valle delante de Bet-peor.
Capítulo 4
Moisés exhorta a la obediencia
Deut.4:1 Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da.
Deut.4:2 No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene.
Deut.4:3 Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal- peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó Jehová tu Dios de en medio de ti.
Deut.4:4 Mas vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy.
Deut.4:5 Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella.
Deut.4:6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.
Deut.4:7 Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?
Deut.4:8 Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?
La experiencia de Israel en Horeb
Deut.4:9 Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.
Deut.4:10 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos;
Deut.4:11 y os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad;
Deut.4:12 y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego; oísteis la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis.
Deut.4:13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.
Deut.4:14 A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñase los estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella.
Advertencia contra la idolatría
Deut.4:15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;
Deut.4:16 para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura,imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra,
Deut.4:17 figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire,
Deut.4:18 figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra.
Deut.4:19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.
Deut.4:20 Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día.
Deut.4:21 Y Jehová se enojó contra mí por causa de vosotros, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni entraría en la buena tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
Deut.4:22 Así que yo voy a morir en esta tierra, y no pasaré el Jordán; mas vosotros pasaréis, y poseeréis aquella buena tierra.
Deut.4:23 Guardaos, no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido.
Deut.4:24 Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.
Deut.4:25 Cuando hayáis engendrado hijos y nietos, y hayáis envejecido en la tierra, si os corrompiereis e hiciereis escultura o imagen de cualquier cosa, e hiciereis lo malo ante los ojos de Jehová vuestro Dios, para enojarlo;
Deut.4:26 yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra, que pronto pereceréis totalmente de la tierra hacia la cual pasáis el Jordán para tomar posesión de ella; no estaréis en ella largos días sin que seáis destruidos.
Deut.4:27 Y Jehová os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará Jehová.
Deut.4:28 Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres, de madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen.
Deut.4:29 Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.
Deut.4:30 Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz;
Deut.4:31 porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres.
Deut.4:32 Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya oído otra como ella.
Deut.4:33 ¿Ha oído pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer?
Deut.4:34 ¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos?
Deut.4:35 A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él.
Deut.4:36 Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte; y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego.
Deut.4:37 Y por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos, y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder,
Deut.4:38 para echar de delante de tu presencia naciones grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como hoy.
Deut.4:39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.
Deut.4:40 Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre.
Las ciudades de refugio al oriente del Jordán
Deut.4:41 Entonces apartó Moisés tres ciudades a este lado del Jordán al nacimiento del sol,
Deut.4:42 para que huyese allí el homicida que matase a su prójimo sin intención, sin haber tenido enemistad con él nunca antes; y que huyendo a una de estas ciudades salvase su vida:
Deut.4:43 Beser en el desierto, en tierra de la llanura, para los rubenitas; Ramot en Galaad para los gaditas, y Golán en Basán para los de Manasés.
Moisés recapitula la promulgación de la ley
Deut.4:44 Esta, pues, es la ley que Moisés puso delante de los hijos de Israel.
Deut.4:45 Estos son los testimonios, los estatutos y los decretos que habló Moisés a los hijos de Israel cuando salieron de Egipto;
Deut.4:46 a este lado del Jordán, en el valle delante de Bet-peor, en la tierra de Sehón rey de los amorreos que habitaba en Hesbón, al cual derrotó Moisés con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto;
Deut.4:47 y poseyeron su tierra, y la tierra de Og rey de Basán; dos reyes de los amorreos que estaban de este lado del Jordán, al oriente.
Deut.4:48 Desde Aroer, que está junto a la ribera del arroyo de Arnón, hasta el monte de Sion, que es Hermón;
Deut.4:49 y todo el Arabá de este lado del Jordán, al oriente, hasta el mar del Arabá, al pie de las laderas del Pisga.
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Nuevamente Jesús anuncia su muerte (Mt. 20. 17-19; Lc. 18. 31-34)
Mar.10:32 Iban por el camino subiendo a Jerusalén; y Jesús iba delante, y ellos se asombraron, y le seguían con miedo. Entonces volviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer:
Mar.10:33 He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles;
Mar.10:34 y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará.
Petición de Santiago y de Juan (Mt. 20. 20-28)
Mar.10:35 Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos.
Mar.10:36 El les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
Mar.10:37 Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.
Mar.10:38 Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?
Mar.10:39 Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados;
Mar.10:40 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.
Mar.10:41 Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan.
Mar.10:42 Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.
Mar.10:43 Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
Mar.10:44 y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.
Mar.10:45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
El ciego Bartimeo recibe la vista (Mt. 20. 29-34; Lc. 18. 35-43)
Mar.10:46 Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.
Mar.10:47 Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
Mar.10:48 Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!
Mar.10:49 Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.
Mar.10:50 El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.
Mar.10:51 Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.
Mar.10:52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
MARZO 7.-
Luchemos con fe por la causa de Dios
“Tened fe en Dios” (Marcos 11:22).-
La fe es el pie del alma con el cual ésta puede marchar a lo largo del camino de los mandamientos. El, amor puede hacer que los pies se muevan velozmente. Pero la fe es el pie que lleva al alma.- La fe es el óleo que pone a punto de marcha las ruedas de la devoción y de la piedad; sin fe las ruedas salen de sus ejes y marchamos dificultosamente. Teniendo fe, puedo hacer todas las cosas; sin fe no tendré ni la inclinación ni el poder para hacer algo en la causa de Dios. Si deseas hallar a los hombres que mejor sirven a Dios, tienes que buscarlos entre los de mayor fe. «Poca Fe» salvará al hombre, pero no puede hacer grandes cosas para Dios. El pobre «Poca Fe» no podría haber luchado contra Apolión; fue necesario que Cristiano lo hiciera. El pobre «Poca Fe» no podría haber matado al «Gigante Desesperación»; se requería el brazo de «Gran Corazón» para derribar al monstruo. «Poca Fe» irá al cielo sin duda alguna, pero a menudo tiene que esconderse en una cáscara de nuez y, excepto sus joyas, lo pierde todo. «Poca Fe» dice: «Este es un camino áspero, lleno de filosas espinas y de grandes peligros; temo andar por él». Pero «Grande Fe» recuerda esta promesa: «Hierro y metal tu calzado, y como tus días tu fortaleza»; y así se aventura osadamente. «Poca Fe» se desalienta y mezcla sus lágrimas con el diluvio; pero «Grande Fe» canta: «Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán». Y así vadeo en seguida el río. ¿Quieres estar satisfecho y feliz? ¿Quieres gozar de la religión? ¿Quieres tener la religión de la alegría y no la de la tristeza? Entonces, ten fe en Dios. Si amas las tinieblas y estás satisfecho con habitar en la pesadumbre y en la miseria, entonces conténtate con «Poca Fe»; pero si amas la luz solar, y quieres cantar cantos de regocijo, entonces codicia ardientemente este don superior: «Grande Fe».
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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