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Hec.20:28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

MIRAD POR VOSOTROS...


 El apóstol Pablo daba un mensaje de despedida a los ancianos de Efeso (se ve que había varios ancianos), desde un lugar cercano llamado Mileto, y la inspiración del Espíritu comienza diciendo "...Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia," 19 "sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos;" 20 "y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas," 21 "testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo"...
 El tema central del mensaje, es que mas que como ancianos, como cristianos, es que deben comportarse, vigilando su testimonio, porque los oyentes, creyentes o no, buscan testimonio y ese testimonio puesto a la luz del Espíritu Santo, es el respaldo cuando testificamos del Señor. Es cierto que los ancianos, los siervos que recibieron el ministerio por la imposición de las manos del presbiterio tienen una responsabilidad particular por las congregaciones en que han sido puestos, pero de nada servirían las atenciones y vigilancias hacia la congregación si no mira por sí mismo con toda templanza, con la guía del Espíritu Santo... No puede quitar el sustento a su familia por atender la grey, (y esto no solo a los ancianos), debe mirar por si mismo y su familia, esposa e hijos... Es un tanto fácil para quienes guardan celibato, pero no lo es tanto para quien tiene una familia a su cargo... Mirar por si mismo en cuanto a los procederes y maneras de hablar (y esto no tan solo a los ancianos), mirar por nosotros mismos en la manera de vestir (y esto tampoco es solo a los ancianos), mirar de guardar un devocional diario de lectura, meditación, oración y ayuno mínimo uno a la semana, sin comer ni beber agua como mínimo hasta las 15 horas, esto es saludable para el alma y el cuerpo, es mirar por nosotros, el ocuparnos de mantener un alma saludable (Esto tampoco es solo privativo de los siervos)... Mirar por nosotros mismos de no guardar rencores, raíces de amargura contra nadie, por lo cual deberíamos ayunar y orar por nosotros para que no tengamos esas cosas que estorban nuestra oración y contaminamos a otros. (Y esto no es tampoco privativo de los ancianos).- Un enfermo de gripe o de cualquier otra enfermedad virosica, no puede hacer de enfermero para atender a nadie en un hospital. 
 La iglesia fue muchas veces comparada a un hospital, y muchos en la Iglesia han sido puestos por el Espíritu Santo, algunos solo han sido permitidos por misterios insondables como Judas que Jesús lo dijo en Jn.6:70 "... ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?", pero no nos corresponde a nosotros conocer ese misterio, el misterio de la profundidad de fe y de arrepentimiento en nuestro prójimo, sino en mirar por nosotros mismos todo lo que corresponde a esta parte. Si, esta el mirar de alentar a la fe de los profesantes y a la entrega de un cambio de vida, preparando el terreno, sembrando y regando, pues el crecimiento lo da El Señor.- 
 Hay cuidados que los da El señor, pero indudablemente hay una parte nuestra que debemos cumplir, cumpliendo nosotros nuestra parte, el Señor que nos compró con Su sangre, que nos llamo y nos puso, cumplirá también la suya... Gloria sea a nuestro Dios, por aquel gran sembrador de simiente santa que nos ha plantado, nos ha puesto para llevar fruto para gloria de Dios Padre en Jesucristo y por su Espíritu Santo. Amén.-





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-  


Capítulo 5

Los Diez Mandamientos  - (Ex. 20.1-17)

Deut.5:1 Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos; aprendedlos, y guardadlos, para ponerlos por obra.
Deut.5:2 Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb.
Deut.5:3 No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos.
Deut.5:4 Cara a cara habló Jehová con vosotros en el monte de en medio del fuego.
Deut.5:5 Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros, para declararos la palabra de Jehová; porque vosotros tuvisteis temor del fuego, y no subisteis al monte. Dijo:
Deut.5:6 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
Deut.5:7 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Deut.5:8 No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
Deut.5:9 No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
Deut.5:10 y que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
Deut.5:11 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente al que tome su nombre en vano.
Deut.5:12 Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado.
Deut.5:13 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
Deut.5:14 mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú,ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú.
Deut.5:15 Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.
Deut.5:16 Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.
Deut.5:17 No matarás.
Deut.5:18 No cometerás adulterio.
Deut.5:19 No hurtarás.
Deut.5:20 No dirás falso testimonio contra tu prójimo.
Deut.5:21 No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

El terror del pueblo  - (Ex. 20.18-26)

Deut.5:22 Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí.
Deut.5:23 Y aconteció que cuando vosotros oísteis la voz de en medio de las tinieblas, y visteis al monte que ardía en fuego, vinisteis a mí, todos los príncipes de vuestras tribus, y vuestros ancianos,
Deut.5:24 y dijisteis: He aquí Jehová nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Jehová habla al hombre, y éste aún vive.
Deut.5:25 Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir? Porque este gran fuego nos consumirá; si oyéremos otra vez la voz de Jehová nuestro Dios, moriremos.
Deut.5:26 Porque ¿qué es el hombre, para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?
Deut.5:27 Acércate tú, y oye todas las cosas que dijere Jehová nuestro Dios; y tú nos dirás todo lo que Jehová nuestro Dios te dijere, y nosotros oiremos y haremos.
Deut.5:28 Y oyó Jehová la voz de vuestras palabras cuando me hablabais, y me dijo Jehová: He oído la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado; bien está todo lo que han dicho.
Deut.5:29 ¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!
Deut.5:30 Ve y diles: Volveos a vuestras tiendas.
Deut.5:31 Y tú quédate aquí conmigo, y te diré todos los mandamientos y estatutos y decretos que les enseñarás, a fin de que los pongan ahora por obra en la tierra que yo les doy por posesión.
Deut.5:32 Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra.
Deut.5:33 Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer.

Capítulo 6

El gran mandamiento

Deut.6:1 Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla;
Deut.6:2 para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.
Deut.6:3 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres.
Deut.6:4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.
Deut.6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Deut.6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
Deut.6:7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Deut.6:8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
Deut.6:9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Exhortaciones a la obediencia

Deut.6:10 Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste,
Deut.6:11 y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste, y luego que comas y te sacies,
Deut.6:12 cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
Deut.6:13 A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás.
Deut.6:14 No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos;
Deut.6:15 porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra.
Deut.6:16 No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.
Deut.6:17 Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado.
Deut.6:18 Y haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehová juró a tus padres;
Deut.6:19 para que él arroje a tus enemigos de delante de ti, como Jehová ha dicho.
Deut.6:20 Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó?
Deut.6:21 entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa.
Deut.6:22 Jehová hizo señales y milagros grandes y terribles en Egipto, sobre Faraón y sobre toda su casa, delante de nuestros ojos;
Deut.6:23 y nos sacó de allá, para traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres.
Deut.6:24 Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy.
Deut.6:25 Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado.

Capítulo 7

Advertencias contra la idolatría de Canaán  - (Ex. 34.11-17)

Deut.7:1 Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú,
Deut.7:2 y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia.
Deut.7:3 Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo.
Deut.7:4 Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto.
Deut.7:5 Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebraréis sus estatuas, y destruiréis sus imágenes de Asera, y quemaréis sus esculturas en el fuego.

Un pueblo santo para Jehová

Deut.7:6 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial,más que todos los pueblos que están sobre la tierra.
Deut.7:7 No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos;
Deut.7:8 sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto.
Deut.7:9 Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones;
Deut.7:10 y que da el pago en persona al que le aborrece, destruyéndolo; y no se demora con el que le odia, en persona le dará el pago.
Deut.7:11 Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas.

Bendiciones de la obediencia  (Lv. 26.3-13; Dt. 28.1-14)

Deut.7:12 Y por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres.
Deut.7:13 Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría.
Deut.7:14 Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus ganados.
Deut.7:15 Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren.
Deut.7:16 Y consumirás a todos los pueblos que te da Jehová tu Dios; no los perdonará tu ojo, ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo.
Deut.7:17 Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar?
Deut.7:18 no tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto;
Deut.7:19 de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová tu Dios te sacó; así hará Jehová tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú temieres.
Deut.7:20 También enviará Jehová tu Dios avispas sobre ellos, hasta que perezcan los que quedaren y los que se hubieren escondido de delante de ti.
Deut.7:21 No desmayes delante de ellos, porque Jehová tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible.
Deut.7:22 Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti.
Deut.7:23 Mas Jehová tu Dios las entregará delante de ti, y él las quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruidas.
Deut.7:24 El entregará sus reyes en tu mano, y tú destruirás el nombre de ellos de debajo del cielo; nadie te hará frente hasta que los destruyas.
Deut.7:25 Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios;
Deut.7:26 y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema.


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Capítulo 11

La entrada triunfal en Jerusalén  (Mt. 21. 1-11; Lc. 19. 28-40; Jn. 12. 12-19)

Mar.11:1 Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos,
Mar.11:2 y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo.
Mar.11:3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá.
Mar.11:4 Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron.
Mar.11:5 Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?
Mar.11:6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron.
Mar.11:7 Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.
Mar.11:8 También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino.
Mar.11:9 Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
Mar.11:10 ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!
Mar.11:11 Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.

Maldición de la higuera estéril  (Mt. 21. 18-19)

Mar.11:12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre.
Mar.11:13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos.
Mar.11:14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.

Purificación del templo  (Mt. 21. 12-17; Lc. 19. 45-48; Jn. 2. 13-22)

Mar.11:15 Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;
Mar.11:16 y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno.
Mar.11:17 Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
Mar.11:18 Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina.
Mar.11:19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.



Lecturas Matutinas de Spurgeon

MARZO 8.-

No es senda fácil la que lleva a Dios.-

“Es necesario que a través de muchos tribulaciones entremos en el reino de Dios”.- (Hechos 14:22)

El pueblo de Dios tiene sus pruebas. Dios, al elegir a su pueblo, no tuvo el designio de que fuese un pueblo no probado. Al contrario, sus componentes fueron elegidos en el horno de aflicción; nunca fueron elegidos para la paz mundanal y el goce terrenal. Ni se les prometió quedar inmunes de la enfermedad y del dolor de la mortalidad. Cuando el Señor les extendió el título de privilegio, incluyó, entre otras cosas, el castigo, del cual inevitablemente serían herederos. Las aflicciones son parte de nuestra suerte; fueron predestinadas para nosotros en los solemnes decretos de Dios y legadas para nosotros en el último testamento de Cristo. Tan cierto como que las estrellas fueron formadas por sus manos y sus órbitas fueron fijadas por El, es que las aflicciones nos han sido destinadas. Dios ha dispuesto tiempo, lugar e intensidad de estas aflicciones, y ha dispuesto también el efecto que ellas han de tener sobre nosotros. Los hombres buenos no deben esperar quedar libres de pruebas. Si esperan esto, se decepcionarán, pues ninguno de sus predecesores ha vivido sin ellas. Ve la paciencia de Job, recuerda a Abraham, que tuvo sus pruebas, y por su fe llegó a ser el padre de los creyentes. Observa bien las biografías de todos los patriarcas, los profetas, los apóstoles y los mártires, y descubrirás que ninguno de aquellos a quienes Dios hizo vasos de misericordia, dejó de pasar por el fuego de la aflicción. Fue establecido desde antiguo que la cruz de la aflicción sea grabada en cada vaso de misericordia, coma marca real por la cual se distinguen los honorables vasos del Rey. Pero aunque la tribulación es la senda de los hijos de Dios, ellas tienen el consuela de saber que su Maestra la ha experimentado antes que ellos; además cuentan con su presencia y simpatía que los animan, su gracia que los sostiene y su ejemplo que les enseña cómo soportar.

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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