Rom.8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
OCUPARSE DEL ESPÍRITU...
No hablaré de lo que es ocuparse de la carne pues eso sale naturalmente... Pero el ocuparse del Espíritu en nosotros es algo de vital importancia para nuestra alma... Hace poco hablamos que quien no esté bautizado con el Don del Espíritu Santo, no esta pidiendo nada como conviene, ocuparse en oración y ayuno, con lectura de la Santa Biblia, es indispensable para alcanzar esta promesa, pues es un agua que viene del trono de Dios y del Cordero, pero no es solo recibir la promesa con su manifestación en la congregación sino el cultivarlo en oración es una santa ocupación, quien se ocupa de esto recibe; recibe cosas que no se ven a la vista del mundo sino que se percibe por los que tienen algún tino espiritual...
Es ocuparse teniendo temor de Dios, temor de ofenderle o hacer algo que a El no le agrade.- Sabemos que nuestra comunión es con el Padre y con el Hijo por medio del Espíritu Santo que está con Su Iglesia... Si la mayoría de los congregantes en una Iglesia vive en esta sensibilidad respecto al pecado y se ocupan de agradar al Espíritu Santo que mora en ellos, la iglesia vive llena del gozo celestial, por que el Espíritu Santo le transmite la Vida de Cristo, y paz, la paz del Señor Jesús, quien dijo en Jn.14:27 "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo".
Si la Iglesia vive llena de problemas, si hay discordias y entra desanimo, es porque la mayoría de los congregantes se ocupan de las cosas de la carne, de la casa, del auto o carro, de la familia, del trabajo, de las vacaciones, de cualquier otra cosa, menos de orar con intercesión, de cantarle himnos al Señor, de leer las Escrituras, de visitar a un enfermo o necesitado, no le anuncian el Evangelio a ninguno, no se ocupan de las cosas que hacen a la vida y a la piedad...
En el libro de Daniel cap. 6:10, dice que Daniel se arrodillaba tres veces al día con las ventanas abiertas hacia Jerusalém, y allí oraba y daba gracias a Dios. Eso es ocuparse del Espíritu. Debemos crear el habito y la costumbre diaria de orar tres veces al día o mas, de buscar pasar mas tiempo a solas con Dios. Tenemos que mantener la comunicación constante con Dios, diariamente y en todo momento (1 Tesalonicenses 5:17), "orad sin sesar". "Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el espíritu..."
Para ocuparnos del Espíritu también hay que alimentarse de la Palabra de Dios. Jesús dijo en Juan 17:17: “Santifícalos en Tu Verdad; Tu Palabra es la verdad”. El libro de Hebreos dice que sin santidad nadie vera al Señor. El medio por el cual Dios nos santifica es por medio de Su Palabra. A través de Su Palabra Dios nos habla, nos ensena, nos corrige y nos da dirección en nuestras vidas, Su Palabra es lumbrera a nuestro camino (Salmo 119:105). Por Su Palabra Dios lo creo todo, y nosotros que la tenemos escrita ¿cómo no la vamos a leer ni escudriñar? ¿Cómo no la vamos a estudiar? En Hebreos 4:12 dice “ Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. No existe nada mas poderoso que la Palabra de Dios, debemos vivirla y atesorarla en nuestro corazón.
Usted dirá: -eso ya lo se; no me dice nada nuevo-, pues le digo, que todos los problemas de matrimonio, de desanimo personales, de los problemas en las congregaciones es por que se descuida el ocuparse del Espíritu, se lo deja fuera al Espíritu Santo de nuestras decisiones, se lo aparta, y no tengo reparo en decir también que muchos se entregan al pecado, ocultando y mintiendo al Espíritu Santo y luego pretenden que haya vida y paz cuando hay pecado, ya que el pecado tiene su salario que es la muerte...
El apóstol es categórico, me agradan estos versículos fáciles de entender, la salida está en Deut.30:19 "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;"
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 20
Leyes sobre la guerra
Deut.20:1 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto.
Deut.20:2 Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo,
Deut.20:3 y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos;
Deut.20:4 porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.
Deut.20:5 Y los oficiales hablarán al pueblo, diciendo: ¿Quién ha edificado casa nueva, y no la ha estrenado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la estrene.
Deut.20:6 ¿Y quién ha plantado viña, y no ha disfrutado de ella? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la disfrute.
Deut.20:7 ¿Y quién se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la tome.
Deut.20:8 Y volverán los oficiales a hablar al pueblo, y dirán: ¿Quién es hombre medroso y pusilánime? Vaya, y vuélvase a su casa, y no apoque el corazón de sus hermanos, como el corazón suyo.
Deut.20:9 Y cuando los oficiales acaben de hablar al pueblo, entonces los capitanes del ejército tomarán el mando a la cabeza del pueblo.
Deut.20:10 Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz.
Deut.20:11 Y si respondiere: Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere hallado te será tributario, y te servirá.
Deut.20:12 Mas si no hiciere paz contigo, y emprendiere guerra contigo, entonces la sitiarás.
Deut.20:13 Luego que Jehová tu Dios la entregue en tu mano, herirás a todo varón suyo a filo de espada.
Deut.20:14 Solamente las mujeres y los niños, y los animales, y todo lo que haya en la ciudad, todo su botín tomarás para ti; y comerás del botín de tus enemigos, los cuales Jehová tu Dios te entregó.
Deut.20:15 Así harás a todas las ciudades que estén muy lejos de ti, que no sean de las ciudades de estas naciones.
Deut.20:16 Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida,
Deut.20:17 sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado;
Deut.20:18 para que no os enseñen a hacer según todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus dioses, y pequéis contra Jehová vuestro Dios.
Deut.20:19 Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio.
Deut.20:20 Mas el árbol que sepas que no lleva fruto, podrás destruirlo y talarlo, para construir baluarte contra la ciudad que te hace la guerra, hasta sojuzgarla.
Capítulo 21
Expiación de un asesinato cuyo autor se desconoce
Deut.21:1 Si en la tierra que Jehová tu Dios te da para que la poseas, fuere hallado alguien muerto, tendido en el campo, y no se supiere quién lo mató,
Deut.21:2 entonces tus ancianos y tus jueces saldrán y medirán la distancia hasta las ciudades que están alrededor del muerto.
Deut.21:3 Y los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto, tomarán de las vacas una becerra que no haya trabajado, que no haya llevado yugo;
Deut.21:4 y los ancianos de aquella ciudad traerán la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrarán la cerviz de la becerra allí en el valle.
Deut.21:5 Entonces vendrán los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos escogió Jehová tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en el nombre de Jehová; y por la palabra de ellos se decidirá toda disputa y toda ofensa.
Deut.21:6 Y todos los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto lavarán sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle;
Deut.21:7 y protestarán y dirán: Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto.
Deut.21:8 Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehová; y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les será perdonada.
Deut.21:9 Y tú quitarás la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto ante los ojos de Jehová.
Diversas leyes
Deut.21:10 Cuando salieres a la guerra contra tus enemigos, y Jehová tu Dios los entregare en tu mano, y tomares de ellos cautivos,
Deut.21:11 y vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer,
Deut.21:12 la meterás en tu casa; y ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas,
Deut.21:13 y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa; y llorará a su padre y a su madre un mes entero; y después podrás llegarte a ella, y tú serás su marido, y ella será tu mujer.
Deut.21:14 Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste.
Deut.21:15 Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida;
Deut.21:16 en el día que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito;
Deut.21:17 mas al hijo de la aborrecida reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los demás; porque él es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura.
Deut.21:18 Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere;
Deut.21:19 entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva;
Deut.21:20 y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho.
Deut.21:21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.
Deut.21:22 Si alguno hubiere cometido algún crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero,
Deut.21:23 no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
Capítulo 22
Deut.22:1 Si vieres extraviado el buey de tu hermano, o su cordero, no le negarás tu ayuda; lo volverás a tu hermano.
Deut.22:2 Y si tu hermano no fuere tu vecino, o no lo conocieres, lo recogerás en tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo busque, y se lo devolverás.
Deut.22:3 Así harás con su asno, así harás también con su vestido, y lo mismo harás con toda cosa de tu hermano que se le perdiere y tú la hallares; no podrás negarle tu ayuda.
Deut.22:4 Si vieres el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te apartarás de él; le ayudarás a levantarlo.
Deut.22:5 No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
Deut.22:6 Cuando encuentres por el camino algún nido de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con pollos o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos, no tomarás la madre con los hijos.
Deut.22:7 Dejarás ir a la madre, y tomarás los pollos para ti, para que te vaya bien, y prolongues tus días.
Deut.22:8 Cuando edifiques casa nueva, harás pretil a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayere alguno.
Deut.22:9 No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña.
Deut.22:10 No ararás con buey y con asno juntamente.
Deut.22:11 No vestirás ropa de lana y lino juntamente.
Deut.22:12 Te harás flecos en las cuatro puntas de tu manto con que te cubras.
Leyes sobre la castidad
Deut.22:13 Cuando alguno tomare mujer, y después de haberse llegado a ella la aborreciere,
Deut.22:14 y le atribuyere faltas que den que hablar, y dijere: A esta mujer tomé, y me llegué a ella, y no la hallé virgen;
Deut.22:15 entonces el padre de la joven y su madre tomarán y sacarán las señales de la virginidad de la doncella a los ancianos de la ciudad, en la puerta;
Deut.22:16 y dirá el padre de la joven a los ancianos: Yo di mi hija a este hombre por mujer, y él la aborrece;
Deut.22:17 y he aquí, él le atribuye faltas que dan que hablar, diciendo: No he hallado virgen a tu hija; pero ved aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderán la vestidura delante de los ancianos de la ciudad.
Deut.22:18 Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán;
Deut.22:19 y le multarán en cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel; y la tendrá por mujer, y no podrá despedirla en todos sus días.
Deut.22:20 Mas si resultare ser verdad que no se halló virginidad en la joven,
Deut.22:21 entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán los hombres de su ciudad, y morirá, por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre; así quitarás el mal de en medio de ti.
Deut.22:22 Si fuere sorprendido alguno acostado con una mujer casada con marido, ambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer también; así quitarás el mal de Israel.
Deut.22:23 Si hubiere una muchacha virgen desposada con alguno, y alguno la hallare en la ciudad, y se acostare con ella;
Deut.22:24 entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad, y los apedrearéis, y morirán; la joven porque no dio voces en la ciudad, y el hombre porque humilló a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti.
Deut.22:25 Mas si un hombre hallare en el campo a la joven desposada, y la forzare aquel hombre, acostándose con ella, morirá solamente el hombre que se acostó con ella;
Deut.22:26 mas a la joven no le harás nada; no hay en ella culpa de muerte; pues como cuando alguno se levanta contra su prójimo y le quita la vida, así es en este caso.
Deut.22:27 Porque él la halló en el campo; dio voces la joven desposada, y no hubo quien la librase.
Deut.22:28 Cuando algún hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos;
Deut.22:29 entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días.
Deut.22:30 Ninguno tomará la mujer de su padre, ni profanará el lecho de su padre.
- * - * - * -
Mar.13:21 Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis.
Mar.13:22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos.
Mar.13:23 Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes.
La venida del Hijo del Hombre (Mt. 24. 29-35, 42-44; Lc. 21. 25-36)
Mar.13:24 Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor,
Mar.13:25 y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas.
Mar.13:26 Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria.
Mar.13:27 Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.
Mar.13:28 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.
Mar.13:29 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.
Mar.13:30 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
Mar.13:31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Mar.13:32 Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
Mar.13:33 Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.
Mar.13:34 Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.
Mar.13:35 Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana;
Mar.13:36 para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.
Mar.13:37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
MARZO 13.-
Quien nada arriesga, nada obtiene.-
¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?.- (2 Reyes 7:3).-
Querido lector, este libro fue escrito especialmente para la edificación de los creyentes, pero si tú aún no eres salvo nuestro corazón suspira por ti y quisiéramos de buena gana decirte una palabra que te sirva de bendición. Abre la Biblia, lee la historia de los leprosos y observa su posición, que es en mucho igual a la tuya. Si permaneces donde estás morirás, pero si vas a Jesús no morirás. «El que nada arriesgo nada obtiene», dice un antiguo proverbio; y en tu caso el riesgo no es grande. Si permaneces quieto en obstinada desesperación ninguno tendrá compasión de ti cuando venga tu ruina, pero si murieses buscando merced (si tal cosa fuere posible) serías objeto de universal simpatía. Nadie que rehúse mirar a Jesús se salva, mas sabes que, sea como fuere, algunos son salvos por creer en El, pues alguno de tus conocidos han alcanzado misericordia. Entonces, ¿por qué no la alcanzas tú también?. Los ninivitas dijeron: ¿Quién sabe? Obra tú sobre la misma esperanza y prueba la misericordia de Dios. Es tan espantoso morir, que si hubiese una simple paja a nuestro alcance, el instinto de conservación nos llevaría a asirnos de ella. Hasta aquí te he estado hablando de tu posición de incredulidad; ahora deseo asegurarte de parte del Señor, que si lo buscas lo hallarás. Jesús no echa fuera a ninguno que vaya a El. Si confías en El no morirás; al contrario, hallarás tesoros más ricos que el que hallaron los leprosos en el campo de los sirios. ¡Que el Espíritu Santo te anime a ir a Jesús en seguida! Si crees en El no creerás en vano. Y cuando te sientas salvado, anuncia a otros las buenas nuevas. No escondas tu paz; da primero los nuevas a los de la caso del Rey y únete a ella. Haz que el portero de la ciudad, el ministro, se informe de tu descubrimiento, y entonces proclama las buenas nuevas en todo lugar. Que el Señor te salve hoy antes que se pongo el sol.
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

No hay comentarios:
Publicar un comentario