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Is.61:1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

ME UNGIÓ DIOS...


 En la sinagoga de Nazaret el Señor Jesús, recién comenzado su ministerio, se levantó a leer y le fue dado el libro de los profetas, y halló lo escrito en el versículo de la fecha...
Luc.4:18 "El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos"; "...y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él".- 
 En Jesús habita toda la plenitud de la Deidad, Sobre El había una gracia especial, que va mas allá de lo fuerza creadora, de la fuerza de solo dar vida, de mantener todas las cosas con la palabra de Su poder, esa gracia se manifiesta en una unción para un servicio peculiar, un servicio mas profundo que alimentar o dar de beber o vestir, se ocupa, no solo de los cuerpos, para que sean sanados, sino de las almas para que sean regeneradas, libertadas, transformadas, curadas, pero para ello, había recibido la autorización y poder desde lo alto, pues pesaba sobre la humanidad la maldición del pecado, no podía ayudarlos sin volverse cómplice, necesitaba la unción, la ordenación, pues aunque siendo de la misma esencia y poder del Padre, no podría haber realizado esa obra primera de anunciar, sanar, libertar... 
 En El residía el Poder, pues a muchos que se acercaban para ser sanados, primero les aseguraba que sus pecados le eran perdonados, y esto sin sacrificio ni rito alguno sino solo un corazón arrepentido... Pero era necesario que el padeciese en la cruz del calvario para que se produjera la Obra completa, de otra manera podría haber sido efectiva pero observable respecto a la sentencia dicha "el alma que pecare, esa morirá..."
 La Iglesia, es el cuerpo de Cristo y tiene las mismas prerrogativas, pero ya está hecha la cabecera de playa para avanzar sobre terreno enemigo, pues la base está hecha, ya que Cristo "por todos murió...", ya está hecho... conforme a lo expresado por el apóstol Pablo en Rom.8:29 y 30 "Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos".  "Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó".
 Fijémonos que las palabras predestinó, llamó, justificó, glorificó, están todas en tiempo pasado, o seas que quiere decir que si estamos en Cristo, por el Espíritu Santo, ya estamos justificados, ya estamos glorificados, por eso le amamos y a los que aman a Dios todas las cosas, buenas o malas, les ayudan a bien, han recibido una unción para dar buenas nuevas a los pobres, libertar a los oprimidos por el diablo, a vendar a los quebrantados de corazón, en amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, en ocuparnos de la salvación de los que nos rodean sin estar indiferentes... podremos educarnos en esto y hacer todos los esfuerzos de carne, organizando y creyendo que hacemos la Obra del Señor haciendo e interpretando teológicamente, pero si no esta la unción, nunca lo podremos hacer de puro corazón, necesitamos orar en conjunto, reunirnos a orar en las congregaciones con ayunos para lograr ser revestidos de poder, pues el avivamiento esta en el mismo corazón del Padre que envió a su Hijo y fue ungido con el Espíritu Santo para realizar esa Obra tan portentosa de preparar un pueblo bien dispuesto, deseoso de buenas obras...
 Que el Señor de a Su pueblo aquella unción que hace la Obra del Espíritu Santo, la Obra que comenzó el Señor Jesucristo, el gran misionero, apóstol, profeta y Redentor, de cuyo costado mano sangre y agua, al igual que de la costilla de Adán fue tomada Eva, del costado traspasado del Redentor nace la Iglesia, Su esposa, que tiene las prerrogativas del corazón del Salvador y no nos ha dado espíritu de cobardía, sino el Espíritu de Poder y de dominio propio.-  
 Señor Jesús, ayúdanos a permanecer en Ti, por tu gloria y excelencia Amen.-





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-


Capítulo 17

Deut.17:1 No ofrecerás en sacrificio a Jehová tu Dios, buey o cordero en el cual haya falta o alguna cosa mala, pues es abominación a Jehová tu Dios. 
Deut.17:2 Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios traspasando su pacto, 
Deut.17:3 que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido; 
Deut.17:4 y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel; 
Deut.17:5 entonces sacarás a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrearás, y así morirán. 
Deut.17:6 Por dicho de dos o de tres testigos morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo. 
Deut.17:7 La mano de los testigos caerá primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo; así quitarás el mal de en medio de ti. 
Deut.17:8 Cuando alguna cosa te fuere difícil en el juicio, entre una clase de homicidio y otra, entre una clase de derecho legal y otra, y entre una clase de herida y otra, en negocios de litigio en tus ciudades; entonces te levantarás y recurrirás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; 
Deut.17:9 y vendrás a los sacerdotes levitas, y al juez que hubiere en aquellos días, y preguntarás; y ellos te enseñarán la sentencia del juicio. 
Deut.17:10 Y harás según la sentencia que te indiquen los del lugar que Jehová escogiere, y cuidarás de hacer según todo lo que te manifiesten. 
Deut.17:11 Según la ley que te enseñen, y según el juicio que te digan, harás; no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te declaren. 
Deut.17:12 Y el hombre que procediere con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar allí delante de Jehová tu Dios, o al juez, el tal morirá; y quitarás el mal de en medio de Israel. 
Deut.17:13 Y todo el pueblo oirá, y temerá, y no se ensoberbecerá

Instrucciones acerca de un rey 

Deut.17:14 Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores; 
Deut.17:15 ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano. 
Deut.17:16 Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino. 
Deut.17:17 Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.
Deut.17:18 Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; 
Deut.17:19 y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; 
Deut.17:20 para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.


Capítulo 18

Las porciones de los levitas 

Deut.18:1 Los sacerdotes levitas, es decir, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad en Israel; de las ofrendas quemadas a Jehová y de la heredad de él comerán. 
Deut.18:2 No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos; Jehová es su heredad, como él les ha dicho.
Deut.18:3 Y este será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espaldilla, las quijadas y el cuajar. 
Deut.18:4 Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás; 
Deut.18:5 porque le ha escogido Jehová tu Dios de entre todas tus tribus, para que esté para administrar en el nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre. 
Deut.18:6 Y cuando saliere un levita de alguna de tus ciudades de entre todo Israel, donde hubiere vivido, y viniere con todo el deseo de su alma al lugar que Jehová escogiere, 
Deut.18:7 ministrará en el nombre de Jehová su Dios como todos sus hermanos los levitas que estuvieren allí delante de Jehová. 
Deut.18:8 Igual ración a la de los otros comerá, además de sus patrimonios. 
Amonestación contra costumbres paganas 
Deut.18:9 Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. 
Deut.18:10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, 
Deut.18:11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. 
Deut.18:12 Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. 
Deut.18:13 Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.
Deut.18:14 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. 

Dios promete un profeta como Moisés 

Deut.18:15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis; 
Deut.18:16 conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera. 
Deut.18:17 Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. 
Deut.18:18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. 
Deut.18:19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.
Deut.18:20 El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. 
Deut.18:21 Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; 
Deut.18:22 si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él. 

Capítulo 19

Las ciudades de refugio - (Nm. 35.9-28) 

Deut.19:1 Cuando Jehová tu Dios destruya a las naciones cuya tierra Jehová tu Dios te da a ti, y tú las heredes, y habites en sus ciudades, y en sus casas; 
Deut.19:2 te apartarás tres ciudades en medio de la tierra que Jehová tu Dios te da para que la poseas. 
Deut.19:3 Arreglarás los caminos, y dividirás en tres partes la tierra que Jehová tu Dios te dará en heredad, y será para que todo homicida huya allí. 
Deut.19:4 Y este es el caso del homicida que huirá allí, y vivirá: aquel que hiriere a su prójimo sin intención y sin haber tenido enemistad con él anteriormente; 
Deut.19:5 como el que fuere con su prójimo al monte a cortar leña, y al dar su mano el golpe con el hacha para cortar algún leño, saltare el hierro del cabo, y diere contra su prójimo y éste muriere; aquél huirá a una de estas ciudades, y vivirá; 
Deut.19:6 no sea que el vengador de la sangre, enfurecido, persiga al homicida, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, no debiendo ser condenado a muerte por cuanto no tenía enemistad con su prójimo anteriormente. 
Deut.19:7 Por tanto yo te mando, diciendo: Separarás tres ciudades. 
Deut.19:8 Y si Jehová tu Dios ensanchare tu territorio, como lo juró a tus padres, y te diere toda la tierra que prometió dar a tus padres, 
Deut.19:9 siempre y cuando guardares todos estos mandamientos que yo te prescribo hoy, para ponerlos por obra; que ames a Jehová tu Dios y andes en sus caminos todos los días; entonces añadirás tres ciudades más a estas tres, 
Deut.19:10 para que no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad, y no seas culpado de derramamiento de sangre. 
Deut.19:11 Pero si hubiere alguno que aborreciere a su prójimo y lo acechare, y se levantare contra él y lo hiriere de muerte, y muriere; si huyere a alguna de estas ciudades, 
Deut.19:12 entonces los ancianos de su ciudad enviarán y lo sacarán de allí, y lo entregarán en mano del vengador de la sangre para que muera. 
Deut.19:13 No le compadecerás; y quitarás de Israel la sangre inocente, y te irá bien. 
Deut.19:14 En la heredad que poseas en la tierra que Jehová tu Dios te da, no reducirás los límites de la propiedad de tu prójimo, que fijaron los antiguos.

Leyes sobre el testimonio 

Deut.19:15 No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.
Deut.19:16 Cuando se levantare testigo falso contra alguno, para testificar contra él, 
Deut.19:17 entonces los dos litigantes se presentarán delante de Jehová, y delante de los sacerdotes y de los jueces que hubiere en aquellos días. 
Deut.19:18 Y los jueces inquirirán bien; y si aquel testigo resultare falso, y hubiere acusado falsamente a su hermano, 
Deut.19:19 entonces haréis a él como él pensó hacer a su hermano; y quitarás el mal de en medio de ti. 
Deut.19:20 Y los que quedaren oirán y temerán, y no volverán a hacer más una maldad semejante en medio de ti. 
Deut.19:21 Y no le compadecerás; vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.


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Capítulo 13

Jesús predice la destrucción del templo  (Mt. 24. 1-2; Lc. 21. 5-6) 

Mar.13:1 Saliendo Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios. 
Mar.13:2 Jesús, respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada. 

Señales antes del fin  (Mt. 24. 3-28; Lc. 21. 7-24; 17. 22-24) 

Mar.13:3 Y se sentó en el monte de los Olivos, frente al templo. Y Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron aparte: 
Mar.13:4 Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse? 
Mar.13:5 Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir: Mirad que nadie os engañe; 
Mar.13:6 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos. 
Mar.13:7 Mas cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que suceda así; pero aún no es el fin. 
Mar.13:8 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos. 
Mar.13:9 Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos. 
Mar.13:10 Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones.
Mar.13:11 Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
Mar.13:12 Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán. 
Mar.13:13 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Mar.13:14 Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. 
Mar.13:15 El que esté en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa; 
Mar.13:16 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa.
Mar.13:17 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 
Mar.13:18 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno; 
Mar.13:19 porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá. 
Mar.13:20 Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días.




Lecturas Matutinas de Spurgeon

MARZO 12.-

Amar al prójimo, pobre o rico.-

“Amarás a tu prójimo”.- (Mateo 5:43).-

 Ama a tu prójimo. Quizá él esté nadando en las riquezas y tú seas pobre y vivas en tu choza, que está justo al lado de su mansión señorial; ves todos los días sus lujos, sus linos finos y sus espléndidos banquetes. Dios le ha dado esos favores; no codicies sus riquezas ni pienses mal de él. Conténtate con tu propia suerte sino puedes mejorarla; pero no te fijes en tu prójimo, deseando que él sea como tú. Amalo, y entonces no lo envidiarás. Quizás, por otra porte, tú seas rico y residas cerca de un pobre. No te avergüences de llamarlo prójimo. Reconócelo, estás obligado a amarlo. El mundo considera a tus prójimos como inferiores tuyos. Pero, ¿en qué son inferiores? Ellos son más bien iguales a ti, pues «Dios de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres para que habitasen sobre toda la faz de lo tierra». Tus vestidos son mejores que los de ellos, pero tú de ninguna manera eres mejor que ellos. Ellos son seres humanos, ¿y qué eres tú más que eso? Procura ornar a tu prójimo aunque vista harapos y esté sumido en lo pobreza. Puede que digas: No puedo amar a mi prójimo porque en pago de todo el bien que le hago me devuelve ingratitud y desprecios. Si es así, eso te da un motivo aún mayor para el heroísmo del amor. ¿Prefieres ser un soldado mimado en lugar de estar dispuesto a soportar la ruda batalla del amor? El que se atreva a hacer más, ganará más. Si tus sendas de amor fueren ásperas, transítalas con valentía, amando a tus prójimos a pesar de todo. Amontona ascuas de fuego sobre sus cabezas, y si tus prójimos son difíciles de conformar, procura agradar no a ellos, sino o tu Maestro; y recuerda que si ellos desprecian tu amor, tu Maestro no, lo desprecia, y tu obra es tan aceptable delante de El como si hubiese sido aceptable delante de ellos. Ama a tu prójimo, porque haciéndolo así, estás siguiendo las huellas de Cristo.

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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