T R A S L A T E - Traducir esta Pagina

“¿Qué aprovechará el hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Marcos 8:36-37).-

¿CUANTO ES LA RENTA DEL EVANGELIO?

 Se hablaba a Lutero de un hombre que no tenía otro blanco en la vida que el de amontonar dinero. Un creyente había buscado presentarle el valor del Evangelio, pero la Palabra de la gracia de Dios no le interesaba en absoluto. Ante la bien intencionada insistencia, aquel hombre preguntó: «¿Cuánto rinde esto?»
 Lutero se contentó con responder al que en vano se había preocupado por el alma de ese hombre: «¿No tiene usted bellotas para ofrecerle?» Y como su interlocutor se mostraba sorprendido y confesara no entender el sentido de esas palabras, le contó una alegoría: «Un león hizo un gran banquete, al cual invitó a todos los animales, inclusive algunos cerdos. El festín constaba de los más delicados alimentos, pero los cerdos preguntaron si no se les podía ofrecer algunas bellotas. Así —prosiguió Lutero— ocurre con los hombres carnales. Usted les presenta las cosas de más alto valor, tales como no hay otras en el mundo (por ejemplo, la salvación eterna, la remisión de pecados, todo el valor de la gracia de Dios) y, como los cerdos de la fábula, desvían la cabeza y reclaman el grosero alimento de las ganancias materiales”.
 ¡Necio! dice Dios “al que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma”.
 Y para nosotros, creyentes, quienes profesamos poseer por la fe las verdaderas riquezas. ¿Qué precio tienen ellas realmente?  “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Colosenses 3:2).-
 Toda ganancia es una pérdida si nos hace difícil el desprendernos de los bienes terrenales, si nos hace difícil el renunciamiento a lo pasajero, recordemos que billetes y monedas puede haber muchos en nuestro poder, pero solo tenemos un alma y tiene que estar libre para volar hoy mismo a la presencia de quien son todas las cosas... A el sea toda la gloria... No se puede adorar a Dios y a las riquezas...
"...y dijo David: Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo.  Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos. Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre. (1º Crónicas 29:10-13)... Por que "Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores". (Salmo 37:16).- "pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa" (Marcos 4:19).- A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos (1º Tim. 6:17).- "Vamos ahora ricos...", "Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros".- (Sant.5: 2 y 3)... Señor ten misericordia de mi, yo quiero estar aquí, en la descripción de Apocalipsis 5:11 al 13 "Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos"... Así que, teniéndolo a El, lo tengo todo, todo, todo... Gloria a Su Nombre...

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-


La Epístola del Apóstol San Pablo a los
EFESIOS
                    
Capítulo 1


Salutación
Ef.1:1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:
Ef.1:2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.  


Bendiciones espirituales en Cristo  


Ef.1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,  
Ef.1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,  
Ef.1:5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,  
Ef.1:6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,  
Ef.1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,  
Ef.1:8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,  
Ef.1:9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo,  
Ef.1:10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.  
Ef.1:11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,  
Ef.1:12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.  
Ef.1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,  
Ef.1:14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.  


El espíritu de sabiduría y de revelación  


Ef.1:15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,  
Ef.1:16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,  
Ef.1:17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,  
Ef.1:18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,  
Ef.1:19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,  
Ef.1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,  
Ef.1:21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;  
Ef.1:22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,  
Ef.1:23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.  

Capítulo 4


Predicción del sitio de Jerusalén  


Ez.4:1 Tú, hijo de hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de ti, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalén.  
Ez.4:2 Y pondrás contra ella sitio, y edificarás contra ella fortaleza, y sacarás contra ella baluarte, y pondrás delante de ella campamento, y colocarás contra ella arietes alrededor.  
Ez.4:3 Tómate también una plancha de hierro, y ponla en lugar de muro de hierro entre ti y la ciudad; afirmarás luego tu rostro contra ella, y será en lugar de cerco, y la sitiarás. Es señal a la casa de Israel.  
Ez.4:4 Y tú te acostarás sobre tu lado izquierdo y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel. El número de los días que duermas sobre él, llevarás sobre ti la maldad de ellos.  
Ez.4:5 Yo te he dado los años de su maldad por el número de los días, trescientos noventa días; y así llevarás tú la maldad de la casa de Israel.  
Ez.4:6 Cumplidos éstos, te acostarás sobre tu lado derecho segunda vez, y llevarás la maldad de la casa de Judá cuarenta días; día por año, día por año te lo he dado.  
Ez.4:7 Al asedio de Jerusalén afirmarás tu rostro, y descubierto tu brazo, profetizarás contra ella.  
Ez.4:8 Y he aquí he puesto sobre ti ataduras, y no te volverás de un lado a otro, hasta que hayas cumplido los días de tu asedio.  
Ez.4:9 Y tú toma para ti trigo, cebada, habas, lentejas, millo y avena, y ponlos en una vasija, y hazte pan de ellos el número de los días que te acuestes sobre tu lado; trescientos noventa días comerás de él.  
Ez.4:10 La comida que comerás será de peso de veinte siclos  al día; de tiempo en tiempo la comerás.  
Ez.4:11 Y beberás el agua por medida, la sexta parte de un hin; de tiempo en tiempo la beberás.  
Ez.4:12 Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás a vista de ellos al fuego de excremento humano.  
Ez.4:13 Y dijo Jehová: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo, entre las naciones a donde los arrojaré yo.  
Ez.4:14 Y dije: ¡Ah, Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi juventud hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda.  
Ez.4:15 Y me respondió: He aquí te permito usar estiércol de bueyes en lugar de excremento humano para cocer tu pan.  
Ez.4:16 Me dijo luego: Hijo de hombre, he aquí quebrantaré el sustento del pan en Jerusalén; y comerán el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida y con espanto,  
Ez.4:17 para que al faltarles el pan y el agua, se miren unos a otros con espanto, y se consuman en su maldad.  


Capítulo 5


Ez.5:1 Y tú, hijo de hombre, tómate un cuchillo agudo, toma una navaja de barbero, y hazla pasar sobre tu cabeza y tu barba; toma después una balanza de pesar y divide los cabellos.  
Ez.5:2 Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad, cuando se cumplan los días del asedio; y tomarás una tercera parte y la cortarás con espada alrededor de la ciudad; y una tercera parte esparcirás al viento, y yo desenvainaré espada en pos de ellos.  
Ez.5:3 Tomarás también de allí unos pocos en número, y los atarás en la falda de tu manto.  
Ez.5:4 Y tomarás otra vez de ellos, y los echarás en medio del fuego, y en el fuego los quemarás; de allí saldrá el fuego a toda la casa de Israel.  
Ez.5:5 Así ha dicho Jehová el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las naciones y de las tierras alrededor de ella.  
Ez.5:6 Y ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en ellos.  
Ez.5:7 Por tanto, así ha dicho Jehová: ¿Por haberos multiplicado más que las naciones que están alrededor de vosotros, no habéis andado en mis mandamientos, ni habéis guardado mis leyes? Ni aun según las leyes de las naciones que están alrededor de vosotros habéis andado.  
Ez.5:8 Así, pues, ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra ti; sí, yo, y haré juicios en medio de ti ante los ojos de las naciones.  
Ez.5:9 Y haré en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa semejante, a causa de todas tus abominaciones.
Ez.5:10 Por eso los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres; y haré en ti juicios, y esparciré a todos los vientos todo lo que quedare de ti.  
Ez.5:11 Por tanto, vivo yo, dice Jehová el Señor, ciertamente por haber profanado mi santuario con todas tus abominaciones, te quebrantaré yo también; mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré yo misericordia.  
Ez.5:12 Una tercera parte de ti morirá de pestilencia y será consumida de hambre en medio de ti; y una tercera parte caerá a espada alrededor de ti; y una tercera parte esparciré a todos los vientos, y tras ellos desenvainaré espada.  
Ez.5:13 Y se cumplirá mi furor y saciaré en ellos mi enojo, y tomaré satisfacción; y sabrán que yo Jehová he hablado en mi celo, cuando cumpla en ellos mi enojo.  
Ez.5:14 Y te convertiré en soledad y en oprobio entre las naciones que están alrededor de ti, a los ojos de todo transeúnte.  
Ez.5:15 Y serás oprobio y escarnio y escarmiento y espanto a las naciones que están alrededor de ti, cuando yo haga en ti juicios con furor e indignación, y en reprensiones de ira. Yo Jehová he hablado.  
Ez.5:16 Cuando arroje yo sobre ellos las perniciosas saetas del hambre, que serán para destrucción, las cuales enviaré para destruiros, entonces aumentaré el hambre sobre vosotros, y quebrantaré entre vosotros el sustento del pan.  
Ez.5:17 Enviaré, pues, sobre vosotros hambre, y bestias feroces que te destruyan; y pestilencia y sangre pasarán por en medio de ti, y enviaré sobre ti espada. Yo Jehová he hablado.  

Capítulo 150


Exhortación a alabar a Dios con instrumentos de música
Aleluya.


Sal.150:1 Alabad a Dios en su santuario;
Alabadle en la magnificencia de su firmamento.
Sal.150:2 Alabadle por sus proezas;
Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.
Sal.150:3 Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa.
Sal.150:4 Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas.
Sal.150:5 Alabadle con címbalos resonantes;
Alabadle con címbalos de júbilo.
Sal.150:6 Todo lo que respira alabe a JAH.
Aleluya.

No hay comentarios: