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“Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano. Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas!” (Hechos 26:28-29).-

Las bendiciones del cristiano

 El cristiano tiene, en cuanto a bendiciones, una porción terrenal y una porción celestial y debe apreciar aquella sin descuidar esta.
 Mientras estaba en el desierto, el pueblo de Israel gozaba de los cuidados de Dios: cada mañana recogía el maná; la roca estaba siempre a su disposición para su agua; la nube le indicaba el camino y la columna de fuego lo protegía de noche. Dios habitaba en medio del pueblo en el tabernáculo. Israel marchaba hacia un país en el que Dios había escogido una ciudad para habitar, ya no más en una tienda sino en la magnífica gloria del Templo. Pero mientras aguardaba ese tiempo de bendición, Israel podía y debía regocijarse y bendecir a Dios.
 ¿No estamos en la misma situación, nosotros, los creyentes? Por cierto, las prometidas felicidades eternas deben llenar nuestros corazones de gozo y de alabanzas pero ¿menospreciaremos todos los recursos que Dios pone a nuestra disposición para el tiempo presente? ¿Olvidaríamos nuestra relación de hijos y todo lo que implica de santo afecto para el Señor en la comunión, el servicio y la alabanza? ¿Nos contentaríamos con saber que nuestros pecados son borrados sin querer vivir para Aquel que nos ha perdonado?
 La vida que Dios nos ha dado por la fe en su Hijo hace de nosotros, desde ya, hombres nuevos que hallan su placer en la lectura de la divina Palabra, en la oración o la alabanza, en la comunión con Dios y en el cumplimiento de las buenas obras que “Dios preparó de antemano”. ¿Eres de esta clase de cristiano?
 He visto muchos cristianos que no viven la vida abundante que Jesús nos vino a traer, conforme a lo que dice: "Yo he venido para que tengáis Vida y Vida en abundancia...", Muchos pesarosos y dolientes, pareciera que la vida cristiana fuese una carga, afligiéndose fuera del real de la oración y viviendo como una vida de derrotas... Vuelvo como ayer con lo del ladrón en la cruz junto a Jesús: A el le fue dicho, "hoy estarás conmigo en el paraíso...", pero cuando llegó la noche, todavía no había fallecido, le quebraron las piernas y lo tiraron al osario, pero él, ya estaba en el paraíso y sin dudas, su expirar no fue igual al del otro ladrón que murió sin Cristo.-
 A muchos cristianos les cabría la reprensión a la Iglesia de Efeso, "Pero tengo contra ti, que has descuidado tu primer amor..." Si bien junto con aquellos recursos espirituales, que son las armas de nuestra milicia tenemos también los recursos materiales los cuales son prodigados a la gran mayoría de los cristianos, en mayor abundancia de lo que necesitamos, y hemos de aplicar una mayordomía y no desperdiciar lo que El Señor nos ha confiado, hemos también de cultivar esa Vida abundante que vivía el apóstol Pablo que aunque encadenado, enfermo y afligido de tal manera que había quienes no lo reconocían como apóstol, no cesaba de anunciar el Evangelio y no se amilanó siquiera ante el Rey romano... O como Pedro y Juan frente al paralitico que dijo: "...No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy, en el Nombre de Jesús de Nazaret, levántate y anda...".- Si Señor, Amen y Amen.-

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-


Capítulo 7

Jesús sana al siervo de un centurión  (Mt. 8.5-13)

Luc.7:1 Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum.  
Luc.7:2 Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.  
Luc.7:3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.  
Luc.7:4 Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto;  
Luc.7:5 porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga.  
Luc.7:6 Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo;  
Luc.7:7 por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano.  
Luc.7:8 Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.  
Luc.7:9 Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.  
Luc.7:10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.  

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín  

Luc.7:11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.  
Luc.7:12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.  
Luc.7:13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.  
Luc.7:14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.  
Luc.7:15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.  
Luc.7:16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.  
Luc.7:17 Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.


Capítulo 8

Gen.8:1 Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.  
Gen.8:2 Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.  
Gen.8:3 Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.  
Gen.8:4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.  
Gen.8:5 Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.  
Gen.8:6 Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho,  
Gen.8:7 y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.  
Gen.8:8 Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.  
Gen.8:9 Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca.  
Gen.8:10 Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca.  
Gen.8:11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.  
Gen.8:12 Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.  
Gen.8:13 Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca.  
Gen.8:14 Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra.  
Gen.8:15 Entonces habló Dios a Noé, diciendo:  
Gen.8:16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.  
Gen.8:17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra.  
Gen.8:18 Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él.  
Gen.8:19 Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.  
Gen.8:20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.  
Gen.8:21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.   
Gen.8:22 Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.  

Capítulo 9

Pacto de Dios con Noé  

Gen.9:1 Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.
Gen.9:2 El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados.  
Gen.9:3 Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.  
Gen.9:4 Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.  
Gen.9:5 Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre.  
Gen.9:6 El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.
Gen.9:7 Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.  
Gen.9:8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:  
Gen.9:9 He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros;  
Gen.9:10 y con todo ser viviente que está con vosotros; aves, animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.  
Gen.9:11 Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.  
Gen.9:12 Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos:  
Gen.9:13 Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.  
Gen.9:14 Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes.  
Gen.9:15 Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne.  
Gen.9:16 Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra.
Gen.9:17 Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra.  

Embriaguez de Noé  

Gen.9:18 Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam es el padre de Canaán.  
Gen.9:19 Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos fue llena toda la tierra.  
Gen.9:20 Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña;  
Gen.9:21 y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda.  
Gen.9:22 Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera.  
Gen.9:23 Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre.  
Gen.9:24 Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven,  
Gen.9:25 y dijo:  
Maldito sea Canaán;  
Siervo de siervos será a sus hermanos.  
Gen.9:26 Dijo más:  
Bendito por Jehová mi Dios sea Sem,  
Y sea Canaán su siervo.  
Gen.9:27 Engrandezca Dios a Jafet,  
Y habite en las tiendas de Sem,  
Y sea Canaán su siervo.  
Gen.9:28 Y vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años.  
Gen.9:29 Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años; y murió.

Capítulo 10

Los descendientes de los hijos de Noé   (1 Cr. 1.5-23)

Gen.10:1 Estas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.  
Gen.10:2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.  
Gen.10:3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma.  
Gen.10:4 Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.  
Gen.10:5 De éstos se poblaron las costas, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.  
Gen.10:6 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.  
Gen.10:7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.  
Gen.10:8 Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra.  
Gen.10:9 Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová.  
Gen.10:10 Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar.  
Gen.10:11 De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala,  
Gen.10:12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.  
Gen.10:13 Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim,  
Gen.10:14 a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim.  
Gen.10:15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, a Het,  
Gen.10:16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,  
Gen.10:17 al heveo, al araceo, al sineo,  
Gen.10:18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos.  
Gen.10:19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, en dirección a Gerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa.  
Gen.10:20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
Gen.10:21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet.  
Gen.10:22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.  
Gen.10:23 Y los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas.  
Gen.10:24 Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.  
Gen.10:25 Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán.  
Gen.10:26 Y Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,  
Gen.10:27 Adoram, Uzal, Dicla,  
Gen.10:28 Obal, Abimael, Seba,  
Gen.10:29 Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán.  
Gen.10:30 Y la tierra en que habitaron fue desde Mesa en dirección de Sefar, hasta la región montañosa del oriente.  
Gen.10:31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.  
Gen.10:32 Estas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de éstos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio.


Capítulo 4

Oración vespertina de confianza en Dios
Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

Sal.4:1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.
Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;
Ten misericordia de mí, y oye mi oración.
Sal.4:2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,
Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah
Sal.4:3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;
Jehová oirá cuando yo a él clamare.
Sal.4:4 Temblad, y no pequéis;
Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah
Sal.4:5 Ofreced sacrificios de justicia,
Y confiad en Jehová.
Sal.4:6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?
Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
Sal.4:7 Tú diste alegría a mi corazón
Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.
Sal.4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré;

Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

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