"Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne".
"En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo". (Efesios 2:12-13).
"En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo". (Efesios 2:12-13).
Bueno es meditar de donde fuimos sacados.-
Le conviene al ser humano saber sobre la inmensidad de la gracia que nos ha sido concedida y acordarnos que “sin Cristo…”, no hay “esperanza…”, "...mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios. (1°Ped.1:21)
Aún cuando no estemos sin un dios o decimos que creemos en Dios, solo el Dios de Jesucristo es “el Dios de esperanza”,
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Rom.15:13).-
Por lo demás, bien se puede decir que “sin Cristo…”, los pecadores son “sin Dios…” (literal “ateos”).- estando separados de Dios por la pared de sus pecados.- “Acordaos…”, nosotros los creyentes hemos de acordarnos para adorar, para bendecir y para ser de bendición...
"Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos". (Deut.8:2).-
"Y acuérdate de que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos". (Deut.16:12)
"Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones; Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán".
"Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, Cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, Estableció los límites de los pueblos Según el número de los hijos de Israel".
"Porque la porción de Jehová es su pueblo; Jacob la heredad que le tocó" (Deut.32:7, 8 y 9).-
"De la Roca que te creó te olvidaste; Te has olvidado de Dios tu creador". (Deut.32:18)
"A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios; Que guarden sus mandamientos", (Sal.78:7).-
"Sino que se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado". (Sal.78:11)
"No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de la angustia;" (Sal.78:42)
"Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios". (Sal.103:2)
¿Para que nos sirve nuestra memoria, esa admirable facultad de la cual usamos a veces tan lamentablemente?, que Dios nos ayude para usarla siempre para dar gloria a Su santo Nombre y no para alimentar nuestro orgullo o para hacer mas grande nuestro dolor...
"Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel;"
"Lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí;"
"Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré."
"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias."
"Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
"Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré."
"Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca" Lamentaciones 3:19-25.-
Le conviene al ser humano saber sobre la inmensidad de la gracia que nos ha sido concedida y acordarnos que “sin Cristo…”, no hay “esperanza…”, "...mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios. (1°Ped.1:21)
Aún cuando no estemos sin un dios o decimos que creemos en Dios, solo el Dios de Jesucristo es “el Dios de esperanza”,
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Rom.15:13).-
Por lo demás, bien se puede decir que “sin Cristo…”, los pecadores son “sin Dios…” (literal “ateos”).- estando separados de Dios por la pared de sus pecados.- “Acordaos…”, nosotros los creyentes hemos de acordarnos para adorar, para bendecir y para ser de bendición...
"Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos". (Deut.8:2).-
"Y acuérdate de que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos". (Deut.16:12)
"Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones; Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán".
"Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, Cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, Estableció los límites de los pueblos Según el número de los hijos de Israel".
"Porque la porción de Jehová es su pueblo; Jacob la heredad que le tocó" (Deut.32:7, 8 y 9).-
"De la Roca que te creó te olvidaste; Te has olvidado de Dios tu creador". (Deut.32:18)
"A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios; Que guarden sus mandamientos", (Sal.78:7).-
"Sino que se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado". (Sal.78:11)
"No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de la angustia;" (Sal.78:42)
"Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios". (Sal.103:2)
¿Para que nos sirve nuestra memoria, esa admirable facultad de la cual usamos a veces tan lamentablemente?, que Dios nos ayude para usarla siempre para dar gloria a Su santo Nombre y no para alimentar nuestro orgullo o para hacer mas grande nuestro dolor...
"Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel;"
"Lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí;"
"Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré."
"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias."
"Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
"Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré."
"Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca" Lamentaciones 3:19-25.-
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 19
Jesús y Zaqueo
Luc.19:1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.
Luc.19:2 Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,
Luc.19:3 procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.
Luc.19:4 Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.
Luc.19:5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.
Luc.19:6 Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.
Luc.19:7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.
Luc.19:8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.
Luc.19:9 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.
Luc.19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Parábola de las diez minas
Luc.19:11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.
Luc.19:12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.
Luc.19:13 Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo.
Luc.19:14 Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.
Luc.19:15 Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.
Luc.19:16 Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.
Luc.19:17 El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.
Luc.19:18 Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas.
Luc.19:19 Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.
Luc.19:20 Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo;
Luc.19:21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.
Luc.19:22 Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
Luc.19:23 ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?
Luc.19:24 Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.
Luc.19:25 Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.
Luc.19:26 Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.
Luc.19:27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.
Capítulo 32
Jacob se prepara para el encuentro con Esaú
Gen.32:1 Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios.
Gen.32:2 Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim.
Gen.32:3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom.
Gen.32:4 Y les mandó diciendo: Así diréis a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y me he detenido hasta ahora;
Gen.32:5 y tengo vacas, asnos, ovejas, y siervos y siervas; y envío a decirlo a mi señor, para hallar gracia en tus ojos.
Gen.32:6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Vinimos a tu hermano Esaú, y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él.
Gen.32:7 Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angustió; y distribuyó el pueblo que tenía consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos campamentos.
Gen.32:8 Y dijo: Si viene Esaú contra un campamento y lo ataca, el otro campamento escapará.
Gen.32:9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien;
Gen.32:10 menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos.
Gen.32:11 Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos.
Gen.32:12 Y tú has dicho: Yo te haré bien, y tu descendencia será como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud.
Gen.32:13 Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú:
Gen.32:14 doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros,
Gen.32:15 treinta camellas paridas con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.
Gen.32:16 Y lo entregó a sus siervos, cada manada de por sí; y dijo a sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada.
Gen.32:17 Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿De quién eres? ¿y adónde vas? ¿y para quién es esto que llevas delante de ti?
Gen.32:18 entonces dirás: Es un presente de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú; y he aquí también él viene tras nosotros.
Gen.32:19 Mandó también al segundo, y al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis.
Gen.32:20 Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le seré acepto.
Gen.32:21 Pasó, pues, el presente delante de él; y él durmió aquella noche en el campamento.
Jacob lucha con el ángel en Peniel
Gen.32:22 Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.
Gen.32:23 Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.
Gen.32:24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba.
Gen.32:25 Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.
Gen.32:26 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.
Gen.32:27 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.
Gen.32:28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.
Gen.32:29 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.
Gen.32:30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.
Gen.32:31 Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera.
Gen.32:32 Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.
Capítulo 33
Reconciliación entre Jacob y Esaú
Gen.33:1 Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas.
Gen.33:2 Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos.
Gen.33:3 Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano.
Gen.33:4 Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron.
Gen.33:5 Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.
Gen.33:6 Luego vinieron las siervas, ellas y sus niños, y se inclinaron.
Gen.33:7 Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron.
Gen.33:8 Y Esaú dijo: ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor.
Gen.33:9 Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea para ti lo que es tuyo.
Gen.33:10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido.
Gen.33:11 Acepta, te ruego, mi presente que te he traído, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. E insistió con él, y Esaú lo tomó.
Gen.33:12 Y Esaú dijo: Anda, vamos; y yo iré delante de ti.
Gen.33:13 Y Jacob le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas.
Gen.33:14 Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco a poco al paso del ganado que va delante de mí y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir.
Gen.33:15 Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y Jacob dijo: ¿Para qué esto? Halle yo gracia en los ojos de mi señor.
Gen.33:16 Así volvió Esaú aquel día por su camino a Seir.
Gen.33:17 Y Jacob fue a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto, llamó el nombre de aquel lugar Sucot.
Gen.33:18 Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad.
Gen.33:19 Y compró una parte del campo, donde plantó su tienda, de mano de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien monedas.
Gen.33:20 Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel.
Capítulo 25
David implora dirección, perdón y protección
Salmo de David.
Sal.25:1 A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
Sal.25:2 Dios mío, en ti confío;
No sea yo avergonzado,
No se alegren de mí mis enemigos.
Sal.25:3 Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
Sal.25:4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;
Enséñame tus sendas.
Sal.25:5 Encamíname en tu verdad, y enséñame,
Porque tú eres el Dios de mi salvación;
En ti he esperado todo el día.
Sal.25:6 Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,
Que son perpetuas.
Sal.25:7 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;
Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,
Por tu bondad, oh Jehová.
Sal.25:8 Bueno y recto es Jehová;
Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.
Sal.25:9 Encaminará a los humildes por el juicio,
Y enseñará a los mansos su carrera.
Sal.25:10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,
Para los que guardan su pacto y sus testimonios.
Sal.25:11 Por amor de tu nombre, oh Jehová,
Perdonarás también mi pecado, que es grande.
Sal.25:12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová?
El le enseñará el camino que ha de escoger.
Sal.25:13 Gozará él de bienestar,
Y su descendencia heredará la tierra.
Sal.25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.
Sal.25:15 Mis ojos están siempre hacia Jehová,
Porque él sacará mis pies de la red.
Sal.25:16 Mírame, y ten misericordia de mí,
Porque estoy solo y afligido.
Sal.25:17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;
Sácame de mis congojas.
Sal.25:18 Mira mi aflicción y mi trabajo,
Y perdona todos mis pecados.
Sal.25:19 Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,
Y con odio violento me aborrecen.
Sal.25:20 Guarda mi alma, y líbrame;
No sea yo avergonzado, porque en ti confié.
Sal.25:21 Integridad y rectitud me guarden,
Porque en ti he esperado.
Sal.25:22 Redime, oh Dios, a Israel
De todas sus angustias.

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