1°Jn.4:13 En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
NOS HA DADO DE SU ESPÍRITU...
2ºTim.1:7 "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio".
2° Cor.1:22 "el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones".
2° Cor.5:5 "Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu".
2°Ped.1:4 "por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;"
1°Jn.5:20 "Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna".
1°Sam.30:23 "Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a los merodeadores que vinieron contra nosotros".
2°Cron.14:7 "Dijo, por tanto a Judá: Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres, puertas, y barras, ya que la tierra es nuestra: porque hemos buscado a Jehová nuestro Dios, lo hemos buscado, y él nos ha dado paz por todas partes. Edificaron pues, y fueron prosperados".
Sal.118:27 "Jehová es Dios, y nos ha dado luz; Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar".
Debe necesariamente conocerse si estamos en Dios, muchos se preocupan si la congregación es la correcta, no se trata de lugares, sino de comunión con el Padre y con el Hijo y si está en un lugar incorrecto, (no sin revelación o profecía) se moverá de congregación y será de bendición a donde vaya y no para sentarse a hacer religión...
Por ello, para que no hayan dudas, Dios Padre y su Hijo Jesucristo, han dado el Espíritu Santo para morar en los corazones, porque las promesas de Dios son como dice en 2° Cor.1:20 "porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios".
Para que no vivamos con los temores que aparecen, temor de la inseguridad en las calles, temores de sombras de muerte, temor de perder los empleos, temor de los resultados con nuestros hijos, de los resultados con la Congregación, temores del que dirán y por nuestra reputación que puede ser manchada gratuitamente, temor por la provisión diaria, temor de no poder cumplir con lo prometido, angustias por si nuestras labores son consideradas prefiriéndose a otras, temores por fracasos pasados, en lo familiar, en lo laboral, en lo ministerial...
El ser humano, ciego de nacimiento, no puede tener mejor luz, mejor guía, mejor compañero, mejor consuelo, mejor ayudador que el paracleto (uno que ha sido llamado a estar al lado de otro) como un abogado asignado, como un intercesor que hace de buena gana y sin esperar retribución, sino resultados...
Por ello los cristianos y en especial los siervos es que tienen una firmeza para no recurrir a la desesperanza cuando ven pocos resultados, cuando ven que alguien que prometía de pronto se divorcian los matrimonio, el joven y no tan joven que cae en pecado, no se desanima, porque hay una permanencia en el Espíritu Santo, una fuerza inconmovible... Muy pocos ven la entrega de los servicios hechos a Dios, (solo Dios sabe de nuestros esfuerzos) y muchos no consideran los trabajos, los desvelos, las veces que no se estuvo con la familia disfrutando sentados a la sombra de una árbol por estar visitando hogares, hospitales o anunciando el Evangelio, y otros trabajos como limpiar el salón, abrir a tiempo la casa de oración, la administración o atender los Santos Servicios etc. etc.
Hay alguien que indispensablemente tiene que estar en el corazón, y es el Espíritu Santo de Dios, se lo debe buscar con desesperación, "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas...", como el agua, como el alimento, es de vital importancia, el que no esta bautizado debe pedir, llorar, anhelar, pedirle a Dios que lo bautice, que lo llene, haga ayuno, ore fervorosamente, porque es una ayuda inestimable al cristiano para mantenerse firme sin desviarse a diestra ni a siniestra.
Ay!! de quien busca ayuda en otros, que hace política o marketing para sumar adeptos, pues uno a uno se deshojaran de su derredor, el grano quedará desnudo y si no está el germen de la vida en el, perecerá, pero si esta el Espíritu Santo, dice en Jn.12:24 "De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto". ha de morir "atando las victimas a los cuernos del altar" (entregando sus concupiscencias en oración) para que viva El Señor por el Espíritu Santo en el corazón, de otra manera habrá ahogado para si el hálito, el ruag de Dios en si mismo...
Es Espíritu Santo es Espíritu de Poder, de dominio propio, El da luz, guía, anima consuela y fortalece y da testimonio, no hace falta que nosotros digamos nada, pues si decimos, por mas que no queramos rozamos la vanagloria, Jesús decía que El no daba testimonio de si mismo, otro era el que daba testimonio de sus obras (Jn.5:32) y ese otro es el Espíritu Santo por lo cual también dice en 1°Jn.5:11 "Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo".
Gloria sean dadas a Dios por esta bendición tan grande, no solo de tener el Don de Jesucristo para la salvación y Redención sino de contar con el Don del Espíritu Santo para nuestro transitar en la plena gracia de Dios permaneciendo El en nosotros y nosotros en El... Aleluya...!!!
LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-
Capítulo 8
La buena tierra que han de poseer
Deut.8:1 Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres.
Deut.8:2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.
Deut.8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.
Deut.8:4 Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.
Deut.8:5 Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga.
Deut.8:6 Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y temiéndole.
Deut.8:7 Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes;
Deut.8:8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;
Deut.8:9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre.
Deut.8:10 Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.
Amonestación de no olvidar a Dios
Deut.8:11 Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy;
Deut.8:12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites,
Deut.8:13 y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente;
Deut.8:14 y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;
Deut.8:15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal;
Deut.8:16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;
Deut.8:17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.
Deut.8:18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.
Deut.8:19 Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.
Deut.8:20 Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová vuestro Dios.
Capítulo 9.-
Dios destruirá a las naciones de Canaán
Deut.9:1 Oye, Israel: tú vas hoy a pasar el Jordán, para entrar a desposeer a naciones más numerosas y más poderosas que tú, ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo;
Deut.9:2 un pueblo grande y alto, hijos de los anaceos, de los cuales tienes tú conocimiento, y has oído decir: ¿Quién se sostendrá delante de los hijos de Anac?
Deut.9:3 Entiende, pues, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti; y tú los echarás, y los destruirás en seguida, como Jehová te ha dicho.
Deut.9:4 No pienses en tu corazón cuando Jehová tu Dios los haya echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti.
Deut.9:5 No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.
La rebelión de Israel en Horeb - (Ex. 31.18 – 32:35)
Deut.9:6 Por tanto, sabe que no es por tu justicia que Jehová tu Dios te da esta buena tierra para tomarla; porque pueblo duro de cerviz eres tú.
Deut.9:7 Acuérdate, no olvides que has provocado la ira de Jehová tu Dios en el desierto; desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes a Jehová.
Deut.9:8 En Horeb provocasteis a ira a Jehová, y se enojó Jehová contra vosotros para destruiros.
Deut.9:9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua;
Deut.9:10 y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito según todas las palabras que os habló Jehová en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea.
Deut.9:11 Sucedió al fin de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.
Deut.9:12 Y me dijo Jehová: Levántate, desciende pronto de aquí, porque tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido; pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho una imagen de fundición.
Deut.9:13 Y me habló Jehová, diciendo: He observado a ese pueblo, y he aquí que es pueblo duro de cerviz.
Deut.9:14 Déjame que los destruya, y borre su nombre de debajo del cielo, y yo te pondré sobre una nación fuerte y mucho más numerosa que ellos.
Deut.9:15 Y volví y descendí del monte, el cual ardía en fuego, con las tablas del pacto en mis dos manos.
Deut.9:16 Y miré, y he aquí habíais pecado contra Jehová vuestro Dios; os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos pronto del camino que Jehová os había mandado.
Deut.9:17 Entonces tomé las dos tablas y las arrojé de mis dos manos, y las quebré delante de vuestros ojos.
Deut.9:18 Y me postré delante de Jehová como antes, cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí agua, a causa de todo vuestro pecado que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehová para enojarlo.
Deut.9:19 Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruiros. Pero Jehová me escuchó aun esta vez.
Deut.9:20 Contra Aarón también se enojó Jehová en gran manera para destruirlo; y también oré por Aarón en aquel entonces.
Deut.9:21 Y tomé el objeto de vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y lo quemé en el fuego, y lo desmenucé moliéndolo muy bien, hasta que fue reducido a polvo; y eché el polvo de él en el arroyo que descendía del monte.
Deut.9:22 También en Tabera, en Masah y en Kibrot-hataava provocasteis a ira a Jehová.
Deut.9:23 Y cuando Jehová os envió desde Cades-barnea, diciendo: Subid y poseed la tierra que yo os he dado, también fuisteis rebeldes al mandato de Jehová vuestro Dios, y no le creísteis, ni obedecisteis a su voz.
Deut.9:24 Rebeldes habéis sido a Jehová desde el día que yo os conozco.
Deut.9:25 Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir.
Deut.9:26 Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa.
Deut.9:27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza de este pueblo, ni a su impiedad ni a su pecado,
Deut.9:28 no sea que digan los de la tierra de donde nos sacaste: Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había prometido, o porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto.
Deut.9:29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.
Capítulo 10
El pacto renovado - (Ex. 34.1-10)
Deut.10:1 En aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera;
Deut.10:2 y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrás en el arca.
Deut.10:3 E hice un arca de madera de acacia, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano.
Deut.10:4 Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y me las dio Jehová.
Deut.10:5 Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó.
Deut.10:6 (Después salieron los hijos de Israel de Beerot-bene- jaacán a Mosera; allí murió Aarón, y allí fue sepultado, y en lugar suyo tuvo el sacerdocio su hijo Eleazar.
Deut.10:7 De allí partieron a Gudgoda, y de Gudgoda a Jotbata, tierra de arroyos de aguas.
Deut.10:8 En aquel tiempo apartó Jehová la tribu de Leví para que llevase el arca del pacto de Jehová, para que estuviese delante de Jehová para servirle, y para bendecir en su nombre, hasta hoy,
Deut.10:9 por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos; Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.)
Deut.10:10 Y yo estuve en el monte como los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y Jehová también me escuchó esta vez, y no quiso Jehová destruirte.
Deut.10:11 Y me dijo Jehová: Levántate, anda, para que marches delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré a sus padres que les había de dar.
Lo que Dios exige
Deut.10:12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;
Deut.10:13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
Deut.10:14 He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella.
Deut.10:15 Solamente de tus padres se agradó Jehová para amarlos, y escogió su descendencia después de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como en este día.
Deut.10:16 Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.
Deut.10:17 Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho;
Deut.10:18 que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido.
Deut.10:19 Amaréis, pues, al extranjero; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
Deut.10:20 A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás.
Deut.10:21 El es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.
Deut.10:22 Con setenta personas descendieron tus padres a Egipto, y ahora Jehová te ha hecho como las estrellas del cielo en multitud.
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La higuera maldecida se seca (Mt. 21. 19-22)
Mar.11:20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
Mar.11:21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Mar.11:22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
Mar.11:23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
Mar.11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Mar.11:25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
Mar.11:26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.
La autoridad de Jesús (Mt. 21. 23-27; Lc. 20. 1-8)
Mar.11:27 Volvieron entonces a Jerusalén; y andando él por el templo, vinieron a él los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos,
Mar.11:28 y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio autoridad para hacer estas cosas?
Mar.11:29 Jesús, respondiendo, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme, y os diré con qué autoridad hago estas cosas.
Mar.11:30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres? Respondedme.
Mar.11:31 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
Mar.11:32 ¿Y si decimos, de los hombres...? Pero temían al pueblo, pues todos tenían a Juan como un verdadero profeta.
Mar.11:33 Así que, respondiendo, dijeron a Jesús: No sabemos. Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.
Lecturas Matutinas de Spurgeon
MARZO 9.-
Contemplando toda su perfección y belleza
“…Todo Él codiciable” (Cantares 5:16).-
La belleza superlativa de Jesús es enteramente atractiva; no tanto con el fin de que sea admirada, sino para que sea amada. Jesús es más que agradable y hermoso, es codiciable. Sin duda alguna el pueblo de Dios puede justificar plenamente el uso de esta áurea palabra, pues Jesús es el objeto de su más ardiente amor, fundado en la excelencia intrínseca de su persona y en la completa perfección de sus encantos. Mirad, oh discípulos de Jesús, los labios de nuestro Maestro y decid, ¿no son dulcísimos? ¿No hacen sus palabras arder nuestros corazones mientras nos habla en el camino? Contemplad, adoradores de Emmanuel, su cabeza ceñida de oro finísimo, y contestad: ¿no son para vosotros preciosos sus pensamientos? ¿No se embalsama con afecto vuestra adoración mientras os inclináis reverentes ante aquel rastro que es cual Líbano, excelente como los cedros? ¿No hay encantos en sus facciones y no es fragante toda su persona por el perfume de suaves ungüentos, que hacen que los suyos lo amen? ¿Hay algún miembro de su glorioso cuerpo que no sea atractivo, alguna parte de su persona que no sea puro imán para nuestras almas, algún ministerio que no sea una fuerte cuerda que ata nuestro corazón? Nuestro amor no es solo como sello puesto sobre su corazón, sino que está también unido a su poderoso brazo. No hay una sola parte de su ser en la que el amor no se fije. Debemos imitar su vida entera; hemos de poseer su carácter. En los otros seres vemos alguna falta, pero en El todo es perfección. Aun el mejor de sus favorecidos santos tiene manchas en sus vestidos y arrugas en su frente; El, en cambio, es toda belleza. Todos los soles terrenales tienen sus manchas; el mundo tiene sus desiertos. No podemos amar todo lo amable, pera Cristo es oro sin mezcla, luz sin tinieblas, gloria sin nube. «El es del todo codiciable».
Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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