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Gal.6:8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 

EL QUE SIEMBRA PARA EL ESPÍRITU...


Luc.1:46 y 47 "Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor;" "Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador".- 
 Visto que no somos cuerpo y alma solamente tenemos un espíritu, por lo cual el alma se aferra o a la carnalidad o a lo espiritual, y de esto se nos habla en Ecl.11:3 "Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará". quiere decir el alma como el árbol del ser, se inclinará hacia la luz o hacia las tinieblas y de esto no se trata de hacer bienes aquí y allá según mis conveniencias, porque los que siembran, si bien buscan sembrar lo que mas les reditúa, no lo hacen sin adquirir los compromisos de preparar la tierra, de poner la semilla, de regarla, de cuidar las plantas de podarlas y esto exige muchos esfuerzos, desvelos y compromiso personal... (Como lo hacemos para trabajar en lo secular si queremos que sean fructífero y redituable)... 
 Algunos piensan que siembra para el Espíritu por ser solidarios en alguna que otra ocasión, y eso esta muy bien, pero hasta los pecadores o pecadoras irredentos son solidarios en un incendio, en una inundación, en dar hasta un plato de comida de vez en cuando a un necesitado, pero tomar el compromiso, lo que se dice tomar compromiso, muy pocos...
 Hoy en las congregaciones nos encontramos con muchos "hermanos" que <ellos colaboran...> nada mas eh!... Pero tomar responsabilidades Nooo!!! por que no saben si van a poder cumplir, por que tiene otra quintita, otro huerto, otra finca que cuidar... pero nuestro Señor y Salvador nos dice en Mat.6:33 y 34 "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas". "Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal".-
 Hemos de sembrar para el Espíritu teniendo un tiempo de adoración con Dios, velar manteniendo la comunión con Dios, sentado, arrodillado, caminando o haciendo alguna tarea, pensando en el cielo, cantando alguna alabanza, haciendo que el Espíritu se contacte con nuestro espíritu y el alma se sienta a gusto bebiendo de esa agua...
 Hemos de sembrar para el Espíritu teniendo un tiempo de lectura bíblica para edificar nuestra alma, el pueblo perece por falta de sabiduría, leer las Escrituras, meditar en ellas, escudrinarlas y pedirle a quien la inspiró, que es el Espíritu Santo nos las revele, por el que Espíritu es nuestro ayo, nuestro maestro y el nos guiará a toda verdad..
 Hemos de sembrar para el Espíritu teniendo momento de oración, somos sacerdotes de Dios, en ningún momento el Señor dijo que habría sacerdotes y laicos, en la Iglesia del Dios vivo, no hay laicado, los ciento veinte en el Pentecostés, dice que "todos fueron llenos del Espíritu Santo", aunque hay diferentes ministerios, todos tienen la misma responsabilidad que el siervo, o como se le llame a este, anciano, pastor, diacono o encargado de la obra, de entrar en oración privada y pedir perdón penitentemente por sus pecados, con análisis de conciencia, de pedir por todos los que le rodean, por las autoridades, por el clima, por su familia, esto es una parte especial de la siembra cuando riega con lágrimas cada semilla una por una...
 Hemos de sembrar para el Espíritu ofrendando para la Obra de Dios, aquí no se trata de diezmar, el diezmo era la heredad de los hijos de Leví, ahora en el Nuevo Pacto, todos somos hijos de Leví, de Abraham, todos somos primogénitos, y Dios no pide un compromiso en esta parte, no dice "Dame hijo mio tu dinero", sino que dice: "Dame hijo mío tu corazón...", porque Dios ama al dador alegre, y el apóstol Pablo dice en 1ºCor.16:2 "Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas". Pero en el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo no dice que haya que diezmar y menos dinero, ni los apóstoles que eran judaizantes en el Concilio de Jerusalen hablaron nada sobre el diezmo diciendo en Hec.15:28 y 29 "Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:" "que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien...". Pero esto último no debe a alentarnos a ser avaros sino generosos por la Obra del Señor pues también dice el Señor Jesús en Mat.5:20 "Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". y en otro lugar dice: "de lo que recibimos de tu mano te damos..." y también "mía es la plata y mío es el oro..." por lo que debemos usar el dinero con temor, sobriamente, para las necesidades y no para deleites carnales, teniendo este cuidado también estaremos sembrando para el Espíritu...
 Hemos de sembrar para el Espíritu cuidando nuestro testimonio, si el siervo de Dios que esta al frente de la Obra no se emborracha y seria acusado por ello si lo hiciera, porque muchos congregantes se toman licencias variadas, pues hasta se oye de fornicaciones o adulterios, de palabrotas, malos gestos, con un montón de frutos de la carne... Si el siervo va vestido con un pantalón largo que cubra sus tobillos y holgado para que no estén en relieve sus glúteos y su zona inguinal y con una camisa holgada también para no resaltar sus biceps con mangas, (pues ello sería también sembrar para la carne), ¿por que no guardamos todos ese testimonio ante los incrédulos? Lo mismo las siervas de Dios, ninguna iría en prendas ajustadas sino holgadas para no poner en relieve ni su busto, ni sus glúteos ni su zona inguinal, con prendas suficientemente largas para no presentar sensuales sus piernas ni tampoco su escote, como dice el apóstol Pablo en 1ºTim.2:9 "Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia..." 
 Hemos de Sembrar para el Espíritu evangelizando a otros, un creyente que ha sido impactado por el amor de Jesucristo no debería quedarse callado, pero si se queda callado al respecto esta demostrando su enorme egoísmo y a su vez esta frenando el avance del reino de Dios. Si no sentimos esta necesidad es una señal que nuestras alforjas están llenas de otras semillas, pero si pedimos a Dios por esto siempre encontraremos diversas formas de compartir el amor de Dios y el mensaje de Jesús, que es nuestra gran comisión.
 Hemos de sembrar para el Espíritu tomando compromisos en la Obra de Dios poniendo a disposición nuestro talentos y habilidades que nos vienen de nacimiento o los dones que son los dones del Espíritu para la edificación del cuerpo de Cristo que es la Iglesia...
 Señor Jesús, ayúdame, yo quiero cosechar Vida eterna, ayúdame a sembrar para el Espíritu que es lo que realmente me voy a llevar, conforma a las palabra de Cristo Jesús en Mat.6:19 al 21 "No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;" "sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan." "Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón..."





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-


Capítulo 13

Tierra aún sin conquistar  

Jos.13:1 Siendo Josué ya viejo, entrado en años, Jehová le dijo: Tú eres ya viejo, de edad avanzada, y queda aún mucha tierra por poseer.  
Jos.13:2 Esta es la tierra que queda: todos los territorios de los filisteos, y todos los de los gesureos;  
Jos.13:3 desde Sihor, que está al oriente de Egipto, hasta el límite de Ecrón al norte, que se considera de los cananeos; de los cinco príncipes de los filisteos, el gazeo, el asdodeo, el ascaloneo, el geteo y el ecroneo; también los aveos;  
Jos.13:4 al sur toda la tierra de los cananeos, y Mehara, que es de los sidonios, hasta Afec, hasta los límites del amorreo;  
Jos.13:5 la tierra de los giblitas, y todo el Líbano hacia donde sale el sol, desde Baal-gad al pie del monte Hermón, hasta la entrada de Hamat;  
Jos.13:6 todos los que habitan en las montañas desde el Líbano hasta Misrefotmaim, todos los sidonios; yo los exterminaré delante de los hijos de Israel; solamente repartirás tú por suerte el país a los israelitas por heredad, como te he mandado.  
Jos.13:7 Reparte, pues, ahora esta tierra en heredad a las nueve tribus, y a la media tribu de Manasés. Jos.13:8 Porque los rubenitas y gaditas y la otra mitad de Manasés recibieron ya su heredad, la cual les dio Moisés al otro lado del Jordán al oriente, según se la dio Moisés siervo de Jehová;  
Jos.13:9 desde Aroer, que está a la orilla del arroyo de Arnón, y la ciudad que está en medio del valle, y toda la llanura de Medeba, hasta Dibón;  
Jos.13:10 todas las ciudades de Sehón rey de los amorreos, el cual reinó en Hesbón, hasta los límites de los hijos de Amón;  
Jos.13:11 y Galaad, y los territorios de los gesureos y de los maacateos, y todo el monte Hermón, y toda la tierra de Basán hasta Salca;  
Jos.13:12 todo el reino de Og en Basán, el cual reinó en Astarot y en Edrei, el cual había quedado del resto de los refaítas; pues Moisés los derrotó, y los echó.  
Jos.13:13 Mas a los gesureos y a los maacateos no los echaron los hijos de Israel, sino que Gesur y Maaca habitaron entre los israelitas hasta hoy.  

El territorio que distribuyó Moisés  

Jos.13:14 Pero a la tribu de Leví no dio heredad; los sacrificios de Jehová Dios de Israel son su heredad, como él les había dicho. 
Jos.13:15 Dio, pues, Moisés a la tribu de los hijos de Rubén conforme a sus familias.  
Jos.13:16 Y fue el territorio de ellos desde Aroer, que está a la orilla del arroyo de Arnón, y la ciudad que está en medio del valle, y toda la llanura hasta Medeba;  
Jos.13:17 Hesbón, con todas sus ciudades que están en la llanura; Dibón, Bamot-baal, Bet-baal-meón, Jos.13:18 Jahaza, Cademot, Mefaat,  
Jos.13:19 Quiriataim, Sibma, Zaret-sahar en el monte del valle,  
Jos.13:20 Bet-peor, las laderas de Pisga, Bet-jesimot,  
Jos.13:21 todas las ciudades de la llanura, y todo el reino de Sehón rey de los amorreos, que reinó en Hesbón, al cual derrotó Moisés, y a los príncipes de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, príncipes de Sehón que habitaban en aquella tierra.  
Jos.13:22 También mataron a espada los hijos de Israel a Balaam el adivino, hijo de Beor, entre los demás que mataron.  
Jos.13:23 Y el Jordán fue el límite del territorio de los hijos de Rubén. Esta fue la heredad de los hijos de Rubén conforme a sus familias, estas ciudades con sus aldeas.  
Jos.13:24 Dio asimismo Moisés a la tribu de Gad, a los hijos de Gad, conforme a sus familias.  
Jos.13:25 El territorio de ellos fue Jazer, y todas las ciudades de Galaad, y la mitad de la tierra de los hijos de Amón hasta Aroer, que está enfrente de Rabá.  
Jos.13:26 Y desde Hesbón hasta Ramat-mizpa, y Betonim; y desde Mahanaim hasta el límite de Debir;  
Jos.13:27 y en el valle, Bet-aram, Bet-nimra, Sucot y Zafón, resto del reino de Sehón rey de Hesbón; el Jordán y su límite hasta el extremo del mar de Cineret al otro lado del Jordán, al oriente.  
Jos.13:28 Esta es la heredad de los hijos de Gad por sus familias, estas ciudades con sus aldeas.  
Jos.13:29 También dio Moisés heredad a la media tribu de Manasés; y fue para la media tribu de los hijos de Manasés, conforme a sus familias.  
Jos.13:30 El territorio de ellos fue desde Mahanaim, todo Basán, todo el reino de Og rey de Basán, y todas las aldeas de Jair que están en Basán, sesenta poblaciones,  
Jos.13:31 y la mitad de Galaad, y Astarot y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán, para los hijos de Maquir hijo de Manasés, para la mitad de los hijos de Maquir conforme a sus familias.  
Jos.13:32 Esto es lo que Moisés repartió en heredad en los llanos de Moab, al otro lado del Jordán de Jericó, al oriente.  
Jos.13:33 Mas a la tribu de Leví no dio Moisés heredad; Jehová Dios de Israel es la heredad de ellos, como él les había dicho. 


Capítulo 14

Canaán repartida por suerte  

Jos.14:1 Esto, pues, es lo que los hijos de Israel tomaron por heredad en la tierra de Canaán, lo cual les repartieron el sacerdote Eleazar, Josué hijo de Nun, y los cabezas de los padres de las tribus de los hijos de Israel.  
Jos.14:2 Por suerte se les dio su heredad, como Jehová había mandado a Moisés que se diera a las nueve tribus y a la media tribu. 
Jos.14:3 Porque a las dos tribus y a la media tribu les había dado Moisés heredad al otro lado del Jordán; mas a los levitas no les dio heredad entre ellos.  
Jos.14:4 Porque los hijos de José fueron dos tribus, Manasés y Efraín; y no dieron parte a los levitas en la tierra sino ciudades en que morasen, con los ejidos de ellas para sus ganados y rebaños.  
Jos.14:5 De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel en el repartimiento de la tierra.  

Caleb recibe Hebrón  

Jos.14:6 Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. 
Jos.14:7 Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. 
Jos.14:8 Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios.  
Jos.14:9 Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios. 
Jos.14:10 Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años.  
Jos.14:11 Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.  
Jos.14:12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.  
Jos.14:13 Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad.  
Jos.14:14 Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone cenezeo, hasta hoy, por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel.  
Jos.14:15 Mas el nombre de Hebrón fue antes Quiriat-arba; porque Arba fue un hombre grande entre los anaceos. Y la tierra descansó de la guerra.  


Capítulo 15 

El territorio de Judá  

Jos.15:1 La parte que tocó en suerte a la tribu de los hijos de Judá, conforme a sus familias, llegaba hasta la frontera de Edom, teniendo el desierto de Zin al sur como extremo meridional.  
Jos.15:2 Y su límite por el lado del sur fue desde la costa del Mar Salado, desde la bahía que mira hacia el sur;  
Jos.15:3 y salía hacia el sur de la subida de Acrabim, pasando hasta Zin; y subiendo por el sur hasta Cades-barnea, pasaba a Hezrón, y subiendo por Adar daba vuelta a Carca.  
Jos.15:4 De allí pasaba a Asmón, y salía al arroyo de Egipto, y terminaba en el mar. Este, pues, os será el límite del sur.  
Jos.15:5 El límite oriental es el Mar Salado hasta la desembocadura del Jordán. Y el límite del lado del norte, desde la bahía del mar en la desembocadura del Jordán;  
Jos.15:6 y sube este límite por Bet-hogla, y pasa al norte de Bet-arabá, y de aquí sube a la piedra de Bohán hijo de Rubén.  
Jos.15:7 Luego sube a Debir desde el valle de Acor; y al norte mira sobre Gilgal, que está enfrente de la subida de Adumín, que está al sur del arroyo; y pasa hasta las aguas de En-semes, y sale a la fuente de Rogel.  
Jos.15:8 Y sube este límite por el valle del hijo de Hinom al lado sur del jebuseo, que es Jerusalén. Luego sube por la cumbre del monte que está enfrente del valle de Hinom hacia el occidente, el cual está al extremo del valle de Refaim, por el lado del norte.  
Jos.15:9 Y rodea este límite desde la cumbre del monte hasta la fuente de las aguas de Neftoa, y sale a las ciudades del monte de Efrón, rodeando luego a Baala, que es Quiriat-jearim.  
Jos.15:10 Después gira este límite desde Baala hacia el occidente al monte de Seir; y pasa al lado del monte de Jearim hacia el norte, el cual es Quesalón, y desciende a Bet-semes, y pasa a Timna.  
Jos.15:11 Sale luego al lado de Ecrón hacia el norte; y rodea a Sicrón, y pasa por el monte de Baala, y sale a Jabneel y termina en el mar.  
Jos.15:12 El límite del occidente es el Mar Grande. Este fue el límite de los hijos de Judá, por todo el contorno, conforme a sus familias.  

Caleb conquista Hebrón y Debir    (Jue. 1.10-15)  

Jos.15:13 Mas a Caleb hijo de Jefone dio su parte entre los hijos de Judá, conforme al mandamiento de Jehová a Josué; la ciudad de Quiriat-arba padre de Anac, que es Hebrón. 
Jos.15:14 Y Caleb echó de allí a los tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimán y Talmai, hijos de Anac. 
Jos.15:15 De aquí subió contra los que moraban en Debir; y el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer.  
Jos.15:16 Y dijo Caleb: Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer.  
Jos.15:17 Y la tomó Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y él le dio su hija Acsa por mujer.  
Jos.15:18 Y aconteció que cuando la llevaba, él la persuadió que pidiese a su padre tierras para labrar. Ella entonces se bajó del asno. Y Caleb le dijo: ¿Qué tienes?  
Jos.15:19 Y ella respondió: Concédeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame también fuentes de aguas. El entonces le dio las fuentes de arriba, y las de abajo.  

Las ciudades de Judá 

Jos.15:20 Esta, pues, es la heredad de la tribu de los hijos de Judá por sus familias.  
Jos.15:21 Y fueron las ciudades de la tribu de los hijos de Judá en el extremo sur, hacia la frontera de Edom: Cabseel, Edar, Jagur,  
Jos.15:22 Cina, Dimona, Adada,  
Jos.15:23 Cedes, Hazor, Itnán,  
Jos.15:24 Zif, Telem, Bealot,  
Jos.15:25 Hazor-hadata, Queriot, Hezrón (que es Hazor),  
Jos.15:26 Amam, Sema, Molada,  
Jos.15:27 Hazar-gada, Hesmón, Bet-pelet,  
Jos.15:28 Hazar-sual, Beerseba, Bizotia,  
Jos.15:29 Baala, Iim, Esem,  
Jos.15:30 Eltolad, Quesil, Horma,  
Jos.15:31 Siclag, Madmana, Sansana,  
Jos.15:32 Lebaot, Silhim, Aín y Rimón; por todas veintinueve ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:33 En las llanuras, Estaol, Zora, Asena,  
Jos.15:34 Zanoa, En-ganim, Tapúa, Enam,  
Jos.15:35 Jarmut, Adulam, Soco, Azeca,  
Jos.15:36 Saaraim, Aditaim, Gedera y Gederotaim; catorce ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:37 Zenán, Hadasa, Migdal-gad,  
Jos.15:38 Dileán, Mizpa, Jocteel,  
Jos.15:39 Laquis, Boscat, Eglón,  
Jos.15:40 Cabón, Lahmam, Quitlis,  
Jos.15:41 Gederot, Bet-dagón, Naama y Maceda; dieciséis ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:42 Libna, Eter, Asán,  
Jos.15:43 Jifta, Asena, Nezib,  
Jos.15:44 Keila, Aczib y Maresa; nueve ciudades con sus aldeas. 
Jos.15:45 Ecrón con sus villas y sus aldeas.  
Jos.15:46 Desde Ecrón hasta el mar, todas las que están cerca de Asdod con sus aldeas.  
Jos.15:47 Asdod con sus villas y sus aldeas; Gaza con sus villas y sus aldeas hasta el río de Egipto, y el Mar Grande con sus costas.  
Jos.15:48 Y en las montañas, Samir, Jatir, Soco,  
Jos.15:49 Dana, Quiriat-sana (que es Debir);  
Jos.15:50 Anab, Estemoa, Anim,  
Jos.15:51 Gosén, Holón y Gilo; once ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:52 Arab, Duma, Esán,  
Jos.15:53 Janum, Bet-tapúa, Afeca,  
Jos.15:54 Humta, Quiriat-arba (la cual es Hebrón) y Sior; nueve ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:55 Maón, Carmel, Zif, Juta,  
Jos.15:56 Jezreel, Jocdeam, Zanoa,  
Jos.15:57 Caín, Gabaa y Timna; diez ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:58 Halhul, Bet-sur, Gedor,  
Jos.15:59 Maarat, Bet-anot y Eltecón; seis ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:60 Quiriat-baal (que es Quiriat-jearim) y Rabá; dos ciudades con sus aldeas.  
Jos.15:61 En el desierto, Bet-arabá, Midín, Secaca,  
Jos.15:62 Nibsán, la Ciudad de la Sal y Engadi; seis ciudades con sus aldeas. 
Jos.15:63 Mas a los jebuseos que habitaban en Jerusalén, los hijos de Judá no pudieron arrojarlos; y ha quedado el jebuseo en Jerusalén con los hijos de Judá hasta hoy. 


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Capítulo 2

Nacimiento de Jesús (Mt. 1.18-25) 

Luc.2:1 Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado.  
Luc.2:2 Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria.  
Luc.2:3 E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad.  
Luc.2:4 Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David;  
Luc.2:5 para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.  
Luc.2:6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.  
Luc.2:7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. 

Los ángeles y los pastores  

Luc.2:8 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.  
Luc.2:9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.  
Luc.2:10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:  
Luc.2:11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.  
Luc.2:12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.  
Luc.2:13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:  
Luc.2:14 ¡Gloria a Dios en las alturas,  
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!  
Luc.2:15 Sucedió que cuando los ángeles su fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Luc.2:16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.  
Luc.2:17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.  
Luc.2:18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. 
Luc.2:19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.  
Luc.2:20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.  

Presentación de Jesús en el templo  

Luc.2:21 Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.  
Luc.2:22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor  
Luc.2:23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor), 
Luc.2:24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos. 




Lecturas Matutinas de Spurgeon

MARZO 23.-

Su sangre, la ofrenda por el pecador.-

“Era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra” (Lucas 22:44).-

 La presión mental, originada en la lucha de nuestro Señor con la tentación, forzó de tal forma su ser o una excitación antinatural que sus poros exudaron grandes gotas de sangre que caían a tierra. ¡Esto prueba cuán tremendo debió haber sido el peso del pecado, que pudo aplastar al Salvador hasta sacarle grandes gotas de sangre! Esto demuestra el invencible poder de su amor. Isaac Ambrosio observa que la goma que sale del árbol sin herirlo es siempre la mejor. Este precioso alcanforero produjo aromas muy suaves cuando fue herido por los ásperos látigos y cuando fue traspasado por los clavos en la cruz; pero, mira, produce su mejor fragancia cuando no interviene ni látigo, ni clavo ni golpe. Esto manifiesta la espontaneidad de los sufrimientos de Cristo, porque, sin lanza, la sangre fluyó libremente. No hubo necesidad de sanguijuela ni de cuchillos; fluyó espontáneamente. No hubo necesidad de que los príncipes clamaran: «Sube, oh. pozo»; pues fluyó por sí misma en torrentes carmesíes. 
Si los hombres experimentan un gran dolor moral, la sangre aparentemente se agolpa en el corazón; las mejillas se ponen pálidas y sobreviene un desmayo; la sangre se ha internado como si quisiese nutrir al hombre interior, mientras éste pasa por la prueba. Pero, mira a nuestro Salvador en su agonía; se olvida tanto de si mismo que en lugar de llevar la sangre al corazón para nutrirse a sí mismo, la llevo afuera para rociar la tierra. La agonía de Cristo, en cuanto lo arroja al suelo, describe la plenitud de la ofrenda que hizo a favor de los hombres. 
¿No percibimos cuán intensa debió ser la lucha por la cual El pasó, y no oímos su voz?: «Aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado». Mirad al Gran Apóstol y Sumo sacerdote, que suda hasta sangrar antes que rendirse al gran tentador. 

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

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