T R A S L A T E - Traducir esta Pagina

Rom.8:26-(b) "...pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles."

INTERCEDE POR NOSOTROS...



 Mucho podemos hablar de la oración, un misterio insondable, pero cada vez mas creíble, a causa de los avances tecnológicos en materia de comunicación como el wasap o las redes sociales que nos podemos comunicar al instante con alguien del otro lado del planeta... El Dios omnipotente lo hizo todo como dice en Sal.94:9 "El que hizo el oído, ¿no oirá?...", pero no obstante el hombre pecador no puede acercarse al trono de Dios, necesita un intercesor, Job lo decía en los versículos de 22 al 24 del capítulo 33 hablando de la humanidad "...Su alma se acerca al sepulcro,  Y su vida a los que causan la muerte. Si tuviese cerca de él  Algún elocuente mediador muy escogido,  Que anuncie al hombre su deber;  Que le diga que Dios tuvo de él misericordia,  Que lo libró de descender al sepulcro, Que halló redención; ... 
 Y por cierto que ahora tenemos un Sumo Sacerdote que traspasó los cielos, a Jesucristo, nuestro abogado ante el trono, sus alegatos prevalecen para defender al mas culpable de los hijos de los hombres, míralo, alma querida, míralo cuando se levanta el todo codiciable ante la soberana majestad en las alturas, con su pectoral de gloria, su mitra y su diadéma que dice "Santidad a Jehová" en el tabernáculo modelo que fue mostrado a Moisés en el Monte Santo... Mira como los ángeles también en los lugares grandes y terribles, suben por escaleras que llegan hasta el cielo, subiendo con las peticiones y descendiendo con las respuestas... mira como los ángeles presentan las copas de oro llenas de incienso allí en Apoc.5:8 "... todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;".- y en Apoc.8:4 "Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos...", 
 Pero hace falta además, un intercesor acá en la tierra, ese intercesor para los cristianos verdaderos, no está en Roma, sino que está en todo lugar donde invoca el Nombre de nuestro Señor Jesucristo con sinceridad y verdad... un intercesor que traduce nuestras peticiones al idioma celestial, que traduce nuestra real necesidad, que nosotros pedimos en plata y el Señor nos responde en oro, porque hay un intercesor acá en la tierra, que aunque nosotros gemimos por alguna petición, nunca van a superar los gemidos del Espíritu que son indecibles, irreproducibles... Quizá nosotros pedimos ya casi sin fe ni ganas, pero el Espíritu clama como debe clamar y prospera la oración a pesar de nuestras circunstancias pecaminosas, a pesar del acusador de los hermanos y por medio del Espíritu traspasa todas las distancias, sean estas espirituales o materiales...
 Vemos que la Obra de salvación por aquella redención de Cristo en el Calvario, se mantiene en avances por la intercesión, por la mediación, de Cristo que es nuestro intercesor, del Espíritu Santo que también intercede, el segundo Jesús, y si nosotros estamos en El, también pasamos a ser mediadores del Nuevo Pacto, Real Sacerdocio, para orar o profetizar, pues el que ora, representa a los hombres ante Dios y el que profetiza o predica, representa a Dios ante lo hombres, algo hermoso y a la vez de mucha responsabilidad... 
 Que esta meditación llegue a lo mas profundo de nuestro corazón, para que nunca volvamos a decir "Dios no me oye..." con todo el ingenio preparado para que la oración prevalezca, no importa como pidamos, elevemos nuestras plegarias a Dios... Una interpretación hebraica asegura que tan solo un Aaaahh!!! pronunciado con el corazón puesto en el cielo es una oración, ¿como es que no podremos orar en todo tiempo, con toda oración y súplica en el Espíritu?? Dios nos ayude a guardar este contacto, sabiendo que tenemos semejante ayudador... 
Hoy me despido con una pregunta ¿Sabes cuanto te ama el Espíritu Santo?...





LECTURA BÍBLICA DE HOY
La Biblia en un Año.-


Capítulo 14 

Deut.14:1 Hijos sois de Jehová vuestro Dios; no os sajaréis, ni os raparéis a causa de muerto.
Deut.14:2 Porque eres pueblo santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra.

Animales limpios e inmundos  - (Lv. 11.1-47)

Deut.14:3 Nada abominable comerás.
Deut.14:4 Estos son los animales que podréis comer: el buey, la oveja, la cabra,
Deut.14:5 el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el íbice, el antílope y el carnero montés.
Deut.14:6 Y todo animal de pezuñas, que tiene hendidura de dos uñas, y que rumiare entre los animales, ese podréis comer.
Deut.14:7 Pero estos no comeréis, entre los que rumian o entre los que tienen pezuña hendida: camello, liebre y conejo; porque rumian, mas no tienen pezuña hendida, serán inmundos;
Deut.14:8 ni cerdo, porque tiene pezuña hendida, mas no rumia; os será inmundo. De la carne de éstos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos.
Deut.14:9 De todo lo que está en el agua, de estos podréis comer: todo lo que tiene aleta y escama.
Deut.14:10 Mas todo lo que no tiene aleta y escama, no comeréis; inmundo será.
Deut.14:11 Toda ave limpia podréis comer.
Deut.14:12 Y estas son de las que no podréis comer: el águila, el quebrantahuesos, el azor,
Deut.14:13 el gallinazo, el milano según su especie,
Deut.14:14 todo cuervo según su especie,
Deut.14:15 el avestruz, la lechuza, la gaviota y el gavilán según sus especies,
Deut.14:16 el buho, el ibis, el calamón,
Deut.14:17 el pelícano, el buitre, el somormujo,
Deut.14:18 la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.
Deut.14:19 Todo insecto alado será inmundo; no se comerá.
Deut.14:20 Toda ave limpia podréis comer.
Deut.14:21 Ninguna cosa mortecina comeréis; al extranjero que está en tus poblaciones la darás, y él podrá comerla; o véndela a un extranjero, porque tú eres pueblo santo a Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.

La ley del diezmo 

Deut.14:22 Indefectiblemente diezmarás  todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.
Deut.14:23 Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.
Deut.14:24 Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere,
Deut.14:25 entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere;
Deut.14:26 y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia.
Deut.14:27 Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo.
Deut.14:28 Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades.
Deut.14:29 Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren.

Capítulo 15

El año de remisión  

Deut.15:1 Cada siete años harás remisión.
Deut.15:2 Y esta es la manera de la remisión: perdonará a su deudor todo aquel que hizo empréstito de su mano, con el cual obligó a su prójimo; no lo demandará más a su prójimo, o a su hermano, porque es pregonada la remisión de Jehová.
Deut.15:3 Del extranjero demandarás el reintegro; pero lo que tu hermano tuviere tuyo, lo perdonará tu mano,
Deut.15:4 para que así no haya en medio de ti mendigo; porque Jehová te bendecirá con abundancia en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la tomes en posesión,
Deut.15:5 si escuchares fielmente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy.
Deut.15:6 Ya que Jehová tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio.

Préstamos a los pobres

Deut.15:7 Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre,
Deut.15:8 sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite.
Deut.15:9 Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado.
Deut.15:10 Sin falta le darás, y no serás de mezquino corazón cuando le des; porque por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas.
Deut.15:11 Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.

Leyes sobre los esclavos  (Ex. 21.1-11)

Deut.15:12 Si se vendiere a ti tu hermano hebreo o hebrea, y te hubiere servido seis años, al séptimo le despedirás libre.
Deut.15:13 Y cuando lo despidieres libre, no le enviarás con las manos vacías.
Deut.15:14 Le abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era y de tu lagar; le darás de aquello en que Jehová te hubiere bendecido.
Deut.15:15 Y te acordarás de que fuiste siervo en la tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te rescató; por tanto yo te mando esto hoy.
Deut.15:16 Si él te dijere: No te dejaré; porque te ama a ti y a tu casa, y porque le va bien contigo;
Deut.15:17 entonces tomarás una lesna, y horadarás su oreja contra la puerta, y será tu siervo para siempre; así también harás a tu criada.
Deut.15:18 No te parezca duro cuando le enviares libre, pues por la mitad del costo de un jornalero te sirvió seis años; y Jehová tu Dios te bendecirá en todo cuanto hicieres.

Consagración de los primogénitos machos 

Deut.15:19 Consagrarás a Jehová tu Dios todo primogénito macho de tus vacas y de tus ovejas; no te servirás del primogénito de tus vacas, ni trasquilarás el primogénito de tus ovejas.
Deut.15:20 Delante de Jehová tu Dios los comerás cada año, tú y tu familia, en el lugar que Jehová escogiere.
Deut.15:21 Y si hubiere en él defecto, si fuere ciego, o cojo, o hubiere en él cualquier falta, no lo sacrificarás a Jehová tu Dios.
Deut.15:22 En tus poblaciones lo comerás; el inmundo lo mismo que el limpio comerán de él, como de una gacela o de un ciervo.
Deut.15:23 Solamente que no comas su sangre; sobre la tierra la derramarás como agua.

Capítulo 16

Fiestas anuales  - (Ex. 23.14-17; 34.18-24)

Deut.16:1 Guardarás el mes de Abib, y harás pascua  a Jehová tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó Jehová tu Dios de Egipto, de noche.
Deut.16:2 Y sacrificarás la pascua a Jehová tu Dios, de las ovejas y de las vacas, en el lugar que Jehová escogiere para que habite allí su nombre.
Deut.16:3 No comerás con ella pan con levadura; siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto.
Deut.16:4 Y no se verá levadura contigo en todo tu territorio por siete días; y de la carne que matares en la tarde del primer día, no quedará hasta la mañana.
Deut.16:5 No podrás sacrificar la pascua en cualquiera de las ciudades que Jehová tu Dios te da;
Deut.16:6 sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para que habite allí su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto.
Deut.16:7 Y la asarás y comerás en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido; y por la mañana regresarás y volverás a tu habitación.
Deut.16:8 Seis días comerás pan sin levadura, y el séptimo día será fiesta solemne a Jehová tu Dios; no trabajarás en él.
Deut.16:9 Siete semanas contarás; desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas.
Deut.16:10 Y harás la fiesta solemne de las semanas  a Jehová tu Dios; de la abundancia voluntaria de tu mano será lo que dieres, según Jehová tu Dios te hubiere bendecido.
Deut.16:11 Y te alegrarás delante de Jehová tu Dios, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita que habitare en tus ciudades, y el extranjero, el huérfano y la viuda que estuvieren en medio de ti, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner allí su nombre.
Deut.16:12 Y acuérdate de que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos.
Deut.16:13 La fiesta solemne de los tabernáculos harás por siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar.
Deut.16:14 Y te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones.
Deut.16:15 Siete días celebrarás fiesta solemne a Jehová tu Dios en el lugar que Jehová escogiere; porque te habrá bendecido Jehová tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.
Deut.16:16 Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías;
Deut.16:17 cada uno con la ofrenda de su mano, conforme a la bendición que Jehová tu Dios te hubiere dado.

Administración de la justicia

Deut.16:18 Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.
Deut.16:19 No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.
Deut.16:20 La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da.
Deut.16:21 No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho,
Deut.16:22 ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios.


- * - * - * -

El gran mandamiento  (Mt. 22. 34-40)
Mar.12:28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
Mar.12:29 Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
Mar.12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Mar.12:31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
Mar.12:32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
Mar.12:33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.
Mar.12:34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.

¿De quién es hijo el Cristo?  (Mt. 22. 41-46; Lc. 20. 41-44)

Mar.12:35 Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?
Mar.12:36 Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo:
Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.
Mar.12:37 David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana.

Jesús acusa a los escribas  (Mt. 23. 1-36; Lc. 11. 37-54; 20. 45-47)

Mar.12:38 Y les decía en su doctrina: Guardaos de los escribas, que gustan de andar con largas ropas, y aman las salutaciones en las plazas,
Mar.12:39 y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;
Mar.12:40 que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.

La ofrenda de la viuda  (Lc. 21. 1-4)

Mar.12:41 Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
Mar.12:42 Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.
Mar.12:43 Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca;
Mar.12:44 porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.




Lecturas Matutinas de Spurgeon

MARZO 11.-

Considerando al pecado causante de la muerte de Cristo.-

“Pecado sobremanera pecaminoso”.- (Romanos 7:13).-

¡Cuidado con considerar ligeramente el pecado! En el momento de la conversión la conciencia se enternece tanto que nos espantamos aun del mas leve pecado. Los recién convertidos tienen una santa timidez y un piadoso temor de pecaminoso ofender a Dios. Pero, ay!, muy pronto la hermosa lozanía de estas primeros frutos maduros, desaparece por la ruda manipulación del mundo que los circunda. La sensitiva planta de la naciente piedad se torna en sauce en la, vida posterior, demasiado flexible, y fácil de doblar. Esta es la triste verdad: que aun el cristiano puede endurecerse gradualmente y que el pecado que una vez lo espantaba, ahora ni siquiera lo alarme. Las hombres poco a poco se familiarizan con el pecado.- El oído acostumbrado al estampido del cañón no percibirá los sonidos suaves. Al principio, un pecado leve nos espanta, pero pronto decimos: ¡Bah, es insignificante! Luego cometemos otro mayor, y después otro, hasta llegar a considerar el pecada como un mal sin importancia; y entonces sigue esta impía vanidad: «No hemos caído en pecadas escandalosos —decimos— cometimos un pequeño desliz, es cierto, pero en lo más importante nos portamos bien. Habremos, quizás, pronunciado una palabra profana, pero la mayor parte de la conversación fue consecuente con nuestra profesión». Así excusamos el pecado, le echamos un manto encima y lo calificamos con delicadeza. ¡Cuidado, cristiano, con pensar en el pecado de modo liviano! ¡Procura no caer poco a poco! ¿Es el pecado poca cosa? ¡Fue él que ciñó las sienes del Redentor con espinas y traspasó su corazón: el que le hizo sufrir angustias, y amarguras! Si pudieras pesar el más leve pecado en la balanza de la eternidad, huirías de él como de una serpiente y aborrecerías aun la apariencia del mal. Considera al pecado como lo que crucificó al Salvador: verás que es sobremanera pecante.

Saludo con la Paz de nuestro Señor Jesucristo

No hay comentarios: